¡Dura prueba para la Secretaría de Anticorrupción!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Con
una cuestionada trayectoria desde Cancún y luego en la desaparecida Contraloría
General del Estado, la titular de la hoy Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno de Quintana Roo, Reyna Valdivia Arceo Rosado, tiene ante ella la gran
oportunidad de reivindicarse con el sonado caso del presidente de Royal
Caribbean Group México, Ari Adler Brotman.
En
efecto, el nombre del que con anterioridad fungiera como director del Instituto
para el Desarrollo y Financiamiento del Estado (Idefin) hasta agosto de 2025, comenzó
a “sonar” fuerte tras la cancelación oficial del megaproyecto turístico
“Perfect Day México”, de Royal Caribbean en Mahahual.
Designado
presidente por Royal Caribbean Group México, con el supuesto objeto de liderar
los proyectos de expansión e infraestructura turística de la naviera en el país,
violó con flagrancia la legislación que regula de forma directa el Conflicto de
Interés: La Ley de Responsabilidades Administrativas de Quintana Roo y sus municipios.
Esta
norma local se alinea con el Sistema Nacional Anticorrupción y establece
restricciones sumamente específicas para el cambio de ex funcionarios al sector
corporativo, la “regla del año”, por información privilegiada.
La
irregularidad se puso públicamente de manifiesto por denuncia de los grupos
ambientalistas como pilar central contra la contratación de Ari Adler en Royal Caribbean, en violación de
los Artículos 55 y 56 de la citada Ley de Responsabilidades, que prohíbe
tajantemente a cualquier ex servidor público utilizar información privilegiada
para obtener un beneficio privado o comercial.
Esa
ley señala de manera textual que esta restricción se mantiene vigente “hasta
por un plazo de un año” posterior a haberse retirado de su empleo, cargo o
comisión, y debido a que Ari Adler dejó el Idefin a mediados de 2025 y asumió
la presidencia de la naviera en agosto del mismo año, la transición fue entre el
plazo prohibido.
Pero,
además, ante su contratación indebida también existe una falta para particulares,
en este caso de Royal Caribbean Group México, ya que la ley de Quintana Roo no
sólo prevé sancionar al ex funcionario, sino también a la corporación que lo
contrató, tal y como indica el Artículo 78, que tipifica la “contratación
indebida de personas ex servidoras públicas” como una falta grave de
particulares.
En
decir, incurre en esta falta la empresa que contrate a alguien que haya sido
servidor público durante el año previo. El criterio clave es que dicho ex funcionario
posea información que “directamente permita al contratante beneficiarse en el
mercado o colocarse en una situación ventajosa frente a sus competidores”.
El
marco normativo determina que existe conflicto de interés cuando los intereses
privados, de negocios o personales de un funcionario interfieren con la
imparcialidad de sus funciones oficiales. Los colectivos afirman que, al haber
liderado el organismo encargado de estructurar las inversiones de Quintana Roo,
su posterior representación corporativa choca con la imparcialidad de los
planes de desarrollo urbano aprobados.
Así
las cosas, sobre el estado de la disputa legal, la ex Secretaría de la
Contraloría del Estado -ahora Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno- es
la autoridad competente para resolver la procedencia de estas denuncias
administrativas.
Por
su parte, la defensa legal de la naviera sostiene no haber violación a la
norma, ya que las autorizaciones de terrenos e instrumentos de ordenamiento de
la zona -como el PDU de Othón P. Blanco- ya estaban validadas
administrativamente desde fines de 2024, antes de los movimientos del
directivo, por lo que argumentan que no se utilizó información privilegiada
para “adelantar” ventajas competitivas.
Por
lo menos, hasta donde se cree, la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno que encabeza Reyna Arceo sí ha intervenido en el caso,
pues la denuncia formal por presunta contratación indebida, interpuesta por la
organización civil “Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano” (DMAS),
fue formalmente presentada y recibida por la dependencia estatal.
Sin
embargo, el hecho de que aún no se haya emitido una sanción o inhabilitación
inmediata contra Ari Adler o Royal Caribbean es por factores de carácter
técnico, legal y político, en el primer caso, por encontrarse en fase de
substanciación y desahogo, ya que denuncias por faltas administrativas graves -como
el conflicto de interés o la contratación indebida- no se resuelven en forma
automática.
