¡“Lecturas” del registro de Marín en Cancún!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Al registrarse ayer para competir por la
coordinación municipal de Morena en Benito Juárez (Cancún), estudios de opinión
reflejan que 67% de la ciudadanía asocia directamente a Rafael Marín Molinedo
con Morena, una vinculación de identidad orgánica mayor a la de otros perfiles,
lo que le otorga amplias posibilidades de ganar la encuesta interna.
Sus posibilidades dependen de fuerte estructura
política propia frente a una competencia interna considerablemente disputada, aunque
estudios previos, publicados por medios como El Universal, señalan que su nivel
de reconocimiento en Quintana Roo creció de 29 a 45% entre junio y agosto y
mantuvo 45.4% de imagen positiva.
En el reciente proceso interno, que finalmente
favoreció a Eugenio “Gino” Segura, aunque admitió haber quedado en tercer lugar
de las encuestas, como uno de los fundadores de Morena en Quintana Roo, cuenta
con base de apoyo e infraestructura política importante.
En su destape formal, lo respaldaron públicamente políticos
como la senadora Anahí González Hernández y los diputados locales Wilberth Alberto
Batún Chulim y Ricardo Velasco Rodríguez.
La disputa por la candidatura en Cancún con miras
al proceso electoral de 2027 se califica como “joya de la corona” y Marín
Mollinedo enfrenta a otros aspirantes fuertes de su partido y la coalición
oficialista que también buscan el posicionamiento, entre ellos Jorge Sanén,
Pablo Bustamante, Pablo Gutiérrez y Salvador “Chava” Diego.
Como se sabe, al menos eso se cree, la definición
final de la candidatura estaría sujeta formalmente a las reglas del Comité
Ejecutivo Nacional de Morena y al resultado de las encuestas que midan la
fuerza de los inscritos en Benito Juárez.
Ahora
bien, lo más difícil para el amigo de López Obrador es que su registro y aspiraciones políticas en los procesos
internos aún enfrentan cuestionamientos públicos e investigaciones periodísticas,
centrados principalmente en su gestión pública y su patrimonio.
Así, durante su gestión en la Agencia Nacional de
Aduanas de México, prensa y reportes señalaron aumento de contrabando de
combustible no declarado (huachicol fiscal) y que la dependencia habría omitido
entregar cierta documentación a la Fiscalía General de la República sobre el
tema.
Ante esto, Marín Mollinedo declaró públicamente tener
una “trayectoria limpia”, que no lo ha citado la FGR y no tener “nada que
esconder”.
Investigaciones periodísticas cuestionaron haber
incluido en su equipo a Alejandro Enrique Arcos Romero como secretario
particular, pese a ser señalado por las autoridades por presuntos nexos
financieros con redes delictivas de clonación de tarjetas en zonas turísticas -la
“mafia rumana” de la Riviera Maya-, aunque posteriormente lo separó del equipo.
Asimismo, se cuestionó su declaración patrimonial,
ya que, según la prensa, posee al menos nueve propiedades en Quintana Roo, de
las cuales sólo cinco habría reportado.
Previo a la definición de candidaturas, el
Instituto Electoral de Quintana Roo y el tribunal electoral local ratificaron
medidas cautelares en su contra por presuntos actos anticipados de campaña, lo
que Marín Mollinedo criticó y calificó como “inequitativa” frente a otros
aspirantes.
A pesar de los cuestionamientos, Marín Mollinedo
posee ventajas estratégicas significativas en su nueva contienda por la candidatura
de Morena, principalmente identificación partidista y arraigo como fundador, ya
que, al ser uno de los fundadores originales de Morena en Quintana Roo, cuenta
con fuerte respaldo de la base militante histórica y de liderazgos
comunitarios.
Otra ventaja es contar con trayectoria de más de 48
años de lucha social al lado de López Obrador y su cercanía con la cúpula de la
llamada 4T, sumada a su explícito respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum,
le confiere alto perfil de lealtad institucional en el movimiento.
Además, destaca su trayectoria de cuatro décadas de
empresario en Cancún, lo que le otorga puentes de diálogo con el sector privado,
mientras su paso por Aduanas y el Corredor Interoceánico, lo promueven su
equipo como experiencia clave en desarrollo económico y gestión de inversiones.
Por si fuera poco, en recientes asambleas y
pronunciamientos lo han flanqueado actores políticos clave en funciones,
incluyendo a Anahí González, la alcaldesa Atenea Gómez Ricalde y diputados como
Humberto Aldana, Alberto Batún y Ricardo Velazco, lo que evidencia bloque de
apoyo legislativo y territorial importante a su favor.
