“Líder”, funcionario y aspirante, ¡todo un caso!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
El
escándalo en Playa del Carmen es mayúsculo. Desde que el gobierno municipal, encabezado
por la alcaldesa Estefanía Mercado Ascencio, impulsaba foros de consulta para
cambiar el nombre del municipio de Solidaridad y reforzar su imagen turística,
el hombre que, supuestamente, encabezaba estos “esfuerzos”, el ex priísta Luis
Herrera Quiam, su secretario general en el Ayuntamiento, es un problema aún
mayor.
El
funcionario busca una candidatura, desde el principio como secretario general
del Sindicato de Taxistas en Playa del Carmen, primero ante Filiberto Martínez,
a través de Cecilio Puc y Anaiza Quiam, sus familiares, y en 2021 fue secretario
de la CNOP-Quintana Roo, cuando pensó que conseguiría la candidatura a diputado
por el PRI, pero no la logró, por lo que se sumó a las filas de Morena, para
buscar oportunidad en 2024.
Sin
duda, Herrera Quiam fue pieza clave para el triunfo de la gobernadora Verde, Mara
Lezama, en Playa del Carmen, pues organizó las casas de gestión de Estefanía
Mercado y convirtió el sindicato y cada uno de sus sitios y edificios en
Bunkers para la campaña de ésta, además de encargarse de comprar a candidatos y
suplentes a regidores de la anterior alcaldesa, la entonces panista Lili Campos
Miranda.
Hoy
en día, no sólo funge como secretario general de la Comuna, sino también del sindicato
de taxistas “Lázaro Cárdenas del Río”, gremio en la mira de las autoridades. Es
decir, quien dirige un sindicato bajo sospecha de nexos con el crimen
organizado ocupa, al mismo tiempo, un puesto clave en el Ayuntamiento. ¿Conflicto
de intereses? Como diría el periodista Luis Mis, no hay otra forma de llamarle.
Con
todo, Herrera Quiam descarta la posibilidad de un conflicto de intereses en su
doble función como secretario general y, ante esas preocupaciones, asegura que
no existe ninguna contradicción legal entre ambos roles por actuar conforme a
las capacidades y recursos disponibles en ambos entes.
Por
si fuera poco, el gremio que encabeza mantiene una disputa con los mototaxistas
que, según las autoridades, operan fuera de los polígonos autorizados en la
ciudad de Playa del Carmen. Además, desde semanas atrás, los taxistas reclaman
un incremento en sus tarifas oficiales que, según él, se tratará a nivel
estatal, ya que no compete a la administración municipal.
Pero,
además, un informe del Instituto de Movilidad del
Estado indica que el líder de ese gremio cuenta con más de una veintena
de parientes como concesionarios de placas de taxis en Playa del Carmen,
donde buscan obtener el protocolo, pero el Ayuntamiento les frenó evitar seguir
con estas prácticas.
La lista de propietarios de placas del sindicato “Lázaro Cárdenas del
Río” es larga e identifica negocios y parentescos de la
familia Herrera Quiam con este servicio que busca un monopolio
que generan mafias como las de Cancún en transporte
público.
Si
se considera que hace siete años no se otorgan concesiones en Solidaridad y lo
que ha crecido en todo este tiempo, lleva a tener unas mediciones que desde
luego no son las ideales, tiene que haber un estudio de factibilidad en forma y
adecuado, pero “hemos hecho una solicitud por 250 concesiones”, justifica Herrera
Quiam.
Por
otro lado, operadores del sindicato han denunciado abusos de su parte, así como
continuo hostigamiento laboral.
Hasta
ahí sería “lo de menos”, ya que también es señalado de abuso de poder y
corrupción, en complicidad con el delegado del Instituto de Movilidad, David Arwing
Cosgaya Mena, con quien fue acusado de emitir certificados de manejo sin la
debida autorización y acreditación.
Los
certificados, que se ofrecen a 1,500 pesos, carecen de autorización del
Instituto y la acreditación correspondiente, cuando que su costo oficial era de
850 pesos, pese a tampoco cumplen con las normas.
La
clínica del sindicato ‘Lázaro Cárdenas’, encargada de realizar los exámenes, no
tiene la acreditación necesaria para emitir estos documentos, según estipula la
ley en el Instituto.
Este
flagrante incumplimiento de la normativa pone en evidencia la falta de control
y la corrupción en el sistema de emisión de licencias, donde Herrera Quiam y
Cosgaya Mena no solo violentaban la ley, sino abusaban de sus posiciones para
cobrar ilegalmente a los conductores por documentos sin validez legal.
Por
si fuera poco, la coordinadora del módulo de licencias de Solidaridad, también
parte del Instituto, Erika Vanesa de la Cruz, fue señalada de hacerse la vista
gorda ante estas irregularidades, facilitando así la violación de la ley.
