¡Mañana se desenmascara la XVIII Legislatura!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
A unas horas de que el titular de la Secretaría de Salud en Quintana Roo (SESA), Flavio Carlos Rosado, comparezca ante el Congreso del Estado en torno al Cuarto Informe de la
gobernadora viajera, la Verde Mara Lezama, está en duda si los diputados,
representantes “populares” del pueblo, operan a favor de éste o de los
intereses políticos de la mandataria.
En efecto, abiertamente manejados por el presidente
de la Junta de Gobierno y Coordinación Política de la XVIII Legislatura, Jorge
Arturo Sanén Cervantes, los legisladores están ética y moralmente obligados,
contra las órdenes de este último, a exigirle a Carlos Rosado una explicación
en torno a los medicamentos caducados detectados en el almacén de Subteniente
López.
A
cuatro meses de los hechos, los quintanarroenses desconocen en su totalidad los
pormenores sobre los miles de medicamentos descompuestos -lo que provocó desbasto
en hospitales- por apatía de funcionarios de la dependencia que encabeza Carlos
Rosado, quien se ha dedicado más a buscar de la candidatura de Morena para la
presidencia municipal de Isla Mujeres.
Por
si fuera poco, aunque Usted no lo crea, el 30 de septiembre, el Instituto de
Acceso a la Información y Protección de Datos Personales y la Secretaría de la
Contraloría de Quintana Roo le entregaron un “reconocimiento” por
alcanzar, supuestamente ¡100% en el Índice Global de Cumplimiento de las Obligaciones de
Transparencia! ¡Vaya cinismo!
Claro
que la mayor parte de culpa es de Mara Lezama por insistir en proteger al
funcionario en lugar de exigir cuentas claras aunque está de por medio, de
manera estratégica, la salud de los quintanarroenses, ya que demuestra importarle
poco o nada, tal y como tampoco en aclarar sus gratuitas excursiones aéreas.
Parte
de culpa en la impunidad de Carlos Rosado deriva también de la apatía de Sanén
Cervantes, “casualmente” coordinador de los diputados de Morena, partido
mayoritario en el Congreso, desde donde también pretende con toda su alma ser
postulado por el partido guinda a la presidencia municipal de Benito Juárez.
¡Vaya ironía!
El
funcionario, que no solicitó licencia a su cargo para competir en la encuesta
interna de Morena en Cancún, no hizo el menor intento de exigirle a Carlos
Rosado explicar el caso de los medicamentos de los quintanarroenses, al menos
para aceptar o exigir una comparecencia ad hoc, actitud que muy probablemente
repetirá este miércoles, aunque ojalá los partidos de oposición no de dejen
“maicear” y demostrar cómo hacer correctamente las cosas.
Aunque
ha demorado la Secretaría Anticorrupción federal por temas similares en otros
hospitales, su auditoría activó las pesquisas por graves irregularidades en el
hallazgo de lotes vencidos, cajas dañadas por la humedad y productos en malas
condiciones en el almacén de SESA en Subteniente López.
Como
se sabe, tras denuncias iniciales del personal, se descubrió que los
trabajadores intentaron mover inventarios de manera irregular e intercambiar
insumos entre hospitales y centros de salud para tratar de “cuadrar” cifras y
hacerlas coincidir con los registros oficiales ante la llegada de los
auditores.
Hasta
donde se sabe, parte del material deteriorado se movió temporalmente a una
bodega en Chetumal y posteriormente una empresa certificada retiró y destruyó
los insumos siniestrados.
Las
acusaciones directas por intentar minimizar daños y ocultar el estado real del
almacén apuntan al director administrativo, Álvaro Arturo Cruz Mena; al
encargado del almacén, Luis Enrique Velázquez, y al de adquisiciones, Manlio
Hoil Brito. Mientras persistía crisis y desabasto en Quintana Roo, Carlos
Rosado siempre fue criticado por enfocarse en promover su imagen política.
Aunque
a nivel local en Quintana Roo la dependencia federal no ha hecho públicos los
resultados de su auditoría, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, que lidera
Raquel Buenrostro,
está concentrada en casos de magnitudes masivas, entre ellos del Hospital
Infantil de México, donde las pérdidas son 18.4 millones de medicamentos y
material de curación, con valor de más de 121 millones de pesos.
En
el caso de Quintana Roo, lamentablemente, no se sabe públicamente el volumen
exacto ni el valor de los insumos afectados, aunque la investigación federal
arroja datos clave sobre implicados y procedimientos legales en curso.
Hasta
hoy, auditorías e informes de trabajadores sólo describen “miles de
medicamentos, insumos médicos y material de curación” y “cientos de lotes”
inservibles por caducidad o daños por humedad. El hermetismo sobre el
inventario exacto persiste porque los resultados finales de la auditoría de la Federación
no se han liberado por completo al público.
Sin
embargo, Carlos Rosado está incluido formalmente en las líneas de
investigación.
