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“Chepe” Contreras, ¿aliado de Cártel Caborca?

                                                                                                Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*

La ejecución del ganadero Juan Sepúlveda Palacios, regidor de Morena durante el primer trienio del todavía alcalde de Bacalar, José Alfredo Contreras Méndez (2021-2024), secuestrado desde el viernes y cuyo cadáver, torturado por algún grupo criminal, se encontró con un tiro en la cabeza, vendado y con las manos atadas este lunes en un rancho ganadero de la carretera Miguel Alemán-Nuevo Canáan, nuevamente encendió los “focos rojos” en Bacalar.

-Bacalar enfrenta una crisis de seguridad pública severa, con una escalada de violencia atribuida a la disputa entre grupos delictivos que operan en zonas rurales del municipio. La presencia de estructuras criminales ha generado bloqueos carreteros, incendios de vehículos, enfrentamientos armados contra fuerzas federales y estatales, y un clima de miedo generalizado, especialmente en comunidades como Limones.

Así comienza una interesante columna del 27 de febrero, de la periodista Graciela Machuca Martínez en el Portal Cambio 22, que recuerda que, en enero, se registró un intenso enfrentamiento armado en la comunidad de Limones que llevó a las fuerzas de seguridad a un ataque, lo que evidencia una escalada en la confrontación entre crimen organizado e instituciones, muchas de ellas omisas.

En efecto, aunque se supone que Sabino Montero Valencia y familia controlan la plaza del Sur de Quintana Roo para el Cártel de Sinaloa, sobre todo en Carrillo Puerto y Bacalar, gracias al cobijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, el narcotráfico en esos municipios también involucraría al alcalde del segundo municipio, Contreras Méndez.

Desde el año pasado, el 17 de junio, con el título “Alcaldes de Bacalar, ¿vinculados al narco?” nos referimos a ese tema en particular en el link https://luisangelqroo.blogspot.com/2024/06/alcaldes-de-bacalar-vinculados-al-narco.html

El alcalde, ex priísta convertido a Morena, es señalado como principal involucrado con grupos criminales desde su primer trienio, en tanto a la familia Montero la identifican reportes de seguridad y medios locales como principales brazos operativos del Cártel de Sinaloa en el Sur, particularmente en la zona de Bacalar.

Sus puntos clave de influencia incluye el control territorial, ya que, junto con la familia Coronel, habrían mantenido históricamente el control de las rutas de tráfico de drogas en Bacalar, aprovechando ser punto estratégico para el acopio y recepción de aeronaves con narcóticos provenientes de Sudamérica.

Diversos reportes indican que el grupo se habría infiltrado en estructuras políticas locales para operar con impunidad, presuntamente financiando campañas electorales en el Sur del Estado.

No obstante, la hegemonía de estos grupos locales se vio amenazada desde 2024 por la violenta incursión del Cártel de Caborca, en una disputa que generó una ola de violencia en ejidos como El Gallito, con ejecuciones de figuras vinculadas a la administración local, quema de propiedades y vehículos, y desplazamiento forzado de familias enteras ante el asedio de grupos armados que buscan apoderarse de las tierras de la zona.

Respecto a su “modus operandi”, además del tráfico de drogas de alto impacto, su influencia se habría extendido al control de “narco-tienditas” y de extorsión en comunidades rurales y turísticas de la zona.

La situación de Contreras Méndez es marcada por fuertes señalamientos de vínculos, indirectos hasta donde se sabe, con grupos delictivos y una serie de controversias judiciales.

Así, figuras clave en su administración tienen presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa, un caso crítico fue Marina Coronel, entonces secretaria general del Ayuntamiento, y su sobrino, José Roberto Coronel, parte del equipo cercano al alcalde, ambos ejecutados por el Cártel de Caborca en 2024, en un mensaje directo contra la estructura de mando en ese municipio.

Además, reportes de seguridad ubican a la familia Montero Valencia como brazo operativo de Sinaloa en la región, y se presume que su influencia se mantiene gracias a la omisión -o colusión- de autoridades locales en permitir el uso de pistas clandestinas y rutas de acopio.

