¡Estalla crisis presupuestal en UQROO “autónoma”!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
En nuevos errores del equipo de la gobernadora
Verde, Mara Lezama, y en flagrantes violaciones de carácter laboral y civil, la Rectora de la Universidad
Autónoma de Quintana Roo, Natalia Fiorentini Cañedo, suspendió el pago de esta
quincena a sus más de 800 trabajadores por honorarios, que incluye personal
académico y administrativo, sino hasta el 15 de febrero con un simple “aviso”.
Irónicamente,
el problema “surge” pese a que la funcionaria, quien asumió en agosto de 2023, a
través de su director general de Administración y Finanzas, Sergio Gerardo
Flores Marrufo, tendrá para el ejercicio fiscal 2026 un presupuesto de 590.5 millones
de pesos, 50% de ellos subsidio federal vía SEP, y 50% de subsidio estatal, además
de contar con ingresos propios, por entre 17 y 20 millones, por cuotas de
inscripción, servicios académicos, productos y aprovechamientos.
Nunca
antes en la historia de la institución se había dado un problema de esa índole,
ni tan siquiera con su siempre cuestionado antecesor, Francisco Xavier López
Mena, nombrado por el gris ex gobernador Carlos Joaquín, al sustituir el
16 de agosto de 2019 al hoy secretario privado de la mandataria, es decir Ángel
Rivero Palomo.
La
percepción sobre si cuenta con una “buena administración” con Flores Marrufo, empero,
es un tema de debate interno, pero se rige por los siguientes mecanismos de
control: Austeridad y disciplina, para optimizar el gasto; transparencia, por
el que este mes reinstaló un Comité de Transparencia para garantizar el acceso
a la información y el cumplimiento de la ley en la gestión de recursos.
Ahora
bien, ser universidad autónoma otorga a la UQROO libertad de cátedra y gestión,
pero conlleva desafíos financieros complejos ante el Estado, de acuerdo con
la ANUIES y análisis de diversas instituciones como la UNAM.
Aunque
por ser autónomas pueden decidir cómo gastar, la mayoría de las universidades
públicas de México dependen casi totalmente de subsidios federales y estatales,
lo que genera vulnerabilidad política, donde el presupuesto puede usarse como
mecanismo de presión por parte de los gobiernos en turno.
Pero,
además, sus “techos” presupuestales están desfasados, con incrementos por
debajo de la inflación y frecuentemente, los aumentos anuales no cubren el costo
real de operación o el crecimiento de la matrícula.
Así
también, sus obligaciones laborales son crecientes, al enfrentar desbalances
financieros porque se les obliga a negociar aumentos salariales y prestaciones
que superan el porcentaje de incremento presupuestal otorgado por la Federación.
Como
Universidad NO autónoma, la de Quintana Roo ejercía un presupuesto con una aportación
federal de 50% de los recursos necesarios para operar a través de programas,
como el de Subsidios para Organismos Descentralizados Estatales, mientras el Estado
se comprometía a otorgar el 50% restante, aunque, en la práctica, este
porcentaje podría variar ligeramente según la salud financiera del Estado.
En
el caso de Quintana Roo y su rendición de cuentas, el ejercicio del gasto es
auditado trimestralmente, y su cuenta pública entregada a la Auditoría Superior
del Estado para su fiscalización.
Pese
a sus mecanismos de control, enfrenta estrés financiero crítico: A fines de
2025, negoció con su sindicato el pago fraccionado de prestaciones (como el
aguinaldo) ante limitaciones de liquidez inmediata, lo que sugiere que, aunque con
fiscalización correcta, su presupuesto suele ser apenas suficiente para cubrir
nómina y gastos operativos básicos
Hasta
hoy, no existe un comunicado oficial que confirme que la Universidad haya
decidido suspender de forma definitiva o general el pago a sus trabajadores por
honorarios, aunque, el contexto actual de la institución presenta situaciones
relevantes que podrían explicar retrasos o incertidumbre:
Así,
se reportan casos de este mes, cuando sus trabajadores por honorarios en todo el
Estado han enfrentado el movimiento de sus fechas de pago ante procesos
administrativos de inicio de año, pues atraviesa por una situación económica
compleja que, a fines de año, su personal sindicalizado aceptó pago fraccionado
de aguinaldo para mantener estable la institución.
Ante
su normativa interna, el personal por honorarios no tiene acceso a las mismas
prestaciones que el de base, como los “días económicos”, lo que suele generar
mayor vulnerabilidad en periodos de ajuste presupuestal.