Opinión
pública, trabajadores del sector y sectores civiles le atribuyen negligencia
institucional y grave falta de supervisión por haber descuidado el control de
almacenes y abasto hospitalario por priorizar la promoción de su imagen, además
de que se insiste y exige que comparezca ante el Congreso para responder por
responsabilidades administrativas y penales.
Ante
el escándalo del almacén de Subteniente López, la respuesta del Congreso del Estado
ha estado marcada por inacción y encubrimiento político.
Pese
a constantes exigencias ciudadanas, trabajadores del sector salud y de críticas
en medios locales que califican la pérdida de medicamentos como “crimen de
Estado”, la mayoría legislativa -alineada con el gobierno de Mara Lezama- ha
evitado llamarlo a comparecer.
En
este sentido, con ausencia de comisiones investigadoras, el Poder Legislativo
local no ha integrado ninguna comisión especial ni iniciado un proceso de
fiscalización independiente para aclarar el volumen de fármacos destruidos ni
sancionar administrativamente a los implicados.
Así,
los diputados locales adoptaron una postura pasiva, dejando el caso por
completo en manos de la auditoría e investigación penal que ya inició la
Secretaría Anticorrupción a nivel federal, ya que, de su homóloga estatal, se
ha dicho hasta de qué morirá.
En
términos prácticos, el Congreso congeló cualquier intento de juicio político o
amonestación contra Carlos Rosado, permitiendo que continúe sus actividades
habituales sin rendir cuentas ante los representantes del Estado… como se nada
hubiera pasado
Por
cierto, el titular de SESA debe comparecer “normalmente” ante el Congreso este
miércoles a las 10, como se acordó como parte del calendario oficial que aprobó
la XVIII Legislatura para la glosa del Cuarto Informe de Mara Lezama, ante la
Comisión de Salud y Asistencia Social, en la Sala de Comisiones “Constituyentes
de 1974”.
Aunque
se trata de una comparecencia programada para la revisión del informe anual,
colectivos y trabajadores de la salud anticipan que podría ser espacio donde se
cuestione directamente la crisis de medicamentos caducados.
Así
las cosas, no obstante, de la comparecencia de Carlos Rosado se esperan dos
discursos totalmente opuestos: La postura oficialista de defensa de logros y la
presión de trabajadores y sociedad civil por la crisis de desabasto.
Con
un enfoque en infraestructura, se espera que el funcionario centre su discurso
en defender que este año es “de la infraestructura hospitalaria” en Quintana
Roo, con lo que seguramente presumirá inversiones en unidades médicas y nuevos
equipos tecnológicos.
En
torno a resultados de programas sociales, presentará cifras de alto impacto
mediático, como el alcance de las cuestionadas Caravanas de Salud en
comunidades rurales, estadísticas de vacunación y atenciones médicas otorgadas
bajo el marco del Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo.
Por
parte de la oposición, trabajadores y sociedad civil -si los dejan entrar al
recinto- se espera exigencia de cuentas por Subteniente López: Críticos y
personal de salud prevén que las bancadas rompan pasividad y cuestionen al funcionario
sobre el volumen real de medicamentos caducados y destruidos, así como las
omisiones administrativas que lo permitieron.
Además,
se anticipan cuestionamientos directos sobre constantes quejas por falta de
medicinas básicas y personal en los hospitales públicos de la entidad,
contrastando deficiencias del sector salud con las acusaciones previas que
señalan al funcionario por utilizar su cargo para promover su imagen política.
Al
igual que en ejercicios anteriores, existe expectativa ciudadana de ver si los
diputados realizarán un diagnóstico y cuestionamiento real a las fallas del
sector o si la comparecencia se limitará a una sesión de aplausos y validación
de las cifras oficiales “maquilladas” y “alegres”.
A todo esto, es clara la fuerte percepción de sobreprotección política de la gobernadora Mara Lezama a Carlos Rosado, de acuerdo con denuncias de trabajadores del sector y
publicaciones de medios de comunicación locales.
Empero,
la crítica se fundamenta principalmente en inamovilidad en el cargo, ya que, pese a la gravedad del hallazgo de toneladas
de medicamentos caducados y en mal estado en Subteniente López mientras
persiste el desabasto hospitalario, el funcionario ha sido mantenido firmemente
en su puesto sin suspensiones temporales ni remociones operativas.
La
narrativa del “gobierno” de Mara Lezama evita abordar públicamente las
responsabilidades directas del titular de SESA. La opinión pública y portales
de fiscalización ciudadana señalan que ese blindaje político de la gubernatura
ha impedido que la Fiscalía General del Estado o la Contraloría local actúen
con celeridad, obligando a que la investigación la atraigan enteramente instancias
federales.
Además, críticos de la administración estatal apuntan a que el bloqueo sistemático en el
Congreso del Estado para abrir una investigación independiente responde a una
línea de protección política directa desde Mara Lezama.
Para
los sectores afectados, mantener a Carlos Rosado al frente de la glosa de gobierno
sin consecuencias administrativas previas, es claro reflejo de blindaje institucional ante un escándalo que colectivos de salud locales califican abiertamente como
negligencia criminal.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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