jueves, 7 de septiembre de 2017

 Gobierno de CJG, ¡cargado de sospechas!


                                                 Por Luis A. CABAÑAS BASULTO*

                                                 “La sospecha, como el murciélago, no vuela más que en la oscuridad.”: Francis Bacon
            Cierto, apenas el mes anterior el columnista Sergio Sarmiento empleó la misma cita que su servidor en su excelente columna “Justicia sin luz”, donde, acertadamente, sin embargo, se refirió al nuevo sistema penal acusatorio de México y sus contras en materia de principio de publicidad, al que, en su momento, necesariamente habremos de referirnos en este espacio.
         A unas horas de que el gobernador Carlos Joaquín rinda su I Informe a los quintanarroenses, en efecto, viene más al caso referirnos a uno de los términos más recurrentes de esa administración aliancista que tanto ilusionó a la población después de más de cuatro décadas de lastimoso dominio del PRI en Quintana Roo.
         En materia, dicho término es precisamente el de sospecha que, definida como creencia o suposición que se forma una persona sobre algo o alguien a partir de conjeturas fundadas en ciertos indicios o señales, sugiere que aquélla “está convencido de que una investigación confirmará su sospecha”, aunque el (los) interesado (s) aduzca (n) que la acusación sólo se basa en sospechas infundadas”.
         Lo cierto es que, a raíz de los últimos acontecimientos, el Oficial Mayor de Carlos Joaquín, Manuel Alamilla Ceballos, se convirtió en el principal exponente de sospechas en el gobierno de Quintana Roo, tras la cuestionada adquisición de uniformes escolares que, por más de 104 millones de pesos, benefició a una empresa sospechosamente poblana.
         Que si ofreció la mejor oferta, que si fue legal la supuesta licitación pública o que las empresas locales carecían de capacidad para la maquila de esos que resultaron insuficientes uniformes que más parecen objetos para la publicidad oficial, es otro cantar. El caso es que de más de 30 entidades de todo el país tuvo que resultar beneficiado precisamente Puebla, a cuyo ex gobernador se liga la campaña de Carlos Joaquín.
         Y las cosas no paran ahí, ya que, sumada a otras sospechas a las que haremos referencia más adelante, ahora resulta que el titular de la Secretaría de Infraestructura y Transporte (Sintra), el empresario Jorge Portilla Manica, también ha abonado para que se siga cuestionando el gobierno de Carlos Joaquín sobre el tema.
         Beneficiado por la madre fortuna desde antes de formar parte del gabinete, el funcionario, quien en las pasadas elecciones aspiró a gobernar el municipio de Tulum de manera infructuosa, también aspira a seguir haciendo negocios particulares -ojo, Rafael Antonio del Pozo Dergal, titular de la Secretaría de la Contraloría del Estado.
         En efecto, Portilla Manica habría contratado la construcción de 15 cabañas de madera fina para su racho de Tankah, en el municipio de Tulum, donde las pondría en renta. Desde luego que es variable el precio de fabricación de cada cabaña, aunque el costo promedio sería de 150 mil pesos, nos dicen.
         Curiosa -o sospechosamente- el carpintero que se haría cargo de los trabajos es un conocido chetumaleño –menos mal que no poblano- es padre de un alto ex funcionario priísta de la administración anterior, priísta, por cierto, del mismo partido al que renunció Portilla Manica después que se negara a hacerlo candidato en Tulum, y obligara a postularse por la alianza PAN-PRD.
         Las sospechas del nuevo gobierno del cambio también surgieron a gritos el 8 de agosto último, luego de que, tras una “reñida” votación, el magistrado José Antonio León Ruiz resultó electo por unanimidad como nuevo presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, para lo cual recibió los 12 votos de sus homólogos en ese órgano colegiado.
         Pese a tratarse de un Poder distinto al Ejecutivo, es decir el Judicial, para ese efecto, se habló de reuniones con altos colaboradores de Carlos Joaquín, de alianzas y negociaciones de todo tipo, y aunque el propio León Ruiz salió al paso para desmentir acuerdo alguno, para todo mundo resultó sospechoso que de la anoche a la mañana TODOS se pusieran de acuerdo.
         Lo sospecha más reciente, ahora en el Poder Legislativo, estuvo a cargo de la XV Legislatura, donde las huestes del diputado Eduardo Martínez Arcila también pasaron por encima de las legítimas aspiraciones de una docena de aspirantes para decidir por unanimidad que Manuel Palacios Herrera era el más “idóneo” para ocupar titularidad de la cuestionada Auditoría Superior de Quintana Roo.
         ¡Caramba!, con el “respeto” que me merecen, esa fue la peor burrada de nuestros representantes “populares”, ya que el nuevo funcionario había admitido públicamente –ante ellos mismos- que estuvo enterado de toda la serie de anomalías en el manejo de las cuentas públicas, a cargo de sus entonces jefes Javier Zetina González -primo “incómodo” de Carlos Joaquín y del ex gobernador Félix González- y Emiliano Novelo Rivero.
         ¿Cuál fue el costo político y económico, desde luego, de esa negoción Poder Ejecutivo-Legislativo? ¿Existió realmente? ¿También fue casualidad que, como en el caso del Poder Judicial, TODOS los votantes se pusieran de acuerdo de última hora? Sólo Dios y ellos lo saben, pero todos sospechan de algo “raro”, casi increíble.
         Y conste que los anteriores no son los únicos casos de sospechas en lo que va del primer año de Carlos Joaquín, de ese gobierno del “cambio” que se sigue esperando, aunque ahora tan siquiera con el cambio, pero de colaboradores que han mostrado manifiesta incapacidad para apoyar a quien confió en ellos, o bien los aceptó para el pago de sus “facturas” de campaña.
         Lamentablemente para Quintana Roo la más onerosa de éstas tiene nombre y apellidos, aunque los quintanarroenses también se encargarán de él en 2018: El poblano Rafael Moreno Valle, desde luego si los panistas terminan por postularle candidato para la Presidencia de la República.

(Permitida la copia, publicación o reproducción total o parcial de la columna con crédito para el autor)

*Luis Ángel Cabañas Basulto es Licenciado en Derecho egresado de la Universidad Autónoma de Yucatán, periodista residente en Chetumal, Quintana Roo, desde hace 30 años, con más de 40 como reportero, jefe de información, editor y jefe de redacción de varios medios de información, así como Jefe de Información de dos gobernadores y tres presidentes municipales. Ha publicado cuatro libros.


luancaba@hotmail.com                                                      leg_na2003@yahoo.com.mx                                 luancaba.qroo@gmail.com                 
http://facebook.com/luisangel.cabanas            luisangel.cabanas@facebook.com                                
@legna2003