¡Aguas con Movimiento Ciudadano para 2027!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
La
contundente derrota de Morena en las elecciones de Coahuila, donde el PRI
obtuvo histórico “carro completo” ganando los 16 distritos de mayoría relativa,
deja profundas lecciones políticas aplicables en otros bastiones del país,
incluso Quintana Roo, donde Movimiento Ciudadano (MC) se perfila como principal
sorpresa para desafiar la hegemonía guinda en 2027
Aunque
Quintana Roo es un Estado con dinámica política distinta y amplio dominio de
Morena, los resultados del norte del país sirven como fuerte advertencia
estratégica, donde MC podría jugar un papel determinante, independientemente de
quién fuera su candidato a la gubernatura.
A
diferencia del desgaste electoral de partidos de la oposición tradicional (PAN
y PRI), la fuerza naranja muestra una tendencia de crecimiento constante en el Estado,
donde se consolida bajo los principios de estructura local y capitalización del
descontento que marcaron la lección de Coahuila.
En
torno al crecimiento de Movimiento Ciudadano, se habla de encuestas de
gubernatura, en cuyas mediciones compite de cerca por el segundo lugar, con
entre 10 y 12.1% de la intención de voto, lo que lo sitúa a escasos puntos del
PAN -que promedia entre 14 y 15%- y sustancialmente por encima del PRI.
La
dirigencia estatal de MC, que encabeza José Luis Pech Várguez, proyecta
posibilidades reales de triunfo o alta competitividad en por lo menos cinco
municipios estratégicos para 2027: Othón P. Blanco, Felipe Carrillo Puerto,
Cozumel, Playa del Carmen y Tulum.
En
este sentido, tiene liderazgos locales posicionados que encabezan las
preferencias internas frente a la ciudadanía, entre ellos la chetumaleña Lidia
Rojas Fabro, el propio José Luis Pech, y figuras de alto perfil mediático como
Roberto Palazuelos, aunque también podría echar mano de Roberto Erales Jiménez.
Ahora
bien, ¿Por qué podría dar la sorpresa frente a Morena?, siguiendo el espejo de
Coahuila, donde las bases y el arraigo local sepultaron al “efecto ola” de la
marca nacional, MC-Quintana Roo apuesta a atraer inconformes ante la saturación
y fracturas internas en los procesos de selección de candidaturas de Morena, pues
cuadros políticos con estructura territorial propia están migrando al proyecto
naranja.
En
regiones urbanas y turísticas de Quintana Roo con alta volatilidad electoral -como
en el Norte-, la ciudadanía inconforme con las administraciones locales busca
una vía de oposición que no cargue con algún rechazo histórico asociado al PRI
o al PAN.
A
pesar de que Morena arranca como el rival a vencer liderando las preferencias
generales, la carrera hacia 2027 no está cerrada y el verdadero reto de MC es
movilizar al voto indeciso y combatir el abstencionismo en urnas para
consolidar su sorpresa en el mapa político de Quintana Roo.
Por
otro lado, una de las principales lecciones de la derrota de Morena en Coahuila
para Quintana Roo es que los programas sociales no garantizan el triunfo
automático
La
lección más clara es que la dispersión de programas federales no es suficiente
para asegurar el voto local. Cuando un gobierno local o estatal de oposición
mantiene una percepción de orden, operatividad y servicios públicos aceptables,
el electorado tiende a diferenciar su voto entre los comicios federales y las
realidades locales.
Para
Morena en Quintana Roo, esto significa que no debiera depender sólo de la marca
del partido y los apoyos económicos federales porque pueden volverse arma de
doble filo si sus gobiernos municipales o el supuestamente estatal siguen descuidando
demandas cotidianas de la gente.
La
campaña de Morena en Coahuila adoleció de estructura territorial sólida y un
despliegue nacional articulado, superada de forma aplastante por el arraigo
local y las bases del priismo estatal.
Con
un crecimiento demográfico acelerado y constante rotación de habitantes en
zonas turísticas como Cancún, Playa del Carmen o Tulum, la lección es directa: Sin
comités de base permanentes ni movilización orgánica, Morena corre riesgo de
perder conectividad con las colonias populares en elecciones intermedias o
locales, donde el abstencionismo suele ser mayor.
A
diferencia de coaliciones nacionales compactas, las fracturas y falta de una
estrategia unificada con partidos satélites o aliados debilitan la
competitividad del bloque oficial ante una oposición cohesionada.
Su
viabilidad en Quintana Roo depende históricamente de alianzas estratégicas -como
con el Verde “Ecologista”-, y el espejo de Coahuila demuestra que los
experimentos, de ir por separado, o las fricciones internas, por reparto de
candidaturas locales, pueden fragmentar el voto de izquierda y abrir boquetes
donde la oposición puede recuperar terreno de forma sorpresiva.
En
otro orden de ideas, mantener el guinda su alianza con el Verde en Quintana Roo
para 2027 es altamente estratégico, pero ya no por necesidad de supervivencia,
sino para evitar fracturas internas y contener el crecimiento de la oposición.
A
nivel nacional, las dirigencias ratificaron la coalición, aunque, la realidad
de Quintana Roo presenta dinámicas muy específicas que definen la urgencia de
este pacto, entre ellos que el Verde controla el motor económico del Estado
A
diferencia de otras entidades donde opera como simple “satélite”, en Quintana
Roo cuenta con un arraigo territorial e institucional robusto, donde su
principal bastión político y financiero se concentra en la Zona Norte, donde controla
gobiernos municipales clave y estratégicos: Cancún y Puerto Morelos.
Romper
la alianza significaría para Morena entrar en una confrontación directa por el
control de la región económicamente más importante del Estado.
El
peso electoral del Verde en el Estado es tan grande que su dirigencia nacional
colocó a Quintana Roo -junto con San Luis Potosí y Zacatecas- en su mesa de
prioridades máximas para exigir candidaturas propias en 2027. Busca consolidar
su proyecto de cara a posicionar perfiles propios de alta relevancia.
Si
Morena decidiera competir en solitario en el Estado -opción que encuestas
locales señalan que prefiere parte de su militancia-, el Verde tiene estructura
suficiente para postular candidatos propios.
Un
escenario de separación no sólo atomizaría el voto oficialista, sino que
abriría la puerta para que el Verde absorbiera cuadros morenistas inconformes o
incluso explorara pactos tácticos con fuerzas en crecimiento como MC, lo que pondría
en riesgo la hegemonía absoluta de la llamada Cuarta Transformación.
Así,
para Morena, el Verde aporta una estructura de movilización vecinal sumamente
aceitada en distritos de los municipios del Norte. Prescindir de ellos
complicaría asegurar las mayorías calificadas necesarias en el Congreso local y
en los ayuntamientos, obligando a Morena a un desgaste político y operativo
innecesario.
En
síntesis, creemos, la alianza es obligatoria si Morena desea una transición y
un proceso electoral pacífico y controlado en 2027, con lo que blindaría Quintana
Roo contra cualquier sorpresa de la oposición.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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