viernes, 5 de enero de 2018

Borge, en nueva “cárcel” de políticos


                                               Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
         Aunque a nivel nacional el tema recurrente es la escandalosa ventaja de Andrés Manuel López Obrador y su Partido Regeneración Nacional (Morena) en las preferencias electorales de este año para la Presidencia de la República, no cabe duda que en Quintana Roo ha cobrado una mayor importancia en los últimos días la extradición de su ex gobernador, Roberto Borge Angulo.
         Detenido el 5 de junio último en Panamá, cuando pretendía abordar un avión que lo trasladaría a París, Francia, para después seguir había Madrid, España, el ex mandatario del PRI se volvió tema de primeras planas de los medios de comunicación luego de que un año antes entregara el poder a la oposición en medio de una serie de escándalos de corrupción.
Sospechoso, sin embargo, de haber desviado millonarios recursos, entre otros, para apoyar las campañas del presidente Peña Nieto, no pocos dudaban que, como en el caso de otros políticos detenidos fuera del país, como el ex gobernador de Coahuila, Rubén Moreira Valdez, el cozumeleño Roberto Borge obtuviera su libertad.
Tras seis meses de “tramitología” entre las autoridades mexicanas y panameñas, éstas finalmente autorizaron la extradición y, pese al pesimismo al que nos tienen acostumbrados los políticos, inclusive en el sentido de una eventual “negociación” con el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín, todo parecía indicar que habría concluido la “telenovela” del ex gobernador.
  Sin embargo, tras que el juez de control Artemio Zúñiga lo sujetara a proceso y ordenara prisión preventiva, con lo que continuaría el proceso tras las rejas, el mundo se le vino encima a los quintanarroenses, cuando se anunció que, lejos de ser enviado a una prisión “normal” -como a cualquier procesado “normal”-, al principio se dijo que estaría recluido en el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial de Morelos (Ayala)
Posteriormente se aseguró que siempre no, y que su nuevo “hogar sería el peligroso centro penitenciario de Nezahualcóyotl Bordo de Xochiaca, en el Estado de México, donde supuestamente conviviría con lo peor del crimen, entre otros torturadores, extorsionadores, asesinos y filicidas.
Lo cierto es que, al igual que el proceso contra el ex mandatario del PRI y el resto de su equipo, las cosas no han sido nada claras, ya que hasta hoy  han mantenido a la población con filtraciones de información, sobre todo por parte de la Fiscalía General del Estado, aunque también de amigos y enemigos del procesado.
Así, por ejemplo, se ignora con certeza a cuánto ascienden los recursos desviados o, por lo menos, aquéllos por los que es acusado, ya que mientras algunos hablan de un proceso penal por un desfalco y “lavado” por 900 millones de pesos que le imputa la PGR, otros más se refieren a un quebranto de 3 mil 104 millones, y otros, a la malversación de más de 20 mil millones.
Según Carlos Joaquín, el daño patrimonial directo que reclama el Estado por el remate territorial de 22 terrenos en Cozumel, Tulum, Cancún y Riviera Maya, asciende a los tres mil millones de pesos, que podrían alcanzar hasta 11 mil millones de pesos, debido al valor comercial de los inmuebles.
De manera directa, explicó apenas ayer, se trata de poco más de tres mil millones que, llevados a valores comerciales actuales, podrían alcanzar hasta 10 mil u 11 mil millones, además de otras denuncias con más recursos.
Asimismo, se carecen informes fidedignos sobre los delitos, peculado el más coincidente que, conforme al artículo 256 del Código Penal de Quintana Roo, castiga con uno a 10 años de prisión y de 25 a 250 días multa, al servidor público o encargado de un servicio público del Estado, descentralizado o municipal o comisionado que, para usos propios o ajenos, distraiga de su objeto dinero, valores, fincas o cualquier otra cosa que pertenezcan al Estado, organismo descentralizado, municipio o particular.
Según El Financiero, Roberto Borge llegó el jueves al penal de Neza-Bordo, donde sería presentado ante un juez federal, aunque este viernes Excelsior publicó que, escoltado por un enorme operativo de seguridad en el que participan las policías estatal y federal, el ex gobernador abandonó por la mañana esas instalaciones del Estado de México hacia Morelos.
En este sentido, tras una audiencia inicial de 14 horas, Roberto “N” -como le denominan las autoridades-, fue vinculado a proceso como probable coautor de operaciones con recursos de procedencia ilícita en la modalidad de ocultamiento de bienes en una actividad ilegal y se dio un plazo de 6 meses a la PGR para cerrar una investigación complementaria por “lavado” de dinero.
Con todo, la mala noticia es que la defensa del ex gobernador convenció al juez que Borge padece de una “profunda ansiedad y depresión”, así como problemas renales, por lo que consiguió que lo enviaran al Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial número 16.
Así las cosas, Quintana Roo estuvo a punto de pasar a la infame historia del país con dos ex gobernadores privados de su libertad en el mismo centro de reclusión -si se le puede llamar así-, ya que el mencionado Centro de Morelos también fue “hogar” del ex gobernador priísta Mario Villanueva Madrid hasta la semana anterior, cuando se le trasladó al Reclusorio Norte, donde seguirá tras ganar un Amparo.
