¿Cambian líderes de Morena? ¡Nada qué ver!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Algo
que quedó muy claro es que los rumores en torno a cambios en la dirigencia
nacional de Morena, no fueron más eso, simples rumores, y no es estar en pro o
en contra de ese partido ni de la presidenta o del secretario de Organización
de su Comité Ejecutivo, Luisa María Alcalde y Andrés Manuel López Beltrán,
respectivamente, este último, vástago del ex presidente AMLO.
Para
los que saben, el arribo de ambos a la cabeza de ese instituto, fue la simple
culminación de una estrategia de consolidación y control interno tras la salida
de su anterior dirigente -que no líder- Mario Delgado, hoy Secretario de
Educación, tras cuestionada labor que, lamentablemente, incluyó a Quintana Roo
y sus sospechosas encuestas de “popularidad” para elegir candidatos.
Tras
bambalinas, estos movimientos se debieron a tres factores clave, el primero de
ellos una institucionalización de “legado”, ya que la inclusión de López
Beltrán buscó garantizar la continuidad ideológica y mantener el vínculo emocional
de la militancia con el fundador del partido, evitando que las facciones
internas dispersaran el proyecto original.
Otro
factor fue la separación partido-gobierno que, siguiendo la línea de la
presidenta Claudia Sheinbaum, buscó una “sana distancia” operativa, pues mientras
el gobierno gestionaba las políticas, la nueva dirigencia tendría la tarea
técnica de afiliar a sus 10 millones de simpatizantes y consolidar más de 71
mil comités seccionales para blindar electoralmente a Morena rumbo a 2027 y
2030.
El
tercer factor fue una renovación generacional y control de disidencias, toda
vez que el relevo por perfiles jóvenes -Alcalde, López Beltrán, Carolina Rangel,
éste última en la Secretaría General- intentó proyectar frescura y unidad ante
las críticas de grupos disidentes que acusaban a la gestión anterior de
imposiciones y prácticas similares a las del antiguo régimen del PRI.
Recientemente,
la dirigencia encabezada por Alcalde propuso que la siguiente gran renovación
del Consejo Nacional y de la dirigencia sea hasta después del proceso electoral
de 2027, con el fin de mantener la estabilidad operativa durante las elecciones
intermedias.
En
el contexto actual, los movimientos y rumores en torno a la dirigencia en
Morena se deben principalmente a una estrategia de blindaje interno y a la
gestión de expectativas frente a la sucesión de 2027 y 2030
Así,
como era de esperarse, recientemente, la dirigente calificó como falsos los
rumores sobre su supuesta renuncia para ser sustituida por Citlalli Hernández, primero,
luego por el ex gobernador de Michoacán, Leonel Godoy Rangel, sólo especulaciones
que habrían surgido en un momento de presión interna por la negociación de la fallida
reforma electoral.
También
tras bambalinas, ya existía tensión con los aliados “satélites” del PT y Verde
“Ecologista”, aunque ella mantuvo la postura firme de “no negociar lo esencial”
de la reforma, especialmente respecto a la eliminación de los plurinominales,
lo que generó fricciones que por fuera se interpretaron como supuesta inestabilidad
en la dirigencia.
La
labor de López Beltrán como secretario de Organización se centra en el control
territorial y la conformación de los más de 71 mil comités seccionales. Su bajo
perfil y ausencias en algunas giras alimentó rumores de división, que Alcalde niega
sistemática y afirma que existe, pero “de tareas” operativas.
Con
todo, persistían ecos de críticas internas que señalaban a ambos por los
resultados de movilización en la jornada de elección de jueces de junio de
2025, lo que desgastó ligeramente su imagen frente a los grupos más radicales
del partido.
No
obstante, para evitar una crisis de liderazgo antes de las elecciones
intermedias, la dirigencia impulsó que la renovación del Consejo Nacional se
posponga hasta después del proceso de 2027, con lo que el binomio Alcalde-López
Beltrán aseguró el control del proceso de selección de candidatos.
A
nivel oficial, los cambios en la dirigencia de Morena son, hasta este mes,
meras especulaciones, y la propia Luisa María Alcalde ha salido a desmentir
categóricamente, calificándolas de noticias
falsas, sin fundamento.
Con
todo, en política, lo que se dice “tras bambalinas” suele ser reflejo de
tensiones reales que alimentan esos rumores, por lo que, en el fondo, existen pugnas
por el control de Morena -Sheinbaum vs. AMLO-, por lo que analistas sugieren la
intención de algunos grupos por “limpiar” la dirigencia de perfiles heredados
del sexenio pasado para responder 100% a la presidenta.
Por
otro lado, se documenta distanciamiento de actividades de Alcalde y López
Beltrán: Mientras ella se enfoca en la coordinación política con el Gobierno,
él realiza giras por separado, centradas exclusivamente en el control del
padrón electoral y la estructura territorial.
