¡Millonario “elefante blanco” de CJG!, un Recinto!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Aunque recién
surgieron señalamientos mediáticos que comparan el Parque Industrial con
Recinto Fiscalizado Estratégico de Chetumal con obras inconclusas del sexenio
presidencial del panista Felipe Calderón por presuntos desvíos millonarios que
habrían dejado la obra incompleta, el ex gobernador Carlos Joaquín dejó una “herencia”
similar en esta capital.
Así, se han
señalado supuestos desvíos en reportes hasta por 700 millones de pesos y
califican la obra como una “maqueta” o proyecto fallido, alegando que los millonarios
recursos destinados a su construcción no se reflejan en la infraestructura
actual.
En este
sentido, el gobierno de Mara Lezama en Quintana Roo recibió el Parque con
carencias legales y patrimoniales, y aunque formalmente se inauguró, a fines de
2023 se tuvo que replantear el esquema para atraer inversión privada que concluya
la faltante infraestructura.
Entre sus problemas
operativos, se incluye que, a pesar de contar con autorizaciones aduaneras,
diversas empresas han enfrentado dificultades para operar plenamente debido a
la falta de certificaciones federales y retrasos en la infraestructura básica.
Si bien la
cifra específica de 700 millones vinculada exclusivamente a este Parque es
parte de reciente denuncia ciudadana, el Gobierno del Estado, como se sabe,
presentó en 2024 denuncias generales, aunque extemporáneos, por desvíos de más
de 7 mil millones de pesos contra ex funcionarios de Carlos Joaquín, que nunca
prosperaron.
Durante
su sexenio (2016-2022) Carlos Joaquín se creó el Parque con el objeto,
supuestamente, de diversificar la economía de Quintana Roo más allá del tradicional
turismo, lo que presumía su entonces ineficiente Secretaria de Desarrollo
Económico, la “influyente” Rosa Elena Lozano Vázquez, de fatales recuerdos para
Quintana Roo.
El
proyecto arrancó con una inversión de 65 a 80 millones de pesos para construir
las primeras cuatro naves industriales, ya que, en infraestructura, se proyectó
un total de 68 naves en más de 40 hectáreas.
Para
ese efecto, el entonces mandatario, ahora embajador de México en Canadá desde principios
de 2023, implementó una serie de estímulos fiscales y aduaneros por 10 años
para atraer empresas de tecnología y manufactura.
Pese
a que su inauguración formal fue en 2021, el Parque tuvo dos
momentos clave al iniciar su construcción, para lo cual la primera piedra se
colocó el 1 de agosto de 2019, con el anuncio de inversiones iniciales para las
primeras naves industriales, y su inauguración operativa, al entrar formalmente
en operaciones el 24 de agosto de 2021, cuando Carlos Joaquín encabezó su
inicio de actividades con las primeras empresas instaladas.
Con
todo, a pesar de estas fechas oficiales, el proyecto es objeto de críticas
recientes debido a que, años después de esa inauguración, gran parte de la
infraestructura anunciada sigue sin concluir o no está operando al nivel competitivo
prometido, pero ha enfrentado desafíos de consolidación.
Respecto
a su ocupación, ésta ha sido muy baja, a grado tal que, hasta fines de 2024,
solo tres empresas estaban instaladas, y el número de inversionistas no ha
crecido significativamente desde 2022.
Empero,
en 2025, el polígono fue designado como Polo de Desarrollo Económico para el
Bienestar, en busca de su reactivación con la integración de proyectos federales,
como el Tren Maya.
Fieles
a sus esperanzas, hasta 2025 empresarios locales mantenían su confianza en que
el recinto finalmente “despegue” este año ante las nuevas licitaciones de obra
complementaria del Gobierno del Estado.
Las
promesas de Carlos Joaquín sobre el Parque, siempre estuvieron centradas en la
diversificación económica del Sur de Quintana Roo, en busca de romper la dependencia
absoluta del turismo de la Zona Norte.
