miércoles, 10 de enero de 2018

AMLO: Muchos mitos… sólo eso


                                               Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Con un inédito historial de tres candidaturas a la Presidencia de la República, ahora la más cercana al éxito, el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador ha sido objeto de una serie de mitos y sofismas, ahora como abanderado y líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena)
Así, cabe explicar que mito es una historia imaginaria que altera las verdaderas cualidades de una persona o cosa, a la que les da más valor del que tienen en realidad. En tono a nuestro personaje, desde antes del 2006 se comenzaron a crear los mitos alrededor de quien, quiérase o no, es hoy una de las figuras políticas más influyentes de México.
Por su parte, un sofisma es un argumento falaz con el que se pretende defender algo falso y/o confundir al adversario en el diálogo o discusión.
En este sentido, gracias al manejo de información de medios de comunicación afines al gobierno, se fomentó en el imaginario colectivo una idea muy diferente de este personaje de la política mexicana, al que, la verdad sea dicha, atacan y exigen como si fuera gobernante o servidor público en funciones.
Empero, su último cargo público fue como Jefe de Gobierno de la Ciudad de México (2006), tras lo cual es ciudadano común, dirigente nacional de un partido. Ha sido dos veces candidato a la Presidencia, lo que le significa el apoyo de millones de personas a las que se les hizo el primer fraude electoral con el PAN y el segundo, un robo vil con la compra del voto del PRI.
Sin embargo, como no hay mentira que dure 100 años, los que están en el poder y se benefician de él, han tenido que recurrir a la creación de mitos en la campaña de “guerra sucia” que desataron 11 años atrás y a menos de 6 meses de la elección presidencial de 2018, uno de ellos que López Obrador es igual a Donald Trump.
Las comparaciones entre AMLO y el presidente republicano de la Casa Blanca surgieron repetidas veces desde enero de 2016 por parte de personajes del PAN y PRD, principalmente, así como de empresarios e influyentes en la opinión pública claramente beneficiados por el poder.
         AMLO no se parece a Trump, podemos concluir, ya que el mexicano busca la redistribución de la riqueza, mientras el norteamericano sólo fomenta privilegios para los ricos, no paga impuestos, es racista y explota empleados.
Como Trump, López Obrador no confía en las instituciones, lo que, no obstante, NO los hace iguales porque los mexicanos también seríamos igual a Trump ¿Qué mexicano confía en las instituciones que han cometido fraude, que deja impunes a gobernadores como Duarte y Moreira, y premia con cancillerías a políticos vinculados con el narcotráfico, como Fidel Herrera?
Los únicos que confían en las instituciones corruptas son los que manejan éstas, y los únicos que aseguran que el PRI no hace fraude o no compra la voluntad del voto, son las mismas instituciones.
Otro mito es que AMLO no presenta su “3 de 3”. En agosto de 2016 cumplió con esa declaración (fiscal, patrimonial y de interés) para no dar motivo a especulaciones ni calumnias, pero no es la primera vez que la presenta. La hizo como jefe de Gobierno, y en dos ocasiones como candidato a la Presidencia de la República.
En su actual declaración, reporta un ingreso anual de 600 mil pesos, es decir 50 mil pesos mensuales como presidente de Morena, mismo sueldo que cobraba como presidente del consejo nacional del mismo partido, en tanto declaró regalías por sus libros e ingresos por conferencias.
 Con todo, los que se sirven del poder asumen que una familia mexicana vive con 6 mil pesos al mes y les extraña que AMLO no tenga cuentas de cheques, auto propio ni tarjeta de crédito. Les resulta increíble a los que viven de la corrupción y el saqueo, por ejemplo Enrique Ochoa, homólogo de AMLO en el PRI, que se robó más de 1.2 millones de pesos al renunciar a la dirección de la Comisión Federal de Electricidad.
En otro mito, el cuñado de Felipe Calderón, Juan Ignacio Zavala, publicó en Twitter un video manipulado con una entrevista a López Obrador en Guanajuato, y aseguró que éste había tomado “siete cubas” y estaba alcoholizado, lo que desmintieron en redes sociales el periodista que hizo la entrevista, los asistentes a la asamblea que encabezó AMLO, comunicadores y el propio López Obrador.
Hermano de Margarita Zavala de Calderón, Juan Ignacio ha sido señalado por tráfico de favores en cuentas sin transparentar del Senado.
En otros gobiernos de América Latina existen consecuencias para los involucrados en corrupción, mientras que en México no pasa nada con los responsables de conflicto de interés relacionados con la “Casa Blanca”, la “Casa de campo en Malinalco” del ex secretario de Hacienda, Luis Videgaray, y las imputaciones de corrupción en obra pública con empresarios cercanos a Peñas Nieto o al propio Fox, quien hoy posee una riqueza inexplicable.
Los ataques a AMLO, con 10 años repitiendo 10 mitos, son simplistas y no están basados en la realidad, el primero de ellos que triplicó la deuda de la Ciudad de México durante su gobierno (2000-2005), pues la contratación de la deuda promedio anual se redujo casi a la mitad, invirtió en infraestructura y programas sociales únicos en el país, aumentó casi 50% los ingresos del gobierno y combatió la corrupción. La deuda fue calificada Triple A por la agencia internacional Fitch.
