jueves, 7 de julio de 2016

¡El silencio del gobernador!


                                                Por Luis A. CABAÑAS BASULTO*
“Cuanto mayor es la intención en efectuar una defecación silenciosa, mayor será la salida incontrolada de gases y sonidos de todas clases y tamaños, sea cual fuere el cuidado que pongas” -Ley de Murphy.

El tema de hoy, para variar, se refiere al gobernador Roberto Borge, pero antes de suponer que su servidor empezó su columna en forma grosera, impropia, permítasenos comentar que, a diferencia de los refranes, moralejas y demás, la citada “Ley de Murphy” es una forma cómica y mayoritariamente ficticia de explicar los infortunios en todo tipo de ámbitos.
En efecto, se trata de un enunciado basado en un principio empírico que trata de explicar hechos en todo tipo de ámbitos. A grandes rasgos, se basa en el adagio “si algo puede salir mal, probablemente saldrá mal”, que denota una actitud pesimista y resignada ante acontecimientos futuros, aplicable a todo tipo de casos, desde las más banales hasta las más trascendentes.
Indudablemente es una ley inspirada en la ley natural conocida como entropía, que considera con seriedad sus posibilidades, ya que a pesar de lo banal que pueda sonar, su espíritu prudente se puede tomar como forma de memorizar el diseño defensivo y las precauciones frente a riesgos inminentes en diversas situaciones y ámbitos
Ahora bien, ante la acostumbrada actitud de Quintana Roo, en el sentido de callar ante cualquier comentario de sus “gobernados”, más ahora que está a punto de concluir un malogrado sexenio en medio de una lluvia de críticas y denuncias de corrupción, quienes NO le conocen apostarían a que “la palabra es plata, y el silencio oro”, o bien a que “el perro del herrero duerme con los martillazos, y despierta en los silencios”.
         A diferencia del caso de Borge, existen otros silencios más trascendentes como el de Los Pinos que, aunque se entienda, no está del todo claro lo que se quiere decir cuando se habla de ese silencio, ni mucho menos por qué deba ser preocupante, ya que ni Peña Nieto ni su equipo son especialmente silenciosos. Nadie se queda callado. Sus secretarios de Estado son más o menos habladores, pero todos hablan, a veces de más.
Ese silencio es otro, algo que se echa de menos, un hueco, que se deja sentir precisamente en las declaraciones, que llaman la atención, sobre todo por lo que NO dicen. Es como si el Ejecutivo estuviera en otra parte, en otra  conversación, que no se entiende bien, pero no callado, sino que lo que dice es irrelevante.
         Respecto a Quintana Roo lo que faltan precisamente son declaraciones, y más cuando Borge la sigue “regando” a diario y dando mucho de qué hablar, principalmente al tratar de protegerse ante lo que inevitablemente se espera junto con la llegada de su sucesor Carlos Joaquín González: Justicia y castigo.
         Hasta antes de las “barrabasadas” de sus incondicionales del Congreso del Estado, y en su afán de “blindarse”, Borge “sólo” había cometido 5 grandes “pecados capitales”, el primero de ellos convertir la Procuraduría de Justicia en Fiscalía General y nombrar titular al actual procurador, Carlos Álvarez Escalera para los próximos 9 años.
El segundo fue promover el refinanciamiento de la deuda de Solidaridad, del que es alcalde con licencia el derrotado candidato del PRI a la gubernatura, Mauricio Góngora Escalante, cuyos mil millones de pesos de deuda difirió a largo plazo.
Tercero, fue designar tres nuevos magistrados en el Tribunal Superior de Justicia, dejando la impartición de ésta en manos de funcionarios “a modo”, aunque, no menos delicado, cuarto fue designar como nuevo Auditor Superior del Estado a Javier Zetina González, primo del ex gobernador Félix González envuelto en múltiples escándalos de corrupción y empleado de Borge en la Dirección de Transporte.
 Finalmente, el quinto “pecado” del regordete cozumeleño enamorado fue la reforma legal para garantizar para él y su familia, independiente de estar en México o el extranjero, escoltas durante los próximos 15 años, pagadas, desde luego, con recursos del pueblo.
         Borge concluyó prácticamente ayer su “obra maestra”, con el anunciado nombramiento de los nuevos integrantes de la Justicia Administrativa y, lo que es peor, la aprobación de las cuentas públicas -31 en total- de todos los municipios, Solidaridad entre ellos, desde luego.
