Ir al contenido principal

Independencia con EE.UU., ¿misión imposible?

                                                                                 Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*

         Pese a las respetables ideologías en materia de soberanía de nuestro país, sobre todo respecto a Estados Unidos, no podemos omitir nuestra alta dependencia respecto a ese país, principalmente en materia de energéticos y de maíz, tan sólo dos de los principales renglones de la vida cotidiana de México.

Para empezar, la dependencia de México respecto al maíz de Estados Unidos es un tema crítico de seguridad alimentaria que presenta dos realidades contrastantes según el tipo de grano, pues somos altamente dependientes de las importaciones de maíz amarillo, principalmente para uso industrial y alimento de ganado: Cerca de 88.3% de la importación proviene de Estados Unidos.

Ahora bien, en el caso del maíz blanco, México es prácticamente autosuficiente en la producción destinada al consumo humano (tortillas y harinas), aunque, hasta 2025, seguíamos importando volúmenes significativos del grano para cubrir la demanda total.

Tan sólo en 2024, Estados Unidos envió un récord de 25 millones de toneladas de maíz a México, con lo que nuestro país se consolidó como el mayor comprador de maíz estadounidense en el mundo, superando a países como China y Japón y, respecto a su importancia estratégica, adquirimos cerca de 40% de todas las exportaciones de maíz que realiza EE.UU.

Lo anterior destaca con la existencia latente de una disputa comercial activa bajo el Tratado que incluye a Canadá, ya que los decretos de México buscan prohibir el uso de maíz genéticamente modificado (transgénico) para consumo humano.

Así, una dependencia mutua (México como comprador y EE. UU. como proveedor) será eje central en la revisión del tratado prevista para este año, toda vez que el gobierno mexicano ha implementado reformas constitucionales para proteger el maíz nativo frente a las variedades importadas y transgénicas, buscando preservar la biodiversidad y la soberanía alimentaria.

         Por otro lado, ante el reciente anuncio de la suspensión del cuestionado envío de petróleo a Cuba -el último, este mes, de 86 mil barriles de crudo de alta calidad-, México habría adoptado la medida más prudente y lógica por no ser autosuficiente en su producción y depender 53% del abasto de Estados Unidos, por lo que su dependencia del energético estadounidense es factor crítico en su seguridad en ese renglón.

De acuerdo con datos “duros”, desde inicios de 2025, México continuaba importando del vecino país ese importante volumen de la gasolina que consume para satisfacer una demanda promedio de 733 mil barriles diarios.

Entre los datos clave de esa dependencia, se puede citar el rigen de las compras, ya que su principal proveedor es Estados Unidos, particularmente a través de refinerías en la región de Texas y la Costa del Golfo.

Así, cerca de la mitad del combustible que llega a las estaciones de servicio proviene del extranjero, pues Pemex reportó que 49% del combustible consumido hasta julio de 2025 fue importado, por lo que los mexicanos pagamos un promedio de 44.17 pesos diarios por gasolina importada y se estima que se destinan más de 1,700 millones de pesos al día para cubrir estas compras.

En este sentido, se habla de vulnerabilidad, y expertos advierten que, si México detuviera súbitamente estas importaciones, entre tres y cuatro refinerías estadounidenses en la Costa del Golfo podrían verse obligadas a cerrar debido a que México absorbe 53% de sus exportaciones totales de gasolina.

Respecto a avances hacia la “soberanía energética”, el gobierno mexicano ha implementado estrategias para reducir esta dependencia, aunque la meta de autosuficiencia se ha postergado.

La adquisición de la refinería Deer Park de Texas, permite a Pemex procesar gasolina en suelo estadounidense para enviarla a México, en tanto que se espera que la operación plena de la refinería Dos Bocas, junto con las plantas coquizadoras en construcción -donde coque y gas manufacturado se sintetizan a partir del carbón mediante la destilación en seco- ayude a cubrir el déficit restante de unos 77,000 barriles diarios para lograr la autosuficiencia.

Aunque persiste la dependencia, las importaciones de gasolina registraron una baja de 8% a principios de 2024 respecto al año anterior.

Así las cosas, pese a esa serie de problemas, México se consolidó en 2025 como el principal socio comercial de Estados Unidos, impulsado por una fuerte integración industrial y el auge del nearshoring, esto es, mudar sus fábricas al vecino país, con precios más baratos, con lo que se estima que este año las exportaciones totales alcancen un valor récord de 700 mil millones de dólares, de los que más del 80% tienen como destino el mercado estadounidense.

Ante el caso de la gasolina, los principales productos que México exporta a EE. UU. se dividen en los sectores clave de manufactura y tecnología, que representa alrededor del 90% de las exportaciones totales, mientras que el sector automotriz es el pilar fundamental, incluyendo automóviles concluidos, tractocamiones (vehículos de carga), así como una vasta gama de autopartes y accesorios.

Respecto a los sectores de electrónica y cómputo, exporta actualmente más equipo de cómputo que automóviles, destacando máquinas automáticas de procesamiento de datos, computadoras y unidades de memoria, en tanto que el equipo eléctrico incluye alambres, cables eléctricos y maquinaria eléctrica especializada, y dispositivos médicos, como instrumentos y aparatos para medicina, cirugía y odontología.