En
este sentido, la Secretaría debe agotar un periodo de investigación, allegarse
de pruebas, revisar las actas de entrega-recepción del ex director del Idefin y
permitir el derecho de audiencia del acusado, y al tratarse de una falta grave,
una vez que la Secretaría concluya la investigación, no ella sanciona, sino que
tiene la obligación legal de turnar el expediente al Tribunal de Justicia
Administrativa del Estado, que tomará la resolución definitiva.
Además,
para que la Secretaría pueda fincar alguna responsabilidad, debe demostrar
plenamente el uso de información privilegiada, pero la defensa legal de Ari Adler
y Royal Caribbean presentó un argumento central que detiene
la intervención punitiva: Afirma que, supuestamente, el directivo nunca
gestionó trámites directos con la naviera mientras estuvo en el Idefin.
Así,
sostiene que los instrumentos legales y el Plan de Desarrollo Urbano (PDU) de
Mahahual la aprobaron legalmente con anterioridad las autoridades municipales.
Al no existir trámites “pendientes” que él hubiera destrabado con información
oculta, dicen que no se configura la hipótesis de ventaja indebida en el
mercado.
Lamentablemente,
existe una fuerte lectura de carácter político y judicial que ha restado presión
a las autoridades locales: La cercanía con el gabinete de Mara Lezama, dado que
los colectivos ciudadanos critican que la falta de celeridad de la Secretaría
de Anticorrupción se debe a que Ari Adler era un funcionario de confianza muy
cercano en el organigrama de la administración de la mandataria.
Por
si fuera poco, un tribunal federal habría emitido fallo que favoreció
inicialmente y destrabó los permisos de construcción de la transnacional, y cuando
un tribunal valida la legalidad de los actos del proyecto, reduce el margen de
maniobra de la Secretaría para argumentar que los permisos locales derivados
fueron ilícitos.
Aunque
el frente administrativo local sigue un curso lento en la Secretaría de
Anticorrupción, el conflicto de interés pasa a segundo término debido a que la
Semarnat federal dio el golpe definitivo al caso, ya que la dependencia,
dirigida por Alicia Bárcena: Frenó formalmente el proyecto Perfect Day México
en Mahahual por motivos estrictamente ecológicos e impacto ambiental.
Al
estar el megaproyecto detenido desde el plano federal, el debate sobre los
permisos locales y el papel de Ari Adler queda “congelado” en tribunales.
Ahora
bien, el señalamiento de conflicto de interés contra Ari Adler proviene de
organizaciones civiles, activistas ambientales y reportajes de investigación -como
los publicados por Proceso-
debido a la velocidad de su transición entre el sector público y el
corporativo:
Como
origen de la crítica, Ari Adler se desempeñó hasta mediados de 2025 como
director del Idefin, organismo público enfocado precisamente en atraer
inversiones y gestionar proyectos empresariales en la entidad. Apenas unos
meses después de dejar ese puesto gubernamental, en agosto de 2025, fue
nombrado presidente de Royal Caribbean México.
Organizaciones
como DMAS y diversos colectivos civiles denuncian que su
contratación viola los tiempos éticos y legales mínimos requeridos para evitar
que un ex funcionario utilice información privilegiada, redes de contactos
gubernamentales o influencias para acelerar trámites, y cuestionan su papel en
la sospechosa aprobación del Plan de Desarrollo Urbano (PDU) de OPB, que
facilitaba los permisos de uso de suelo para el polémico proyecto turísticos.
Ante
señalamientos mediáticos y demandas de amparo, Royal Caribbean respondió
oficialmente no existir tal conflicto de intereses. Argumenta que la
incorporación de Ari Adler fue estrictamente por su consolidada experiencia
previa en desarrollo inmobiliario y el sector privado -como Canadevi-, mientras
el directivo declaró que los trámites del PDU ya estaban autorizados desde
fines de 2024 y que la empresa actuó bajo estricto cumplimiento de la ley.
La
trayectoria de nuestro personaje, antes de incorporarse al sector privado
global, había consolidado su carrera en el Estado como director del Idefin, encargado
de atraer inversiones a la entidad, así como ocupado cargos gremiales de
relevancia local, como presidente de la Cámara Nacional de la Industria de
Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi)
y como director regional de Hogares Unión.
En
Perfect Day México, ha sido vocero y principal defensor del megaproyecto de
parque acuático en Mahahual, que enfrentó una fuerte controversia con grupos
ambientalistas y la Semarnat por su impacto ambiental en los ecosistemas
de manglar locales.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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