¡Doble impacto en México por guerra en Medio Oriente!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Lamentablemente,
sin importar las víctimas mortales o la inocencia de los iraníes ante el
poderío del ejército de Estados Unidos, apoyado por la odiosa milicia de
Israel, lo que más preocupa a los mexicanos son las consecuencias del conflicto
de Medio Oriente para el país, sobre todo respecto al impacto en los precios
del petróleo y no una eventual III Guerra Mundial.
Sin
embargo, el impacto en Medio Oriente que involucra el control del Estrecho de
Ormuz, tendría efectos mixtos y contrastantes para México, según se analice
desde la perspectiva de ingresos gubernamentales o del costo para los
consumidores.
Respecto
a los impactos positivos, provocaría un aumento en ingresos petroleros, pues alrededor
de 20% del crudo mundial transita por Ormuz, y su bloqueo dispararía los
precios internacionales, lo que incrementa el valor de la mezcla mexicana de exportación.
Sobre
el fortalecimiento del presupuesto, la Secretaría de Hacienda estima que cada
dólar adicional en el precio promedio anual del barril aporta unos 10,700
millones de pesos extra a los ingresos federales, mientras que, en un escenario
de precios altos, el gobierno no necesita recurrir a las coberturas petroleras -seguros
contra caídas de precio-, lo que permitiría captar ganancias directas por la
venta de crudo.
En
torno a los impactos negativos, propiciará inflación en combustibles, ya que
México importa la mayor parte de las gasolinas que consume, y un alza en el
crudo elevaría el costo de importación, lo que podría traducirse en aumentos de
hasta 20% en el precio de la gasolina para el consumidor final de no aplicarse
subsidios adicionales.
También
impactaría el costo de la energía eléctrica, pues el país importa gas natural
para generar electricidad, por lo que un recibo de luz podría subir entre 5 y
15, además de presionar la canasta básica con incremento de los costos de
transporte de carga, ya que combustible más caro presionaría al alza el precio
de alimentos y productos básicos.
Otro
efecto negativo sería la volatilidad del peso, pues los conflictos en Medio
Oriente suelen generar aversión al riesgo global, lo que provoca la salida de
capitales de mercados emergentes y presiona el tipo de cambio, encareciendo aún
más las importaciones.
Los
ataques militares entre Irán, Israel y EE.UU. han llevado el crudo mexicano a
sus niveles más altos en ocho meses, aunque analistas de Banamex señalan que
México no depende directamente del crudo iraní ni de las rutas de Ormuz para su
propio abastecimiento, por lo que el riesgo es puramente financiero y de
mercado global.
Por
otra parte, antes de que los norteamericanos del multicitado pedófilo Donald
Trump bombardearan Venezuela el 3 de enero e hicieran lo propio ahora con Irán,
ya la embajada de China en Moscú publicó una lista de países bombardeados por el
vecino país tras la Segunda Guerra Mundial, y ¡sumaba 30 países!
Así,
la lista mortal de víctimas inicia con Japón, el 6 y 9 de agosto de 1945, Corea
y China (1950-1953), Guatemala (1954, 1960, 1967-1969), Indonesia (1958), Cuba
(1959-1961), Congo (1964), Laos (1964-1973), Vietnam (1961-1973), Camboya (1969-1970),
Granada (1983), Líbano y Siria (1983, 1984), Libia (1986, 2011, 2015), El Salvador
(1980) y Nicaragua (1980)
Continuaron
las agresiones del “dueño del mundo”, en Irán (1987), Panamá (1989), Irak (1991,
1991 y 2024 en la guerra del Golfo con invasiones estadounidenses y británicas
en 2003-2015), Kuwait (1991), Somalia (1993, 2007, 2008 y 2011), Bosnia (1994,
1995), Sudán (1998), Afganistán (1998, 2001-2015), Yugoslavia (1999), Yemen (2002,
2009, 2011, 2024-2025), Pakistán (2007-2015) y Siria (2014-2015)
Esta
lista no incluía Venezuela e Irán, aunque China destacó que “nunca debemos olvidar
quién es la verdadera amenaza para el mundo”, por lo que la pregunta es si ¿ha
expresado alguna vez la sociedad occidental su ira u odio hacia Estados Unidos?
¿Alguna vez una voz alta se ha levantado contra ellos? ¿Se le han impuesto
sanciones alguna vez?
Todo
el sistema global, al que se le llama “comunidad internacional”, se ha
mantenido en silencio mientras EE.UU. ataca países de todo el mundo, quinto con
el “gobierno” de Donald Trump, como bandido y convirtió sus sueños en terribles
pesadillas, sin condena, reprimenda o resentimientos de algún tipo. Una
conciencia global cobarde, avergonzada e hipócrita.
La
lista de 32 países debería circular por todas las plataformas posibles y hacer
videos para denunciar a todos estos hipócritas occidentales y recordarnos cada
hecho de los crímenes de EE.UU. en todo el mundo.
Por
cierto, la lista la publicó la embajada China en Rusia (Moscú) como mensaje
político y moral, en un momento en que prensa internacional y países
occidentales condenaron enérgicamente aquel ataque de Irán contra Israel, pero
donde el pasado de EE.UU. se ignoró totalmente, con lo que se denunció el doble
peso, dos medidas de Estados Unidos y Occidente en derechos humanos, derecho
internacional y seguridad mundial.
Cuando
Irán tomó represalias contra Israel, EE.UU. y aliados comenzaron a llamarle “amenaza
mundial”. La lista de China fue respuesta a una campaña crítica para recordar
que la verdadera amenaza es el país gringo, que ha bombardeado a más de 30
países desde la Segunda Guerra Mundial.
