martes, 14 de junio de 2016

¡Más “hazañas” de Borge y Félix!


                                      Por Luis A. CABAÑAS BASULTO*
No cabe duda de que el gobernador priísta Roberto Borge Angulo fue un verdadero engendro de su antecesor, su paisano Félix González, de quien imitó prácticamente todos los vicios, lo que en ocasiones nos obliga a peguntarnos  cuál de los dos fue peor, particularmente en el renglón de derroche de recursos.
Lo anterior obligará al gobernador electo, Carlos Joaquín González, a realizar una tarea titánica para determinar el grado de culpabilidad de cada, sobre todo de responsabilidad, de cara a su prometida fiscalización del ejercicio de recursos de los últimos once años de “gobierno” de los dos cozumeleños, ambos de no muy gratos recuerdos para Quintana Roo.
Casualmente, otro de los renglones en los que ninguno de los dos se midió fue el de gastos por concepto de “turistas”, y decimos en gastos, ya que está visto que en materia de viajes Roberto Borge aventaja notoriamente a su “titiritero”, ya que se la pasó más tiempo fuera de Quintana Roo, ya no digamos del palacio o de la hasta hoy “Casa de Gobierno”.
Pero, vaya, ambos tenían a su servicio a la controvertida empresa paraestatal VIP Servicios Aéreos Ejecutivos S.A. de C.V., mejor conocida como “Vipsaesa”, encargada de todas la operaciones aéreas del Gobierno del Estado que, en su momento, estuvo a cargo del chetumaleño Manuel Conde Canto, adivine qué, “casualmente” primo-hermano de Félix González.
 Precisamente por “turista”, el ex gobernador provocó que los gastos de “Vipsaesa” prácticamente se “dispararon” durante su sexenio, al grado tal que Félix González recibió la empresa en 2005 con un presupuesto de 16 millones 246 mil millones de pesos, y seis años después la cifra ascendió hasta los 120 millones.
Para no variar, conforme a un reportaje que reprodujo Noticaribe de Luces del Siglo en marzo de 2013, para Roberto Borge Angulo las relaciones públicas son primero, ya que en sus primeros dos años al frente del gobierno había realizado cerca de 103 viajes “oficiales” -15 de ellos al extranjero., lo que representaba una ausencia de 135 días, es decir, casi 5 meses fuera de Quintana Roo.
El regordete mandatario no ha podido ocultarlo, no así los millonarios gastos por ese concepto, a diferencia de su antecesor, que recurrió a un ardid legaloide que le cuestionaría el periodista capitalino Ernesto Villanueva, quien dio pie a las primeras sospechas sobre el tema, cuando el 4 de noviembre del 2011 se refirió a sospechosa controversia en su página debate.com.mx
La información, al igual que los demás casos comprometedores de Félix González, jamás trascendió a la opinión pública en los medios locales, pero refería que el caso de Quintana Roo en materia de transparencia era de humor involuntario por sus maneras tan burdas de hacer las cosas, como parte de ese México que no respeta las mínimas formas de operar.
Incluido en nuestro reciente libro ¡Escándalos y “danza” de millones! el capítulo denominado Una “Ley mordaza” recuerda que el ex mandatario contó con la ayuda de Eliezer Villanueva en el área de adquisiciones para operar y controlar sus “negocios”. Era una “extensión financiera” del que dependía su bienestar.
 Nada le faltaba en sus frecuentes viajes al extranjero en jet privado, así como tampoco a su esposa, “La Polly” Narcedalia Martín, quien se desplazaba en jet propio.
Eliezer Villanueva estaba pendiente desde la compra de un tornillo hasta de un avión. En su misión en el negocio de servicio de taxi aéreo, daba preferencia a las naves de “Aeroferinco”, propiedad de Fernando Quintín Vargas Alarcón, cuñado de Félix González.
 Y eso que antes de la gestión de éste, Aeroferinco cargaba serios antecedentes de accidentes de transportación aérea, en uno de los cuales murieron 17 turistas, pero con su cuñado en el poder la empresa no sólo se recuperó, sino también se le otorgó la operación del FBO del aeropuerto de Cozumel, donde ofrece servicios de departamento de tráfico y despacho, mantenimiento y limpieza, así como renta de aviones, desde un monomotor hasta vuelos charters y ambulancias.
Esposo de Patricia Jacqueline González Canto, Fernando Quintín y ésta eran socios del Grupo Ferinco, un consorcio comercial-constructor que manejaba en exclusiva la distribución de los productos Alpura en Cozumel.