Más allá del tema de narcotráfico, Contreras Méndez enfrenta denuncias penales por violación y corrupción de menores, investigaciones que confirman medios nacionales y la propia Fiscalía General del Estado.

Asimismo, empresarios locales lo acusan de utilizar a la policía municipal y a la misma Fiscalía para despojarlos de negocios, bajo una lógica de “mafia con fuero” para beneficiar a su círculo cercano.

Sin embargo, pese a las acusaciones, el alcalde mantiene el respaldo del gobierno de Mara Lezama y fue recién nombrado presidente de la Red Nacional de Alcaldes de Pueblos Mágicos 2025, con una dualidad entre logros políticos y sombras de criminalidad que genera un clima de impunidad percibida en el Sur del Estado.

Así, el conflicto territorial del narcotráfico en el Sur, particularmente en Bacalar, ha escalado, de ser zona de “tránsito silencioso”, a un abierto campo de batalla, en una guerra nombrada disputa por la “Ruta del Sur”".

Las claves del enfrentamiento entre Cártel de Sinaloa -apoyado por familias de los Montero y los Coronel- y Caborca, tiene varios objetivos, uno de ellos el control de la frontera y de los cielos, ya que Bacalar no es sólo destino turístico, sino para el narco también enclave estratégico por diversas razones.

La primera de ellas las pistas clandestinas, donde la zona selvática que rodea a ejidos como El Gallito, Otilio Montaño y Río Verde, es ideal para el aterrizaje de “narco-avionetas” provenientes de Sudamérica, de las que se ha publicado en numerosas ocasiones, en tanto que, con la frontera de Belice, el control de los pasos fronterizos informales permite el movimiento de armas, dinero y precursores químicos con mínima vigilancia.

En relación con la incursión del Cártel de Caborca, históricamente el Sur del Estado era dominio absoluto de la facción de Sinaloa, pero tras la ruptura interna ese Cártel (Chapitos vs. Mayo) y el debilitamiento de liderazgos locales, el sangriento Caborca -fundado por Rafael Caro Quintero- entró con una táctica de “tierra arrasada”.

En este sentido, fueron común las ejecuciones selectivas, en las que asesinaron a operadores de nivel medio y funcionarios municipales vinculados a la facción local para romper la cadena de mando, mientras, con expropiación de tierras, llegaron a comunidades rurales para obligar a los ejidatarios a vender o abandonar sus parcelas, para usar como bases de operaciones.

Respecto a “El Gallito”, se convirtió en epicentro de la violencia reciente, a grado tal que, sólo en 2024, se reportaron convoyes armados con decenas de camionetas de hombres fuertemente armados patrullando caminos rurales.

También existe desplazamiento forzado, y decenas de familias han huido de sus hogares hacia Chetumal o comunidades vecinas ante constantes tiroteos y amenazas de reclutamiento forzado. Caborca también incendió ranchos presuntamente pertenecientes a los Montero o sus colaboradores.

Sobre la respuesta institucional, aunque se han desplegado la Guardia Nacional y la Secretaría de Marina, la presencia estatal es insuficiente o reactiva y se critica que, tras incursiones armadas, llegan sólo para “levantar un reporte” y permiten a grupos criminales mantener retenes intermitentes en carreteras que conectan Bacalar con la zona limítrofe.

La violencia por la disputa territorial ha transformado el ecosistema turístico de Bacalar, a pasar de destino de retiro pacífico a enfrentar los retos típicos del Norte del Estado (Cancún, Playa del Carmen y Tulum)

El impacto se manifiesta en el fenómeno del “cobro de piso”, donde los empresarios reportan aumento en extorsión sistemática, con un modus operandi que incluye pagar “cuotas” mensuales, donde se exigen a dueños de hoteles y restaurantes pagos periódicos para “permitirles operar” sin incidentes.

Al igual que en la Riviera Maya, los criminales exigen cuotas a las nuevas obras de hoteles-boutique a orillas de la laguna, llegando a representar hasta un tercio de las ganancias de los trabajadores de la construcción.

