¿Ley Maduro, Ley Censura, Ley Mordaza? ¡Falso!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
La polémica por la supuesta nueva “Ley Mordaza” en México se refiere a fuertes críticas de la oposición y diversos sectores de la sociedad hacia la iniciativa de Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión y nuevos lineamientos de protección de los derechos de audiencias que puso a consulta pública la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT)
La oposición en el Senado y medios independientes califican el proyecto como “Ley Censura”, “Ley Mordaza” o “Ley Maduro”, con el argumento de que su redacción dota al Estado de facultades excesivas que ponen en riesgo la libertad de expresión y el ejercicio del periodismo crítico.
Los puntos clave de la controversia,
son el polémico Artículo 109, donde el proyecto inicial de la ley que impulsa
la presidenta Claudia Sheinbaum incluía una redacción que abría la posibilidad
de bloquear redes, sitios web y plataformas digitales sin orden judicial
previa. Ante la ola de críticas, admitió públicamente un “problema” de
ambigüedad y la necesidad de corregirlo.
En control de contenidos y códigos de
ética, los lineamientos de la CRT buscan obligar sólo a canales de televisión y
estaciones de radio a implementar rigurosos Códigos de Ética y exige
diferenciar explícitamente información de hechos noticiosos, opinión personal
de conductores y espacios publicitarios.
Obligado por multas y revocación de
concesiones, cada medio deberá tener una Defensoría Interna de Audiencias para
captar quejas ciudadanas sobre contenidos presuntamente falsos. Si el medio no
corrige la información tras una queja, el caso escalará a la CRT, que tendrá
facultad de aplicar severas multas económicas, sanciones disciplinarias o
incluso revocar concesiones.
¿Qué argumenta cada postura? La de gobierno
y Morena es que no es censura, según el senador Ricardo Monreal y legisladores
del partido oficialista, que sostienen que la ley protege a ciudadanos de manipulación
mediática, campañas de difamación e información abiertamente falsa y, para garantizar
el derecho a la información, busca erradicar discursos de odio y regular con
responsabilidad medios digitales contemporáneos.
La postura crítica de oposición y medios,
es que es un control político e intimidación, pues senadores de oposición
aseguran que es herramienta para recuperar narrativa pública, silenciar
investigación periodística de corrupción y “disciplinar” medios incómodos, por
lo que advierten que permiten interpretaciones arbitrarias de las autoridades
para amordazar el debate político.
El término “Ley Mordaza” cobró fuerza
por reformas en congresos estatales, por ejemplo, la aprobación en Puebla de
reformas al Código Penal para tipificar el delito de “ciber-asedio”, que sanciona
con hasta tres años de cárcel a quien “insulte, injurie u ofenda” en forma
reiterada por internet, lo que organizaciones civiles denunciaron como grave
riesgo de criminalización contra la crítica a funcionarios públicos.
Actualmente, el proyecto federal de
lineamientos está en etapa de consulta pública abierta, donde ciudadanos,
académicos y empresas del sector pueden hacer observaciones para corregir
vacíos legales antes de aprobarse la redacción definitiva.
En
este sentido, no nos debemos dejar engañar ni permitir que campañas de miedo y
desprestigio sigan minando la vida política y social del país por parte de partidos
rancios que casi están por desaparecer, porque el león cree que todos son de su
condición.
Ya
olvidaron aquellos momentos de los 60, 80, 90, y hasta hace poco, cuando los
periodistas no podían sacar una noticia o nota de opinión porque inmediatamente
desaparecían. Es más, no sólo periodistas, pues ni siquiera la gente podía
emitir una crítica sobre gobierno.
Anteriormente,
organizaciones de izquierda tenían que reunirse por la noche, pues no podían
hacerlo de día porque la Secretaría de Gobierno, con operadores políticos, de inmediato
los identificaban, desaparecían o encarcelaban, así era hasta hace muy poco
tiempo, por eso ahora parece extraño que vengan a defender lo que en su momento
no promovieron ni permitieron.
A
diferencia de antes, la presidenta Claudia Sheinbaum a diario da una
conferencia donde los periodistas tienen libertad de expresar opiniones,
preguntar lo que quieran, sin ninguna censura. No nos dejemos confundir, por lo
que podemos entender que son oposición que está haciendo su papel.
Lo
que no se puede permitir es que, a través de mentiras, pretendan engañar y busquen
asegurar su permanencia en las siguientes elecciones, con una falsa negativa. Es
completamente falso, y para prueba un botón, muchos medios de comunicación nacional,
estatal y local pueden emitir opinión de cualquier funcionario, incluso de
cualquier nivel de gobierno.
Ahora,
incluso en redes sociales, están todos en cajita de cristal, donde tienen que
conducirse con honestidad y transparencia, porque siempre deben estar bajo escrutinio
público, y más cuando tienen un cargo de representación.
