Comisión de “Búsqueda”, ¡extraviada en FCP!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Con
profunda pena se informó de la desaparición del octogenario Fermín Aguilar Che en
Felipe Carrillo Puerto, pero nos congratulamos con que hubiera sido localizado el
sábado anterior, sobre todo, con vida, tras intenso rastreo en las zonas
selváticas de ese municipio, y más de 48 horas de extraviado.
El
adulto mayor fue visto por última vez el miércoles, cuando salió de su
domicilio por la mañana hacia su parcela-milpa rumbo a la zona de Vigía Chico,
pero al notar que no regresaba a la hora acostumbrada, su familia encendió las
alertas.
Sin
embargo, el caso también causó profunda preocupación por la inactividad,
inclusive “nula participación”, de la Comisión de Búsqueda de Personas de
Quintana Roo, lo que generó desconcierto en la comunidad, por la mezcla de
deficiencias estructurales generalizadas en la institución y a la naturaleza
inmediata del tema.
Y
es que, en efecto, la falta de capacidad e ineficacia institucional en esa dependencia
sigue siendo tema de fuerte crítica y debate en el Estado, agravado con el controvertido
relevo de su titular, pues tras la salida de la anterior -la hoy “asesora”-, María
López Urbina, el gobierno de Mara Lezama nombró en febrero a la política Haydé Cristina
Saldaña Martínez.
Lejos
de calmar las aguas, su nombramiento intensificó los reclamos sociales debido a
varios factores, entre ellos su perfil político en lugar de uno técnico.
Además,
como se sabe, colectivos de madres buscadoras y activistas critican su perfil
por obedecer su trayectoria más a una carrera política partidista -vinculada
activamente antes al PRD y a cargos legislativos-, que, a verdadera experiencia
técnica, de campo, en la búsqueda de desaparecidos o defensa de los derechos
humanos.
Como
advertencia, la propia Mara Lezama reconoció las dudas sociales al declarar
públicamente durante el nombramiento que el cargo de Saldaña Martínez. no era “cheque en blanco” -ahora vemos que sí-, sino encomienda sujeta
a metas rigurosas con las familias.
Sin
embargo, apenas asumió, se reportó que López Urbina demoró en establecer mesas
de trabajo directas con los colectivos de víctimas en el Estado.
La
inconformidad por el proceso de selección llevó a algunos colectivos a evaluar
e invocar la protección de la justicia federal mediante juicios de amparo
para impugnarlo, acusando que la convocatoria no tomó en cuenta de forma
legítima la voz de las víctimas.
Como
estrategias de escritorio frente a crisis de campo, la Comisión recién implementó
nueva estrategia orientada a depurar y revisar expedientes antiguos -para
verificar si personas reportadas ya regresaron a casa y no se notificó-, en
algo que le dio por llamar “Unidad de 30 días”.
Aunque
administrativamente se plantea como una depuración necesaria, los colectivos
critican que el enfoque prioritario de la dependencia siga siendo la
reestructuración burocrática y el papeleo, en lugar de fortalecer la capacidad
operativa de respuesta rápida e inmediata en campo.
Casos
como el de Fermín Aguilar en Carrillo Puerto evidencian que, ante la inacción o
lentitud de la Comisión formal, siguen siendo las células municipales,
ejidatarios y rescatistas independientes los que resuelven las emergencias en
el terreno.
Como
factores que tratan de explicar por qué la Comisión no figuró como fuerza
principal en la búsqueda, incluyen la falta crítica de personal y presupuesto
propio, ya que, a nivel estatal, la Comisión enfrenta carencias operativas.
Así,
colectivos de familiares señalan que padece falta de empleados en campo, ya que
tiene delegaciones con apenas un puñado de trabajadores para atender todo el Estado,
además de carecer de un fondo estatal sólido y autónomo para viáticos,
logística de emergencia o movilizaciones rápidas: Tienen más vehículos que
personal capacitado para operarlos.
Las
Comisiones de Búsqueda suelen enfocar sus escasos recursos en investigaciones
complejas de largas desapariciones o relacionadas con hechos delictivos como delincuencia
organizada o desaparición forzada.
Al
tratarse del extravío de un adulto mayor en el monte por causas de orientación,
la urgencia requería de una respuesta de rescate inmediato, y de ahí que las
autoridades tomaran el control total y directo de la situación desde las
primeras horas con corporaciones de proximidad del Ayuntamiento y la Dirección
de Protección Civil de Carrillo Puerto, Policía
Municipal local y cuerpos de rescate canino, así como militares y Marina por su
capacidad de despliegue en zonas selváticas complicadas.
Para
que la Comisión movilice equipo propio a la Zona Maya, requiere agotar un
proceso burocrático de activación de protocolos y expedientes. En la selva, con
un octogenario diabético bajo temperaturas extremas, esperar el arribo formal
de los burócratas de la Comisión habría sido fatal, por lo que comunidad ejidal
y autoridades locales decidieron no esperar y actuar por su cuenta, logrando el
rescate de manera autónoma.
Aunque
al final de la jornada Mara Lezama mencionó formalmente a la Comisión entre los
agradecimientos por pura formalidad de protocolo, en la práctica el mérito real
y operativo se debió totalmente a ejidatarios, voluntarios civiles, rescatistas
con binomios caninos y el helicóptero facilitado por el municipio de Playa del
Carmen.
Lo
cierto es que la búsqueda de Don Fermín se tornó urgente por padecer diabetes,
además de que los rescatistas enfrentaron altas temperaturas y densa vegetación
de la selva maya, pese a que en el rastreo participaron más de 40 elementos,
incluyendo ejidatarios locales, voluntarios, Protección Civil y fuerzas de
seguridad de los tres niveles de gobierno.
Tras
el despliegue coordinado, paramédicos brindaron los primeros auxilios al
extraviado, reportado formalmente fuera de peligro.
Inicialmente
se dijo que no participaron corporaciones o brigadas de Yucatán y que el
despliegue se habría concentró sólo con recursos de Quintana Roo y fuerzas
federales, y fue determinante el trabajo de la comunidad local, que mejor
conoce el terreno y lideró el rastreo a pie con ejidatarios, voluntarios
civiles, familiares y guías de la zona maya.
La
posible confusión inicial con Yucatán sería porque de forma casi simultánea se
activó otro operativo de búsqueda importante en los límites con Quintana Roo
para localizar a hombres extraviados en montes de Peto, Yucatán, pero ambos
casos se manejaron de manera independiente por sus entidades.
Sin
embargo, luego se sabría que también participó en Carrillo Puerto una unidad de
rescate de Mérida con la perrita rastreadora “Nana”, que se sumó al apoyo de
binomios caninos, y fuentes locales precisaron nombres y detalles de los
acompañantes de “cuatro patas” que participaron en el rastreo.
Así,
se habla de “Keiko”, perrito de Don Fermín, quien no iba solo al monte, sino acompañado de su propio perro, que
permaneció a su lado o sirvió como referencia inicial para los cuerpos de
rescate en la zona de la milpa.
También
se habla del binomio canino K9 que agilizó el rastreo en la selva baja y densa
para la búsqueda y rescate coordinado junto con los elementos de la Marina y
cuerpos de rescate peninsulares.
El
caso es que muchos voluntarios especializados en rescate agreste y entrenadores
de caninos operan de forma interestatal en la península -Mérida, Cancún, Playa
del Carmen- y se desplazan rápidamente cuando existen adultos mayores
extraviados en zonas selváticas debido al riesgo de deshidratación.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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