Por otro lado, aunque Bacalar recibe unos 180 mil visitantes anuales, el clima de inseguridad ha provocado cancelaciones preventivas, pues episodios de violencia mediática, como enfrentamientos en ejidos o ejecución de figuras políticas, generan alertas en embajadas que derivan en la cancelación de grupos, especialmente europeos y norteamericanos.

Además, los hoteleros reportan haber aumentado su inversión en vigilancia privada y sistemas de monitoreo hasta en 15%, lo que eleva sus costos de operación y reduce la competitividad del destino.

Por si fuera poco, la violencia no sólo afecta la seguridad física, sino también la operativa y ambiental, pues se ha denunciado la proliferación de embarcaciones “piratas”, que operan al amparo de grupos locales, evadiendo regulaciones ambientales y de seguridad.

La inestabilidad afecta servicios básicos. Por ejemplo, en noviembre de 2024, más de una decena de hoteles debieron reembolsar reservaciones por largas fallas eléctricas, problema que los empresarios asocian a falta de inversión estatal por el clima de conflicto.

Pese a la realidad, guías internacionales aún clasifican a Bacalar como destino Nivel 2 -precaución moderada-, similar a Ciudad de México, aunque la brecha entre la “percepción de paz” de los turistas que no salen del centro y la realidad de las comunidades rurales -como El Gallito- es cada vez mayor.

Pero, además, el proyecto del Tren Maya ha actuado como catalizador que aceleró los conflictos por la tierra y reconfiguró el panorama delictivo con varios fenómenos, el principal la especulación y explosión del valor de la tierra, con los que la construcción de la estación en Bacalar detonó una plusvalía sin precedentes. En algunas zonas, el valor del metro cuadrado aumentó 350%.

Esto generó despojo a ejidatarios, que denuncian “reubicaciones falsas” y presiones para vender parcelas a bajos precios con la amenaza de expropiación por utilidad pública, aunque también generó conflictos de tenencia porque alrededor de 53% del trazo del Tren Maya atraviesa terrenos ejidales, lo que ha provocado prolongados litigios y fracturas sociales en las comunidades, y ahora se disputan por su alto valor inmobiliario.

Informes de inteligencia y análisis de políticas públicas advierten que el Tren Maya ofrece nuevas vías de financiamiento para los Cárteles, entre ellos extorsión y “cuotas”, pues comienzan a cobrar tarifas a constructoras y proveedores para permitir avanzar obras sin interrupciones.

Sobre infiltraciones en la cadena de suministro, hubo intentos de grupos criminales, como “La Barredora”, para suministrar insumos -como combustible o renta de terrenos-, a obras del gobierno federal, y existe preocupación de que vías y carreteras secundarias creadas para el proyecto sean para evadir retenes y movilizar narcóticos con mayor facilidad.

Informes de fines de 2025 documentan alza de violencia en la Península, vinculada directamente al Tren Maya en Bacalar, lo se tradujo en robos de alto impacto, de los que se reporta aumento en robo de materiales -como cableado de cobre-, así como vandalismo en las zonas de obra.

En el renglón de violencia territorial, la lucha entre Cárteles de Sinaloa y Caborca se intensificó precisamente donde la infraestructura del Tren Maya promete mayor flujo de dinero y mercancías en el futuro.

Como siempre, una pregunta obligada: ¿Qué ha hecho Mara Lezama sobre todo el tema? ¿Qué ha hecho “El Chepe” Contreras Méndez? La respuesta es sencilla: ¡Ja, ja, ja!

(Permitida la copia, publicación o reproducción total o parcial de la columna con crédito para el autor)

 

*Luis Ángel Cabañas Basulto es un periodista con más de 49 años de experiencia como reportero, jefe de información, editor y jefe de redacción de varios medios de comunicación, además de haber fungido como jefe de información de dos ex gobernadores y tres ex presidentes municipales, y escribir cinco libros, uno de ellos pendiente de publicar.

Titulado como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019, 2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias. 

Información completa sobre el currículum vitae, en este link:

https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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