¡Sólo un cuestionamiento contra Gamero Barranco!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
La
nueva candidatura de Luis Gamero Barranco a la presidencia municipal de Othón
P. Blanco por Morena sólo se cuestiona sólo por sus antecedentes y sanciones
por violencia política contra mujeres en razón de género en 2021, cuando la alcaldesa
Yensunni Martínez lo denunció por presionarla a renunciar a su postulación como
síndico.
Como
consecuencia, recordará Usted, autoridades electorales federales confirmaron la
infracción, le revocaron la candidatura a la alcaldía y se le inscribió en el
registro de personas sancionadas.
Tras
renunciar el lunes como secretario general de la Comuna para entrar al proceso
interno de Morena rumbo a las elecciones de 2027, Gamero Barranco declaró que había
concluido su sanción, pero persisten señalamientos y debates jurídicos, ya que
opositores y el propio INE sostienen criterios que cuestionan si legalmente está
facultado para participar.
Aunque
la sanción por violencia política de género es eje central de toda su
controversia jurídica y política, giran a su alrededor otros cuestionamientos y
fricciones políticas importantes, entre ellos la discrepancia entre autoridades
electorales (INE vs. IEQROO)
Existe
fuerte controversia institucional sobre la vigencia de su sanción, pues mientras
IEQROO lo dio de baja de su lista local de personas sancionadas el 21 de
septiembre, a nivel federal, el INE sostuvo que la inhabilitación es por más tiempo -algunos
apuntan hasta noviembre-, lo que genera dudas sobre si realmente cuenta con “modo
honesto de vivir” para registrarse en forma.
Su
aspiración choca con las propias reglas Morena, cuyas convocatorias para
candidaturas municipales incluyen cláusulas que prohíben postular cualquier
perfil con antecedentes firmes de violencia de género, lo que provoca críticas
internas de militantes que exigen congruencia con esos estatutos.
Su
regreso a la contienda por la alcaldía fractura la unidad interna en OPB, pues
manifiesta distanciamiento irreconciliable -lo definió él mismo como “divorcio
sin marcha atrás”- con liderazgos fuertes, como con Marybel Villegas Canché,
mientras otros aspirantes de “coordinación municipal” evitan firmar acuerdos de
unidad con él.
Sectores
de oposición y colectivos sociales cuestionan la incongruencia ética de que
operaba políticamente como secretario general del Ayuntamiento -segundo cargo
en importancia de OPB- precisamente bajo órdenes de Yensunni Martínez, la mujer
a la que violentó políticamente en 2021.
Recientes
declaraciones de Gamero Barranco sobre su estatus en materia de violencia de
género se analizan bajo óptica de escepticismo legal, cálculo político y
estrategia de control de daños, ya que, tras publicar que su sanción concluyó el
21 de septiembre, analistas y colectivos evalúan su discurso a través de varios
enfoques.
Éstos
incluyen narrativa de la “redención legal” por manejar un discurso de
cumplimiento y derechos restituidos, afirmando que, al haber expirado el plazo
local de su inhabilitación, recuperó pleno derecho a ser votado, lo que se cree
intento de adelantarse a la convocatoria de Morena de este miércoles para
posicionar la idea de que su perfil está “limpio” y disponible.
Sus
críticos señalan que omite deliberadamente el desfase con la autoridad federal.
Mientras celebra su salida del padrón del IEQROO, feministas y juristas
contrastan sus palabras con los datos del INE, que lo mantiene sancionado hasta
el 8 de noviembre. Su discurso buscaría normalizar su participación ignorando
la vigencia federal.
Cuando
se le cuestiona sobre los estatutos de Morena -que prohíben perfiles con
antecedentes de violencia-, suele catalogar los escenarios como “distantes” o
asegura que “no se puede futurear”, lo que se interpreta como estrategia de
resistencia pasiva para medir fuerzas políticas antes de confrontar reglas de
equidad de su propio partido.
