¡Mostró “cobre de la moneda” Fiscal Anticorrupción!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Antes secretario técnico de la Mesa
de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz y Seguridad, suficiente
para la gobernadora Verde, Mara Lezama, para un delicado cargo de 12 años de
duración, Edgar Ramírez Morales, el segundo Fiscal
Anticorrupción de Quintana Roo, como se esperaba, demostró el cobre de la
moneda en su comparecencia en el Congreso del Estado.
En
efecto, quien fuera “elegido” en septiembre de 2024 por la siempre “maiceada”
XVII Legislatura en sustitución de la primera titular, la no menos cuestionada yucateca
Rosaura Antonina Villanueva Arzápalo, anunció -lo más probable con anuencia o
por órdenes de la mandataria-, la ¡inexistencia de carpetas de investigación contra
el ex gobernador Roberto Borge!
¡Resulta
realmente sorprendente que, “gracias” a omisiones de la Fiscalía, Quintana Roo
se vea obligado a sacar las manos con tanta irregularidad en ese “gobierno”!:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/01/sorprenden-casos-de-devastacion-borge.html
Como
para hacer reír cualquiera que conozca del tema, el “verde” funcionario, que
habría fungido como asesor en temas constitucionales y parlamentarios, lo que
le dio cercanía con la dinámica del Congreso del Estado, aclaró que la Fiscalía
que encabeza ya no tiene activas esas carpetas, por lo que ahora es competencia
exclusiva de la Fiscalía General de la República.
Entre
lo cuestionable de su primer informe destaca haber desnudado la fragilidad de
la justicia en Quintana Roo, al sugerir que persiste la impunidad por una
gestión que parece archivar casos relevantes en vez de sancionarlos, con lo que
ignoramos si se referiría al Fiscal General, Raciel López, o a la propia Mara
Lezama.
Durante
su comparecencia del lunes anterior para exponer su idoneidad como Fiscal,
enfatizó la necesidad de renovar dependencia, fortalecer transparencia -que
buena falta hace- y castigar la corrupción con un plan de trabajo robusto.
Enfocado
en Derecho Constitucional, fue secretario técnico de la Coordinación Estatal
para la Construcción de Paz y Seguridad, donde coordinó estrategias de
seguridad entre fuerzas estatales y federales (Sedena, Marina, Guardia
Nacional), y propuso una fiscalía autónoma, sin sesgos políticos y con procesos
claros para combatir la impunidad y proteger recursos públicos.
Sin
embargo, dijo que la Fiscalía Anticorrupción no tiene investigaciones activas
contra Roberto Borge, -¿y así busca generar confianza ciudadana y renovar la confianza
en el sistema anticorrupción estatal?-, reconociendo rezagos en resolución de
carpetas de investigación en la fiscalía.
Tras
jurar y perjurar que más de 300 carpetas de investigación han sido atendidas o
en proceso bajo supervisión de la fiscalía especializada, nos recuerda el
siempre cuestionado paso de la “ahijada” del ex gobernador Carlos Joaquín
-¡otra vez este “pobre” hombre!- Villanueva Arzápalo ((2017-2024), objeto de
valoraciones contrastantes por instituciones y opinión pública.
Lo
único digno de “reconocer” es haber obtenido las primeras sentencias firmes
contra ex servidores públicos en municipios como Solidaridad y Othón P. Blanco,
así como posicionar a la dependencia a nivel nacional, con activa participación
en la Convención Nacional de Fiscales Anticorrupción.
Sin
embargo, Ramírez denunció importante rezago en la resolución de carpetas de
investigación de la gestión anterior, es decir, que la falta de resultados
inmediatos con él se debe al estado en que recibió la institución.
Asociaciones
civiles como “Somos Tus Ojos” criticaron la gestión de la yucateca por
frecuentes viajes con nulos resultados y falta de avances en casos de alto
perfil, a pesar de lo cual buscó inicial e infructuosamente, permanecer un
periodo adicional antes de la designación de Ramírez Morales.
En
resumen, mientras destaca avances en profesionalización y sentencias pioneras, el
nuevo fiscal y sectores sociales hablan de expedientes acumulados sin resolver
como pendiente crítico.
Como
se espera no lo sea el caso del Fiscal, la gestión de Villanueva Arzápalo se cuestionó
severamente por omisiones procesales graves, falta de resultados en casos de
alto perfil y controversias sobre su trayectoria previa, aunque lo peor es
haber dejado prescribir más de 300 carpetas de investigación.
En
materia de impunidad en casos clave, se le acusar de permitir “muerte procesal”
de investigaciones contra Roberto Borge, lo que impidió acciones penales
directas en diversos casos de corrupción vinculados a su gobierno.
Como
antecedente de “pérdida de confianza”, investigaciones de Somos Tus Ojos
señalaron que antes de ser fiscal, fue removida de un cargo como Jueza Penal
por inasistencias constantes y pérdida de confianza, aunque recibió un
finiquito millonario.
También
se le critican numerosos viajes nacionales e internacionales -25, tan sólo en
2023- con recursos públicos, mientras que las denuncias contra ex funcionarios
en municipios, como Othón P. Blanco, permanecían estancadas, aunque se le exigió
renunciar tras declaraciones en defensa de magistrados bajo investigación por
corrupción en otros estados.
