Abogado vs “defensa” de la cuestionada Fiscalía
Por Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO
En
un nuevo escándalo que involucra al consentido de la gobernadora Verde Mara
Lezama, el Fiscal General de Quintana Roo, Raciel López, sostiene un conflicto
legal con el Lic. Germán Felipe Ramírez Villegas con dos frentes principales, uno
donde el profesionista actúa como defensa de su padre, Felipe Ramírez González,
y otro donde es investigado.
Ramírez
Villegas es asesor jurídico de su padre en una disputa contra la Agencia de
Proyectos Estratégicos del Gobierno del Estado (AGEPRO), de la que es titular Carlos
Flores Hidalgo -relevó a José Alberto Alonso Ovando-, a la que acusa de despojo
y fraude procesal por la invasión de un predio en Tulum, que su familia poseía
desde 1986.
Para
ese efecto, interpuso amparos por omisión o retraso de la Fiscalía en avanzar
con las denuncias contra esa dependencia, por lo que, en 2023, un juez federal
ordenó a la Fiscalía responder de inmediato a sus requerimientos.
En
octubre de 2025, se registraron otros amparos indirectos (Expediente 90/2025),
donde Ramírez Villegas figura como asesor jurídico por despojo y, paralelamente
tramitó amparos para protegerse de acciones de la Fiscalía.
Resulta
que, tras un cateo a su despacho en 2019, se amparó contra el aseguramiento de
documentos notariales, alegando que la Fiscalía mantenía los datos bajo “discreción
absoluta”, sin permitir una defensa adecuada, y promovió amparos indirectos
(como el 388/2020-A-2) en el Juzgado Primero de Distrito para evitar actos detenciones
derivadas de carpetas por despojo y daños al patrimonio municipal.
Entre
sus recursos legales más recientes, Ramírez Villegas argumentó que la Fiscalía
violó sistemáticamente su Derecho de Petición, consagrado en el Artículo 8°
Constitucional, como silencio administrativo, donde sostiene que Raciel López
ignora múltiples escritos donde solicita copias certificadas de las carpetas de
investigación o acceso a expedientes donde se le menciona, lo que impide
ejercer su derecho de defensa.
Así,
alega falta de respuesta en “breve término”, ya que, dice ante los juzgados
federales, que la autoridad ministerial no emitió acuerdo escrito en plazo
razonable como es obligación constitucional cuando un ciudadano hace una
solicitud de manera pacífica y respetuosa.
Habla
de obstaculización en el tema de AGEPRO, específicamente en la disputa contra ella,
pues la Fiscalía “congela” sus peticiones para favorecer a la contraparte
estatal, lo que derivó en promover el Amparo 90/2025 por falta de respuesta a
sus solicitudes de diligencias, estrategia que le permitió suspensión con
jueces federales que obligan a la Fiscalía a responder formalmente, retrasando
posibles órdenes de captura o cierres de investigación en su contra.
En
los expedientes más recientes de 2025, emitió pronunciamientos clave el Juez
Séptimo de Distrito, que analizó la violación al derecho de petición en el
marco de sus defensas frente a la Fiscalía y los avances más relevantes en sus
expedientes de este año son:
Admisión
del Amparo 90/2025, toda vez que, en octubre de 2025, inició un amparo
indirecto (Cuadernillo 90/2025) ante la Novena Sala Especializada en Materia
Penal, donde Ramírez Villegas figura como asesor jurídico particular, en un recurso
con el que busca combatir la inacción de la Fiscalía en carpetas de despojo.
En
casos previos vinculados, como el Amparo 537/2024, se han denunciado falsedades
en los informes justificados de la autoridad, pues Ramírez Villegas argumenta
que la Fiscalía mintió sobre las fechas de recepción de sus solicitudes para
evadir la acusación de no responder en el “breve término” que exige la ley.
Respecto
a los efectos de la Protección, aunque muchos de estos juicios están en etapa
de cumplimiento, la tendencia de las sentencias ha sido obligar a la Fiscalía a
emitir un acuerdo formal sobre las peticiones del abogado, lo que no significa
que ésta le dé la razón en el fondo del asunto (despojo), pero sí la fuerza a
desbloquear el expediente y reconocer sus solicitudes de copias y diligencias.
En
relación con el estatus del conflicto con AGEPRO, en el expediente 146/2023 se
cuestiona que la Fiscalía no ha cumplido con resoluciones de apelación previas,
lo que ha llevado a Ramírez Villegas a solicitar incidentes de incumplimiento
de sentencia para presionar por la entrega de predios en disputa.
