IV informe, ¡con “lectura” de venganza de Mara!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Con
la economía de Quintana Roo con retrocesos y sectores clave en severa crisis, como
productores de caña y agricultores, entre otros, la gobernadora Verde, Mara
Lezama, rindió ayer un IV informe fuertemente cuestionada aún -y fuertemente
custodiada- por el escándalo por el uso de 97 vuelos privados, así como por duros,
justificados señalamientos sobre la situación económica y la seguridad del
Estado.
Tal
y como se esperaba, y aunque ha sido su costumbre su falta de respeto, no
asistió al Congreso del Estado a entregar la glosa de su informe, aunque, a
diferencia de años anteriores, en esta ocasión como venganza con el recién
nombrado coordinador del Poder Legislativo, el diputado Jorge Sanén Cervantes, más
identificado con Morena que ella.
Pero,
además, el no menos cuestionado funcionario, se sabe, aspira a la candidatura
por presidencia municipal de Benito Juárez con el partido guinda, cuando que,
“casualmente” también suspira Verónica Lezama, hermana de Mara Lezama, aunque muy
probablemente con el Verde “Ecologista”, con el que se identifica a la
mandataria.
La
versión sobre su inasistencia forma parte del fuerte debate y lecturas
políticas de pasillo que rodean la relación entre la gobernadora y el Poder
Legislativo, donde los que sostienen la hipótesis apuntan a una pugna de poder
y control territorial en el bloque oficialista, bajo argumentos de que el
liderazgo en el Congreso recae en figuras netamente identificadas con el “Morena
puro” o doctrinario, alineado de forma directa con la dirigencia nacional del partido.
En
contraste, el origen político de Mara Lezama está fuertemente ligado al Verde “Ecologista”
plataforma que la impulsó inicialmente en Cancún como alcaldesa, por lo que, aunque
gobierna bajo las siglas de Morena, las corrientes internas más tradicionales
del guinda la siguen viendo como parte del Verde.
Bajo
la narrativa de la “venganza” o desaire político, la inasistencia de la
mandataria al recinto legislativo -envió en su representación a la secretaria
de Gobierno, Cristina Torres- se interpreta como mensaje de desdén político
hacia la nueva coordinación parlamentaria, buscando restarle legitimidad o
centralidad al Congreso.
Sin
embargo, el impacto político negativo en torno al informe es considerable,
principalmente porque el evento se ensombreció por escándalos de opulencia,
rupturas partidistas y recrudecimiento de críticas de la oposición.
El
balance de los principales costos políticos para Mara Lezama incluyó el quiebre
público con la dirigencia de Morena. El golpe político más duro no provino de
la oposición, sino de su propio movimiento, cuando, días antes del informe, la
dirigencia nacional, que encabeza Ariadna Montiel, se deslindó públicamente de sus
conductas por el escándalo de los vuelos privados.
Como
se sabe, el partido declaró abiertamente “no compartir esas acciones” por
contradecir principios de austeridad republicana, lo que debilitó la postura de
la gobernadora frente a la base morenista más doctrinaria y evidenció falta de
cobijo desde el centro del país en un momento clave de rendición de cuentas.
En
contradicción del discurso oficial, el de "gobernadora viajera”, la filtración
de bitácoras que documentan 97 vuelos privados a destinos exclusivos en el extranjero
-como Orlando y Vail- dinamitó la narrativa de “justicia social” que pretendía
proyectar su informe.
Así,
sectores de opinión pública y medios locales comenzaron a llamarla “gobernadora
viajera” y aunque argumentó que los gastos fueron personales, el impacto
negativo es la percepción de un estilo de vida suntuoso e incompatible con las
carencias de Quintana Roo, además de levantar sospechas de conflictos de
interés con proveedoras del gobierno que operaban las aeronaves.
Por
si fuera poco, al no asistir en persona al Congreso del Estado, Mara Lezama
cedió tribuna para que fuerzas de oposición estructuraran un contra-discurso
muy severo sobre las realidades de Quintana Roo.
Partidos
como el PRI y Movimiento Ciudadano capitalizaron el descontento
local denunciando encarecimiento brutal del costo de vida, rentas imposibles
para las familias, y abandono del sector agrícola, con lo que posicionaron la
idea de que los megaproyectos federales generan turismo, pero también provocan “desplazamiento
en silencio” de los propios quintanarroenses por la inflación y la desigualdad.
La
entrega del informe sirvió de escaparate para que la oposición recriminara
altos índices de extorsión -“cobro de piso”- que asfixia a pequeños comercios
en ciudades como Chetumal y Cancún.
A
pesar de que el bloque oficialista defendió bajas estadísticas en homicidios,
el impacto político negativo se tradujo en la percepción generalizada de que el
Gobierno del Estado prioriza la promoción turística por encima de la
pacificación y protección de los empresarios locales.
Al
optar por no confrontar a los diputados cara a cara y elegir la Fuente del
Pescador en Chetumal para dar su mensaje masivo directo “al pueblo”, la
gobernadora buscó demostrar que su fuerza política reside en la calle y en su
estructura social, y no en las negociaciones de la Cámara de Diputados.
Por
su parte, defensores de la mandataria y analistas institucionales bien pagados descartan
la teoría de la venganza argumentando que no es una acción extraordinaria, pues
Mara Lezama no ha acudido personalmente al Congreso a entregar el informe por
cuarto año consecutivo, pero a estar ahí, por lo menos en teoría, los
“representantes del pueblo”.