Pese
a estas críticas, defendió su gestión -como ahora Mara Lizama- con el argumento
de que los ataques eran “golpeteos políticos” por “pisar callos” de poderosos y
presumió haber recuperado más de mil 900 millones de pesos a favor de Quintana
Roo. De haber sido así, ¿Dónde habrá acabado ese dinero?
Como
se recordará, fue primera titular de la Fiscalía Especializada en Combate a la
Corrupción un 14 de septiembre de 2017, “elegida” por voto unánime de 19
diputados de la XV Legislatura por un periodo de siete años, aunque antes
fungía como Vicefiscal General del Estado.
Su
nombramiento se cuestionó por su cercanía con Carlos Joaquín y el ex Fiscal
General, Miguel Ángel Pech Cen, por dudas sobre la independencia de la entonces
nueva Fiscalía Anticorrupción. Con el tiempo, las críticas sobre su
nombramiento se transformaron en acusaciones directas de inacción procesal,
especialmente al finalizar su gestión, cuando se reveló el rezago de cientos de
expedientes no resueltos contra funcionarios de gobiernos anteriores.
Así
las cosas, los retos de Ramírez Morales se centran principalmente en depuración
institucional y recuperación de confianza ciudadana tras ineficacia de la gestión
anterior, por lo que deberá resolver el rezago de más de 300 carpetas de
investigación inactivas o “congeladas” por Villanueva Arzápalo.
Otro
reto, crítico, es evitar la prescripción, por lo que deberá procesar casos
antes de alcanzar muerte procesal por el paso del tiempo, así como aumentar devoluciones
al erario, pues sólo se recuperaron unos 5 millones de pesos por daños patrimoniales,
cifra significativamente menor a la que reportó su antecesora, lo que obliga a
más efectividad en acuerdos y decomisos.
Además,
optimizar el presupuesto: Para este año tiene asignados unos 60.2 millones de
pesos que habrá de ejecutar de manera transparente para profesionalizar
personal y modernizar procesos de investigación, así como demostrar que la
fiscalía actúa sin sesgos políticos ni intereses de grupo, una de las
principales demandas sociales tras años de cuestionamientos por la cercanía de
la institución con el gobierno en turno.
Por
último, requerirá sentencias condenatorias pese a reportes de crecimiento en la
judicialización de carpetas, por lo que el reto es convertir esas
investigaciones en sentencias firmes que realmente castiguen la corrupción y no
queden sólo en trámites administrativos.
No
obstante, puntos de críticas son que, antes de su nombramiento, fungía en la
Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz y Seguridad, cargo
de confianza directa de Mara Lezama, lo que genera dudas de sectores de la
sociedad civil sobre su capacidad para investigar de forma independiente a
funcionarios del mismo gobierno que lo impulsó.
Su
cargo de 12 años como fiscal se considera excesivo, pues trasciende varios
ciclos gubernamentales y legislativos, lo que es un intento de blindaje
político a largo plazo, además de carecer de experiencia específica y una
trayectoria más enfocada a seguridad pública y derecho constitucional que en
persecución especializada de delitos financieros o de corrupción.
Por
si fuera poco, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos presentó una
“dormida” acción de inconstitucionalidad contra diversos artículos de la Ley
Orgánica de la Fiscalía Anticorrupción en febrero de 2025, lo que puso bajo la
lupa legal el marco normativo bajo el que opera y lo designaron.
A
pesar de los cuestionamientos, defendió su idoneidad, basado en la necesidad de
“renovación” y en la eliminación de ineficacia “herencia” de Rosaura Villanueva.
Licenciatura
en Derecho por la Universidad Autónoma de Yucatán, donde obtuvo una Maestría en
Derecho Constitucional que destacó durante su selección para cumplir con los
requisitos de alta especialización, se le reconoce capacidad de planeación
técnica y administrativa, que usó como argumento para prometer “limpieza” de
rezago.
Sin
embargo, se percibe su perfil meramente político-administrativo por no provenir
de carrera judicial o trayectoria como fiscal investigador (Ministerio
Público), y se cuestiona si cuenta con “colmillo” procesal necesario para ganar
juicios complejos de corrupción de cuello blanco.
Con
todo, lo más criticable de su comparecencia, además del tema de Roberto Borge, fue
revelar falta de resultados sustanciales en casos de alto perfil y la inactividad
de las investigaciones contra ex funcionarios.
Sin
embargo, también se cuestiona la eficacia de la Fiscalía que encabeza tras
informar el manejo de más de 300 carpetas de investigación, pero sin reportar
sentencias o recuperaciones de activos significativas que reflejen un combate
real a la corrupción, aunque más recurrente es la crítica por los 12 años de duración
de su cargo, lo que se percibe como concesión de impunidad a largo plazo por
parte de la XVIII Legislatura.
Hablando
de “coincidencias”, la Legislatura que encabezó el ahora ex priísta Pedro
Flota, buscó afanosamente una larga permanencia del Fiscal General para
proteger a Borge, pero no lo logró, no así Mara Lezama con Raciel López en el
cargo -¡por 12 años que concluirán en 2036!-, y ahora con el fiscal anticorrupción,
Ramírez Morales, otros 12 años.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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