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Autoridades, ¡hasta el cuello en desapariciones!

                                                                                              Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*

A pesar de que sólo se sospechaba que la Secretaría de Seguridad Ciudadana está directamente involucrada en las desapariciones forzadas de Quintana Roo y posiblemente es cómplice de algún cártel, más seguro el de Caborca, recientes hechos vinieron a confirmarlo con uno de sus elementos, y no cualquiera, sino ¡su propio director de la Policía Estatal de Investigación, José Ángel Hodgkin Cuevas!

En otro caso de “desaparición”, un importante decomiso de narcóticos desató graves cuestionamientos sobre la transparencia y el actuar de las corporaciones en el Estado, ya que el 26 y 27 de febrero, la Fiscalía General del Estado y la Marina de México aseguraron más de 56 kilogramos de cocaína que habían “recalado” en playas, pero el cargamento nunca se entregó a la Fiscalía General de la República.

En el primer caso, Hodgkin Cuevas es jefe directo de un agente detenido este miércoles por poseer el teléfono celular de una persona con ficha de desaparecido, aparato con el que, según primeras indagatorias, el uniformado presuntamente se comunicaba con familiares de la víctima para exigirles dinero e informar sobre el supuesto paradero del cadáver.

A estas circunstancias se agrega la ineptitud de la Comisión de Búsqueda de Personas que, a cargo de Haydé Cristina Saldaña Martínez -asumió el cargo del 12 de febrero-, como se esperaba de ella como política, ha dado mucho de qué hablar en torno a los desaparecidos, al grado tal que, incapaz con el paquete, ya solicita apoyo, de dónde sea, para resolver el problema.

Ahora bien, como publicó el portal El Grillo De Chetumal, el caso de Hodgkin Cuevas exhibe profunda fractura entre las corporaciones de seguridad, pues la Fiscalía Especializada en Desaparición de Personas detuvo a ese agente de la corporación que encabeza el oaxaqueño Julio César Gómez Torres, por estar involucrado, por lo menos, en un caso de desaparición forzada.

Resulta que durante un operativo de búsqueda en la Supermanzana 501 de Cancún, al agente se le detectó la posesión injustificada del celular de una persona con ficha de desaparición, desde el cual mantendría comunicación con la familia de la víctima para exigir dinero y proporcionar información sobre el supuesto paradero del cuerpo.

Al ser detenido, el policía habría señalado estar bajo órdenes directas de su mando inmediato, al que identificó como Hodgkin Cuevas, mejor conocido como (a) “Husky” o “El Perro”, el director de la Policía de Investigación.

Al enterarse de la detención, éste habría acudido al lugar en “unidades negras” -vehículos particulares o patrullas sin logotipos oficiales o “clonadas”- de la Policía de Investigación para intervenir en el proceso y encubrir a su cómplice detenido.

Esto generó gran una tensión entre los agentes de varias corporaciones, que, inclusive, llegó el momento en que tuvieron que “cortar” cartucho y encañonarse entre sí, en un episodio que evidencia la confrontación interna entre instituciones de “seguridad”.

Por fortuna, finalmente, el detenido fue trasladado a una unidad de la Policía Estatal, tras negarse a abordar el vehículo de la Fiscalía General, lo que levanta sospechas en el sentido de que podría existir protección institucional desde altos mandos.

El señalamiento contra Hodgkin Cuevas no es aislado, ya que varias ocasiones ha sido mencionado por casos de corrupción, extorsión, abuso de autoridad y enriquecimiento ilícito, así como de proteger y tener vínculos y con grupos criminales que operan en Quintana Roo.

Pese a esos señalamientos acumulados en varios años, el funcionario permanece en posiciones clave en las corporaciones policiales, lo que hoy vuelve a generar cuestionamientos sobre los supuestos “filtros” y controles en las instituciones responsables de combatir el crimen.

Los antecedentes de Hodgkin Cuevas abarcan desde su trayectoria en mandos operativos hasta denuncias formales por actividades ilícitas y abusos de autoridad, desde antes de ser director de la Policía Estatal de Investigación, cuando fungía como tal en la Policía Rural en “Seguridad” Ciudadana.

Tras su oficio de nombramiento, existen registros oficiales de su gestión en la estructura de la Secretaría al menos desde febrero de 2023, con denuncias y antecedentes penales por violencia y abuso de julio de 2024 en la carpeta de investigación FGE/QROO/CAN/UAT/07/13664/2024 ante la Fiscalía General por un caso de violencia que provocó la pérdida de embarazo de una policía.

En cuanto a corrupción y crimen organizado, sus propios compañeros de la corporación lo han exhibido ante la Fiscalía General de la República mediante audios y videos, acusándolo de recibir sobornos de la delincuencia organizada y permitir ejecuciones en municipios, como Tulum, durante 2024.