Con
justa razón, la ciudadanía exige una investigación a fondo y la aplicación de
las sanciones correspondientes a los responsables de estos actos de corrupción
que afectan la confianza y seguridad en el sistema de movilidad del estado.
Si
Estefanía Mercado quiere demostrar que su administración no es cómplice de las
razones que motivaron aquel mega operativo de cateo en marzo último por parte de
la Fiscalía General del Estado, la Secretaría de Seguridad Ciudadana, la
Guardia Nacional y la Policía Municipal de Solidaridad, debe actuar con
firmeza.
Esa
irrupción en la sede del sindicato no pareció ser un simple golpe mediático,
sino una acción bien calculada para obtener pruebas de lo que todos saben, pero
pocos se atreven a decir: los presuntos vínculos de algunos líderes de este
gremio con el crimen organizado.
Así
las cosas, la única respuesta coherente de la alcaldesa sería exigir la
licencia inmediata de Herrera Quiam. De no hacerlo, enviaría el devastador mensaje
devastador de que su gobierno protege a un sindicato bajo investigación
judicial. La pregunta es si se pondrá del lado de la ley o será la siguiente en
la lista de quienes el poder ha hecho mover el tablero.
El
patrón está trazado. Hace unas semanas, la dirigencia completa del sindicato de
taxistas “Andrés Quintana Roo” en Cancún fue desmantelada, y algunos de sus
líderes enfrentan cargos por homicidio, extorsión, tortura y narcotráfico. En
Tulum, el dirigente de los “Tiburones del Caribe”, Eliazar Sagrero, fue detenido
y procesado por dos asesinatos. ¿Casualidad? Difícilmente.
En
este sentido, mientras el gobierno municipal de Solidaridad se enfocó en
cambiarle el nombre al municipio y potenciar su promoción turística, la
realidad lo alcanza con una crisis que pone en duda su compromiso con la legalidad
y la transparencia. Solidaridad no necesitaba nuevo nombre, sino un gobierno
que rompiera de raíz con la impunidad.
No
olvidemos que, además del propio Herrera Quiam, los principales problemas de
Playa del Carmen giran en torno al impacto ambiental masivo del sargazo que
afecta sus playas y turismo, la presión sobre los ecosistemas por el
crecimiento urbano y turístico (contaminación del agua, deforestación), y
desafíos socioeconómicos como la seguridad (mercado negro de drogas, necesidad
de vigilancia en zonas aisladas) y la sostenibilidad del modelo turístico
frente a la demanda de servicios e infraestructura.
Entre
sus problemas ambientales y de recursos, se incluye el sargazo por la llegada
excesiva y constante de esta alga parda que deteriora la imagen del destino,
impacta la hotelería y requiere esfuerzos intensivos de limpieza, con una
recolección de cientos de toneladas diarias.
Contaminación
y Deterioro de Ecosistemas: El crecimiento turístico provoca estrés en la
calidad del agua por descargas residuales y actividades recreativas, afectando
arrecifes de coral y pastos marinos, además de la pérdida de cobertura vegetal
regional.
Respecto
a los problemas socioeconómicos y de gestión, está el impacto del turismo masivo,
donde su dependencia económica del turismo expone a la región a crisis como las
del sargazo y exige soluciones sostenibles para la infraestructura y servicios
básicos.
En
torno a la presión sobre la infraestructura, el aumento poblacional y turístico
genera una demanda que a veces supera la capacidad de la infraestructura
básica, afectando la calidad del agua y el entorno, mientras que persisten sus
problemas de seguridad y ordenamiento, sobre todo con el mercado de drogas, ya
que, como muchos destinos turísticos, sufre un mercado negro de drogas, lo que
requiere atención y vigilancia.
Finalmente,
sufre el problema de zonas aisladas, ya que, aunque las áreas turísticas
centrales son seguras, se recomienda precaución en las menos iluminadas o
aisladas por la noche para evitar incidentes.
En
resumen, Playa del Carmen enfrenta el desafío de equilibrar su fuerte
desarrollo turístico con la protección ambiental y la calidad de vida de sus
habitantes, siendo el sargazo el problema más visible y urgente, por lo que Estefanía
Mercado debiera dejar de pensar en la gobernatura y dedicarse al trabajo para
el que resultó electa.
Titulado como Licenciado en Derecho
en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con nueve Diplomados, cuatro de ellos
en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019, 2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos
y Sistema Acusatorio; La Familia y los Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia
en Materia de Derechos Humanos, así como con más de 75 Seminarios, Talleres,
Cursos y Conferencias.
Información completa sobre el currículum
vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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