Ruptura Verde-Morena, ¿sólo en Benito Juárez?
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Todo
hace suponer que no habrá ruptura definitiva entre Morena-Verde “Ecologista” en
Quintana Roo, ya que las dirigencias refrendaron su alianza, pero la excepción
sería Cancún, donde la gobernadora Verde, Mara Lezama, insiste en candidatear a
su hermana Verónica Lezama, mientras se tambalea Pablo Bustamante Beltrán, “ahijado”
de Jorge Emilio González.
Así
las cosas, mientras los pocos conocedores de política suponemos que persiste el
divisionismo Morena-Verde porque la mandataria es de este último y quiere
identificarse con el partido oficial, sólo existen fuertes tensiones internas y
amagos de distanciamiento ante la sucesión gubernamental y las reformas
legislativas federales.
La
situación del bloque oficialista rumbo al proceso electoral la definen varios
factores, uno de ellos los acuerdos oficiales y control político con una unión
ratificada, pues a nivel nacional y estatal, las dirigencias de Morena, Verde y
PT formalizaron continuar su coalición para competir juntos.
Por
otro lado, la gobernadora ha sostenido reuniones clave con líderes de ambos
partidos para alinear los intereses locales y apaciguar disputas territoriales,
con lo que obtuvo pronunciamientos de unidad con los dirigentes estatales,
Renán Sánchez Tajonar, del lado del Verde.
Entre
las causas tras el amago de fractura, se incluye que, a pesar del discurso de
unidad, persisten fricciones reales que analistas políticos califican como una “guerra
anunciada” por el control de Quintana Roo, tal que urge a Mara Lezama necesitar
un sucesor “a modo”.
Aunque
parece increíble, el Verde creció y busca impulsar como candidato al senador
Eugenio “Gino” Segura, aunque el creciente activismo del ex director de
Aduanas, Rafael Marín Mollinedo -quien se perfila por el ala fundadora de
Morena-, genera nerviosismo en la cúpula Verde que lidera Emilio González, al
verlo como intento de restarles control total.
Sobre
discrepancias legislativas nacionales, el distanciamiento real es
principalmente en el Congreso de la Unión, pues el Verde manifestó su rechazo a
las reformas electorales de Morena, que proponen eliminar a los diputados
plurinominales y reducir el financiamiento, vitales para la supervivencia y
peso político del “Ecologista”.
Como
amagos estratégicos, en diversos momentos, el ala del Verde amaga competir en
solitario para elevar su valor de negociación frente a Morena, exigiendo
mayores espacios, alcaldías y posiciones legislativas en la repartición local.
En
resumen, la alianza formal se mantiene por conveniencia mutua, ya que Morena
requiere los votos del Verde para asegurar mayorías constitucionales y éste
necesita la estructura guinda, aunque el camino lo marca una intensa contienda
interna por las candidaturas locales.
En
efecto, el municipio de Benito Juárez es el punto más crítico donde podría
fracturarse la alianza local, ya que, a diferencia de la negociación estatal,
en Cancún confluyen intereses históricos y familiares directos que convierten
la candidatura para 2027 en una auténtica disputa de territorio.
El
escenario de fractura en Cancún se fundamenta, entre otros, en la disputa
directa por la candidatura a presidente municipal, donde la tensión principal
radica en el choque de perfiles irreconciliables que ambos liderazgos buscan
imponer para suceder a la criticada alcaldesa Ana Paty Peralta.
Así,
Mara Lezama busca proyectar a su propia hermana, Verónica Lezama, para mantener
el control directo del municipio económicamente más importante de Quintana Roo,
mientras la propuesta de Emilio González, líder real del Verde impulsa de
manera natural a Pablo Bustamante, ex secretario de Bienestar estatal y una de “sus”
cartas fuertes en la entidad.
Como
su “territorio”, el partido no se asume acompañante minoritario en Cancún, ya
que considera la ciudad como su principal bastión político e histórico, pues desde
el trienio de Remberto Estrada (2016-2018) ha operado, financiado y controlado
las principales estructuras territoriales del municipio, por lo que ceder la
candidatura significaría perder su joya de la corona.
A
nivel nacional, el Verde ha trazado una estrategia clara de cara a 2027: Mantener
la alianza legislativa federal con Morena, pero competir en solitario en
regiones clave donde ha medido su fuerza y no pretende subordinarse, en un
esquema que ha anunciado para San Luis Potosí, Jalisco y Ciudad de México.
Bajo
este modelo, Cancún cumple con todas las condiciones para una ruptura local, en
la cual ambos partidos competirían por separado por la alcaldía para medir sus
fuerzas reales en las urnas, sin que esto fracture formalmente el bloque
legislativo nacional.
¿Cuáles
son sus posibilidades? Aunque Pablo Bustamante supuestamente lidera las
encuestas de preferencia local en Cancún frente al bloque oficialista, su
postulación para Benito Juárez enfrenta importantes vulnerabilidades políticas,
debilidades reputacionales y un fuerte rechazo interno por parte de las bases
de Morena.
Sus
principales inconvenientes y puntos débiles de cara a una candidatura son,
principalmente, el escándalo del llamado “Cártel del despojo” y los señalamientos
de fraude inmobiliario, cuyo mayor pasivo reputacional proviene de una
investigación periodística y judicial que lo vinculó directamente con ese cártel
del Partido Verde en Quintana Roo.
Como
modus operandi, se le acusó públicamente de participar en simulaciones de
demandas laborales ante las Juntas de Conciliación y Arbitraje para apropiarse
de departamentos y propiedades de lujo en zonas exclusivas de Cancún y Cozumel,
y aunque el caso no frenó su carrera, la oposición y el ala fundadora de Morena
lo reactivan constantemente como símbolo de corrupción inmobiliaria.
Otro
inconveniente, es la resistencia radical de las bases de Morena, su rechazo al
perfil “Junior”, ya que los militantes fundadores y de izquierda del partido ven
en Pablo Bustamante el estereotipo del político pragmático, de élite y ajeno a
los principios de “no robar, no mentir y no traicionar”.
Además,
su supuesta designación se percibe como una cesión inaceptable frente a los
intereses del “Niño Verde”, lo que provocaría que una facción considerable de
los votantes de Morena operara en contra o de brazos caídos durante su eventual
campaña.
Por
si fuera poco, enfrenta acusaciones de uso político de programas sociales como
“caja chica” de la Secretaría de Bienestar, pues como titular de esa
dependencia en Quintana Roo maneja la entrega de apoyos sociales masivos en el Estado.
Partidos
de oposición, como el PRD, han interpuesto recursos ante tribunales electorales
acusándolo de actos anticipados de campaña, señalando que utiliza la estructura
del Gobierno del Estado para posicionar su imagen de forma ilegal en las
colonias populares de Cancún. Adicionalmente, se le critica por concentrar los
recursos de la Secretaría en Cancún con fines electorales, dejando en el
abandono al Sur de Quintana Roo.
Su
principal obstáculo en el choque directo con “Grupo Cancún” y Mara Lezama y veto
del palacio de gobierno: Su aspiración colisiona de frente con el proyecto de
continuidad de la gobernadora, Para el grupo en el poder, entregarle Benito
Juárez a Bustamante Beltrán significa ceder la joya económica de Quintana Roo a
la cúpula nacional del Verde, restándole fuerza al control territorial de la
mandataria rumbo a la sucesión gubernamental.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

Comentarios
Publicar un comentario