¿Cárcel también a hermana de la gobernadora?
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Las
desviaciones por irregularidades bajo investigación del caso del programa de los
Desayunos Escolares en Quintana Roo asciende a más 34.3 millones de pesos, están a cargo de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) e involucra principalmente a autoridades de Educación
y directivos escolares, así como a funcionarias y directivas del DIF
Como
recién publicamos, las demandas ciudadanas apuntan directamente a una presunta
red de complicidad y omisión que encabezan la titular de la Secretaría de Educación de Quintana
Roo (SEQ), Elda María Xix Euán; a la
presidenta honoraria del DIF-Estatal, Verónica Lizama Espinosa, hermana de la
gobernadora verde, Mara Lezama; y a la del DIF-Municipal, Idalid
Hernández Méndez, madre de la alcaldesa de OPB, Yensunni Martínez.
https://luisangelqroo.blogspot.com/2026/06/remocion-o-hasta-carcel-titular-de-la.html
Aunque
algunos cuestionaron esa columna, en el caso de la titular de la SEP dijimos
que podría ser removida de su cargo o inclusive ser encarcelada, aunque
respecto a Verónica Lezama e Idalid Hernández se harían acreedoras a multas
económicas equivalentes al doble del desvío u beneficio obtenido,
inhabilitación temporal para ejercer cargos públicos por hasta 20 años, hasta la
prisión de configurarse delitos penales.
El
polémico y cuestionado caso que, coincidentemente, envuelve a dos aspirantes
políticas para las elecciones de 2027, una a convertirse en alcaldesa del
municipio capitalino -Elda Xix- y otra al de Benito Juárez -Verónica Lezama-,
respectivamente, se encuentra en medio de fuerte escándalo por corrupción,
desvío e ilegal comercialización de insumos.
¿Será
que los “responsables” del comité de Morena esperarán el resultado de las
investigaciones para “decidir” si aceptan estas dos cuestionadas aspirantes a
candidatas? Esa es la pregunta del día
Desde luego que los castigos para las
titulares del DIF serían posibles de ser responsables legalmente de
las irregularidades en Desayunos Escolares, aunque también si realmente
se aplicara la ley, pues pese a ser presidentas disque “honorarias” -sin un
salario formal-, legalmente manejan, autorizan o supervisan recursos públicos y
programas sociales, por lo que están sujetas a las leyes de responsabilidad
administrativa y penal.
Según
la Ley General de Responsabilidades Administrativas y la legislación de
Quintana Roo, la comercialización, desvío o cobro indebido de programas
destinados a la niñez se cataloga como falta administrativa grave, como desvío
de recursos, peculado o cohecho.
Así,
sus sanciones serían económica, con multas equivalentes a hasta el doble del
beneficio o el daño patrimonial; inhabilitación temporal, prohibición para
desempeñar cualquier empleo, cargo o comisión en el servicio público, de 1 a 10
años si el monto de la afectación es menor, y de 10 a 20 años si rebasa los
límites establecidos por la ley; y destitución, separación inmediata de
cualquier cargo público o representación que ostenten.
Sin
embargo, de determinar la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción que
hubo dolo o “negocio redondo” en la venta de insumos gratuitos, podrían ser
juzgadas penalmente por peculado, uso ilícito de atribuciones y facultades, o ejercicio
ilícito del servicio público.
Esto
conllevaría condenas de cárcel según el monto de recursos públicos desviados -2
a 14 años de prisión, según el Código Penal; y decomiso de bienes, aseguramiento
y reparación del daño con restitución del valor total de los insumos del
programa que hayan sido comercializados de forma ilegal.
Incluso
si se argumentara que la venta de desayunos fue operada por comités escolares o
mandos medios, la ley sanciona la omisión y la falta de supervisión de superiores
jerárquicos. Si las auditorías internas o externas ya habían detectado estas
prácticas y las titulares del DIF no las frenaron, la responsabilidad se
extiende a ellas por no resguardar los bienes públicos bajo su cuidado.
Aunque
no existe cifra oficial única o un monto global consolidado que fije exacto cuánto
equivalen los desvíos por irregularidades exclusivamente en los Desayunos
Escolares, auditorías federales y recientes investigaciones, sin embargo,
señalan anomalías específicas y montos en contratos bajo lupa.
Así,
las cifras e irregularidades bajo investigación por contratos directos,
asciende a 32 millones de pesos: Informes de fiscalización de la Auditoría Superior de la Federación detectaron la
entrega de contratos millonarios por asignación directa a empresas que no
cumplían con requisitos legales para la proveeduría de esos alimentos.
Además,
por desvíos e irregularidades en el DIF-Estatal, la ASF abrió investigaciones relacionadas
con la desaparición de más de 2.1 millones de pesos en Alimentación y
Desarrollo Comunitario, sumado a la dispersión de despensas vinculadas a personas
fallecidas o con CURP inexistente.
En
Othón P. Blanco, comités de padres y docentes denunciaron que los insumos
alimentarios -destinados a ser gratuitos para abatir la desnutrición infantil- se extraían y ponían ilegalmente a la venta, con “padrones inflados” y beneficiarios “fantasmas”
en más de 60 planteles, aunque el monto económico exacto de este contrabando sigue
bajo supervisión.