Históricamente,
la universidad se ha comprometido a regularizar a estos trabajadores
(basificación) tras ciertos años de servicio, aunque estos procesos también avanzan
con lentitud por la disponibilidad de recursos
Por
otra parte, tampoco hay un aviso oficial que indique que la UQROO dejará de pagar
definitivamente a sus trabajadores por honorarios en el campus Chetumal, aunque
sí existe una demora administrativa programada por el inicio del ejercicio
fiscal 2026.
La
situación real al cierre de enero es de retraso por renovación de contratos, pues
la propia Secretaría de Finanzas y Planeación confirmó que esos trabajadores
(incluso organismos vinculados como la Universidad) no recibieron el pago de su
primera quincena de enero por la renovación de contratos.
El
compromiso oficial es que estos pagos se regularizaran y realizaran junto con
la segunda quincena de enero a finales de mes, una vez concluidos los trámites
administrativos regulares de cada año, lo que no ocurrió.
Cabe
señalar que la UQROO enfrenta severa crisis financiera, por lo que recientemente
su Sindicato de Trabajadores tuvo que aceptar el pago de aguinaldos en
parcialidades por falta de liquidez de la institución.
Aunque
el pago de honorarios suele ser el más afectado en estas crisis por no estar protegido
por el contrato colectivo, hasta hoy se maneja como retraso por trámites y no
como suspensión total de sueldos.
Si
algo sirve de alivio a los trabajadores por honorarios que, al menos al cierre
de este mes, no se ha emitido un comunicado oficial de la administración de la
UQROO que anuncie su suspensión definitiva de pagos, aunque las actualizaciones
administrativas y reportes locales de las últimas horas indican lo siguiente:
Retraso
por renovación de contratos, aviso de regularización, situación Interna en
Intranet: Los canales de comunicación interna de la UQROO se han centrado en la
actualización de normativas de adquisiciones y calendarios académicos, sin
publicar una circular específica que niegue el pago a este sector laboral.
También
existen promesas de basificación: Existe un historial de compromisos de la
Rectoría para dar certeza laboral a los que tienen más de 10 años por
honorarios, aunque estos procesos dependen de la liquidez, actualmente
limitada.
En
resumen, la falta de pago actual se reporta como incidente administrativo
estacional, y no como una política de impago total.
Ante
lo anterior, su Sindicato de Trabajadores Académicos y Administrativos no ha
convocado a una asamblea general formal para tratar exclusivamente el retraso
en Chetumal, principalmente por razón estatutaria, ya que esos trabajadores no
forman parte formal del gremio, y el contrato colectivo de trabajo sólo protege
al personal de base (académicos y administrativos con nombramiento)
El
panorama en Chetumal presenta puntos clave: Los canales oficiales del sindicato
y sus redes sociales no registran asambleas programadas para esta semana
relacionadas con este tema específico, y la autoridad estatal ya emitió una
nota aclaratoria indicando que el retraso es generalizado en el Estado por la
renovación de contratos y que se liquidaría a fines de mes.
En
años anteriores, el sindicato “levantó la voz” por este sector en negociaciones
con la rectoría para buscar su basificación, pero sin llegar a huelgas o
asambleas conjuntas, debido a la diferencia en su régimen laboral.
A
nivel nacional, un movimiento de sindicatos universitarios demanda mayor
presupuesto federal, lo que afecta indirectamente la capacidad de la UQROO para
regularizar pagos.
De
manera que, si es un trabajador por honorarios, la recomendación administrativa
es acudir directamente al área de Servicios Personales en la Rectoría de
Chetumal, ya que el sindicato no tiene facultades legales para representar este
esquema de contratación ante demoras de este tipo.
Según
la Ley Federal del Trabajo, si una persona trabajas por honorarios, pero tiene
un jefe directo, cumple un horario fijo y trabaja en las instalaciones de la
empresa/institución, existe una relación laboral subordinada, por lo que tiene
derecho a reclamar, seguridad social, es decir, inscripción obligatoria al IMSS;
aguinaldo mínimo de 15 días de salario al año; vacaciones y prima vacacional conforme
a la tabla de antigüedad vigente, y prima de antigüedad en caso de despido o
renuncia tras ciertos años.
En
fin, una “huella” para el curriculum de la rectora Fiorentini Cañedo, a quien,
así como la obligaron -dicen que por Mara Lezama- a bajar una publicación a
favor del ex presidente venezolano Nicolás Maduro, también la obligaran a
cumplir sus deberes laborales con esas personas que sólo dependen de ese
ingreso para comer.
Lo
más indicado -aunque lo menos posible- sería que la funcionaria y su “administrador”
Flores Marrufo se solidarizaran con los cientos de afectados ¡y tampoco
cobraran su quincena!
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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