Misterioso "levantón" despertó infierno de Calderitas
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Igual que como ocurrió hace unas semanas con un
taxista, que apareció muerto, y casi en el mismo lugar, un comando armado
“levantó” el sábado a mediodía a un policía ministerial de la Fiscalía General
del Estado en las inmediaciones de la avenida Centenario de la colonia Santa María,
aunque, pese a una búsqueda oficial por mar y tierra ¡hasta por helicóptero!,
apareció vivo nueve horas después.
Ya quisiéramos ver el mismo trato para cualquier
desaparecido común: Veloz movilización policíaca, boletines para todos los medios,
retenes por medio mundo y un helicóptero para la búsqueda, mientras su familia
mueve hasta la última piedra para que les hagan caso por su pariente, no como
el agente ministerial, que gozaba de un ingreso mensual para viajar de Playa
del Carmen a Chetumal en un Mustang.
Situaciones como ésta se vuelven costumbre en
Quintana Roo -desde luego, no este inusual sistema de búsqueda ni el vehículo-,
pues los niveles del crimen organizado, inseguridad, ejecuciones y “levantones”
siguen a la orden del día, pese a que las autoridades tratan de presumir que no
pasa nada, aunque los hechos demuestren lo contrario.
Lo cierto es que este último, sospechoso “levantado”
al que sólo se conoce como “Oscar David”, de entre 25 a 30 años de edad, habría
puesto de manifiesto dos cosas, una de las cuales nunca se sabría: Aunque
estaba destacado en Playa del Carmen y haber viajado a Chetumal por una comparecencia,
estaría involucrado con sus captores.
Esto sólo lo sabría a ciencia cierta Alexis de Paz
Pinto, coordinador de la Policía de Investigación Distrito Sur de la Fiscalía General,
coordinador de la Secretaría de Seguridad Pública de Chiapa de Corso en 2022, a
quien se liga con redes del crimen en el Sur del Estado y, curiosamente,
paisano del Fiscal General, Raciel López Salazar.
Aunque se dice que al interior de la Fiscalía de
Quintana Roo opera una banda de delincuentes que comandan Alexis de Paz Pinto y
Raciel López, los que ejecutan órdenes serían sus subordinados, Gabriel
Cornelio Ramos y Reyna del Carmen Cuéllar Orellano, Fiscales del Ministerio
Público adscritos a la Unidad de Robos de la Fiscalía.
Esto último, se pudo públicamente de manifiesto
desde el año anterior, tras la orden de presentación de Víctor Pérez Sorcia, cuando
sacaron a la luz la verdadera corrupción que opera en esta dependencia, con
complacencia de chiapaneco Raciel López.
Lo cierto es que la reaparición del que fuera “levantado”
con dos vehículos, una camioneta y un Jetta blanco, pareció otro ajuste de
cuentas entre personajes del crimen organizado, con lo que “alguien” que quiso
demostrar tener poder, y el otro, demasiada información o “se pasó de rosca”.
El caso es que horas después, por la madrugada, el
agente sería abandonado por sus captores en las inmediaciones del
fraccionamiento Caribe, sin ninguna lesión aparente, desde donde solicitó ayuda,
para luego ser trasladado a la Fiscalía General para rendir su declaración,
aunque se ignora si fue golpeado y el motivo por el que fue privado de su
libertad.
La otra cosa
es que Calderitas, alcaldía a la que pertenece Santa María, y otrora sitio
tranquilo de descanso, se habría convertido en “paraíso” de la delincuencia,
prueba de lo cual son los constantes hechos violentos por calles de la colonia
Antorchistas, por el Boulevard que conecta con el sitio, en áreas aledañas a
Luis Echeverría, por la zona de la “antigua quebradora” y en su área de
restaurantes, entre otros.
Lo cierto es que,
sobre Calderitas, no sólo debería rendir cuentas el titular de la Secretaría de
Seguridad Ciudadana, Julio César Gómez Torres, sino también otro militar, el
Teniente de Navío de Infantería de Marina veracruzano, Manuel Santibáñez
Cortés, quinto director de la Policía Municipal Preventiva de Othón P. Blanco,
designado en julio de 2024 por la alcaldesa Yensunni Martínez para reforzar la
seguridad ciudadana, en reemplazo de otro militar, el Capitán de Fragata Jesper
Jovani Pérez Azamar.
El
primero que nombró la funcionaria fue René Valdés Martínez, quien renunció
problemas de salud el 10 de noviembre del 2021; luego Orlando López Ferras, hasta
el 17 de noviembre del 2022; Alberto Martín Pérea Marrufo, hasta el 6 de agosto
de 2024; y finalmente Jovani Pérez Azamar.