“Según” la PGR, Borge quedó internado en Morelos debido a su estado de “salud” y garantizar el pleno respeto a sus derechos humanos, ello tras su reaprehensión y revisión médica, aunque, más que cárcel, es un hospital diseñado para criminales con desórdenes mentales, y en los últimos en estancia de la élite política delincuencial con supuestos padecimientos psicológicos que requiere pagar ahí sus culpas, y no en una cárcel “normal”.
Así, Borge compartirá instalaciones de primer nivel y personalizada atención de médicos, enfermeras y psicoterapeutas, con ex funcionarios como Mario Villanueva, entre ellos Guillermo Padrés, hijo del ex gobernador de Sonora del mismo nombre.
Con un poco de “suerte” posiblemente le acompañe también otro de los mandatarios del “nuevo PRI” que presumiera Peña Nieto, el veracruzano Javier Duarte de Ochoa, quien, al igual que Borge, saqueó hasta el cansancio a su Estado con una pandilla de ladrones “vestidos” de funcionarios públicos.
Conforme extenso reportaje de redes sociales, el Centro cuenta con siete módulos, un edificio de ingreso, áreas para visitas, escuela, zonas deportivas y recreativas, así como talleres y locutorios, con servicios médicos y de hospitalización de primera, área de rehabilitación, edificio de gobierno e instalaciones electromecánicas, hidráulicas y térmicas con todos los servicios generales sin fallas ni interrupciones.
Su seguridad es alta y similar a la de cualquier penal federal, por lo que es difícil que Borge pretenda fugarse, como en Panamá, mientras que sus familiares, amigos o hasta cómplices deberán someterse a rigurosas reglas de revisión y control.
Por otro lado, cuenta con sofisticados sistemas y equipos electrónicos y  electromecánicos, como circuito cerrado en todas sus áreas, así como radiocomunicación, control de accesos, alarmas, detectores de metal, drogas y explosivos, telefonía, voz y datos
De este modo, en condiciones muy diferentes a las que viven miles de presos en las sobrepobladas y temibles cárceles del país, Borge afrontará su proceso penal hasta que le dicten sentencia o, como es posible, consiga su libertad.
Ingresado erróneamente al principio al Centro Federal de Readaptación Social número 16, para mujeres -también hubo otro error de la PGR en su traslado al Centro de Justicia Penal Federal- Borge será huésped de un penal, único en el país con internos que padecen desórdenes mentales, proyectado en noviembre de 1994, pero en marcha hasta 1996, planeado para 460 internos, NO todos con problemas de salud mental.
Se localiza en el kilómetro 115 de la carretera México-Oaxaca, en el municipio de Ayala, Morelos, al Oriente del Estado, con extensión promedio de 102 mil metros cuadrados y estructura carcelaria sobre unos 20 mil. El resto se utiliza en áreas de apoyo, como garita de revisión, zonas de seguridad y estacionamientos.
A 28 años de su detención y sentenciado en primera instancia a 37 años de prisión por el asesinato del agente encubierto de la DEA Enrique "Kiki" Camarena Salazar y del piloto mexicano Alfredo Zavala, en febrero de 1989, el ex líder del Cártel de Guadalajara, Miguel Ángel Félix Gallardo, es otro de los huéspedes del Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial que, en mala hora, fue “hogar” de dos ex gobernadores de Quintana Roo. Sólo uno quedará
El Centro es, sin duda, uno de los más solicitados en los últimos años para el cumplimiento de prisión preventiva, pero ¿acaso los presuntos responsables de delitos vinculados a casos de corrupción tienen trastornos psicológicos?
En 2007, Gumaro de Dios Arias, alias “El Caníbal” llegó al Ceferepsi, ubicado en el municipio de Ayala proveniente del Cereso de Chetumal. Gumaro había sido detenido en 2004 en Playa del Carmen luego de que fuera descubierto tras matar, descuartizar y cocinar a un hombre conocido como “La Guacha”, su pareja.
En 2008, Sergio Humberto Ortiz Juárez “El Apá” líder de la banda de secuestradores de La Flor, fue capturado y vinculado al secuestro del joven Fernando Martí.
En 2009, el pastor boliviano Josmar Flores Pereira amenazó con secuestrar un avión de una aerolínea nacional con dos latas de jugo. Fue declarado enfermo mental.
Todos ellos pisaron las instalaciones del Centro, uno de ellos, incluso, murió en sus instalaciones: “El Apá”. Por su parte, “El Caníbal” murió en Quintana Roo, y Josmar fue liberado.
¿Alguna vez visitará el penal o irá para quedarse el “padrino” de Borge, el también ex gobernador priísta Félix González?
Sólo lo sabrán el tiempo o el próximo presidente de la República… muy probablemente “El Peje”.

 (Permitida la copia, publicación o reproducción total o parcial de la columna con crédito para el autor)

*Luis Ángel Cabañas Basulto es un periodista con más de 41 años de experiencia como reportero, jefe de información, editor y jefe de redacción de varios medios de comunicación, además de haber fungido como jefe de información de dos ex gobernadores y tres presidentes municipales y publicar cuatro libros.
Titulado en la Universidad Autónoma de Yucatán como Licenciado en Derecho, cuenta con cuatro Diplomados en Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los Derechos Humanos; Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, y en Juicio de Amparo, así como más de 15 Seminarios, Talleres y Cursos diversos. 


luancaba@hotmail.com                                                      leg_na2003@yahoo.com.mx                                 
luancaba.qroo@gmail.com                 
http://facebook.com/luisangel.cabanas            luisangel.cabanas@facebook.com                                
@legna2003