¡Millonaria inversión sin resultados en seguridad!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Tras
el reciente secuestro, tortura y ejecución del chetumaleño Carlos Alberto
Hernández Gorocica, cuyo cadáver estaba atado de manos y pies, al igual que todos,
insistimos en preguntarnos por qué las autoridades aseguran que “disminuye” la
inseguridad en Quintana Roo y para qué han servido la inversión de más de 100
millones de pesos del gobierno de Mara Lezama para fortalecer el C5, incluyendo
mejorar el sistema de videovigilancia.
Además,
no bien aumentaba el escándalo e indignación por esa muerte, y las autoridades
disfrutan de su carnaval, encabezadas por la alcaldesa Yensunni Martínez,
cuando otro comando armado -de esos de los que ya nos estamos acostumbrado a
escuchar- “levantó” con lujo de violencia, con disparos inclusive, a otro chetumaleño, al que subió a un vehículo, ahora en la colonia Payo Obispo.
Pero,
además de que la delincuencia hace libremente de las suyas, para el Fideicomiso
de "Seguridad" de este año se anunciaron 620 millones de pesos más para reforzar
la inseguridad pública en el Estado, destinados, en gran medida, a la
modernización de infraestructura y la ampliación de la red de cámaras.
En
materia de la red de videovigilancia, para inicios de 2026, Quintana Roo cuenta
con más de 2 mil 000 cámaras conectadas directamente al C5, además de otras 2
mil 500 cámaras colaborativas de empresas privadas que se sumaron al monitoreo.
Para
el caso concreto de Chetumal en el renglón de modernización tecnológica, se
recuerda que, en junio de 2024, se anunció una inversión inicial de 15 millones
de pesos para modernizar la seguridad, específicamente en la capital,
incluyendo el filtro de entrada a la ciudad, en la carretera a Bacalar, con
tecnología avanzada.
En
una participación que seguramente servirá para lo mismo que La Carabina de
Ambrosio y como parte de una estrategia llamada “Parque Seguro”, el Ayuntamiento de Othón P. Blanco proyecta invertir este año más de 2 millones de
pesos para instalar cámaras en 20 parques, con los que se sumará a más
de 1 millón de pesos ya ejercidos en 10 espacios públicos.
Respecto
a la ampliación en zonas estratégicas, este mes se destinaron 1.5 millones de
pesos adicionales para la instalación de 40 nuevos postes de vigilancia en
avenidas, colonias y puntos de acceso a zonas rurales de Chetumal.
Para
ese efecto, cabe aclarar que existe un concepto de “cámaras de espionaje” que se
aborda desde dos vertientes, uno de ellos es el monitoreo de seguridad pública,
liderado por el Gobierno del Estado, y el desmantelamiento de redes de
vigilancia ilegal.
En
materia de vigilancia y “seguridad pública” por parte del llamado C5, Quintana
Roo cuenta con una infraestructura robusta de videovigilancia que, se supone, coordina
la toma de decisiones en seguridad y emergencias, aunque tal pareciera que
sirven más para vigilancia de políticos y miles de quintanarroense no afines al
mandato de Mara Lezama.
Sobre
la que se denomina red de monitoreo, existen -no estamos diciendo que operen- más
de 2 mil cámaras conectadas oficialmente al sistema estatal, mientras que, a
través del programa “Guardianes”, recién se integraron 1,524 cámaras ciudadanas
de comercios y fraccionamientos en más de 224 puntos estratégicos para ampliar
la cobertura de vigilancia… no de seguridad.
En
teoría, sobre el impacto, estas estas herramientas se debieran utilizar para
reducir la incidencia delictiva y mejorar la respuesta ante incidentes en
tiempo real.
Además,
opera, también en teoría, un desmantelamiento de cámaras ilegales, para lo cual
las autoridades realizan operativos para retirar dispositivos instalados sin
autorización, los cuales suelen utilizar grupos delictivos para labores de lo
que se llama “halconeo” o espionaje criminal.
Así,
en recientes operativos de octubre último, la Secretaría de Seguridad Ciudadana,
en coordinación con la Marina de México, retiraron 134 cámaras no autorizadas
que estaban ocultas en postes y avenidas de diversos municipios de Quintana Roo
por representar un peligro para la privacidad ciudadana y pueden interferir con
investigaciones oficiales.
Las
cámaras ilegales del Estado, conocidas técnicamente como “cámaras parásitas”,
son dispositivos instalados clandestinamente en la vía pública por grupos
delictivos para sus labores de “halconeo” o vigilancia de movimientos
policiales y militares, por lo que, durante el año anterior y principios de
2026, la Secretaría de Seguridad intensificó el desmantelamiento de estas redes.
