¡Gris “currículum” de dos partidos “satélite”!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Un
recuento de los resultados electorales y las coaliciones desplegadas por los
partidos Verde “Ecologista” de México y del Trabajo, evidencia que son partidos
minoritarios que, prácticamente como “satélites”, siempre han buscado alianzas
estratégicas que les permita presencia en el escenario político, y sus
bancadas, aunque reducidas, son necesarias para cambiar la Constitución.
Conforme
al portal de El Economista, la aprobación de la reforma electoral de la
presidenta Claudia Sheinbaum deberá contar, primero, con la aprobación del
Verde y del Trabajo que, en los últimos años han sido relevantes y necesarios en
Morena para construir mayorías legislativas a escala federal y estatal, según
expertos en asuntos electorales.
Así,
el Verde amenaza con que sólo aprobará esa reforma si la mandataria apoya las
candidaturas de dos de sus abanderados para la gubernatura, en Quintana Roo y
San Luis Potosí que, para muchos, en el caso del primero sería la del que dice ser
de Morena, pero pintado de Verde: Eugenio “Gino” Segura.
Un
recuento de los resultados electorales y coaliciones de las organizaciones
evidencia que son partidos minoritarios que siempre han buscado alianzas
estratégicas, para presencia en el escenario político nacional.
Además,
aunque reducidos, son necesarios en la construcción de mayorías legislativas
cuando se trata de modificar la Constitución.
El
PVEM surgió como Partido Verde Mexicano en 1986, sin registro oficial, que
obtuvo en 1991, cuando participó por primera vez en elecciones, pero lo perdió
al no obtener al menos 2% de los votos, y lo había fundado el ex priista,
empresario de farmacias Jorge González Torres, quien lo presidió hasta 2001,
cuando lo relevó su hijo, Jorge Emilio “El Niño Verde” González Martínez, hasta
2011.
Recuperó
el registro en 1993 con el nombre actual y se presentó a las elecciones presidenciales
de 1994, con candidato propio, precisamente su fundador, González Torres, quien
obtuvo 0.93% de los votos.
Fue
la única vez que compitió solitario por la presidencia de la República. En
2000, con el PAN, ganó la elección (con 42.52% de los votos); en 2006, con el
PRI quedó tercero (coalición con 22.26%); en 2012, con el PRI, ganó (con 5.59%);
en 2018, con PRI y NA, quedó tercero (1.86%) y en 2024, con Morena y PT, ganó
la presidencia (con 7.78%).
En
1997, obtuvo sus primeros cinco escaños en la Cámara de Diputados federal
cuando se convirtió en sexta fuerza política; en 2000, su bancada fue, con 16,
la cuarta mayor. De 2000 a 2012, estuvo
entre la cuarta y quinta fuerza política, hasta 2015, tercera, con 38
diputados.
En
2021 logró 39 diputados, como cuarta bancada más grande, y en 2024 logró 77,
pero cedió a Morena 15 escaños y quedó en 62.
Si
bien en 2018 fue aliado del PRI y Nueva Alianza, como bloque que perdió la
presidencia, al instalarse la Legislatura, cedió a Morena cinco de sus 16
diputados para poder controlar el gobierno del Congreso, y marcó el inicio de
una serie de coaliciones con el actual bloque gobernante.
Ese
año, la coalición Morena-PT-PES obtuvo 45.4% de votos para diputados federales
y 308 legisladores, pero, al sumarse el PVEM, al final, la bancada oficialista
constituyó 66% de los diputados, con 330 legisladores.
En
2021, obtuvo 6.1% de los votos; ganó 32 diputados de mayoría y 12 pluris, pero
cedió cinco a Morena y quedó con 39. En esa elección Morena había obtenido 196
diputados, pero al final logró 201 con los de otros partidos.
Ese
año, Morena-PT-PVEM obtuvo 47.83% de los votos, pero con el reparto de
plurinominales y los obtenidos directamente en los distritos logró una bancada
de 308 diputados que representaron 61.6% de la Legislatura.