Desde
la perspectiva de género, se critica que se enfoque sólo en lo administrativo -fechas
y plazos- en lugar de asumir postura de deconstrucción o disculpa pública a la
víctima. Para analistas, demuestra que el tema de la violencia contra la mujer es
mero “trámite burocrático vencido”, y no impedimento ético.
Las
consecuencias de que Morena registre a Gamero Barranco en medio del desfase de
fechas se analizan principalmente en los ámbitos legal, institucional y de
opinión pública.
Así,
si Morena lo registra basándose en la fecha del IEQROO, la candidatura corre
riesgo latente de impugnarla y cancelarla las autoridades federales. Medios y
analistas señalan que ignorar al INE sería desafío directo al árbitro federal,
resultando en ser declarado legalmente inelegible.
A
nivel político, su postulación generaría fuerte costo de credibilidad a Morena:
Registrar un perfil con sanción federal por violencia política de género choca
frontalmente con discursos oficiales de justicia de género que impulsan figuras
nacionales del partido, abriendo puerta a duras críticas de colectivos
feministas y fracturas internas de la militancia que exigen congruencia ética.
El
impacto real dependerá de las bases de la convocatoria que Morena prevé hoy
miércoles. Si exige un perfil limpio de sanciones, sería bloqueado, aunque,
debido a que el registro constitucional formal para elecciones será meses
después, es posible que Morena valide su postulación argumentando que al
momento de la elección su sanción federal habrá vencido.
Por
otro lado, existen elementos y argumentos a favor que simpatizantes, sectores
del partido y analistas políticos destacan respecto a las capacidades de Gamero
Barranco para gobernar OPB:
Cuenta
con trayectoria política de más de 20 años en la región, y como secretario
general durante dos años es visto por seguidores como prueba de su capacidad
operativa y de gobernabilidad, pues durante ese tiempo destacó coordinación
institucional y avances en estabilidad financiera del municipio, como reducción
de deuda pública.
Se
le reconoce como actor político con fuerte presencia e influencia en Chetumal y
comunidades. Quienes lo apoyan argumentan su trabajo de campo consolidado “a
ras de suelo” y contacto directo con bases sociales que pocos aspirantes
poseen.
En
el proceso 2021, la planilla que encabezaba como candidato ganó de manera
contundente -aunque sustituido antes de la votación por la sanción-, antecedente
por el que sectores internos de Morena lo consideren electoralmente competitivo
para asegurar el triunfo en 2027.
Su
paso por la estructura municipal y su discurso de unidad los respaldan una
narrativa de colaboración estrecha con el proyecto de bienestar que impulsa la
gobernadora viajera, la Verde Mara Lezama, lo que, para algunos estrategas,
garantiza continuidad y estabilidad política para la capital de Quintana Roo.
Por
otro lado, no existen cuestionamientos negativos, escandalosos o polémicas
políticas en la trayectoria de Gamero Barranco vinculados a su pareja
sentimental, su esposo Arturo Alejandro Ortiz Soberanis.
El
único aspecto destacado sobre su vida personal fue en diciembre de 2019, cuando
fungía como secretario particular de la Comuna, cuando propuso matrimonio a su
novio, lo que la prensa registró como acontecimiento emotivo y de visibilidad
para la comunidad LGBT+ en el ámbito político, sin derivar en críticas de
corrupción, nepotismo o conflicto de interés.
Sin
embargo, en su entorno personal, en el proceso electoral de 2021, existió un
cuestionamiento político indirecto hacia ellos por nepotismo, ya que Gamero Barranco
registró originalmente a su pareja como su candidato a alcalde suplente en la
planilla, lo que políticos calificaron como nepotismo y favoritismo al colocarlo
en posición directa de sucesión.
Cuando
le revocaron la candidatura por violencia política de género, su pareja, en
calidad de suplente, impugnó ante los tribunales electorales, exigiendo que la
candidatura titular a la alcaldía le fuera asignada a él en lugar de a Yensunni
Martínez, lo que se desestimó y se avaló la postulación de ésta, cerrando ese
capítulo de fricción familiar en la contienda institucional.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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