¡Foráneos, en corrupción y hacinamiento en Ceresos!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
En nueva muestra del desprecio a los
quintanarroenses por parte de la gobernadora Verde, la capitalina Mara Lezama, ahora
nombró a una tamaulipeca nueva directora del Cereso de Chetumal (Centro de Reinserción Social), Jetzael
Elena Martínez Cisneros, en relevo del “angelito” Miguel Ángel Alonso Orihuela
Hernández, aunque en 2023 fue cesada como tal en el Centro Penitenciario
Federal de Ramos Arizpe, Coahuila, tras una lluvia de denuncias.
Responsabilidad directa y administrativa del secretario
de Seguridad Ciudadana de Quintana Roo, que encabeza otro foráneo, de Temascal,
Oaxaca, el Contralmirante Julio César Gómez Torres, el penal, con una hacinada sobrepoblación de más de 4
mil internos, sufría un mundo de irregularidades con su anterior director, sólo
cambiado al penal de Cozumel.
Sumado a ellos, la nueva directora, vinculada a Matamoros, donde se realizaron procesos
judiciales relacionados con su familia, “estrenó” entre sus primeras, estrictas medidas de
uniformidad a internos, a los que ordenó rapar y exigir el uso correcto de
colores reglamentarios de uniformes y otros estándares, con el supuesto fin de
eliminar jerarquías visuales.
El corte de cabello obligatorio para
personas privadas de la libertad, sin embargo, es objeto de debate jurídico por
colisionar el derecho al libre desarrollo de la personalidad y la dignidad
humana contra criterios de seguridad y salubridad de las penitenciarías.
Así, aunque no existe prohibición
absoluta ni permiso ilimitado, la validez de la medida depende de su
justificación y aplicación, por lo que Suprema Corte de Justicia y tribunales
establecen que la apariencia física es una expresión de autonomía individual, como
en el ámbito educativo se considera una violación a los derechos humanos obligar
a cortarse el cabello.
Martínez Cisneros había estado en cargos de seguridad pública y administración
penitenciaria en varios Estados y antes ocupó cargos directivos en otros
centros federales, como Morelos, aunque antes
de llegar a Chetumal fue titular del Centro Penitenciario de Cozumel desde
febrero de 2025.
Lo peor del caso es que las principales
críticas y señalamientos en su contra en la isla fueron, entre otros, abuso de autoridad
y tratos degradantes, más fuertes por implementar medidas de “mano dura”, como
la orden de rapar obligatoriamente a los internos sin justificación médica o de
seguridad, lo que se considera un trato cruel y degradante que vulnera el
derecho al libre desarrollo de la personalidad.
Más grave aún, antes de llegar a
Quintana Roo, con el visto bueno de la gobernadora Verde, Mara Lezama, fue
directora del Cefereso 18 en Ramos Arizpe, Coahuila, de donde fue destituida en
2023 tras investigarse la “misteriosa” muerte de internos bajo su mando.
No obstante, también enfrenta procesos
abiertos, con unos 49 expedientes abiertos ante la Comisión Nacional de
Derechos Humanos por tortura, amenazas y condiciones deshumanizadas, mientras en
Cozumel le reportaron privilegios indebidos a ciertos reos, como acceso a
refrigeradores y sustancias prohibidas, lo que derivó en cateos y críticas a su
“labor”.
Lo más curioso es que Martínez Cisneros,
dicen, es parte de movimientos estratégicos de la Secretaría de Seguridad “para
fortalecer” la administración de los centros penitenciarios y, bajo supervisión
de Gómez Torres, fortalecer la infraestructura y capacidad del penal, donde su designación
es parte de “enroques” del sistema penitenciario “para fortalecer la
operatividad y prevenir malas prácticas”.
Entre
los planes de mejora y estrategia, el gobierno de Mara Lezama delineó un plan
de fortalecimiento del sistema penitenciario estatal que incluye ampliación de infraestructura,
pues se descarta construir un nuevo penal, sino ampliar el actual con nuevos
módulos, estancias y celdas para mayor capacidad.
Así,
destinó 620 millones de pesos a través del Fideicomiso para el Fortalecimiento
de la Seguridad, en parte para dignificar espacios y modernizar las cárceles, mientras
se implementan programas de capacitación laboral y educación para unos 1,800
internos, con el fin de mejorar sus oportunidades al recuperar la libertad.
Por
último, los planes incluyen instalar sistemas de videovigilancia y fortalecer
controles procedimentales para elevar estándares de seguridad interna.
¿Por
qué cambiaron a Orihuela Hernández? Oficialmente y según fuentes locales, entre
los motivos principales están los “enroques”, pues la Secretaría de Seguridad
implementó cambios para evitar el estancamiento administrativo y prevenir
posibles vicios o malas prácticas que pudieran surgir por la permanencia
prolongada de directivos en un mismo centro.
En
este sentido, como parte de este movimiento, mientras Martínez Cisneros llegaba
procedente de Cozumel, el californiano Miguel Ángel Marín Martínez fue asignado
al Centro Penitenciario de Cancún, buscando “refrescar” el mando en ambas
instituciones, pero, para morirse, no sabemos si de risa o de coraje, Orihuela
Hernández ¡fue favorecido como titular en Cozumel!
