¡Incapacidad y prepotencia, rostros de Estefanía!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Aunque
cuestionada por un pésimo carácter y prepotencia, la recién casada, Estefanía
Mercado es considerada por algunos con alguna posibilidad de buscar la
gubernatura de Quintana Roo en las elecciones de 2027, ante su posición como alcaldesa
de Playa del Carmen desde las elecciones de 2024 con la coalición de la 4T
(Morena-PVEM-PT)
Sospechosamente
evaluada en septiembre como otra alcaldesa mejor calificada en el Estado, su
gestión está estrechamente ligada a las políticas de la gobernadora Verde, Mara
Lezama, aunque en el bloque oficialista su nombre figuraría junto al de otras
con algún capital político, como Ana Patricia Peralta (de Benito Juárez), lo
que perfilaría competencia interna por la sucesión.
Aunque
inicialmente enfocada en su labor municipal, es cuestionada por medios locales
sobre sus aspiraciones de sumarse a las “gubernamentables”, por ejemplo, en un
recorrido por la avenida 10 para “supervisar” innecesaria obra millonaria, cuando
en un acto de molestia para la ciudadanía y catalogado como prepotente, ordenó
cerrar por completo la vía por estar grabando un video.
Sin
duda, este tipo de decisiones deja entrever no importarle el roce con la
población, y menos que tan siquiera alguien se le pueda acercar, con prácticas
muy al estilo del PAN y del Verde. ¿Es capricho? ¿Se cuida más? No era necesario
atravesar moto-patrullas en una avenida muy transitada, sólo para grabar
cómodamente.
Lo
increíble es que luego llega hasta con lágrimas a Palacio Nacional para acusar
a los medios de información de publicar “fakes” en su contra.
En
ese sentido, uno de los principales cuestionamientos políticos a su gestión
como posible aspirante es su prepotencia, pues medios locales y redes sociales difunden
videos y reportes que la señalan por comportamientos autoritarios de poder, en
particular por su trato a ciudadanos en eventos públicos, calificado por
algunos como “verdadero rostro” de su administración.
Aunque
en enero algunas, cuestionadas firmas la posicionaron como la alcaldesa con
mayor aprobación -dijeron alrededor de 70%-, otras mediciones de febrero mostraron
un panorama distinto. Algunas, como la firma Rubrum, reportaron calificaciones muy
bajas, hasta “reprobatorias” en áreas específicas, generando debate sobre la
consistencia de apoyo popular.
Incluso,
a fines de enero, se publicaron otras encuestas que sugerían un rechazo
mayoritario a una posible reelección o continuidad de su equipo en Playa del
Carmen, lo que podría afectar su plataforma de lanzamiento hacia 2027.
Al
igual que en otras zonas de Quintana Roo, la seguridad sigue siendo el punto
más vulnerable de su gestión, ya que, a pesar de reportar inversiones
históricas en el rubro, la percepción de violencia en ese municipio continúa como
tema central de crítica por parte de ciudadanía y sectores empresariales.
En
materia de rezago urbano, se cuestiona su cumplimiento de promesas de campaña
de 2024 respecto a la atención de colonias con falta de servicios básicos,
donde la velocidad de respuesta es objeto de quejas.
Otro
cuestionamiento es sobre la situación laboral de la Comuna con su mala “administración”,
con reportes de crisis financiera y ajustes en la plantilla de personal desde
fines de año, como en diciembre, cuando despidió a entre 30 y 150 trabajadores “sargaceros”
eventuales sin alguna explicación oficial, así como descuentos injustificados por
unos 800 pesos en salarios y aguinaldos.
Reportes
internos y quejas en redes sociales señalan una crisis presupuestal en el Ayuntamiento,
lo que deriva en retrasos en pago de nóminas y riesgos en cobertura de
prestaciones básicas para empleados municipales, en tanto había planes de
reducir hasta 18% la plantilla laboral en todas las áreas para equilibrar
finanzas, pues la nómina es parte significativa del gasto operativo.
Ante
esto, el sindicato municipal inició la revisión de su contrato colectivo en
diciembre, en busca de equidad en prestaciones y respeto a la antigüedad de trabajadores,
cuyas principales exigencias incluyen el pago de horas extras y la atención a
casos de acoso laboral.
Por
otro lado, su eventual candidatura es cuestionada indirectamente por la
fortaleza de otros perfiles en Morena, entre ellos Gino Segura y la alcaldesa
de Cancún, Ana Patricia Peralta, como rivales directos que compiten por el
mismo respaldo político -“la bendición”- de figuras nacionales y de Mara Lezama,
por lo que, pese a su posición de posible candidata, enfrenta desventajas e
inconvenientes críticos, centrados principalmente en polémicas de gestión e
intensa competencia interna.
