¡Colapso en otra Universidad! La UPN de Chetumal
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Mientras la secretaria de Educación de Quintana Roo, la morenista Elda
María Xix Euán, está más ocupada en buscar la presidencia municipal de Othón P.
Blanco, al igual que la Universidad Autónoma de Quintana Roo -a la que recién
nos referimos-, la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), Unidad 231 de
Chetumal, está al borde del colapso a consecuencia de nepotismo, mentiras,
favoritismos y una remoción masiva que hunde a la comunidad académica y está a
punto de una manifestación.
Según documentan los afectados en escrito que
circuló profusamente por redes sociales, lo que ocurre en la institución no es
una reestructura ni un ajuste administrativo, sino una crisis provocada por la toma
de decisiones unilaterales, opacas, ventajistas y profundamente irresponsables
de su directora, María del Carmen Pérez Priego y allegados, tras relevar hace 3
meses a Dalia Elizabeth Ceh Chan.
La remoción masiva y repentina de puestos clave,
como subdirección académica (pronto subdirección administrativa),
coordinaciones de programas educativos, licenciatura y posgrado, así como
responsables de las áreas de tutorías, titulación y servicio social, son
decisiones que adoptó de manera visceral y revanchista, ya que no se ve por
ningún lado acciones que indiquen una planeación adecuada.
Su ejecución fue sin alguna transición y, lo más
grave, sin comunicación entre la función directiva y sus colaboradores en áreas
trascendentales para el desarrollo institucional de la UPN, acciones que
golpean de manera directa a toda la comunidad académica, dejando a estudiantes
y docentes a la deriva, justo en el cierre y arranque del ciclo escolar, lo que
deja a ver que en la administración privan hermetismo, ocultamiento y caos
institucional
Durante semanas, la dirección operó bajo secretismo
absoluto, ocultando información clave, negando certeza, y generando una
parálisis que afectó desde su designación -en noviembre de 2025-, actividades,
reuniones académicas, planeaciones, asignación de materias y acompañamiento
académico.
La directora Pérez Priego, tras tres meses de
gestión, no ha realizado ninguna reunión con el personal académico y
administrativo, con el pretexto de “actividades propias de su cargo”, lo que
deja en claro que le interesa el puesto, pero no la comunidad académica y
estudiantil.
Ante las demandas de estudiantes por información y
seguimiento a sus trámites y seguimiento académico, algunas áreas estudiantiles
han sido reactivadas a marchas forzadas, aunque persisten las afectaciones. Por
el lado académico, los docentes reciben cargas a destiempo y con reducciones de
horas laborales desproporcionadas, materias no definidas, planes improvisados,
y estudiantes sin calidad educativa.
La consecuencia es clara, no se puede garantizar una
educación de calidad cuando el personal docente no sabe, hasta el último
momento, qué materias impartir ni cuántas horas trabajar.
Lo cierto es que en el ambiente educativo de la UPN-Chetumal
se respira un aire de favoritismos descarados en medio de un caos que mientras se
“normaliza” para la mayoría, algunos allegados al nuevo círculo de directivos
han resultado claramente beneficiados.
El caso más escandaloso es el de Evelyn Peña Pérez,
quien recibió un aumento de carga horaria tres mayor a la anterior, justo
cuando su hermano, Randy Vladimir Peña Pérez, fue nombrado subdirector
Académico, segunda figura de mayor poder en la UPN, quien le puso chofer,
vehículo y gasolina.
El cargo claramente lo utilizó para imponer a su
“hermanita”, pese a que ambos han tenido problemas con alumnos, incluso el
nuevo subdirector amenazó con demandar a las alumnas que no estén de acuerdo
con los hermanos “Peña Pérez”, lo que, para el cuerpo docente, el mensaje es
brutal: Quien tiene vínculos, asciende y acumula horas; quien no, es recortado
o expulsado.
A la par, docentes de nuevo ingreso, sin perfiles
académicos superiores a los de muchos profesores en activo, son contratados con
hasta 16 horas, mientras docentes con casi 30 años de servicio, con estudios de
posgrado y evaluaciones positivas, han visto reducidos sus ingresos entre 50% y
hasta 100%, o han sido simplemente dejados fuera de contratación, sin sustento.
