¡Pendiente sanción a “pez gordo” yucateco!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Pese
a la cancelación definitiva del proyecto del cuarto muelle de cruceros en
Cozumel por parte de la Federación, aún existen procedimientos administrativos
y disputas legales activas derivados de falsedades y omisiones de información que
presentó la empresa Muelles del Caribe, en un caso que pasó de mesas técnicas a
tribunales federales.
La
cancelación fue formal a fines de febrero, culminando un proceso institucional
desarrollada en etapas clave desde julio de 2025, cuando, ante la presión
social y los primeros recursos legales de los cozumeleños, la empresa se vio
obligada a suspender temporalmente los trabajos de construcción.
No
obstante, en septiembre de 2025, la Semarnat dio el primer golpe definitivo al anular
formalmente un permiso de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) otorgado en
2021. Pocos días después, la presidenta Claudia Sheinbaum descartó públicamente
el proyecto.
Tras
una revaluación técnica exhaustiva que integró recomendaciones científicas
omitidas, la Semarnat resolvió negar la autorización del proyecto de manera
inapelable y ordenó archivar el expediente como asunto total y definitivamente
concluido.
Tras
el proyecto estaba la familia Molina-Casares, dinastía empresarial con inmenso
poder económico en la Península de Yucatán, y el consorcio promovente fue
Muelles del Caribe, controlada directamente por ellos.
José
Enrique Molina Casares, cabeza visible y promotor principal de Muelles del Caribe, es hijo del fallecido magnate e industrial
azucarero yucateco Enrique Molina Sobrino -antiguo dueño del Grupo Embotellador
de México, Pepsi, y del Grupo Azucarero México-, y heredó e impulsó gran parte
de las inversiones turísticas y portuarias en Quintana Roo.
La
familia es propietaria de un conglomerado de más de 100 empresas en la región,
donde su influencia en el negocio de cruceros e infraestructura turística no es
nueva, ya que también controla la terminal de cruceros Punta Langosta, segundo
muelle de Cozumel.
También
posee cruceros marítimos y transbordadores, concesiones clave para el
transporte y movimiento de pasajeros vía ferry entre Playa del Carmen y Cozumel
y opera también negocios de excursiones acuáticas, agencias de transporte
turístico y desarrollos inmobiliarios de compraventa de terrenos en el estado.
El
proyecto del nuevo muelle cobró relevancia nacional porque los Molina-Casares
lograron inscribir la obra en el Acuerdo para la Reactivación Económica en
octubre de 2020, iniciativa conjunta entre el gobierno de López Obrador y la
iniciativa privada mexicana, lo que facilitó que se catalogara temporalmente
como “proyecto estratégico” federal antes del freno.
Ahora
bien, tras ratificar Semarnat el carpetazo definitivo, la empresa de la familia
interpuso juicio de impugnación para intentar revertir la revocación de su
permiso, que databa de 2021, pero la controversia abandonó el control de las
dependencias ambientales y está en manos de un juez federal, que analiza si el
engaño técnico sobre el arrecife Villa Blanca constituye causa penal y
administrativa irreversible.
La
defensa jurídica del gobierno -a través de la Dirección General de Impacto y
Riesgo Ambiental, DGIRA- sostiene que la empresa incurrió de manera deliberada
en “inducir al error” a la autoridad evaluadora, lo cual invalida legalmente
cualquier derecho adquirido por los promoventes.
Paralelo
al juicio principal, la Semarnat mantiene bajo revisión el registro de la consultora
que elaboró falsa Manifestación de Impacto Ambiental. Se tramita su suspensión
del Registro Nacional de Prestadores de Servicios de Impacto Ambiental,
impidiéndoles firmar proyectos federales a futuro.
Sin
embargo, dado que las suspensiones de jueces de distrito -promovidas por
colectivos, como el Cemda- impidieron el ingreso de maquinaria pesada al mar,
no se consolidó daño físico irreversible al fondo marino, por lo que las
sanciones económicas en trámite se enfocan a falsedad documental y desacato,
mas no en multas por mitigación o reparación de corales destruidos.
En
México, falsedad de información, alteración de datos u ocultamiento de especies
en una MIA conllevan graves sanciones administrativas, civiles y penales,
ejecutadas de manera coordinada por la Semarnat
y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente.
Las
consecuencias legales específicas a las que se exponen promotoras o consultoras
por incurrir en estas faltas, pueden ser sanciones administrativas, revocación
inmediata, anulación definitiva del permiso de la obra y cierre definitivo de
cualquier tipo de obra, instalación o actividad comercial que haya iniciado
bajo el amparo del permiso fraudulento.
Las
sanciones monetarias podrían ser de 20 a 50 mil días de la Unidad de Medida y
Actualización (UMA), lo que equivale a multas hasta por 5.4 millones de
pesos, aplicables tanto al promovente como a la consultora ambiental que
redactó el reporte técnico.