Lo
cierto es que Ramírez Villegas no es el denunciante, sino el sujeto de diversas
quejas y acusaciones legales relacionadas con presuntos actos de corrupción y
fraude en Quintana Roo, por quejas presentadas principalmente ante la Dirección
de Notarías del Estado.
Entre
los señalamientos en su contra, se le acusa, junto a su padre Ramírez González
de utilizar su despacho jurídico en Tulum para coludirse con particulares y
apoderarse ilegalmente de bienes inmuebles mediante contratos notariales
presuntamente falsos.
En
este sentido, ha sido señalado por autoridades municipales de administraciones
pasadas por destruir infraestructura pública -como el camellón central de la
entrada a la Zona Arqueológica de Tulum- para favorecer proyectos privados.
Su
despacho fue objeto de cateos por parte de la Fiscalía en relación con carpetas
de investigación por fraude y uso indebido de patentes notariales, y en algunos
casos mediáticos, su padre ha manifestado quejas públicas contra la Agencia de
Proyectos Estratégicos por la presunta pérdida ilegal de la posesión de un
predio en Tulum.
Uno
de los amparos promovidos por Ramírez Villegas contra la Fiscalía se centra
principalmente en impugnar las actuaciones de las autoridades ministeriales
relacionadas con las investigaciones en su contra por presunto despojo y
fraude.
Los
puntos clave de sus recursos legales incluyen, actos privativos de la libertad,
con lo que, como muchos otros implicados en procesos penales similares en la
región, ha buscado la protección de la justicia federal mediante amparo
indirecto (como el expediente 388/2020-A-2 en Solidaridad) para evitar órdenes
de aprehensión o comparecencia derivadas de investigaciones por despojo de
tierras en Tulum.
Sobre
irregularidades en el proceso, cuestiona la competencia de diversas fiscalías,
por ejemplo, ha señalado que el traslado de expedientes de la Fiscalía a la
Fiscalía Anticorrupción fue con “alevosía y ventaja” para perjudicar la defensa
de su padre y la suya en la disputa por predios ante la AGEPRO.
Tras
el cateo a su despacho jurídico en 2019, cuando se aseguraron documentos
notariales, interpuso recursos para invalidar esas diligencias, alegando violación
de garantías constitucionales y que la información obtenida es parte de datos
reservados de su práctica profesional.
Recientemente,
actuó como asesor jurídico solicitando pronunciamientos sobre el incumplimiento
de sentencias firmes en tocas penales (como el 146/2023), buscando que la
autoridad judicial obligue a la Fiscalía a actuar conforme a resoluciones
previas que favorecerían su posición legal.
Con
todo, los tribunales han recurrido a medidas de apremio para obligar a la
Fiscalía y otras autoridades de Quintana Roo a responder a las peticiones de
Ramírez Villegas, especialmente en el contexto de sus defensas por despojo y
daños al patrimonio.
Sobre
estas medidas, en el Expediente 90/2025 de la Novena Sala Especializada, el
juez federal emitió requerimientos bajo apercibimiento de multas económicas si
la autoridad responsable (el Ministerio Público) persiste en su omisión de tramitar
las solicitudes de diligencias de la defensa.
En
el Toca Penal 146/2023 -por el delito de daños-, Ramírez Villegas ha logrado
que se admitan recursos de apelación y quejas ante la falta de cumplimiento de
sentencias previas. El Artículo 192 de la Ley de Amparo establece que, ante el
retraso, el juzgador debe imponer multas y, en casos extremos, remitir el
expediente para la destitución y consignación de los funcionarios omisos.
Asimismo,
se ha detectado que, para evitar las multas, algunas autoridades ministeriales
han presentado informes justificativos con fechas presuntamente alteradas, ante
lo cual la defensa promovió denuncias de falsedad en juicio de amparo, lo que
podría escalar a sanciones penales para los agentes del Ministerio Público
involucrados.
Aunque
las multas suelen ser el primer paso -el equivalente a días de salario mínimo-,
el objetivo real de Ramírez Villegas es forzar el acceso a las carpetas de
investigación para desvirtuar las acusaciones de despojo que pesan sobre él y
su padre, o para avanzar en sus propias denuncias contra la AGEPRO.
¿A
quién le apuesta Usted? ¿Al cuestionado chiapaneco? O al Abogado
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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