Según los docentes, Pérez Priego recién aseguró que
todas las asignaciones se harían con equilibrio, normalidad y justicia, cuando que,
en los hechos, hizo exactamente lo contrario: Recortes silenciosos y
deshonestos, asignaciones discrecionales, beneficios selectivos, y una
estrategia clara de hacer tiempo para que los contratos vencieran y los nuevos
contratos se formalicen sin poder ser susceptibles a cambios.
Inclusive, señaló que las recontrataciones son
responsabilidad única de los Servicios Educativos de Quintana Roo (otra de sus
mentiras), con lo que pretende lavarse las manos, como Poncio Pilatos.
La consigna parece ser no responder, aclarar o
asumir responsabilidades, confiados en que el desgaste y el silencio administrativo
hagan el trabajo y, sobre todo, no asistir a la institución pues las áreas
académicas de atención al alumnado, con “nuevas caras” producto de
reestructuración académica, siempre están vacías.
Para muestra, el Coordinador de Licenciatura, Carlos
Torres Esquiliano, ha informado que sólo opera de lunes a miércoles, pues los
jueves y viernes no cubre horario en la UPN, y se le duplicó el número de horas,
lo que sólo es inicio de una madeja sin inicio y fin de “facilidades y
permisos” al nuevo cuerpo académico, encargado de áreas clave en la
institución.
La indignación crece cuando docentes recuerdan que
la UPN funcionaba de manera adecuada antes del relevo a favor de Pérez Priego,
cuando había procesos claros y dinámica académica estable.
La actual directora llegó vendiendo una imagen de
“salvadora” de la institución, denunciando una supuesta crisis, sólo respaldada
por un reducido grupo de cuatro o cinco docentes que, históricamente, no
participaban en actividades académicas, no se integraban al cuerpo docente y
rara vez se les veía en las instalaciones o dando clases.
Hoy, el resultado es evidente: La UPN está peor que
nunca, sumida en la incertidumbre, desconfianza y desgaste institucional. El
discurso de rescate fue una narrativa falsa, y la realidad es reflejo de ese
mismo método: Mentir, manipular, simular y pagar favores a su círculo cercano de
amigos.
Los que pagan el daño colateral de esta mala gestión
son los estudiantes, que inician el ciclo escolar en medio de retrasos, ajustes
improvisados y docentes que no han podido prepararse adecuadamente por la
indefinición prolongada de cargas académicas.
La calidad educativa, razón de ser de la UPN, está
siendo sacrificada en un altar de favoritismo y discrecionalidad. El cuerpo
docente rompe el silencio. Por primera vez en años, el cuerpo docente alza la
voz de manera colectiva para exigir transparencia, meritocracia, respeto y
trato digno.
Se hace un llamado urgente y directo a la gobernadora
Mara Lezama, quien está más dedicada a lavas su “imagen”, así como a la propia
Elda María Xix para intervenir de inmediato y revisar las cargas académicas
antes de que se formalicen y detener esa administración que destruye la vida
académica de la UPN
Lo que ocurre no es normal, técnico, aceptable ni
menos ético, concepto que desconocen estos nuevos directivos, además de que una
institución educativa que se gobierna con engaños genera un daño que no se
queda en los escritorios, sino que se instala en las aulas y futuro de sus
estudiantes.
Lo
cierto es que la situación es tensa por esa serie de conflictos internos que
han escalado recientemente, el principal conflicto por cambio de titular, ya
que se reporta la suspensión de actividades académicas derivada de cambios en
la Dirección, lo que ha generado incertidumbre sobre calificaciones y procesos
de titulación de los alumnos de último semestre.
Con
denuncias de autoritarismo, los estudiantes señalan públicamente a directivos,
específicamente a Dalia Ceh, por malos tratos, actitudes intimidatorias y falta
de organización en eventos escolares.
Académicos
y personal administrativo también denuncian asignación irregular de plazas y
horas laborales a “recomendados”, así como presunto desvío de recursos
destinados a la educación.
Al
igual que en otras unidades del país, los manifestantes exigen mejorar los
servicios básicos como Internet y mantenimiento de bibliotecas y comedores en
malas condiciones.
El
conflicto interno mantiene tenso el plantel, con paros motivados por falta de
respuesta de la rectoría ante adeudos con docentes y demandas del alumnado.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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