De
este modo, se desinstalaron más de 134 cámaras no autorizadas en diversos
operativos conjuntos con la Marina y la Guardia Nacional en los municipios con mayor
incidencia, uno de ellos, probablemente lo ignoraba Usted, Playa del Carmen,
que concentró uno de las mayores cantidades de dispositivos retirados, por lo
menos 30 en un sólo operativo.
Nunca
difundido por nadie, por lo que también se ignoraba, en la capital del Estado más
turístico del país, irónicamente porque de nada le ha servido al gobierno de
Morena, en Chetumal, se han detectado y retirado más de 35 dispositivos ¡en
postes y palmeras!
Como
era de esperarse, Cancún, Cozumel y Felipe Carrillo Puerto también han
registrado retiros significativos de equipos que no forman parte del sistema oficial,
aunque, en todos los casos, los criminales suelen instalar las cámaras en
postes de luz, semáforos, árboles y hasta en fachadas de domicilios sin
permiso, simulando a veces ser cámaras oficiales.
Ahora
bien ¿Por qué son ilegales? Por ser parte del espionaje criminal y se utilizan
para monitorear las rutas de patrullaje, facilitando delitos como el
narcomenudeo, la extorsión y el secuestro, así como por tratarse de una invasión
a la privacidad, pues, al no contar con registro oficial, captan imágenes de
ciudadanos sin control alguno, vulnerando su seguridad.
Asimismo,
provocan interferencias que pueden entorpecer las investigaciones oficiales al
ocupar espacios estratégicos de vigilancia pública.
Sin
embargo, cabe aclarar, no todas las cámaras privadas son ilegales, ya que las
que pertenecen al programa de video colaborativo, es decir, más de 2,140
dispositivos, están registradas voluntariamente ante el C5 de Quintana Roo, dada
la incapacidad de la policía, para coadyuvar en la seguridad pública de manera
legal.
En el renglón de adquisición de equipos de vigilancia oculta,
para uso doméstico o comercial legítimo -como seguridad interna-, existen
diversas opciones de compra en la región, entre ellas tiendas físicas y en
línea de distribuidores como Mercado Libre Quintana Roo y tiendas
departamentales como Liverpool o Walmart, que ofrecen mini cámaras con Wi-Fi,
visión nocturna y camuflaje en objetos cotidianos, como plumas, focos o relojes.
Por
otro lado, como parte de la desarticulación de las estructuras operativas de
los grupos criminales, Jornada publicó que la Secretaría de Marina-Armada de
México mantiene los operativos para la detección y desmantelamiento de sistemas
de videovigilancia “parasitaria” en diversas entidades más de 700 equipos-, con
los cuales las bandas vigilaban los movimientos de autoridades federales y
locales.
En
ese contexto, la Marina informó que, en un operativo interinstitucional en el
que participaron autoridades locales, retiraron cámaras “parásitas” en Ciudad
del Carmen, Campeche, donde, personal adscrito al Sector Naval de esa ciudad, proporcionó apoyo a la Fiscalía General del Estado
para retirar 4 cámaras de vigilancia en 3 colonias Manigua.
Los
equipos asegurados fueron puestos a disposición del Ministerio Público para
continuar con las investigaciones e integrar una carpeta de investigación.
En
estos casos, el delito se caracteriza por usar sistemas de vigilancia no
autorizados para obtener información sobre movimientos de las fuerzas de
seguridad, para facilitar actividades delictivas y evadir a la autoridad, por
lo que, en coordinación con las fuerzas de seguridad de los tres órdenes de gobierno,
existen operaciones permanentes para contribuir a la seguridad.
En
Sinaloa, donde operan las dos principales facciones del Cártel de Sinaloa -Los
Chapitos y Los Mayos-, se aseguraron en enero, 39
cámaras utilizadas en Culiacán.
En
tanto, de acuerdo con cifras gubernamentales, de agosto a enero, se detectaron
y retiraron más de 650 cámaras de vigilancia colocadas en infraestructura
pública utilizadas por grupos delictivos en Baja California Sur, Sonora,
Veracruz, Chiapas, Quintana Roo, Puebla y Estado de México.
Lo
cierto es que se ignora a ciencia cierta a qué se debe que se destinen millones
y millones de pesos en materia de vigilancia, al menos en Quintana Roo, y la
gente, como es el caso de Hernández Gorocica, desaparece y desaparece y luego
es encontrada muerta... como ojalá no ocurra con el "levantado" de Payo Obispo.
¿Nuevamente
pensará Mara Lezama que, como en su rotunda metidota de pata en la Comisión
para la Búsqueda de Personas, se trata de una “Guerra Sucia” en su contra?
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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