En
2024, en alianza con Morena y PT, logró 8.73% de los votos, con lo que, además
de 57 diputados que ganó en distritos, obtuvo 20 pluris para un total de 77,
pero 15 abandonaron la bancada y se quedó con 62, como tercera fuerza en la Legislatura,
sólo superada por el PAN y Morena.
En
esa elección, Morena ganó 236 diputados, pero con las de sus aliados formó una
bancada de 253. El bloque Morena-PT-PVEM ganó 56.86% de los votos, pero ya con
las pluris sumó 364 diputados, y 72.7% de la Legislatura.
Por
otra parte, logró presencia política importante en Chiapas y San Luis Potosí. El primero lo gobernó Manuel Velasco Coello (2012-2018),
aliado con PRI y Nueva Alianza. Actualmente esa entidad la gobierna Eduardo
Ramírez, quien, antes de ser senador, fue secretario general del gobierno de aquél.
En
tanto, San Luis Potosí lo gobierna su militante Ricardo Gallardo, postulado en
alianza con el PT en 2021, aunque, de cara al proceso electoral de 2027 para
renovar la gubernatura, según encuestas, Ruth González Silva, esposa de
Gallardo, sería la mejor posicionada.
Con
todo, existe una polémica en torno a la designación del candidato oficialista
porque Claudia Sheinbaum impulsa que Morena no postule aspirantes a las
gubernaturas a familiares de los ejecutivos en funciones.
Suma
a esas diferencias, la aprobación en el Congreso de San Luis Potosí de una
reforma a la ley electoral en materia de paridad de género, según la cual el
siguiente titular del Ejecutivo debe ser mujer, y actualmente es hombre.
Si
bien el gobernador vetó la ley, aún no se decide quien será la persona
candidata a la gubernatura por el Verde y si iría en alianza con Morena y PT.
Por
otra parte, el PVEM ha participado en 61 alianzas ganadoras para postular a
candidatos a gobernador.
Por
su parte, fundado en 1990, el PT ha tenido un sólo líder nacional, Alberto
Anaya Gutiérrez, reelecto el 27 de abril de 2025 por seis años. Para el
analista Juan José Torres Palacios, la ideología inicial del PT parecía estar
fuertemente arraigada en tendencias de izquierda, aunque evolucionó hacia una
orientación más pragmática, centrada en la supervivencia por coaliciones, lo que
le ha permitido mantenerse por años y consolidarse como aliado confiable para la
izquierda.
Como
partido minoritario, su objetivo prioritario es conservar su registro mediante
amplia capacidad de adaptación a las condiciones políticas del momento. Ahí
reside en buena medida su éxito político.
Participó
por primera vez en elecciones federales en 1991, pero no alcanzó el mínimo de
votos y perdió el registro, aunque lo recuperó en 1993 y en la elección presidencial
de 1994 postuló como candidata a Cecilia Soto, quien obtuvo 2.75% de los votos
y 2.70% de votos para diputados para 10 escaños, y 2.90% en la elección de
senadores, pero ningún legislador.
En
2000 obtuvo 12.00% con PAS, PRD, PSN y Convergencia para la candidatura de
Cuauhtémoc Cárdenas, que quedó tercero, mientras para la elección presidencial
de 2006, se alió al PRD y Convergencia para postular a López Obrador, que quedó
segundo.
Esa
vez tuvo 16 diputados y cinco senadurías. En 2012, para la presidencial volvió
a apoyar, junto con el PRD y MC a López Obrador, que quedó segundo, cuando
obtuvo 5.18% de los votos; 4.55% de ellos en elección de diputados, con lo que logró
15 escaños y 4.90% de votos de elección de senadores y logró seis escaños.
En
2015, estuvo a punto de perder su registro. De hecho, el INE resolvió retirárselo,
pero tras una serie de impugnaciones se determinó que, para saber si debería
retirársele el registro, deberían considerarse los resultados de la elección
extraordinaria de un distrito en Aguascalientes.