Ahora bien, primero reacio a transparentar su “gobierno” Félix González primero intentaría acotar el universo de quienes podrían ejercer el derecho a saber, otorgando esa prerrogativa sólo “a los ciudadanos quintanarroenses", mucho menos del universo nacional, y pocos por tratarse de una entidad con gran flujo migratorio.
          A ese primer frustrado intento en 2007, que echó por la borda la adición del segundo párrafo del artículo 6º constitucional en materia de manifestación de ideas, le acompañó un conspicuo acuerdo clasificatorio de la información.
          En efecto, el 29 de septiembre del 2006, en una edición “Quarter extraordinaria”, es decir, en una publicación irregular y de pocos ejemplares para que nadie se enterara, el Periódico Oficial de Quintana Roo publicó un “Acuerdo por el que se clasifica como reservada diversa información del Poder Ejecutivo del Gobierno del Estado…”
          La “Consulta de índices” del texto en referencia, agregaba: “… en términos de los artículos 21, 23 y 25 de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública de Quintana Roo”. Ese mismo mes, en el Tomo III, Número 18 y Séptima Época de ese Periódico, aparecieron cuatro ediciones del día 29: Un Ordinario, un Bis, un Ter y un “Extraordinario Bis B”, este último donde figura el mencionado “Acuerdo”. 
          En esa lista estaba prácticamente toda la información que debiera haberse difundido de oficio, entre ellas, la lista de clientes de “Vipsaesa”, cuyo accionista principal era el Gobierno del Estado; los Programas sectoriales de agronegocios, forestal y de desarrollo indígena; la información relacionada con la reserva territorial del Estado.
Desde luego, no podían faltar los contratos de publicidad y documentos relacionados con los mismos que el Poder Ejecutivo realiza con los diferentes medios de comunicación locales, nacionales e internacionales, entre otros.
           Bajo el argumento de “proteger la privacidad de las empresas contratantes y el interés del Estado”, Félix González puso en marcha esa estrategia de opacidad para mantener bajo resguardo distintos casos de corrupción e impunidad.
Por si fuera poco, el ex gobernador clasificó “reservada” la información de la paraestatal de “Vipsaesa” por dos razones, primera porque siempre operó con déficits al gastar sensiblemente más de lo que recuperaba como tendencia anual recurrente.
          La segunda, porque, de acuerdo con las bitácoras del plan de vuelo de la nave XAUFB, propiedad de la paraestatal, familiares y amigos de Félix González eran los viajeros “frecuentes” para viajes no oficiales a distintas partes del país y del extranjero, en un sólo hecho constitutivo de responsabilidad administrativa que da lugar a varios tipos penales.
           A pesar de ello, al auditar a la empresa para distintos ejercicios fiscales entre 2006 y 2009, la Auditoría Superior del Estado consideró que la empresa “cumplió con las leyes, decretos, reglamentos y demás disposiciones aplicables en materia de sistemas de registro y contabilidad gubernamental”.
Con Conde Canto, hermano de Oscar Conde -Tesorero de la Comuna en Tulum-, director regional de Fonatur en 2007, el ex gobernador convirtió a la empresa en un consorcio particular que le benefició hasta la saciedad, al grado tal de convirtió en dependencia para “justificar” el millonario gasto,
 ¿Recuerda Usted quien era titular de la Secretaría de la Contraloría que clasificó no poca información como reservada o confidencial en agosto del 2007 “en ejercicio de la facultad que me confiere el Artículo 30 fracción VII de la Ley Orgánica de la Administración Pública” y el Acuerdo por el que Félix González “me delega la facultad que le compete al titular del Poder Ejecutivo”? Nada menos que Antonio Bernardo Baduy Moscoso.
Ello no sería nada raro si hoy vemos que el funcionario fue “premiado”, entre otros, con la Tesorería del Ayuntamiento del Cozumel que aún gobierna el priísta Freddy Marrufo Martín, otro de los cómplices del saqueo de Quintana Roo como Secretario de Finanzas de Félix González.

(Permitida la copia, publicación o reproducción total o parcial de la columna con la cita del nombre de su autor)

*Luis Angel Cabañas Basulto, periodista yucateco residente desde hace 29 años en Chetumal, Quintana Roo, y más de 39 años de trayectoria como reportero, jefe de información, editor y jefe de redacción de diversos medios de información, ha sido Jefe de Información de dos gobernadores y tres presidentes municipales, y publicado cuatro libros.

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