Así,
es totalmente falso lo que pretende hacer creer la oposición, que viene a
engañar con falsa negativa, ya que, antes, lo que ellos mismos vienen a
defender, ellos mismos, al frente de instancias gubernamentales, nunca promovieron,
sino censuraban, limitaban y otras cosas, así que quien no conoce su historia
está completamente condenado a repetirla.
Habrá
que esperar la propuesta formal, ya que sólo hablamos sobre el derecho de las
audiencias a recibir información veraz, objetiva que simplemente separe su
contenido de una opinión personal, ya que los principales derechos en México
sobre audiencias -porque no los podemos perder de vista-, son información veraz,
separación de contenidos y accesibilidad.
Esto
significa garantizar que todos tengan acceso a la información; es decir, si
alguna persona sufre alguna discapacidad, también tenga derecho a conocer el
contenido de la información, independientemente de su discapacidad y, por
supuesto, derecho de réplica. Esos son los principales derechos de las
audiencias, por lo que no nos confundamos ni nos vengan a querer confundir.
Lo
que se busca es defender el derecho a recibir información veraz, clara, precisa
y que se separe la opinión personal, por supuesto, muy respetable y válida;
simplemente hay que poner orden.
Por
ejemplo, el PRI afirma que el gobierno quiere poner “de rodillas a los medios
de comunicación”, lo que es totalmente falso y completamente lejos de la
realidad. Sobre el creador de la frase, el cuestionado Alejandro Moreno,
dirigente del PRI, afirmaba que a los periodistas no hay que matarlos a
balazos, sino de hambre, y ahora resulta que viene a “defenderlos”. Ver para
creer.
Lo
que es inaudito es que ya ni sus propios medios de comunicación le compra sus
mentiras, o apoyan; En un clip de un comunicador de la compañía Latinus,
incluso, asociada al propio PRI, de forma sarcástica, hasta se burla del funcionamiento
de los opositores. Imagínese, ya para que Latinus se burle de las cosas que
dicen “Ruffo-Mandela”.
Para
eso es el tema del derecho de audiencias, para evitar desinformación,
infodemia, mentiras que la oposición está generando. El PAN es uno de los
connotados opositores, incluso, Vicente Fox, imagínese Usted, dice meter las
manos al fuego por Ernesto Ruffo Appel.
Algo
interesante del proyecto de reformas es la regulación de plataformas digitales
con IA, pues millones de hogares tienen preocupación que crece a diario, ya que
los padres ven cómo sus hijos pasan cada vez más tiempo ante una pantalla, sin
saber qué contenidos reciben ni cómo los algoritmos influyen en sus emociones,
decisiones y muchas veces en la forma de construir valores.
La
tecnología puede acercar el conocimiento, fortalecer el aprendizaje y abrir
grandes oportunidades para el desarrollo del país, pero también exponer a niños
y adolescentes al acoso, fraude, manipulación, violencia digital y a contenidos
que afectan su salud emocional y desarrollo, por eso debemos actuar con
sensibilidad y responsabilidad.
Nuestro
respaldo personal a Claudia Sheinbaum por colocar el tema en la agenda nacional
e impulsar una ruta responsable para construir una regulación moderna, que
proteja a familias, especialmente niños y adolescentes, sin renunciar a las
libertades que distinguen a nuestra democracia.
Por
cierto, en el Congreso de la Unión se presentó una propuesta para que, durante
el horario escolar, dispositivos tecnológicos personales se utilicen con fines
pedagógicos y bajo supervisión docente, regulando, además, el acceso a redes
sociales y explicando y aplicando, ajeno a actividades académicas, excepto por
motivos de salud, accesibilidad, seguridad o emergencia.
No
se trata de rechazar la tecnología ni de retirarla de las aulas, sino de
aprovecharla para enseñar y aprender, sin que se convierta en herramienta que
lastime a la niñez, por lo que también respaldamos la decisión de convocar a
diálogo nacional para escuchar a especialistas, docentes, padres, estudiantes y
sociedad civil antes de presentar la propuesta legislativa para escuchar,
construir consensos y legislar con responsabilidad.
Llama
la atención que quienes hoy descalifican el trabajo sean los mismos que durante
años nunca promovieron una regulación para proteger a las familias, aunque es
más fácil construir una falsa narrativa que asumir la responsabilidad de
participar en un debate serio, por lo que se propone un diálogo, no imposición;
protección, no censura.
Los
desafíos son reales: Ciberacoso, fraudes que afectan patrimonio, suplantación
de identidad mediante inteligencia artificial, contenidos falsos y algoritmos
diseñados para mantener la atención de los jóvenes horas y horas, alejándolos
muchas veces de la convivencia familiar y valores del hogar.
No
podemos permanecer indiferentes ni dejar la responsabilidad en hombros de las
familias; padres y magisterio cumplen una labor fundamental, pero el Estado
también tiene el deber de generar condiciones de protección y las grandes
plataformas digitales, asumir su responsabilidad.
La
libertad de expresión no está en riesgo con una regulación responsable. En una
democracia no debe existir espacio para censura. Crítica, periodismo,
investigación y debate público deben seguir siendo plenamente libres. Regular
no significa censurar, sino proteger identidad, datos personales, salud
emocional y desarrollo integral de niños y adolescentes.
