¡Otra “bomba”! en la Universidad Tecnológica
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Como si al mayoreo fuera más barato, en un nuevo
escándalo en una institución -en lo que parece ser una crisis educativa-, ahora
la afectada es la
Universidad Tecnológica de Chetumal, cuyo Rector, el veracruzano Alfredo Marín
Marín, aparece con señalamientos por el presunto desvío de más de 1.1 millones
de pesos, aunque también enfrenta graves señalamientos por problemas laborales
que afectan su operatividad.
Antes, profesor investigador de carrera asociado de la Universidad
Autónoma de Quintana Roo desde 1996, cuando fungió como director de la División de
Ciencias Políticas y Humanidades y jefe del Departamento de Lengua y Educación,
el originario de Xalapa es acusado de esos malos manejos
financieros durante el periodo 2024-2026.
Licenciado en Inglés por la Universidad Veracruzana,
a Alfredo Marín, quien cuenta con un Doctorado en la Enseñanza del Inglés por
la Universidad de Essex (Reino Unido) y se especializa en estrategias de
aprendizaje de vocabulario y competencia digital, la Auditoría Superior del
Estado de Quintana Roo le detectó irregularidades por más de un millón 128 mil pesos
durante el primer ejercicio fiscal.
Sus
problemas principales incluyen, falta de comprobación, ya que se identificaron
deficiencias en la documentación de ingresos propios y gasto público; y servicios
sin sustento, ya que alrededor de 755 mil pesos corresponden a servicios
pagados sin documentación comprobatoria, por lo que la Aseqroo remitió los
informes 24-AEMF-D-GOB-076-126 y 127 al Congreso del Estado para su seguimiento
legal.
En
una profunda crisis laboral y administrativa, a la par de las auditorías,
trabajadores y docentes denuncian una gestión deficiente bajo la rectoría de
Alfredo Marín, pues se reportan denuncias por hostigamiento laboral y despidos
injustificados, lo que ha generado un clima de inestabilidad.
Pero,
además, por nóminas infladas, existen señalamientos sobre una política
institucional que margina a los docentes por asignatura (90% de la plantilla) en
tanto que se mantienen privilegios para un grupo selecto de tiempo completo.
Asimismo,
se incluyen cargos irregulares, por lo que personal administrativo de alto
nivel de la Universidad Tecnológica es señalado por ocupar cargos sin aval
oficial de la Junta Directiva de la Secretaría de Educación de Quintana Roo.
Cabe
señalar que la institución ya figuraba en reportes de la auditoría por montos
menores -cerca de 568 mil pesos- no comprobados en cuentas públicas previas
(2022-2023), lo que sugiere un patrón de inconsistencias en su administración
financiera.
Para
profundizar en el tema, es importante entender que el proceso se encuentra
actualmente en una etapa crítica de fiscalización y deslinde de responsabilidades,
con una serie de pasos legales que se siguen y los nombres que han surgido en
el ojo del huracán administrativo.
En
el caso del proceso legal ante el Congreso del Estado, tras la entrega de los
informes de la Auditoría Superior de Quintana Roo a la Comisión de Hacienda,
Presupuesto y Cuenta del Congreso del Estado, el procedimiento sigue un orden,
el primero de ellos la notificación y plazo de solventación, donde Alfredo
Marín tiene un periodo -generalmente 30 días hábiles- para presentar pruebas
que justifiquen el gasto de los 1.1 millones de pesos.
Respecto
a la promoción de responsabilidad administrativa, de no comprobarse los gastos,
la Aseqroo turnará el caso a su Unidad de Investigación para determinar si hubo
faltas administrativas graves, como desvío o peculado, o no graves, mientras que
se interpondría una denuncia penal en caso de detectarse dolo o robo de
identidad para el cobro de cheques, y el caso se trasladaría a la Fiscalía
Anticorrupción.
En
torno a los funcionarios bajo lupa, aunque la responsabilidad legal recae
principalmente en el representante legal de la institución, la investigación
apunta a figuras clave, el primero de ellos el Rector Alfredo Marín, y el titular
de la administración, como responsable de la firma de contratos y
autorizaciones de pago.
También
aparece el director de Administración y Finanzas, área técnica responsable
directo de la documentación comprobatoria y conciliaciones bancarias. Por
último, se involucra a la Junta Directiva de la SEQ, por ser órgano de Gobierno
bajo escrutinio por permitir el nombramiento de personal que presuntamente no
cumple con el perfil o no está debidamente aprobado.
Entre
las irregularidades “No solventadas”, lo que más preocupa a las autoridades son
dos rubros específicos que difícilmente se pueden justificar con documentos
simples: Pagos a proveedores “fantasma”, por lo que se investiga si los 755,212
pesos en servicios “sin sustento”" corresponden a empresas reales o si
fueron simulaciones de servicios de mantenimiento y asesorías.
Otra
irregularidad es la duplicidad de funciones, esto es el pago de salarios a
personal administrativo que no tiene funciones claras en el organigrama
oficial, lo que se conoce comúnmente como “aviadores”.
Ante
esto, la Universidad Tecnológica de Chetumal atraviesa por una “incertidumbre
institucional”, ya que estos desvíos ocurren precisamente cuando la institución
reporta carencias básicas en laboratorios y equipo para los estudiantes.
En
redes sociales, el portal Sólo Noticias Tulum refiere que el presunto desvío obedece a la falta
de cumplimiento de la comprobación de los ingresos propios y gasto público y
que las supuestas irregularidades financieras en la UT Chetumal ascienden de
manera general a un millón 128 mil 419.79 pesos, por servicios erogados sin
documentación comprobatoria, puestos no autorizados violatorios de normatividad
y otras irregularidades administrativas.
Concluye
que el monto general observado deberá ser comprobado y de no hacerlo,
reintegrarse en los términos que determinen la Aseqroo y el Congreso del
Estado.
Alfredo
Marín ha sido figura académica clave en la Universidad Autónoma de Quintana Roo
desde su ingreso, en agosto de 1996. A lo largo de su trayectoria, ha
desempeñado los siguientes cargos destacados: Profesor-Investigador: Integrante
de la División de Ciencias Políticas y Humanidades desde 1996 hasta la
actualidad.
Como
Coordinador de Carrera, estuvo al frente de la Licenciatura en Lengua Inglesa
entre 1997 y 1999 y como jefe de Departamento, fue titular del de Lengua y
Educación de 2005 a 2008; fungió como Director de la División de Ciencias
Políticas y Humanidades de 2010 a 2019, periodo en el que fue reelegido por la
Junta Directiva, y director general de Cooperación Académica, nombrado en junio
de 2019, cargo que ocupó hasta 2020, tras lo cual asumió la rectoría de la
Universidad Tecnológica de Chetumal.
A
este nuevo escándalo, se suman los recién publicados “En primera fila” sobre
los de la Universidad Autónoma de Quintana Roo y la Universidad Pedagógica de
Chetumal, respectivamente, por los que la titular de la Secretaría de Educación,
Elda Xix Euán, tiene una verdadera “papa caliente” en las manos… como para no
estar pensando en “otras” cosas.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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