Por
otro lado, la presidenta municipal de
Cancún, Ana Patricia Peralta, no buscaría la reelección en el proceso, ya que
habría enfocado por completo sus aspiraciones políticas en la gubernatura del
Estado.
En verano, la funcionaria solicitó licencias temporales
como alcaldesa para registrarse y competir formalmente en el proceso interno
con el objetivo de convertirse en candidata a gobernadora.
Tras definirse que “Gino” Segura obtuvo la
coordinación estatal, anunció en septiembre su reincorporación definitiva al
Ayuntamiento y declaró que su prioridad absoluta es concluir su mandato
completo al frente del municipio y dar continuidad a los proyectos en marcha
hasta concluir su administración.
Haber competido por la postulación y ratificar que
terminará su periodo, la candidatura de Morena para la presidencia municipal quedó
completamente abierta, lo que explica el reciente registro de aspirantes como
Marín Mollinedo, Jorge Sanén y Pablo Bustamante.
Por
otro lado, la postura del Verde “Ecologista”
respecto a la postulación de Marín Mollinedo a la alcaldía de Cancún estaría marcada
por evidente tensión política e intensa negociación de “cuotas” de poder, dado
que Cancún se considera históricamente bastión principal de ese partido en
Quintana Roo.
Para el Verde, Cancún representa su principal zona
de influencia política y territorial, por lo que, tras el triunfo del cuadro de
origen verde, “Gino” Segura, en la coordinación estatal de Morena, el Verde
busca mantener control local de la alcaldía impulsando a sus propios cuadros,
como Pablo Bustamante.
Tras quedar tercero en la contienda estatal, el
registro de Marín Mollinedo se interpreta en el ámbito político como estrategia
de presión para asegurar espacios y cuotas de poder para el ala fundadora de
Morena. Reportes señalan que entabló mesas de diálogo en Ciudad de México tanto
con la dirigencia nacional de Morena como con operadores de Verde para negociar
la inclusión de su equipo en la estructura de Quintana Roo.
El hombre argumenta públicamente que “los
fundadores deben encontrar reconocimiento” y propuso que la candidatura de
Cancún quede en manos de Morena puro -él mismo o Anahí González- como forma de
equilibrar el entorno político del Estado frente al avance de figuras ligadas
al PVEM.
Pese a la fricción natural por la candidatura en
Cancún, la dirigencia del Verde mantiene institucionalidad y unidad en la
coalición. Aunque impulsará a sus aspirantes en la encuesta, su consigna
general es procesar diferencias con arbitraje del Comité Ejecutivo Nacional de
Morena para evitar fracturas que pongan en riesgo la alianza con miras a las
elecciones.
Marín Mollinedo, por su parte, está dispuesto a
negociar, pero bajo postura de firme exigencia de “cuotas” de poder para ala
fundadora de Morena, con lo que busca explícitamente frenar el control absoluto
del Verde en Q. Roo. Su comportamiento político y su equipo frente a las
negociaciones con el "Verde" y el aparato estatal se rige por vatios aspectos.
Así, tras perder la candidatura a la gubernatura
frente a “Gino” Segura, identificado con intereses del Verde, fue tajante al
declarar a sus bases: “El que se hayan quedado estas gentes con la gubernatura
no quiere decir que se van a quedar con el estado”. Su registro por Cancún es su
principal carta de negociación para obligar al Verde y a Morena a ceder
espacios clave.
Por otro lado, se ha sentado a negociar en mesas
directas. A fines de septiembre y principios de octubre, sostuvo reuniones de
conciliación con la dirigencia nacional de Morena y con el propio Gino. El
entorno político reporta que estas mesas buscan desactivar protestas de sus
simpatizantes, que acusaron fraude en la “consulta”, a cambio de garantías
territoriales.
Marín Mollinedo matiza su discurso señalando que su
verdadero interés no es una obsesión personal por una candidatura, sino
asegurar que “participación a los compañeros que han estado con nosotros, que
son muchos y son fundadores”. Está dispuesto a negociar posiciones en el gabinete,
diputaciones locales o la misma alcaldía para su corriente, el “rafismo”.
Pese a haber recibido ofertas formales de partidos
como Movimiento Ciudadano o el PT “por fuera” de la alianza, rechazó
tajantemente quebrar el movimiento, pues “nunca voy a salir de Morena, soy
fundador”, lo que confirma que cualquier acuerdo o cesión se procesará de forma
interna y pacífica en la coalición.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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