La
tecnología debe fortalecer la convivencia familiar, apoyar la educación y
servir siempre, porque proteger niños y adolescentes no significa simple o
solamente cuidar el futuro de México, sino cuidar el presente.
Una
sociedad fuerte comienza con una familia fuerte, y ésta necesita valores, amor,
acompañamiento e instituciones que la respalden frente a desafíos del mundo
digital. Ese es el verdadero reto de nuestra generación: Construir un entorno
donde la tecnología sirva para acercarnos, no alejarnos de quienes más amamos.
La
oposición debería serenarse, ya que hablamos de un anteproyecto de protección
de derechos de audiencia, un anteproyecto donde existe consulta ciudadana, o
sea, participa el pueblo. No hay que malinformarlo, no se censura ni agrede la
libertad de expresión que hemos ganado por muchos años.
No
confundamos, seamos responsables. Hoy quieren denominarla Ley Maduro, Ley
Censura, Ley Mordaza, pero el 21 de agosto se conocerá lo que se dio en mesas
de trabajo y se conocerán la propuesta y funciones de la Comisión Reguladora de
Telecomunicaciones.
En
ese contexto, las concesiones de televisoras y de radiodifusoras la otorga el
Estado mexicano a privados. Entonces, ¿por qué no tendría derecho a tener
lineamientos, un marco jurídico que proteja audiencias, la libertad de
expresión misma y los excesos de muchos periodistas día tras día?
Regular
los derechos de audiencia no tiene que ver con censurar. Hay que ser serios
porque se dice que la libertad de expresión se va a coartar, lo que no es
cierto, pues la reforma aplica sólo a concesiones de TV y radiodifusoras, no
así para periodistas independientes, para los que trabajan por Facebook, una
página de X o para quienes hacen este trabajo independientemente.
La
Comisión debe regular el derecho de audiencias, lo mismo que hacía el Instituto
Federal de Telecomunicaciones y costaba al erario público dos mil millones de
pesos que pagaba el pueblo por tener este organismo que dice la oposición que
era independiente, lo que no es verdad porque el Senado elegía a los que
formaban parte de él, y ahora cuesta 70% menos.
Esta
Comisión menciona en su artículo 2 que la reforma no es para entrar a debate
con periodistas o personajes de opinión. No tiene que ver con ellos, pero hay
excesos que se deben regular, que no se pueden seguir permitiendo que engañen, pretextando
la libertad de expresión, difamaciones de una persona evocándola, y la otra no
se pueda defender de un comentario, injusticia, farsa, o mentira.
Antes,
el Instituto veía por las empresas, peleaba, abogaba e intervenía por ellas,
pero ahora la Comisión protege audiencias, al ciudadano; Por ningún motivo
censurará la libertad de expresión de años, porque antes sí había censura y
persecución política para quien pensara diferente. Antes, los que pensábamos de
manera que no le parecía al Estado teníamos consecuencias, y hoy la libertad de
expresión es la máxima, y la vamos a defender como siempre.
El
caso es que estamos discutiendo, en debate público, sin limitar en absoluto la
libertad de expresión de nadie, lo único que queremos es que audiencias,
consumidores de productos, sepan exactamente qué están viendo, porque así está
en la Constitución, no es ocurrencia, sino lucha por el derecho a la información
y a la verdad.
Es
una lucha para que el que se sienta a ver un noticiero, sepa si un político del
PRIAN o de cualquier partido le paga al conductor del noticiero para hablar bien
de él, obligue a esa televisora a poner una señal que diga “publicidad pagada”,
y no lo venda como si fuera un hecho noticioso.
Todos
queremos que cuando una televisora, tan vendida y entregada a intereses de la
derecha internacional, como TV Azteca, diga lo que piensa, sea clara, esté
claramente establecido que no corresponde a hechos, sino opinión editorial de
esa televisora, y lo queremos porque está en la Constitución.
Otra
vez, no es una ocurrencia, sino una reforma aprobada hace acerca de 13 años y la
oposición la dejó pasar mucho tiempo y se opuso y ha llenado el espacio y
discusión pública con lo que les dicta el ideólogo de extrema derecha, Steve
Bannon, asesor político de Donald Trump. Están siguiendo textualmente lo que
dijo: “Hay que llenar a nuestros adversarios y al espacio público de mierda”, y
así lo hacen.
Un
día inventan una entrevista falsa de Carlos Monsiváis y la publican. Otro día
señalan una falsa relación paternofilial en el Senado, lo que sea, no les
importa lo que sea, con tal de ensuciar el espacio público, porque muchas veces
ahí se encuentran cómodos, chapoteando en ese lodo.
Estamos
en una lucha por los derechos, que la gente sepa, con toda claridad, lo que
está viendo, escuchando, a qué intereses corresponda y pueda - porque el pueblo
es sabio- definir con claridad y siga definiendo como lo ha definido hasta hoy
por el cambio, la transformación.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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