Así,
la posición de China es que EE.UU. no está calificado para expresarse
moralmente, porque su pasado y presente están marcados por violaciones de los
derechos humanos y agresión global. En un mensaje más amplio con la lista, el
país oriental señaló:
“El
mundo necesita recordar quién es la verdadera amenaza. Medios de comunicación y
gobiernos occidentales muestran hipocresía, y cuando EE.UU. comete masacres
permanecen en silencio. Este movimiento no es sólo diplomático o informativo,
sino una respuesta política y una acusación moral a la narrativa unilateral
propagada por Estados Unidos y aliados”.
Por cierto, tras el ataque de Irán a Israel el año pasado, EEUU
ya creía que el primero cerraría completamente el Estrecho de Ormuz, aunque sólo
afecte a países hostiles, similar a lo que hizo Yemen en el Mar Rojo. Sin
embargo, los barcos de los países amigos seguirían circulando libremente.
Lo
grave es que cerca de quinta parte del consumo mundial de petróleo pasa por el Estrecho,
una ruta comercial que conecta a los productores de crudo de Medio Oriente con
mercados clave en Asia Pacífico, Europa y América del Norte. Es un angosto
canal que, en su punto más estrecho, separa a Omán de Irán por sólo 33
kilómetros.
El
curso marítimo crítico para el comercio global está ahora en el centro de la
mirada de los mercados.
Tras
los ataques sin precedentes de Estados Unidos a tres instalaciones nucleares en
Irán, a unos días de que Israel desplegara la mayor acción militar contra la
República Islámica, el mundo estaba expectante a la reacción de Irán y todo
parecía indicar que Ormuz era una de las cartas que podría jugar, como ocurrió.
El
parlamento iraní aprobó la medida que permite a Irán cerrar el paso, aunque la
decisión final correspondía al Consejo Supremo de Seguridad Nacional, que la
aprobó también, aunque EE.UU. pidió a China intervenir par evitar que Irán
concretara su amenaza.
Ahora
bien ¿Cuál es la importancia estratégica de este estrecho y qué consecuencias tiene
su cierre?
Limitado
al norte por Irán y al sur por Omán y Emiratos Árabes Unidos, el corredor -de
unos 50 km de ancho de entrada y salida, y cerca de 33 km en su punto más
estrecho- conecta el Golfo con el mar Arábigo con dos vías marítimas, cada una de
3km, aunque, más allá de su extensión, es lo suficientemente profundo para
permitir el paso de los barcos petroleros más grandes del mundo.
Durante
la primera mitad de 2023, unos 20 millones de barriles de petróleo pasaron
diariamente por el Estrecho, según estima la Administración de Información
Energética de EE.UU., lo que representa un comercio energético anual de casi 600
mil millones de dólares.
Esto
lo convierte en el paso más importante para la producción petrolera mundial,
incluyendo el crudo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, que
integran Arabia Saudita, Irán, Emiratos Árabes y Kuwait, así como la mayoría
del gas natural licuado de Qatar.
Así,
cualquier interrupción en Ormuz restringe el comercio e impacta en un aumento
de los precios del petróleo a nivel mundial, pero su cierre tendría impactar
particularmente a China, el mayor comprador global de petróleo iraní, en
estrecha relación con Teherán, argumento con el que el secretario de Estado de
EE.UU., Marco Rubio, infructuosamente, pidió a China intervenir e impedir el
bloqueo por parte de Irán.
El
exjefe de la agencia de inteligencia británica MI6, Alex Younger, dijo que el
peor escenario posible en el conflicto, incluiría el bloqueo de Ormuz, lo que
sería, obviamente, un problema económico enorme, dado el efecto que tendrá
sobre el precio del petróleo.
Por
supuesto, también afectará a países del Golfo, cuyas economías dependen en gran
medida de exportaciones de energía, por ejemplo, a Arabia Saudita, que usa el Estrecho
para exportar cerca de 6 millones de barriles por día -más que cualquier país
vecino-, según análisis de Vortexa.
Las
normas de la inútil ONU permiten a los países ejercer control hasta 12 millas
náuticas -13.8 millas terrestres- desde su costa, lo que significa que, en su
punto más estrecho, Ormuz y sus rutas de navegación están totalmente dentro de
las aguas territoriales de Irán y Omán.
Con
el bloqueo de Irán, su mejor arma, alrededor de 3 mil barcos que transitan mensualmente
por el Estrecho, una de las formas más efectivas -según expertos- esa colocar
minas con lanchas rápidas y submarinos.
En
tanto, su marina regular y la de Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica
podrían, en teoría, lanzar ataques contra buques de guerra extranjeros y
embarcaciones comerciales, pese a que los grandes buques militares podrían, a
su vez, convertirse en blancos fáciles para ataques aéreos de Estados Unidos.
Las
lanchas rápidas de Irán suelen estar armadas con misiles antibuque, y el país
también opera una variedad de buques de superficie, embarcaciones semi sumergibles
y submarinos.
(Permitida
la copia, publicación o reproducción total o parcial de la columna con crédito
para el autor)
*Luis
Ángel Cabañas Basulto es un periodista con más de 49 años de experiencia como
reportero, jefe de información, editor y jefe de redacción de varios medios de
comunicación, además de haber fungido como jefe de información de dos ex gobernadores
y tres ex presidentes municipales, y escribir cinco libros, uno de ellos
pendiente de publicar.
Titulado como Licenciado en Derecho
en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con nueve Diplomados, cuatro de ellos
en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019, 2021 y 2025) y cinco de Derechos
Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los Derechos Humanos; y Acceso a la
Justicia en Materia de Derechos Humanos, así como con más de 75 Seminarios, Talleres,
Cursos y Conferencias.
Información completa sobre el currículum
vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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