Entre
los primeros, reiteramos, la crisis de percepción y trato ciudadano, con
críticas recurrentes por su “prepotencia” tras la difusión de videos donde se
le observa dando trato ríspido a quienes solicitaban gestiones. Frases como “como
Estefanía, yo en ti no confío” las interpretan opositores como falta de
sensibilidad política y respeto.
Por
otro lado, están las contradicciones en encuestas de aprobación, con marcada
polarización en las mediciones de su gestión, ya que, mientras algunos estudios
de febrero la sitúan como la alcaldesa mejor calificada (56.7% a 70% de
aprobación), otras, como Rubrum y Massive Caller, la “reprueban” en áreas
específicas y rechazo mayor (63.4%) a su posible reelección o continuidad.
Por
otro lado, aunque asegura coordinación estatal, la seguridad pública en Playa
del Carmen sigue siendo su mayor flanco débil. A pesar de esfuerzos
institucionales, la percepción de inseguridad es un factor de sus detractores
para cuestionar su capacidad estatal de mando.
Otra
desventaja, es un evidente desgaste por “Fake News” y conflictos locales, por
lo que ha tenido que desmentir disque rumores que dañan su imagen, como cobro
por acceso a la Quinta Avenida, que refleja un entorno político local altamente
confrontado que podría desgastar su figura antes.
Con
todo, su mayor obstáculo no es la oposición, sino sus propios compañeros de
partido, donde Gino Segura y Ana Patricia Peralta, también, supuestamente lideran
las preferencias, junto con el preferido de López Obrador, Rafael Marín Molinedo,
y cuentan con estructuras políticas consolidadas que compiten por el mismo
respaldo nacional y estatal.
Gran
parte de su fortaleza deriva de su alineación con Mara Lezama, con el
inconveniente de que cualquier cambio en la dinámica política de Quintana Roo o
en la “bendición” del centro del país en función de “negociaciones políticas” podría
dejarla sin la plataforma necesaria para la sucesión.
Con
poco más de año y medio frente a Playa del Carmen, su reto es demostrar
resultados tangibles de largo plazo antes de iniciar formalmente el proceso
sucesorio, evitando que su gestión se perciba sólo como campaña permanente.
Hasta
hoy, no se han formalizado denuncias de corrupción de gran escala que la involucren
directamente durante su trienio, aunque ha estado marcado por señalamientos de
opacidad financiera, irregularidades administrativas y una narrativa constante
de combate a la herencia del gobierno anterior.
Entre
los puntos principales respecto a la integridad y transparencia de su gestión se
incluyen denuncias contra la alcaldesa anterior, donde ha centrado gran parte
de su discurso anticorrupción en señalar irregularidades de su antecesora, la
entonces panista Lili Campos, a quien denunció por desviar millones de pesos con
la contratación de más de 2 mil “aviadores” y no aclarar unos 84.3 millones de
pesos en el proceso de entrega-recepción.
Por
si fuera poco, este mes surgieron críticas por contratar un crédito por 125
millones de pesos con Banco Bancrea que, opositores, y medios locales
cuestionan que el movimiento financiero haya sido sin debida transparencia con
la ciudadanía y sin autorización total del Cabildo.
Por
otro lado, y como medida preventiva, suscribió convenios con la Secretaría
Ejecutiva del Sistema Anticorrupción de Quintana Roo para intentar blindar su
gestión y asegurar procesos de rendición de cuentas más rigurosos.
En
resumen, mientras su discurso es “cero tolerancia” a la corrupción, los
principales inconvenientes son de percepción de opacidad en decisiones
financieras -como préstamos- y uso político de auditorías contra su antecesora.
Además,
se detectan privilegios en la Comuna, ahora por el pago de “sueldo” de dos
colaboradores de la Secretaría de Justicia Social y Participación Ciudadana que
presumen ser hijo y sobrino de la mano derecha de la directora del DIF-Municipal,
Deyanira Martínez Estrada, quien autorizó 22 mil 135 pesos a Ángel Grajales Tadeo
y 25 mil 872 a Guadalupe Dagdug Tadeo.
Para
rematar, en cumplimiento de una orden de cateo, girada por un Juez de Control,
la Fiscalía General, en coordinación con la Guardia Nacional, ubicó en un bar de
la avenida 100 entre 20 y 22 Norte de la colonia Ejidal, 18 mujeres -3 cubanas
y una nicaragüense, entre ellas-, víctimas de trata de personas en su modalidad
de prostitución.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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