¡Pérdida de confianza en FGR por “El Mencho”!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Pese a una fragmentación del control territorial y
lucha constante por las rutas turísticas y de trasiego de drogas, que agravan
el papel de cinco cárteles en Quintana Roo, la entidad no se incluyó en la solicitud
de renuncia de cerca de la mitad de delegados de la Fiscalía General de la
República de todo el país.
La relación entre el caso Nemesio
Oseguera Cervantes (a) “El Mencho”, y la solicitud de renuncias de los
delegados, por cierto, estaría centrado en un proceso de reestructuración
profunda tras la confirmación de la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva
Generación y la investigación de posibles redes de corrupción interna.
Por lo
pronto, serían 15 los delegados que dejarían su cargo, entre ellos los de
Michoacán, Hidalgo, Nuevo León y Ciudad de México, aunque también se espera que
hagan lo propio los de San Luis Potosí, Tamaulipas, Nayarit, Durango y
presumiblemente Jalisco, no así el de Quintana Roo, al parecer David Boone de la Garza.
El caso
es que hasta 2020 la delegación estatal estuvo a cargo de Francisco Gerardo Mejía Granados,
quien fue cambiado a Puebla, aunque falleció y lo relevó el después destituido Javier
Ocampo García, a quien siguió - ¿recuerda Usted? - nada menos que el
tristemente célebre Raciel López, aunque, tras ser ratificado como Fiscal
General de Quintana Roo en 2023, la supervisión de la oficina recae
administrativamente en la Fiscalía Especializada de Control Regional, que dirige
Boone de la Garza.
Como decíamos, este sábado, como parte de la “reestructuración
institucional”, trascendió que Ernestina Godoy, titular de la dependencia, y
tras la renuncia de Alejandro Gertz Manero en noviembre, solicitó la renuncia
de los delegados estatales en al menos 15 Estados, en busca de “rápida transición”
y depurar la estructura operativa de la FGR.
Por ello mismo, la dependencia inició
investigaciones sobre supuestas listas de pagos o “narco-nóminas” atribuidas a “El
Mencho”, que involucrarían a funcionarios públicos, en una revisión de
documentos confirmada por autoridades federales el viernes, como factor
determinante en la pérdida de confianza hacia algunos mandos regionales.
Con antecedentes de vínculos con el Cártel, previo a
esta purga masiva, ya se habían registrado casos de funcionarios vinculados al
CJNG, por ejemplo, en octubre último, una delegada del Bienestar en Puebla
renunció tras ser identificada en investigaciones de la FGR como cercana a
operadores del Cártel.
La medida de Ernestina Godoy, en un contexto de la muerte
de “El Mencho”, ocurre días después de que la FGR confirmara la identificación
genética y entrega del cuerpo de Oseguera Cervantes a sus familiares, el sábado,
tras su deceso en Tapalpa, Jalisco, y el posterior reclamo legal de sus restos con
un representante jurídico, que aceleraron los protocolos de seguridad y control
interno en la institución.
En resumen, la salida de los delegados se interpreta
como medida de control para romper posibles lazos de protección local que
pudieron haber facilitado la operación del CJNG durante años, utilizando la
coyuntura de la muerte del capo para renovar mandos en Estados con mayor
presencia delictiva.
Vamos
por partes: La renuncia que exigió la titular de la FGR obliga a pensar sobre
la posible vinculación de los afectados con delitos del fuero federal que, en
el caso de Quintana Roo, proviene de grupos criminales que encabezan cinco
cárteles.
Así, hablamos, en primera instancia, del Cártel
Jalisco Nueva Generación (CJNG), considerado el grupo dominante con presencia
activa en al menos siete municipios, incluyendo Benito Juárez (Cancún), Playa
del Carmen, Tulum, Felipe Carrillo Puerto y Othón P. Blanco (Chetumal).
Muy
de cerca le sigue el Cártel de Sinaloa, que opera a través de dos facciones Los
Chapitos y la facción liderada por allegados a Ismael "El Mayo"
Zambada, aunque el que más preocupa a la Zona Sur, sobre todo a Chetumal,
Bacalar y Felipe Carrillo Puerto, es el Cártel de Caborca, por sus operaciones
en esas zonas y áreas rurales estratégicas.
Por
si fuera poco, también opera, aunque poco nombrado, el Cártel del Golfo, con
influencia a través de células locales o remanentes que han operado
históricamente en la región y, por último, están grupos locales e independientes,
organizaciones como “Los Pelones” y “Los Sureños”, que mantienen control de
economías ilícitas, como narcomenudeo y extorsión en zonas turísticas.
Sin
embargo, CJNG y Caborca serían los que tienen mayor actividad en Quintana Roo,
el primero de ellos considerado grupo dominante, con una
estructura operativa consolidada que las autoridades han intentado desmantelar con
recientes operativos, ya que opera activamente en siete municipios, con mayor
concentración en la Zona Norte, sobre todo Cancún y Playa del Carmen.
Como
impacto delictivo, se le vincula con extorsiones al transporte público, venta
de drogas, homicidios y desapariciones. En febrero se registraron incendios de
vehículos y ataques a comercios como represalia por operativos federales,
aunque recién se capturó a Ernesto Guadalupe (a) “El Rayo”, identificado como
líder regional en Playa del Carmen.
La
muerte de “El Mencho” ha generado una fase de reacomodo en su interior, lo que
proyecta un periodo de mayor inestabilidad y violencia en sus zonas de
operación en Quintana Roo.