Para
su fortuna, constitucionalmente, la ley en Quintana Roo permite que el
documento lo entregue el Ejecutivo a través de la Secretaría de Gobierno, pues,
desde la perspectiva oficialista, el formato de la entrega es mero trámite
protocolario, y la verdadera defensa del proyecto fue mediante el arropamiento
total del Verde en tribuna legislativa, donde Renán Sánchez Tajonar sentenció
tajante que “la alianza con Morena nadie la rompe”.
Lo
cierto es que el Cuarto Informe de Mara Lezama se califica como un ejercicio de
alto contraste político: Exitoso en movilización de masas e inversión para ese
efecto, pero profundamente fracturado en lo ético y partidista.
En
lo social y económico -aprobado con reservas-, logró proyectar la consolidación
de magnas obras de infraestructura federal -como el Tren Maya- y una inversión
histórica en programas sociales y salud en el sur del Estado, aunque arrastra
la sombra de la inseguridad -extorsiones y “levantones”-, así como la
inflación.
En
la percepción pública -reprobación por su opulencia. quedó totalmente empañado
por el escándalo de los 97 vuelos privados, lo que destruyó la narrativa de “austeridad
republicana” y ganó el mote de “gobernadora viajera”, con lo que abrió sospechas
que nunca justificó ni comprobó lo contrario, de conflicto de interés.
En
lo político -aislada pero institucional-, Mara Lezama evidenció severo quiebre
con la dirigencia de Morena y distanciamiento de su propio Congreso local,
aunque mantuvo a flote la relación institucional con el Gobierno Federal por el
envío de una representante de nivel de gabinete, la secretaria de Turismo.
Fue,
en pocas palabras, un informe de fortaleza en las calles, pero de
vulnerabilidad en la tribuna y la ética política.
Y
es que, en efecto, en representación personal de la presidenta Claudia
Sheinbaum, asistió Josefina Rodríguez Zamora, con lo que el Gobierno Federal cubrió
el protocolo y mantuvo la representación institucional, aunque la lectura
política de analistas apunta a que el envío de la titular de Turismo -y no de
la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez- fue mensaje calculado de
neutralidad institucional.
En
este sentido, se respaldó la vocación económica de Quintana Roo, pero se evitó
una señal de fuerte blindaje político en medio de las tensiones internas
partidistas y el escándalo de los vuelos privados.
Con
justa razón ese desprecio de la Federación, pues semanas antes del informe,
reportes periodísticos revelaron que Mara Lezama realizó 97 vuelos privados al
extranjero -con un costo estimado de hasta 20 millones de dólares- durante sus
gestiones como alcaldesa de Cancún y gobernadora.
Como
posible conflicto de interés, se detectó que, por lo menos, 45 de estos vuelos los
realizó en aeronaves que administrar Pavetx, filial de Seguritech, la empresa
proveedora de su propio gobierno, a la que, por si fuera poco, se le compró un
helicóptero con presunto sobreprecio.
Aunque
Mara Lezama declaró que los viajes se pagaron con recursos personales y no del
erario, la opinión pública y figuras políticas exigen que demuestre
documentalmente quién financió los vuelos, situación por la que la dirigencia
nacional de Morena, junto con peticiones de aclaración de la presidenta Claudia
Sheinbaum, marcaron distancia bajo el argumento de que su estilo de vida no
concuerda con la austeridad republicana del movimiento.
Por
otro lado, durante la sesión solemne de entrega del informe en el Congreso, el
partido opositor Movimiento Ciudadano, a través del diputado José Luis
Pech, lanzó duras críticas a la gestión de Mara Lezama, entre ellas de retroceso
económico, donde expuso que la economía del Estado acumula siete trimestres con
retrocesos, y que sectores clave, como los productores de caña y agricultores,
viven una crisis severa.
Asimismo,
se denunció que los pequeños comercios -como de la avenida Héroes de Chetumal-
sufren cierres masivos por problemas no resueltos de extorsión e inseguridad,
así como poca derrama de obra pública, y que megaproyectos y obras estatales
benefician a empresas foráneas y no generan impacto económico directo para los
empresarios locales.
En
contraste, lo que, a nadie extraña, partidos de la coalición gobernante
arroparon a la mandataria y que la oposición intenta descalificar avances
evidentes: Por ejemplo, el PT destacó que el gobierno de Mara Lezama pagó más
de 5 mil millones de pesos de “deuda heredada” de gobiernos anteriores,
mientras diputados de Morena defendieron el éxito de programas como Mujer es
Poder y Comemos Todos, insistiendo en que han reducido delitos de alto impacto
como homicidios dolosos y feminicidios
Por
su lado, la mandataria destacó en su mensaje multimillonarias inversiones
federales gestionadas con el gobierno de Claudia Sheinbaum -como 2,600 millones
de pesos contra el sargazo, la conclusión del Puente Nichupté y obras del Tren
Maya- interpretado por analistas como “espaldarazo” oficial que la mandataria
usó como escudo ante los ataques mediáticos y de la oposición.
Al
mitin público asistieron gobernadores de otros Estados de la Cuarta
Transformación, senadores y representantes de las Fuerzas Armadas -Marina y
Ejército-, lo que sirvió a Mara Lezama para proyectar mantener validación y
cobijo del aparato del Estado mexicano, pese a los quiebres internos en el
Congreso del Estado.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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