Morena
recién inició este mes su proceso interno para seleccionar candidatos a 17
gubernaturas y miles de cargos locales, por lo que el control de encuestas y
padrón es la verdadera “joya de la corona” que genera fricciones entre las
distintas facciones.
Así,
los rumores se intensificaron por dificultades para alinear al PT y Verde en la
reforma que buscaba eliminar las listas plurinominales, y algunos sectores en
Morena culpan a la dirigencia de falta de “mano dura” en la negociación.
En
síntesis, aunque no hay cambios administrativos, el ruido mediático es el
síntoma de una reorganización de fuerzas interna donde se disputa la última
palabra en la selección de candidatos para las elecciones intermedias.
Este
mes, Morena programa definir formalmente los lineamientos para la selección de
sus candidatos para las elecciones intermedias. Aunque el método de encuesta se
mantiene como eje central, el proceso de este año presenta cambios estratégicos
clave para asegurar la unidad y evitar el nepotismo.
Así,
se planea la ruta de las encuestas este mes y el resto del año con un calendario
de tres etapas, por lo que se proyecta un esquema de mediciones progresivas
para filtrar a los aspirantes a las 17 gubernaturas en disputa, con una primera
encuesta de este mes para identificar los perfiles con mayor reconocimiento.
La
segunda encuesta será en julio, cuando se reducirá la lista a finalistas más
competitivos, y la tercera y definitiva, entre octubre y noviembre, cuando se
anunciarán los coordinadores estatales -candidatos oficiales- de la defensa de
la transformación.
Luisa
María Alcalde ha enfatizado que los nuevos lineamientos incluirán reglas
estrictas para evitar que familiares directos de funcionarios actuales ocupen
candidaturas, buscando legitimar el proceso frente a las bases, mientras que,
en una metodología ciudadana, a diferencia de procesos cerrados, las encuestas
serán abiertas a la ciudadanía en general, no solo a la militancia, bajo el
argumento de que “el pueblo” decide.
Sobre
el equilibrio de género, el resultado final no dependerá exclusivamente de
quién gane la encuesta; se aplicará el criterio de paridad de género, lo que
significa que, en algunos Estados, aunque un hombre lidere el sondeo, la
candidatura podría asignarse a la mujer mejor posicionada para cumplir con la
ley.
Este
proceso será crítico porque definirá no sólo a los gobernadores, sino también a
los 500 diputados federales y más de mil ayuntamientos, siendo la primera vez
que Morena gestiona una selección masiva en “plenitud de poder”, con el control
de la mayoría de los Estados.
Cabe
recordar que, para las elecciones intermedias, se renovarán las gubernaturas de
17 Estados en México, donde, según encuestas y proyecciones actuales de marzo,
Morena mantiene el liderazgo en la gran mayoría de estas entidades.
Morena
tiene clara ventaja de 15 de 17 entidades en lid, en algunas lidera la
intención de voto, aunque en algunos casos la oposición (especialmente la
posible alianza PAN-MC) representa un desafío competitivo.
Mientras
en Baja California se mantiene adelante, en Baja California Sur se mencionan
perfiles cercanos al actual gobernador Víctor Castro y está adelante en Campeche,
donde gobierna, mientras en Chihuahua Cruz Pérez Cuéllar, alcalde de Ciudad.
Juárez, encabeza las preferencias.
Otro
Estado que lo perfila como favorito es Colima, con amplio margen, mientras en Guerrero
su militante Félix Salgado Macedonio encabeza las encuestas, seguido por
Beatriz Mojica y Abelina López, y en Michoacán tiene ventaja en las primeras
mediciones.
En
Nayarit, tiene clara inclinación al morenismo; Nuevo León, gobernado por MC,
Morena lidera la intención de voto con 28% frente a 21.6% del partido naranja,
y en Quintana Roo es favorito en candidato que cuente con mayor respaldo de la
gobernadora Verde, Mara Lezama.
San
Luis Potosí proyecta a Rosa Icela Rodríguez -actual secretaria de Gobernación-
como favorita si decide contender, mientras en Sinaloa, Morena es el favorito
indiscutible con más de 50% de preferencia, al igual que en Sonora y Tlaxcala.
En
relación con Zacatecas, Morena lidera con tensión interna, pues el senador Saúl
Monreal ha desafiado las reglas contra el nepotismo como hermano del actual
gobernador para buscar la candidatura.
Ahora
bien, los dos únicos Estados donde la oposición es favorita son Aguascalientes
y Querétaro, donde el PAN mantiene la preferencia histórica y electoral, aunque
en la segunda entidad, donde el blanquiazul lidera las encuestas, Morena muestra
un crecimiento constante en las últimas mediciones.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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