También está vinculado a extorsión y uso de patrullas “clonadas”, pues se documentaron casos, como el de un cerrajero en Cancún, en agosto de 2025, cuando agentes bajo su mando utilizaron patrullas sin logotipos oficiales para detenciones arbitrarias e intentar extorsionar con fuertes sumas de dinero.

Por si fuera poco, por liberación de sicarios, es señalado públicamente por cobrar “cuotas” para liberar detenidos, lo que le valió el apodo mediático de “Zar Antidelito” en contextos críticos.

De este modo, el caso del miércoles no sólo revela posibles actos de corrupción en filas de la Secretaría, sino también la gravedad de que personajes bajo sospecha permanezcan en cargos estratégicos de seguridad, especialmente en un Estado donde violencia y desapariciones son temas muy delicados.

Algunas fuentes señalan que el caso del policía detenido podría abrir nuevas líneas de investigación sobre la participación de funcionarios policiacos en delitos graves, así como sobre el uso irregular de recursos y de patrullas “clonadas” en la corporación, como se ha denunciado.

En tanto, se encienden luces amarillas en las corporaciones y vuelve a la mesa una pregunta incómoda: ¿Quién vigila realmente a los que deberían garantizar la seguridad de la gente?, tema en el que el propio Gómez Torres podría ser pieza clave en materia de encubrimiento de sus subordinados.

El mejor ejemplo es “El Husky”, cuyo nombre es centro de controversia y denuncias, la más cuestionable en octubre de 2025, cuando agentes de la corporación lo denunciaron a la Fiscalía General de la República por corrupción y extorsión.

Sobre esto último, que incluyen abuso de autoridad y vínculos delictivos, con evidencias de corrupción, la acusación se basó en la filtración de audios donde se le escucha ordenar la liberación inmediata de miembros de grupos delictivos detenidos en operativos.

Respecto a señalamientos por omisión, se le acusa de haber permitido una “ola de ejecuciones” en 2024, incluyendo casos de alto impacto en Tulum y Cancún, sin las investigaciones correspondientes y concluye con el escándalo de las “patrullas clonadas”, pues las investigaciones apuntan al uso de unidades oficiales en operativos y detenciones ilegales bajo su mando.

Y agárrese Usted bien porque nos llega información de otro uniformado involucrado: Se trata de un veterano policía, que tenía a su cargo la operación de desmembrado de sistemas de vigilancia con video-cámaras en Subteniente López y esta capital y, lo peor, es que se reporta semanalmente con alto funcionario (a) del Gobierno del Estado.

En el segundo caso, el de la cocaína “desaparecida”, según el portal Contraste Noticias, el propio Gómez Torres habría confirmado que el primer hallazgo de la droga recalada fue el 26 de febrero en costas de Playa del Carmen, a cargo de “investigadores” de la Fiscalía estatal, y al día siguiente, elementos navales habría asegurado un segundo costal en el litoral de Cancún.

La irregularidad es que los artículos 474 y 479 de la Ley General de Salud señalan que el límite para procesar la posesión de cocaína como narcomenudeo -competencia estatal- es de unos 500 gramos, y al sumar 56 kilos, el cargamento debe considerarse automáticamente delito de competencia federal, por lo que la droga debió turnarse de inmediato a la Federación.

Ante esta omisión de la Fiscalía del Estado, surgen una alerta institucional y una interrogante que las autoridades competentes aún no responden: ¿Dónde quedó la droga y qué instancia custodia exactamente los 56 kilos de alcaloide de alta pureza? ¡Está desaparecida!

Según la legislación mexicana vigente, cualquier persona -civil o autoridad- que encuentre droga recalada y no la reporte de inmediato incurre en el delito de posesión de narcóticos. Según el Código Penal Federal, las penas por posesión sin autorización van de 5 a 15 años de prisión.

Sobre el delito de omisión, dice que, si una autoridad local o militar asegura droga y no la pone a disposición ante el Ministerio Público Federal de forma inmediata, rompe la cadena de custodia, lo que es un delito grave que invalida el proceso penal y genera responsabilidad administrativa o penal para el funcionario.

Ahora bien, la pregunta obligada es sobre el papel que adoptarán en ambos casos los funcionarios más cuestionados durante esta administración: El Fiscal General del Estado, Raciel Estrada, y la gobernadora Verde, Mara Lezama. ¿A qué le apuesta Usted?

(Permitida la copia, publicación o reproducción total o parcial de la columna con crédito para el autor)

 

*Luis Ángel Cabañas Basulto es un periodista con más de 49 años de experiencia como reportero, jefe de información, editor y jefe de redacción de varios medios de comunicación, además de haber fungido como jefe de información de dos ex gobernadores y tres ex presidentes municipales, y escribir cinco libros, uno de ellos pendiente de publicar.

Titulado como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019, 2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias. 

Información completa sobre el currículum vitae, en este link:

https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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