Aunque
difícilmente se aplicarán en el caso del fallido cuarto muelle, también se
prevén sanciones penales, como prisión, pues el Artículo 420 Bis del Código
Penal Federal estipula penas de 2 a 10 años de prisión a quien dañe o destruya
ecosistemas marinos, arrecifes o manglares.
Al
cometerse el delito de manera premeditada mediante engaño a la autoridad
ambiental en una zona de gran valor ecológico o Área Natural Protegida, la ley
dicta que la pena corporal se duplica, pudiendo alcanzar los 15 años de cárcel,
mientras se persigue adicionalmente el delito penal por declarar falsamente
ante una autoridad federal, sancionado con prisión ordinaria.
Respecto
a sanciones profesionales del Registro Nacional de Consultores, se incluye el veto
de registro, ya que el Reglamento de la LGEEPA en materia de Impacto Ambiental
establece la cancelación permanente de la inscripción en el Registro Nacional
de Prestadores de Servicios de Impacto Ambiental.
Por
último, biólogos, ingenieros o peritos que firmaron el documento técnico
falsificado pueden quedar inhabilitados de por vida para volver a presentar
proyectos de evaluación ante el gobierno federal.
Verá
Usted, el proyecto se canceló de forma definitiva, tras que la presidenta
Claudia Sheinbaum y la Semarnat confirmaron la anulación total de la
Manifestación de Impacto Ambiental debido a los graves riesgos ecológicos y al
rechazo generalizado de la comunidad local.
Entre
los motivos de la cancelación se incluye daño al Arrecife Villa Blanca, donde Muelles
del Caribe omitió reportar la presencia de coral en su estudio original de 2021
y la construcción del cuarto muelle ponía en peligro directo la biodiversidad
marina y las barreras naturales contra huracanes.
La
presidenta Sheinbaum argumentó que Cozumel contaba con muelles operativos suficientes,
por lo que no permitiría obras que saturaran la infraestructura de la isla o
afecten su entorno natural, mientras que colectivos ciudadanos, como Isla
Cozumel, turoperadores, buzos y la Asociación de Hoteles se unieron para
detener la obra mediante amparos judiciales y protestas.
Los
ambientalistas señalaron que añadir el nuevo muelle saturaría más los
deficientes sistemas de drenaje, agua potable y manejo de basura en Cozumel, y
los opositores demostraron con datos económicos que el turismo de cruceros deja
una derrama económica menor -unos 85 dólares por pasajero- en comparación con
el turismo de internación que pernocta en hoteles locales.
Ahora
bien, irónicamente, la aprobación inicial de impacto ambiental la otorgó la
propia Semarnat
durante el sexenio de López Obrador, de forma específica, el área técnica
responsable de emitir y firmar dicha autorización el 7 de diciembre de 2021 fue
la DGIRA, oficio SGPA-DGIRA-DG-05859-21.
Con
todo, bajo el gobierno de Sheinbaum, la nueva administración de la Semarnat
admitió los recursos de revisión que promovieron los ciudadanos y determinó que
la DGIRA del gobierno anterior evaluó el proyecto omitiendo la existencia de
especies protegidas y del arrecife Villa Blanca, lo que derivó en la posterior
revocación del permiso.
Las
omisiones específicas de la MIA de 2021 se centraron en ocultar la verdadera
riqueza biológica de la zona de construcción para inducir al error a la
autoridad. Al presentar datos falsos, Muelles del Caribe minimizó el daño
ecológico real en el ecosistema marino de Cozumel.
Las
principales inconsistencias y datos omitidos denunciados por científicos y
colectivos locales ante la Semarnat fueron ocultamiento del Arrecife Villa
Blanca, lo más grave no declarar la existencia de esta formación coralina. El
proyecto planeaba cimentarse directamente encima o a escasos metros de este
sensible arrecife.
El
documento de la empresa señalaba que en la zona solo habitaban 7 especies de
coral, cuando monitoreos científicos independientes demostraron la existencia
de más de 35 especies distintas, en tanto la MIA declaró sólo 30 especies de
peces en el polígono, cuando los censos reales de buzos locales registran más de
100 especies en ese ecosistema.
Por
otro lado, no se mencionó la presencia del coral cuerno de alce (Acropora
palmata) ni del manglar botoncillo (Conocarpus erectus), ambas
especies protegidas de forma estricta por las leyes mexicanas bajo la
NOM-059-SEMARNAT.
Se
omitió vincular el proyecto con los decretos de protección de la costa
occidental de la isla, catalogada oficialmente como Zona de refugio para la
protección de la flora y fauna marinas.
Estas
mentiras técnicas violaron la Ley General del Equilibrio Ecológico y la
Protección al Ambiente, que sanciona la entrega de información falsa y sirvió
como argumento central para que los tribunales y la Semarnat tumbaran el
proyecto de forma definitiva.
La
pregunta obligada es si las autoridades federales sancionarán a Muelles del
Caribe de la poderosa familia Molina-Casares.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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