Con
todo, es inevitable no confundir este movimiento reciente con la destitución de
directores anteriores, como el de Hugo Silva Solórzano, removido en 2022 -duró
un año- por violencia interna o de Eliezer Reyes Cháidez, cesado en 2018 tras una
sarta de denuncias de abusos.
Los
principales casos y denuncias de corrupción en el Cereso de Chetumal con Orihuela
Hernández incluyen la venta y control de insumos, pues sólo en junio de 2025,
familiares de internos lo denunciaron por lucrar con la venta de alimentos: Prohibía
ingresar productos externos con pretexto de seguridad para obligar a los reos a
comprar dentro del penal a precios elevados.
En
noviembre de 2025, se emitió una alerta sobre una red de extorsionadores
digitales que operaba desde el interior del Cereso, lo que evidenciaba la falta
de control sobre dispositivos de comunicación prohibidos.
También
había celdas de lujo y privilegios e históricamente, pues la Comisión Estatal de
Derechos Humanos descubrió celdas equipadas con aire acondicionado, televisión
satelital y otros lujos en áreas de segregados, lo que confirma la compra de
privilegios mediante sobornos.
En
relación con el tradicional autogobierno, reportes e investigaciones señalaron
que el penal lo controlaban internamente grupos de internos conocidos como “La
Comitiva”, que manejaban el tráfico de narcóticos y aplicaban castigos
violentos con la tolerancia o complicidad de custodios.
Por
último, era común el abuso de autoridad y violencia contra internas, y desde
años anteriores se difundieron videos de internas denunciando amenazas de
muerte y abusos sexuales facilitados por el director en turno, lo que llevó a
destituciones y la intervención de la Fiscalía General del Estado.
En
un caso reciente, en agosto último se registraron motines y disturbios tras
operativos de revisión del Ejército, Semar y Guardia Nacional, que buscaban
desarticular bandas de control interno, lo que provocó tensiones con las
familias, que exigieron garantías de seguridad ante posibles represalias, por
lo que en enero se suspendieron las visitas ante nuevas amenazas de rebelión.
Por
otro lado, desde su llegada a Chetumal, Martínez Cisneros implementó medidas
inmediatas enfocadas en la disciplina y control operativo, entre otras, revisiones
sorpresa, con las que se intensificó la inspección en celdas para decomisar
objetos prohibidos, buscando reducir el autogobierno.
Asimismo,
se reforzaron los protocolos de entrada y salida para visitantes y para el
cuerpo de custodios para evitar la introducción de sustancias o dispositivos
ilegales.
En
su paso por Cozumel, publicó Herio Córdova, del portal Que todo Cozumel se
entere “Martínez Cisneros ya empezó con su mañas y estrategias, está dañando a
los reos psicológicamente, los tiene en limitación de comida, ya no deja que
pasen verduras, ni carnes frías, ni sopa ni azúcar ni Tang ni frutas, ya no
dejan pasar nada para su consumo alimenticio a las visitas, a la visita le
meten mano para que vean que no meta nada”.
Por
su parte, el traslado de Miguel Ángel Marín a la dirección del penal de Cancún
responde a un desafío mayor, dado que ese penal enfrenta problemas históricos
de sobrepoblación, aunque se espera que el funcionario aplique la experiencia
adquirida en Chetumal para estabilizar las áreas de mayor conflicto en Cancún,
donde es crítica la presión por el número de internos: 2 mil 223, cuando su
capacidad es de sólo 947.
Su
gestión está siendo monitoreada directamente por la Secretaría de Seguridad
para asegurar que los “enroques” den resultados en la reducción de incidentes
violentos en la cárcel de Benito Juárez.
Sin
embargo, el Cereso de Chetumal también presenta marcado problema de
hacinamiento y sobrepoblación, agravado por traslados recientes desde otros
penales del Estado.
Se
estima que albergaba a más de 1,400 internos a principios de este año, cifra que
ha fluctuado ante la “despresurización” de la cárcel de Cancún, desde donde se
trasladaron grupos de 70 y de 41 internos en noviembre de 2025, cuando que debería
albergar, idealmente, a un máximo de 1,115 internos.
En
este sentido, Quintana Roo cerró 2025 como sexto Estado con mayor
sobrepoblación carcelaria en México, con niveles superiores a 76% de
hacinamiento en su sistema penitenciario estatal, un exceso que genera
condiciones que facilitan la corrupción y el autogobierno.
Además,
la falta de infraestructura digna obliga a muchos reclusos a dormir en áreas no
aptas o a pagar por espacios en celdas menos saturadas y ese hacinamiento
aumenta fricciones y brotes de violencia, dificultando el control a los
custodios, mientras que la saturación impide el acceso adecuado a servicios
básicos y de salud, convirtiendo al penal en foco de riesgo para la propagación
de enfermedades.
En
síntesis, ¡es un verdadero infierno, con corrupción y sobresaturación!, y nos
preguntamos ¿Dónde están los nativistas o el gremio de profesionistas para
luchar contra el arribazón de foráneos oportunistas?
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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