Es
común confundir estas pérdidas con el programa federal "La Escuela es
Nuestra" en el Estado, un fondo de infraestructura donde la SEQ sí ha
cuantificado con precisión, al menos, 100 irregularidades operativas con
desvíos y pérdidas por hasta 600 mil pesos por plantel afectado, por obras “fantasma”
y mala administración de comités.
Por
cierto, los que levantaron la voz e interpusieron las quejas fueron los propios
padres, docentes y Comités de Desayunos Escolares de los más de 60 planteles, canalizadas
a instancias encargadas de operar, vigilar y fiscalizar recursos públicos.
Así,
presentaron quejas y exigencias, ante los propios Órganos de Control de la SEQ,
ya que, al tratarse de anomalías en escuelas públicas de preescolar y primaria,
los comités reportaron en las supervisiones escolares y acusaron a Elda Xix, pues el sector educativo actúa con discrecionalidad y
omisión.
En
el caso de los DIF, las quejas se dirigieron directamente a la directora del
DIF-OPB, Idalid Hernández, y al Estatal, que preside Verónica Lezama, ya que
Desarrollo Integral de la Familia es instancia ejecutora legal que administra
insumos alimentarios y valida padrones de beneficiarios.
El
desvío de los alimentos también se expuso formalmente con auditorías y
supervisiones técnicas del propio programa, que detectaron desfases
financieros, cobros indebidos y padrones inflados que los comités de padres ya
venían reportando públicamente.
La
molestia principal de los denunciantes radica en que, pese a que pruebas y
señalamientos señalan una red de corrupción e impunidad bien identificadas, las
dependencias involucradas se deslindaron mutuamente, lejos de aplicar sanciones
ejemplares.
Las
acusaciones apuntan directamente a una red de complicidad y omisión de
directores de planteles, autoridades educativas y funcionarias del DIF, a los
que se acusa de permitir al alimento destinado gratuitamente a los niños
vulnerables operar como “negocio millonario” y “caja chica”.
En
este sentido, los nombres y cargos señalados formal y públicamente son autoridades
de Educación y Directivos Escolares, encabezados por Elda Xix, a los que se
acusa de omisión, falta de firmeza y de querer “lavarse las manos” porque la SEQ permite a
las direcciones de las escuelas operar el programa con toda discreción y nula
fiscalización de padrones inflados.
Directores
y autoridades de planteles son acusados de operadores directos del fraude en
escuelas, por permitir venta clandestina de insumos y simulación de
beneficiarios “fantasma” sobre el papel para justificar las entregas.
Idalid
Hernández es una de las más señaladas en protestas. Se le reclama falta de auditoría
y supervisión estricta en las entregas del municipio, permitiendo fuga y
comercialización de alimentos, aunque las denuncias enfatizan su vínculo
político por ser madre de la alcaldesa Yensunni Martínez.
Sobre
Verónica Lezama, las quejas la alcanzan por opacidad en las licitaciones
millonarias a empresas proveedoras de alimentos y dar su “visto bueno” a
contratos con sobreprecios y priorizar entrega de estadísticas burocráticas en vez
de cerciorar que la comida realmente llegue a los menores.
Sobre
las empresas proveedoras de alimentos bajo investigación federal, aunque las
identidades corporativas exactas se manejan bajo reserva legal de indagatorias,
las acusaciones hablan de empresas contratadas por Quintana Roo.
A
nivel institucional, Desayunos Escolares opera bajo un proceso general de
transición obligatoria desde fines de 2025 para mudar todos los planteles de la
modalidad de raciones frías a desayunos calientes este año, pero el beneficio
se vio severamente empañada estas semanas por serias denuncias ciudadanas y
auditorías.
Sobre
el escándalo de corrupción en OPB, a inicios de mes estalló la ola de protestas
y denuncias públicas de comités escolares y padres de familia en las más de 60
escuelas, donde la principal irregularidad detectadas es venta clandestina de desayunos.
Insumos
básicos que por derecho constitucional e institucional deben entregarse de
forma gratuita a los menores, esteban siendo comercializados ilegalmente dentro
y fuera de los planteles, mientras descubrió falsificación de listas de alumnos
para seguir cobrando y justificando recursos financieros del erario por
desayunos que jamás se entregaban a niños reales.
Las
quejas apuntan de forma directa a autoridades del DIF Municipal de Othón P.
Blanco, así como a directivos de escuelas por complicidad y falta absoluta de
supervisión y control operativo.
Ante
la presión de los comités escolares, Elda Xix es acusada por los afectados de
intentar evadir la responsabilidad institucional del organismo, pues, pues la
SEQ está obligada por convenio a validar padrones y coadyuvar en la vigilancia
del programa alimentario, pero las supervisiones escolares operaron con
opacidad, permitiendo el crecimiento de estas anomalías.
Paradójicamente,
de forma paralela al escándalo, el gobierno de Mara Lezama y el DIF-Estatal
mantienen vigente la entrega e inauguración de infraestructura para el programa,
y se destinaron presupuestos millonarios para equipar desayunadores escolares
calientes en zonas vulnerables -como en Benito Juárez-, intentando acatar la
normativa nacional que busca prohibir definitivamente la comida ultraprocesada
e industrializada en los colegios.
Con
todo, el caso se mantiene abierto bajo la exigencia comunitaria de auditorías
transparentes, el cese de los beneficiarios simulados y castigo penal para
quienes convirtieron el derecho a la nutrición infantil en negocio privado.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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