En materia de agroindustria y bebidas, México es el segundo mayor proveedor agrícola de EE.UU. La cerveza y el tequila (junto con el mezcal) son los productos estrella, liderando las ventas en su categoría, y en frutas y verduras los productos con mayor demanda son el aguacate (especialmente para eventos como el Super Bowl), el jitomate (tomate rojo), berries (fresas, frambuesas), pepinos, cítricos y pimientos.

Otros sectores relevantes son los combustibles, como el petróleo crudo y productos derivados de la destilación, así como materiales industriales (artículos de hierro, acero, metales preciosos como la plata y productos plásticos, así como bienes de consumo, como muebles, artículos de panadería (galletas y pan) y confitería.

En este sentido, a inicios de este año, el flujo comercial sigue mostrando récords históricos a pesar de los desafíos arancelarios en sectores específicos como el acero y el aluminio.

Por el otro lado de la moneda, México importa de Estados Unidos principalmente productos energéticos, manufacturas avanzadas e insumos agrícolas indispensables para su cadena de valor, por lo que a inicios de este año el país vecino se mantiene como origen de prácticamente la mitad de las importaciones totales de México.

Los principales rubros de importación son los energéticos, México es altamente dependiente de la gasolina, diésel y gas natural estadounidense para su consumo interno y generación de electricidad.

Otros rubros son el sector automotriz, del que se importan grandes volúmenes de autopartes, motores y componentes que se ensamblan en plantas mexicanas, además de vehículos terminados, así como tecnología y electrónica: Circuitos integrados (chips), microprocesadores, piezas para computadoras y maquinaria eléctrica avanzada.

También se incluyen los productos agrícolas, de los que México es uno de los mayores compradores de maíz amarillo (principalmente para uso forrajero), soya, trigo, así como carne de cerdo y productos lácteos, así como los insumos Industriales, esto es plásticos en formas primarias, acero, aluminio y diversos productos químicos que sirven como materia prima para la industria manufacturera nacional.

Así, el contexto de 2026 es que, pese a la imposición de aranceles y tensiones comerciales durante 2025, el flujo de bienes intermedios (insumos) ha mantenido niveles récord ante la integración de las cadenas de suministro de América del Norte.

Además, a partir del 1 de enero, México ajustó sus propias políticas arancelarias para bienes provenientes de países sin tratado comercial, reforzando la ventaja competitiva de los productos estadounidenses bajo el Tratado con Estados Unidos y Canadá.

Así las cosas, la pregunta obligada es ¿Qué tan independientes podemos ser de Estados Unidos?

(Permitida la copia, publicación o reproducción total o parcial de la columna con crédito para el autor)

 

*Luis Ángel Cabañas Basulto es un periodista con más de 49 años de experiencia como reportero, jefe de información, editor y jefe de redacción de varios medios de comunicación, además de haber fungido como jefe de información de dos ex gobernadores y tres ex presidentes municipales, y escribir cinco libros, uno de ellos pendiente de publicar.

Titulado como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019, 2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias. 

Información completa sobre el currículum vitae, en este link:

https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

Comentarios

Entradas populares de este blog

¡Se derrumba el “gallo” de Mara Lezama!                                                                                     Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO* Aunque no lo era ni debió serlo, el tema central del “informe” decembrino de la senadora “indígena” Anahí González Hernández y su relación con Rafael Marín Mollinedo giró en torno a las disputas políticas internas de Morena en Quintana Roo, y las aspiraciones de ambos a la gubernatura de 2027. Como se sabe, los asistentes comenzaron a gritar “gobernador” cuando se presentó un mensaje del director general de Aduanas, en un evento ampliamente interpretado en medios locales como acto de promoción política para Marín Molinero, orquestado por la senadora y su equipo, lo q...
¡Fuera indeseable funcionaria con desaparecidos!                                                                                     Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO* Aunque no está para creer, a sólo cuatro meses del mayúsculo escándalo que desató el cuestionable desempeño de la ludópata de Durango, María López Urbina, al frente de la Comisión de Búsqueda de Personas de Quintana Roo, todo hace suponer que fue cambiada o que renunció, por lo que se ha emitido -aunque Usted no lo crea- una convocatoria en busca de quien la releve.          En efecto, el 16 de septiembre último, a través de la columna ¡Perversidad de la Comisionada “buscadora”!, preguntábamos ¿Hasta cuándo el gobierno Verde d...
Peligroso “Juez” de Mara, ¡militante del Verde!                                                                                     Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO* En nueva muestra de falta de transparencia e irresponsabilidad de la gobernadora Verde, Mara Lezama, uno de sus recién recomendados jueces, a través de la secretaria de Gobierno, María Cristina Torres Gómez, resultó toda una “fichita” de su repudiado partido “Ecologista”, el ex director de la Policía de Cancún, José Luis Yonathan Yong Mendoza, a quien habían destituido de la corporación por vínculos con la mafia rumana y por operar una red de clonación de tarjetas a turistas. En efecto, tras la elección judicial, el funcionario se convirtió en Juez Penal de Control con...