El
contraste entre las promesas originales y los resultados hasta este año, se
centran en “Promesas vs Realidad”, ya que, en diversificación y empleo, Carlos Joaquín
aseguró a los quintanarroenses que el Parque sería el motor para una “nueva era
de economía e inversión” que generaría miles de empleos formales en manufactura
y logística.
No
obstante, al cierre de su gestión en 2022, el Parque operaba sólo con 3 de las
68 empresas proyectadas.
Otro
contraste es sobre una inversión millonaria, pues se anunció un gasto inicial
de 65 millones de pesos en las primeras naves, proyectando captar hasta 11 mil
millones de pesos en inversión total a largo plazo, mientras en la práctica, el
crecimiento fue lento y el sector empresarial local, como la Coparmex, expresó
dudas sobre la viabilidad del fideicomiso operativo.
Por
último, el mandatario prometió que Chetumal aprovecharía su ubicación
estratégica para ser un centro de exportación hacia Centro y Sudamérica, y aunque
se obtuvo el permiso de la Agencia Nacional de Aduanas en 2024, el flujo
comercial real tardó años en materializarse por falta de autorizaciones federales
previas.
Ante
el estancamiento de las promesas, el proyecto se replanteó con Mara Lezama: En
2025, el recinto se designó oficialmente Polo de Desarrollo Económico para el
Bienestar, lo que le otorga nuevos beneficios fiscales federales (exenciones de
ISR e IVA) para intentar cumplir la promesa de industrialización.
Sin
embargo, lamentablemente, los reportes de fines de 2025 son que algunos
proyectos complementarios, entre ellos un Tianguis del Bienestar (Yuum Kaax),
enfrentaban problemas de baja calidad constructiva y abandono, lo que, como consecuencia,
ha retrasado la sinergia comercial esperada con el parque industrial.
Además,
hasta hoy no existe sentencia judicial definitiva que catalogue el proyecto
como “fraude” penal en estrictos términos legales, aunque diversas investigaciones
de medios informativos y organismos de fiscalización señalan graves
irregularidades y un fracaso operativo, que lo consideran “elefante blanco”.
Los principales señalamientos de irregularidades incluyen falta de resultados tras inversión millonaria, ya que, a pesar de la inversión de Carlos Joaquín, superior a los 160 millones de pesos, el recinto ha operado con una ocupación mínima, inclusive para enero de 2023, sólo una empresa se mantenía activa en el lugar, ubicado en en el kilómetro 5.3 de la carretera Chetumal-Bacalar.
Así,
la Auditoría Superior del Estado le detectó anomalías financieras generales a
Carlos Joaquín por más de 333 millones de pesos, y aunque se investiga el daño
patrimonial, los críticos señalan que el Parque carece de soporte real para el
fomento de cualquier tipo de inversión.
Además,
una de las mayores críticas, como es costumbre de las autoridades estatales,
fue inaugurar el Parque sin las autorizaciones federales necesarias, lo que
impidió a las empresas interesadas operar varios años.
Ante
la falta de avances, la administración actual ha replanteado el proyecto para
integrarlo a los Polos de Desarrollo Estratégico federales, intentando rescatar
la infraestructura existente.
En
tanto, en 2024 y 2025 aumentaron presiones para que la entonces Secretaría de
la Contraloría del Estado rindiera informes detallados sobre el destino de los
fondos en este proyecto, dado que varios ex funcionarios de Carlos Joaquín
buscaron amparos ante posibles acciones legales.
¿Usted
cree que procederá alguna demanda o que existirá alguna contra Carlos Joaquín?
Titulado como Licenciado en Derecho
en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con nueve Diplomados, cuatro de ellos
en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019, 2021 y 2025) y cinco de Derechos
Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los Derechos Humanos; y Acceso a la
Justicia en Materia de Derechos Humanos, así como con más de 75 Seminarios,
Talleres, Cursos y Conferencias.
Información completa sobre el currículum
vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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