Se
realizó la elección, PRD y MC decidieron no participar en la contienda y el PT,
que previamente obtuvo en ese distrito 7,315 votos, logró 14,046 con lo que
logró los que necesitaba para mantener su registro.
En
2018 formó parte de la alianza ganadora de la presidencia junto con Morena y el
PES, con 6.08% de los votos de la elección presidencial; 3.92% de la de
diputados, con lo que tuvo 61 diputados y 3.81% de la de senadores y seis
escaños.
Al
instalarse la legislatura, 17 de sus diputados se sumaron a Morena, por lo que
se quedó con 44. En 2024, junto con Morena y PVEM postularon a Claudia
Sheinbaum que resultó triunfadora, con 6.45% de sus votos; ganó 5.47% de la de
diputados y obtuvo 51 curules en San Lázaro y 5.36% de los votos de senadores
con lo que obtuvo 9 senadurías.
Así
las cosas, sin PT y PVEM no transitará la Reforma Electoral de Sheinbaum, opina
Mario Ramírez Chávez, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM,
quien expuso que, de entrada, Morena los necesita para aprobar esa reforma, ya
que implica cambios a la Constitución.
En
la Cámara de Diputados la mayoría calificada se logra con al menos 334 votos.
Morena tiene 253; PVEM 62 y PT 49. En el Senado la mayoría calificada son 86
votos, y Morena tiene 67, PVEM 14 y PT 6.
Tanto
PT como PVEM, se verían afectados por la reforma, según se sabe de ella,
concretamente en el propósito de reducir el presupuesto de los partidos como en
la intención de reducir los plurinominales.
Además,
de aprobarse la reducción de plurinominales, PT y PVEM verían afectada su
representación en el Congreso de la Unión, y si a eso se suma reducir el
financiamiento, prácticamente estaría en riesgo su sobrevivencia, por lo que no
se cree que tengan incentivos para apoyar una iniciativa como la que se
pretenderá al inicio del próximo periodo ordinario de sesiones.
Además,
perderían la posibilidad de ser actores clave en el trabajo legislativo al
perder la cantidad de legisladores, por lo que el riesgo es no poder lograr
consenso político para aprobar la reforma constitucional o que se pueda generar
una fractura en el bloque gobernante.
Además,
Morena, en términos electorales, es lo suficientemente fuerte para una primera
mayoría, pero no para una mayoría calificada.
Por
otro lado, ambos partidos cumplen con los requisitos para ser considerados
relevantes, al contar con la fuerza suficiente para coaliciones y jugar un
papel crucial en la determinación de la competencia electoral de los partidos
en México.
A
partir del análisis de los resultados electorales a lo largo de su historia, Verde
y PT han conseguido formar coaliciones con partidos superiores y posicionarse
como parte de importantes victorias, tanto en la presidencia de la república,
como en el Congreso de la Unión.
Llama
la atención que no han mostrado una intención de crecer, sino de buscar alianzas
en cada elección e implementan estrategias para mantener su registro,
consolidando porcentajes de votación suficientes para una base electoral y
legislativa estable.
Esto
les otorga acceso a prerrogativas y recursos públicos, con los que han logrado
resultados exitosos a pesar de sus distintos orígenes ideológicos, ya sea en la
izquierda o en la derecha.
Lo
cierto es que, tanto el PT como el Verde, pese a orígenes ideológicos como de
prácticas opuestos, tienen muchas características en común como partidos que
nunca han representado a las mayorías en México, pero han sabido beneficiarse
del sistema electoral.
*Luis Ángel Cabañas Basulto es un periodista
con más de 49 años de experiencia como reportero, jefe de información, editor y
jefe de redacción de varios medios de comunicación, además de haber fungido
como jefe de información de dos ex gobernadores y tres ex presidentes
municipales, y escribir cinco libros, uno de ellos pendiente de publicar.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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