         Lo irónico del vergonzoso silencio del mandatario, única circunstancia en la que no imitó a su compadre y homólogo de Veracruz, Javier Duarte, es contar con una “millonaria” Unidad del Vocero -por aquello de los envidiables recursos-, creada ex profeso el 31 de enero del 2002, durante el sexenio de Joaquín Hendricks Díaz.
Encabezado desde el inicio de su mandato por el yucateco Rangel Rosado Ruiz, el llamado “Voz-Cero” ha ejercido millonarios recursos en forma discrecional, al grado tal de darse su titular el lujo de cobrar comisiones del 10 al 20% en jugosos convenios con diversos medios de comunicación, nacionales entre ellos, algunos para hablar de más, otros para guardar silencio.
Conforme a su decreto de creación, el artículo séptimo habla de las funciones de la dependencia, por principio ser portavoz oficial del Poder Ejecutivo, así como diseñar, conducir, coordinar y evaluar las políticas de comunicación social del gobierno de Quintana Roo.
Los siguientes 7 lineamientos son: Líneas estratégicas de comunicación para informar, divulgar y difundir los planes, programas y proyectos, así como de los avances y resultados de los mismos; investigar, analizar y coordinar la divulgación y difusión de los eventos locales, regionales, nacionales e internacionales de interés para Quintana Roo.
Asimismo, diseñar y evaluar procedimientos para una armoniosa y respetuosa relación con los medios impresos y electrónicos, así como suscribir convenios y contratos que fortalezcan la difusión y promoción de la gestión pública; establecer y mantener una respetuosa relación de cooperación con las unidades de comunicación y coordinaciones de prensa de las diversas dependencias y entidades de la administración pública estatal.
Por otro lado, deberá promover convenios de cooperación que propicien y fortalezcan las relaciones públicas del Ejecutivo con los Poderes de la Unión, gobiernos de las demás entidades, otros Poderes, Ayuntamientos y sectores sociales y privados de la entidad; elaborar, resguardar y mantener actualizada la crónica gubernamental y, finalmente, fortalecer la imagen institucional del Estado.
         Sin embargo, la opacidad de su operación ha sido una de sus principales características, similar al sexenio de Félix González, cuando su entonces titular, Jorge Acevedo Marín -ahora director del Sistema Quintanarroense de Comunicación Social-, erogó por lo menos mil 500 millones de pesos en “maquillar” la imagen de su “jefe”.
El último informe de la dependencia es que Rangel Rosado recibió 133 millones 83 mil 312 pesos para el 2014, según el Presupuesto Estatal recursos que, como hasta la fecha, operó sin lineamientos ni objetivos precisos.
Sobre el destino de los recursos y lineamientos de operación, La Unidad de Transparencia y Acceso a la Información del Poder Ejecutivo de Quintana Roo puso un anuncio en la página de internet con la leyenda: “A la presente fecha la Unidad del Vocero no cuenta con actas ni lineamiento alguno”.
Dichos recursos equivalían a la mitad del presupuesto de la Secretaría Estatal de Turismo o  las tres cuartas partes de los recursos destinados a la de Desarrollo Económico.
         Conforme a la página www.unioncancun.mx, durante los primeros dos años de Roberto Borge su gobierno aumentó en 32% el gasto en publicidad. El índice de acceso a ese gasto, del Centro de Análisis e Investigación “Fundar”, indica que en 2010 Quintana Roo gastó más de 70.6 millones; para 2011 -el primero de Borge como gobernador-, 84.2 millones (aumentó 19%); y en 2012, más de 93.4 millones.
         Así pues, ¿considera Usted lógico el silencio de Roberto Borge o de su millonario  “Voz-Cero”? No de balde ayer, ante una fuga de la Comisión de Agua Potable, la dependencia apestaba a… ya se imaginará Usted, aunque Rangel Rosado -para variar- se encontraba ausente de la ciudad y de las oficinas, donde parecía haberse “destapado una cloaca”.

(Permitida la copia, publicación o reproducción total o parcial de la columna con la cita del nombre de su autor)

*Luis Angel Cabañas Basulto, periodista yucateco residente desde hace 29 años en Chetumal, Quintana Roo, y más de 39 años de trayectoria como reportero, jefe de información, editor y jefe de redacción de diversos medios de información, ha sido Jefe de Información de dos gobernadores y tres presidentes municipales, y publicado cuatro libros.

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