¡Metanfetamina y más corrupción en la Zona Sur!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
En términos químicos y farmacológicos, la
metanfetamina y el cristal son la misma sustancia activa, aunque el primer
término es simplemente un nombre común o callejero para una forma específica de
metanfetamina de alta pureza, aunque existan diferencias prácticas en cuanto a
su presentación, pureza y forma de consumo y existe el riesgo de que las drogas
tradicionales estén adulteradas con el poderoso fentanilo… sin que el usuario
lo sepa.
Aunque metanfetamina y cristal son altamente adictivos,
éste suele generar una dependencia más rápida debido a la intensidad de su acción
al fumarse. Los efectos de ambos pueden durar entre 6 y 12 horas. En resumen,
mientras que la metanfetamina es el compuesto químico base, el cristal es su
versión más concentrada y potente, lista para fumarse
En el Sur de Quintana Roo, el panorama respecto a la
metanfetamina evolucionó de zona de tránsito a hallazgos de producción y
aumento significativo en el consumo local durante 2025 y principios de este año.
Apenas en junio, fuerzas de seguridad desmantelaron
un laboratorio para la elaboración de drogas sintéticas en una zona selvática
de Petcacab, en Felipe Carrillo Puerto, donde aseguraron bidones con
precursores químicos y costales con material cristalino, presuntamente
metanfetamina, en un operativo valuado en 28 millones de pesos.
Por su parte, en noviembre se interceptó un autobús
que se dirigía a Quintana Roo con 21 kilos de metanfetamina, lo que demuestra
que el suministro también proviene de rutas externas que atraviesan la
península.
Sobre el caso de Othón P. Blanco, durante los
primeros días de este año, la Fiscalía General del Estado realizó cateos en
Chetumal, donde detuvo a personas vinculadas al narcomenudeo y aseguró diversas
sustancias sólidas.
Respecto al consumo existe una tendencia al alza, y
los Centros de Integración Juvenil han alertado sobre un aumento sostenido en
el consumo de cristal en el Estado, desplazando a otras sustancias
tradicionales. A nivel estatal, tan sólo en la primera semana de febrero, se
decomisaron 386 dosis de cristal en operativos coordinados.
Lamentablemente, en Quintana Roo, el mayor
porcentaje de solicitudes de tratamiento por consumo de sustancias ilícitas se
concentra en jóvenes de entre 15 y 19 años de edad.
Precisamente, en un caso que conectó
alarmas en enero último, Rogelio Alberto “N”, conocido como “El
Beliceño”, fue detenido en las inmediaciones de la zona de invasión In House,
en Playa del Carmen, como parte de una serie de operativos simultáneos de la fiscalía
general por estar vinculado al narcomenudeo.
Al
momento de su captura, las autoridades le confiscaron dosis de presunta
marihuana y cocaína, así como un arma de fuego corta calibre 9 mm con cargador
abastecido, aunque su detención formó parte de cinco cateos simultáneos en Playa
del Carmen y Othón P. Blanco, con el fin de combatir delitos contra la salud.
Los
operativos en Othón P. Blanco -en Nicolás Bravo y Chetumal- fueron parte de la
misma estrategia de seguridad que llevó a la captura de “El Beliceño”, en cateos
que tuvieron por objeto desarticular puntos de venta de droga y centros de
operación vinculados a grupos delictivos en el Sur del Estado, aunque la
detención de Rogelio Alberto proporcionó información de inteligencia que
vinculaba domicilios en estas comunidades con narcomenudeo.
En
las diligencias ejecutadas en Nicolás Bravo y Chetumal, la Fiscalía aseguró
dosis de sustancias similares a la marihuana y el cristal, donde, al igual que
en la captura principal, se contó con el apoyo perimetral de Guardia Nacional,
Sedena y Semar para evitar posibles reacciones violentas de grupos locales.
Al
término de los operativos, las viviendas intervenidas en ambas localidades
fueron aseguradas y quedaron bajo resguardo de la autoridad ministerial para
continuar con las investigaciones.
Hasta
el momento, los reportes oficiales de la Fiscalía General sobre los operativos
en Nicolás Bravo y Payo Obispo no han confirmado explícitamente el hallazgo de
fentanilo, sino de otras sustancias e indicios en cinco cateos simultáneos.
Así,
se identificaron principalmente dosis de vegetal verde y seco con
características de la marihuana, polvo blanco similar a la cocaína y fragmentos
granulados cristalinos, conocidos comúnmente como cristal o piedra, así como
una báscula “gramera”, una pipa artesanal y una pistola calibre 9 mm donde se
capturó a “El Beliceño”.