Con
categoría de alcaldía -antes, delegación- Calderitas, a sólo 8 km al norte de
Chetumal, forma parte de un área natural protegida que abarca la Bahía de
Chetumal y Laguna Guerrero, pero con “seguridad” pública dependiente de
corporaciones de nivel municipal y estatal. Su alcalde, Sergio Tomás Uh Tejero
-el anterior fue Mario David Uh Vázquez- fue electo tras el proceso de
renovación de las 9 alcaldías de OPB en diciembre de 2024.
Con
la colonia Santa María considerada parte de la comunidad, Calderitas sufre de
un aumento en su percepción de inseguridad, con niveles cercanos a 65.4% a
inicios de año, a pesar de la supuesta tendencia a la baja en homicidios a
nivel estatal, pues se reportan incidentes críticos.
Por
ejemplo, en marzo, se hallaron dos cuerpos con huellas de violencia en su
periferia, lo que generó fuerte despliegue policial, mientras empresarios
restauranteros y habitantes denuncian aumento en robos nocturnos y consumo de
alcohol en la vía pública, atribuidos a la escasa presencia policial.
En
este sentido, también existe preocupación por la venta de sustancias ilícitas y
amenazas a vecinos en sus colonias, lo que ha llevado a peticiones ciudadanas de
mayor vigilancia de la Guardia Nacional, por lo que existen operativos
estacionales, como “Semana Santa 2026”, para reforzar la seguridad en puntos
turísticos de la alcaldía.
Además,
el gobierno estatal, supuestamente, aumentó la inversión en hasta ahora inefectivas
cámaras de vigilancia (C2) y patrullas para mejorar la respuesta en los
municipios.
Con
todo, desde años recientes, Calderitas y alrededores sufren mayor actividad
vinculada a grupos delictivos, con una tendencia en el Sur de Quintana Roo, y aunque
las autoridades insisten en disminución general en homicidios a inicios de
2026, la zona sigue siendo escenario de infructuosos operativos contra
estructuras criminales.
Así,
se han registrado hallazgos de cuerpos con huellas de violencia en la carretera
y bulevar que conecta Chetumal con Calderitas, eventos que las autoridades
suelen vincular a ajustes de cuentas entre grupos rivales.
En
materia de extorsión y narcomenudeo, se reportó la detención de extranjeros -colombianos
y venezolanos- por presunta participación en redes de extorsión en el
municipio, además de operativos constantes contra redes de narcomenudeo que
operan en la periferia de la capital.
La
inseguridad ha llegado al grado que se han documentado casos de familias de
Calderitas que decidieron abandonar la localidad por ser víctimas de actos
delictivos directos, aunque el gobierno mantiene operativos como el Grupo de
Coordinación para la Construcción de Paz para intentar contener la expansión de
estas células.
Sobre
tráfico y consumo de drogas, Calderitas refleja una problemática compartida en
Othón P. Blanco, donde el narcomenudeo y grupos delictivos generan operativos
constantes des autoridades federales y estatales.
En
relación con recientes detenciones de este mes, operativos del Grupo
Interinstitucional lograron capturar personas vinculadas al narcomenudeo y
portación de armas de fuego en colonias como la 16 de Septiembre.
Estadísticas
locales indican que 6 de cada 10 jóvenes en el área de Chetumal que han sufrido
algún tipo de violencia familiar, terminan recurriendo al consumo de sustancias,
pese a que, ante el aumento de las adicciones, inició la adecuación de
espacios, como el antiguo Hotel Luna Caribe, para convertirlos en centros de
rehabilitación especializados.
Los
recientes “levantones” o privaciones ilegales de la libertad, generan
preocupación en la comunidad local y alertas de las autoridades estatales, ya
que, en Calderitas y alrededores, se registran casos recientes, lo que genera
alertas de las autoridades estatales.
Como
se recordará, apenas en febrero, se reportó un episodio violento en la
carretera a Oxtankah, donde un comando armado sustrajo a un pintor en un predio
cerca de la zona conocida como “antigua quebradora”, que activó fichas de
búsqueda para personas desaparecidas o privadas de su libertad en inmediaciones
de la comunidad, como el caso de un joven de 29 años, reportado a fines de
febrero.
En
un contexto municipal, en Othón P. Blanco se contabilizan más de 10 privaciones
ilegales de la libertad en periodos recientes, con Chetumal y Calderitas como zonas
de vigilancia prioritaria ante estos delitos de alto impacto que, en respuesta,
las autoridades dicen haber intensificado patrullajes con el Grupo de
Coordinación para la Construcción de Paz para este tipo de delitos.
Así
pues, ¿a cuál foráneo reclamarle? ¿a los chiapanecos Raciel López y Alexis de Paz; ¿al
oaxaqueño Gómez Torres?, ¿o al veracruzano Santibáñez Cortés?... o a la gobernadora
capitalina, la Verde, Mara Lezama.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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