Por
su parte, el Cártel de Caborca, liderado por la dinastía Quintero, ha extendido
su influencia hacia el Sureste, estableciendo una base de operaciones
estratégica en el Sur del Estado, con presencia crítica en Bacalar, donde se
estima que controla o tiene presencia en unas 20 comunidades rurales.
Entre
sus principales actividades, se especializan el tráfico de armas y drogas,
aprovechando la frontera sur para operaciones logísticas, aunque, a diferencia
del CJNG, su estrategia se centra en conformar una “base social” en zonas
rurales para facilitar su control territorial.
En
este sentido, a pesar de la supuesta reducción estadística en algunos delitos,
la violencia de alto impacto ha escalado recientemente ante la coyuntura
nacional de los cárteles que, en 2025, Quintana Roo habría registrado una
disminución de 56.8% en el promedio diario de homicidios dolosos respecto a
2024, pero sólo en enero se reportaron 32 casos en cuatro municipios.
La
extorsión y el cobro de “cuotas” es el delito con mayor crecimiento percibido, al
grado tal que se estima que en Cancún cerca de 3 mil negocios son víctimas de
extorsión, con cuotas de entre 10 y 100 mil pesos mensuales.
Por
su lado, en trata de personas, durante 2025, la Fiscalía General del Estado habría
rescatado a 488 víctimas, lo que refleja la alta incidencia de este delito
vinculado a la explotación en zonas turísticas, aunque, tras operativos
federales, hubo quemas de vehículos y ataques a comercios -como tiendas Oxxo y
Bodega Aurrerá- en Cancún, Playa del Carmen, Tulum y Cozumel como forma de
presión al gobierno.
Así,
la percepción de inseguridad en destinos clave como Cancún se mantiene alta, con
79.5% a inicios de año, por lo que el Estado permanece bajo alerta de viaje
Nivel 2 para autoridades internacionales, que recomiendan precaución por el
riesgo de verse atrapado en enfrentamientos de bandas rivales.
Empero,
en los últimos 14 meses, en Quintana Roo, se detuvo al menos a 248 vinculados al
CJNG, y aunque del Caborca no se habla de una cifra acumulada, el 9 de febrero
último se difundió el desmantelamiento de una célula con 8 detenidos en Limones,
así como continuos operativos en el Sur.
Las
capturas de miembros del CJNG, desde enero de 2025, fueron a través de operativos
en Playa del Carmen, Benito Juárez, Cozumel, Tulum, Puerto Morelos, Isla
Mujeres y Felipe Carrillo Puerto, donde se aseguraron 98 armas de fuego -63
largas y 35 cortas- y equipo táctico.
Los
operativos más relevantes destacan la detención de Ernesto Guadalupe (a) “El
Rayo”, presunto líder en Playa del Carmen, y seis miembros de la célula “Jaguar
Delta”. en Cancún.
Por
su parte, sobre Caborca, el 9 de febrero se informó la captura de 8 personas
ligadas al grupo en un operativo que desmanteló una célula delictiva en
Limones, tres el bloqueo carretero de esa comunidad de Bacalar.
En
otras capturas, en enero de este año, tres mujeres vinculadas al cártel fueron
detenidas en Quintana Roo por un triple homicidio ocurrido en Yucatán, mientras
en diciembre de 2024, se capturó a “El Toledo”, supuesto jefe de plaza de
Chetumal de esa organización.
Sin
embargo, se mantendría un cerco de seguridad en comunidades del Sur, concretamente
en Bacalar y Chetumal, para frenar su expansión, aunque la ofensiva contra los
dos grupos se intensificó tras confirmarse la muerte de “El Mencho”, que generó
un estado de alerta y operativos focalizados en la entidad.
Así,
las detenciones de miembros del CJNG y Caborca en Quintana Roo se concentran en
polos turísticos y zonas rurales estratégicas, vinculadas a delitos de alto
impacto, desde narcomenudeo hasta extorsión de tierras.
Por
municipio y células de un año, en Benito Juárez se capturó a una facción de “Jaguar
Delta” del CJNG, con 6 detenidos, así como a Ernesto Guadalupe “El Rayo”,
principal operador de la zona, mientras que en Playa del Carmen se detuvo a 8
sicarios con 17 armas de fuego y chalecos tácticos en un sólo operativo.
En
Othón P. Blanco, concretamente en Chetumal, del Caborca se logró la captura de “El Toledo” -jefe de plaza-, junto con dos
sicarios armados con fusiles con silenciador en un filtro hacia Bacalar, donde
se desmanteló una célula de 8 personas dedicada al desplazamiento de ejidatarios.
Finalmente,
en Tulum y Cozumel se realizan constantes operativos contra CJNG tras confirmarse
la muerte de “El Mencho”, todos enfocados en frenar la movilidad de nuevos
integrantes.
Sobre
los principales delitos imputados por la Fiscalía, se incluyen homicidio calificado,
donde destaca el del policía de investigación Adalberto Altamirano Olarte, de
la unidad de narcomenudeo, en la Plaza de Toros de Cancún, atribuido a los “Jaguar
Delta”, el 16 de noviembre de 2025.
Otros
delitos atribuidos a Cártel de Caborca son extorsión y despojo, por aterrorizar
a ejidatarios en Bacalar para apoderarse de terrenos con alto valor turístico o
agrícola, así como delitos federales por posesión de armas de uso exclusivo del
Ejército, en tanto se aseguraron 98 armas al CJNG el último año y contra la
salud (narcomenudeo).
Por
último, a ambos cárteles se les atribuye el grave delito de secuestro, utilizar
el control de plazas y cobro de “derecho de piso” a comercios locales, como
ocurre en Holbox.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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