Sin
embargo, lo que las autoridades, principalmente la Fiscalía General no dieron a
conocer es que, como parte de equipo táctico, también se decomisó un chaleco
táctico diseñado para portar placas balísticas, y en un segundo poblado
cercano, en Nachi Cocom, sobre la carretera federal Chetumal-Villahermosa, había
pastillas y sustancia sólida cristalina.
Asimismo,
se supo del hallazgo de un teléfono celular y recetas médicas, con nombres que,
para variar, tampoco se dieron a conocer y aunque se integraron como evidencia
para rastrear cadenas de suministro, da una idea de profesionistas y
funcionarios involucrados en corrupta participación.
Otra
muestra más de esto último es que, además de sustancias, equipo táctico y
recetas médicas, también se encontraron en Nicolás Bravo y zonas aledañas diversas
placas de vehículos, que vaya Usted a saber cómo se libraron éstas de la
Secretaría de Finanzas.
Al
detalle, las recetas médicas fueron localizadas principalmente en Nachi Cocom y
según las líneas de investigación de la Fiscalía General, estos documentos se
analizan para determinar si se utilizaban para adquirir precursores o
medicamentos controlados de manera ilícita.
Sobre
las placas de vehículos, se aseguraron placas de circulación de diferentes
unidades, por lo que se investiga si estas pertenecen a vehículos con reporte
de robo o se utilizaban para “clonar” unidades y facilitar el trasiego de
narcóticos en la zona fronteriza sin levantar sospechas.
Estos
indicios sugieren que el sitio no era solo un punto de venta, sino centro de
logística donde se gestionaba movilidad y suministro del grupo vinculado a “El
Beliceño”, aunque el hallazgo refuerza la hipótesis de que la célula operaba
con una estructura organizada para el movimiento de mercancía en el Sur de
Quintana Roo.
Por
otro lado, aunque recientemente se han realizado decomisos históricos de
fentanilo en el país -especialmente en el Norte-, en los operativos específicos
de la Zona Sur de Quintana Roo vinculados a este caso, las autoridades enfocan
sus comunicados en el combate al narcomenudeo de drogas convencionales.
Por
cierto, durante los operativos simultáneos de enero y febrero en Quintana Roo,
se reportaron múltiples capturas relacionadas con las diligencias que
incluyeron a Nicolás Bravo y Othón P. Blanco, en este último la Fiscalía General
confirmó la captura de Samuel “N” y Óscar “N”, en cuyos domicilios aseguraron
dosis de hierba seca y sustancias sólidas con características de cocaína.
Aunque
el objetivo principal en Playa del Carmen era “El Beliceño”, el despliegue
total en Quintana Roo dejó un saldo de por lo menos 9 personas detenidas en
municipios Solidaridad, Othón P. Blanco, Benito Juárez, Cozumel y Tulum.
En
acciones paralelas o derivadas de la misma estrategia de seguridad, también se
identificó la captura de sujetos como Brandon Daniel “N”, Ryan Jeremy “N” y
Manuel “N”, éste último en Benito Juárez, señalados como presuntos
distribuidores de droga, aunque todos ellos a disposición del Ministerio
Público para determinar su situación jurídica por delitos contra la salud.
Como
última información recabada, la Fiscalía General está cotejando los números de
serie con la base de datos de Plataforma México, pues se sospecha que las
placas corresponden a vehículos utilizados en incidentes de violencia reciente
en la Zona Sur y a unidades con reporte de robo en otros Estados, empleadas
para el trasiego de mercancía hacia la frontera con Belice.
Las
recetas médicas aseguradas en Nachi Cocom amparaban presuntamente la compra de
medicamentos controlados (psicotrópicos) y la línea de investigación apunta a
que el grupo las utilizaba para obtener sustancias que sirven como base para la
elaboración de drogas sintéticas o para su venta directa en el mercado negro.
Sin
embargo, estos hallazgos confirman que la célula de “El Beliceño” no sólo
operaba “tienditas”, sino que mantenía infraestructura logística para el
movimiento de vehículos “clonados” y el control de sustancias químicas, aunque
juran y perjuran que toda la evidencia, incluso los teléfonos celulares, es
analizada por la Policía de Investigación para identificar a los proveedores de
dichas recetas y la ubicación de los vehículos vinculados.
Por
todo ello, a fines de enero, un juez de control dictó auto de vinculación a
proceso contra Rogelio Alberto “N” por delitos contra la salud en su modalidad
de narcomenudeo y se le impuso la medida cautelar de prisión preventiva
justificada mientras se desarrolla el proceso judicial en su contra.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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