El segundo mito es que ocultó el costo de los segundos pisos, pese a que toda la información está desde 2002 en la página www.fimevic.df.gob.mx donde se pueden consultar todos los contratos y adjudicaciones. Son datos públicos, al alcance de periodistas y medios de comunicación que, a su conveniencia, nunca la han difundido.
Como tercer mito figura el tema de los ex funcionarios René Bejarano y Gustavo Ponce, donde AMLO actuó con legalidad: Ponce cumplió 10 años de cárcel, y Bejarano ocho meses, tras ser liberado por un tribunal independiente del gobierno de la Ciudad de México, tras pagar una fianza…, mientras los priístas Javier Duarte, Tomás Yarrington, Humberto Moreira, Arturo Montiel, Mario Marín, Rodrigo Medina y muchos más siguen libres.
Cuarto: No respeta las instituciones. En 2005 Fox promovió desaforar a AMLO, y el PRI y PAN lo apoyaron desde el Congreso; el Tribunal Federal Electoral aceptó que Fox se había entrometido ilegalmente en la campaña de Calderón en 2006 pero validó el apretadísimo resultado de las elecciones, sin permitir el recuento de votos. Ante estas ilegalidades, AMLO expresó: “Al diablo con sus instituciones” refiriéndose a su uso parcial y faccioso.
En el quinto mito, dicen que secuestró y colapsó al entonces Distrito Federal con un plantón de Reforma tras las elecciones presidenciales de 2006, cuando millones de mexicanos demandaron recuento de votos por la sospecha de fraude. Ante la negativa de las autoridades, AMLO llamó a un paro pacífico en esa avenida para evitar la violencia y externar la inconformidad, pero en sus 45 días de duración no se rompió ni un solo vidrio.
De los supuestos perjuicios que el PRI difunde que ocasionaría su gobierno a los empresarios surge el sexto mito, pero olvidan que durante su gobierno el D.F. tuvo la mayor inversión privada nacional y extranjera de todo el país, y los proyectos más importantes de la ciudad se hicieron de la mano de empresarios nacionales. Siempre ha contado con el respaldo de exitosos líderes empresariales.
Acorde con el tema de Venezuela, el séptimo mito es que “es igual a Hugo Chávez”, pues tal y como en el caso de Obama en Estados Unidos, le han fabricado una “guerra sucia” durante muchos años. A muchos, les ha resultado efectivo compararlo con Chávez para restarle popularidad, cuando que nunca se conocieron en persona. Su Proyecto Alternativo de Nación y estilo de gobierno no es ni cercano al Proyecto Bolivariano en Venezuela.
Otro mito es que sus propuestas son populistas. Peña Nieto advirtió en Canadá (junio 30, 2016) sobre los riesgos de actores políticos que asumen posiciones “populistas”, misma conferencia donde Obama sugeriría ser cuidadosos con esa etiqueta, ya que el concepto sólo debería aplicarse a quien lucha por la justicia social, y que él mismo (Obama) podría ser un populista.
AMLO es reconocido a nivel nacional por otorgar pensión a adultos mayores en el D.F. como medida que aplican países avanzados, y reproducen varios Estados, incluso el Gobierno Federal. Las propuestas de Morena buscan elevar la calidad de vida de la población para el progreso del país. Otro ejemplo, otorgar el 50% de las prerrogativas de Morena como fuerza política, para la creación de 8 universidades en varias entidades.
“Enfermedad de poder” es el noveno mito. Durante su gobierno realizó dos consultas ciudadanas para que los capitalinos decidieran su continuidad como Jefe de Gobierno, y es el único político que ha ofrecido esta medida cada dos años para respaldarlo o removerlo de su puesto al frente de la presidencia, por lo que no es un ambicioso vulgar que luche por cargos, sino por los ideales de justicia social.
¿De dónde saca dinero para vivir? AMLO vive de su trabajo y trabaja bastante. PRI, PAN y la mayoría de los medios iniciaron en 2006 una campaña de odio en su contra, desde entonces con el famoso “Es un peligro para México”, y ahora, con las declaraciones de Peña Nieto, quien afirma: “Hay que frenar los proyectos populistas que amenazan a México con demagogia”.
 AMLO ha recorrido varias veces el país informando y promoviendo la participación ciudadana con recursos obtenidos de las regalías de sus 14 libros (tiene en proceso uno nuevo), aportaciones voluntarias de simpatizantes, entre ellos partidos políticos, académicos, ciudadanos y la formación de Morena, primero como Asociación Civil, y en 2014, cuando obtuvo su registro, como partido político.
AMLO recibe de Morena 50 mil pesos mensuales y tiene ingresos por conferencias en institutos, universidades y foros, tanto en México como en Estados Unidos. Innumerables veces le han atribuido residencias lujosas, lo que él mismo ha desmentido, y sus acusadores no han aportado una sola evidencia.
Así las cosas, creemos que, creado y basado en la reconciliación, la justicia y el bienestar común, Morena se ha convertido en poco tiempo en la fuerza política que México necesita, con un candidato a la Presidencia de la República que necesita el país…aunque ¡aguas con sus demás candidatos!

(Permitida la copia, publicación o reproducción total o parcial de la columna con crédito para el autor)

*Luis Ángel Cabañas Basulto es un periodista con más de 41 años de experiencia como reportero, jefe de información, editor y jefe de redacción de varios medios de comunicación, además de haber fungido como jefe de información de dos ex gobernadores y tres presidentes municipales y publicar cuatro libros.

Titulado en la Universidad Autónoma de Yucatán como Licenciado en Derecho, cuenta con cuatro Diplomados en Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los Derechos Humanos; Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, y en Juicio de Amparo, así como más de 15 Seminarios, Talleres y Cursos diversos.