Cuatro detenidos en Bacalar, ¿hilo de madeja?
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Aparente relacionado con los 13 o 14 secuestrados hace unos días cerca de
Bacalar, supuestamente por el Cártel de Caborca, agentes de la Policía de
Investigación de la Fiscalía General del Estado detuvieron ayer en flagrancia en
ese municipio a cuatro personas, al parecer de ese grupo criminal, cuando presuntamente
manipulaban bolsas plásticas con sustancias ilícitas.
Los
detenidos, sólo identificados oficialmente como Bryan Kevin, José Julián,
Alfredo Guadalupe y Carlos Geovanny, sorprendidos en Avenida 25, entre las
calles 26 y 26 Bis de en la colonia Benito Juárez de Bacalar, presuntamente
manipulaban bolsas de plástico con sustancias ilícitas, entre ellas dosis de
marihuana y cocaína, aunque también les decomisaron teléfonos celulares,
cartuchos útiles y equipo táctico militar o policial.
Su
captura no es hecho aislado de narcomenudeo, ya que ocurrió en una de las
semanas más tensas del año en la zona rural de Bacalar, por operativos de alto
impacto, entre ellos el encuentro de los 13 trabajadores secuestros apenas el día
6, tras un operativo de los tres niveles de gobierno para localizarlos con vida
tras haber sido privados de la libertad por células armadas, lo que encendió alerta
federal en el municipio.
La
zona sur de Quintana Roo -principalmente los ejidos de Bacalar y los límites
con Othón P. Blanco- enfrenta una fuerte incursión armada del Cártel de Caborca,
grupo criminal que busca adueñarse de terrenos, controlar rutas de trasiego de
drogas y asegurar puntos estratégicos para el aterrizaje de aeronaves
clandestinas.
Ante
el asedio en comunidades vulnerables, como El Gallito, y ataques en la vía federal
Chetumal-Cancún, Ejército, Marina y Guardia Nacional reforzaron patrullajes y
búsqueda de las células operativas que portan equipo táctico y municiones
incautadas en el arresto dominical.
La
presencia de esta organización criminal, liderada en el sureste por José Gil
Caro Quintero, ha desatado una ola de violencia en las zonas rurales de Bacalar
debido al control de rutas y pistas clandestinas. Entre los hechos más graves
vinculados a sus operaciones destacan varios.
El
principal de ellos, son ataques en la comunidad de El Gallito, con permanente
asedio con armas de fuego e incendios de viviendas para forzar el despojo de
tierras a los pobladores.
A
esto se sumó el secuestro masivo de los 13 trabajadores encontrados con vida en
una zona cercana a instalaciones de la Defensa Nacional tras despliegue de las
fuerzas federales, así como ataques violentos en vías federales, como el del
tramo Bacalar–Buenavista, donde ejecutaron a dos personas tras perseguir su
vehículo.
Ahora
bien, autoridades de los tres niveles de gobierno e inteligencia militar
determinaron vincular a los 4 detenidos con el Cártel de Caborca en Bacalar por
varios factores, entre ellos su modus operandi geográfico, ya que arrestos y
operativos ocurren exactamente en el sector territorial -ejidos al norte y
oeste de Bacalar, así como vía federal-, que inteligencia militar identifica
bajo agresión activa e intento de control de la organización de Rafael Caro Quintero.
Además,
a los cuatro detenidos les decomisaron cartuchos útiles y equipo táctico
militar/policial, como uniformes, chalecos e instrumental de asalto en zonas
urbanas y rurales de la Riviera Maya y zona sur, sello operativo de las células
armadas del cártel para despojos, bloqueos y privaciones de la libertad.
Tras
hechos de alto impacto en la misma semana -como el secuestro masivo y posterior
localización de los 13 trabajadores- las
agencias de seguridad cruzan datos de plataformas de comunicación, llamadas,
mapeo de frecuencias y perfiles de los detenidos para verificar si forman parte
de la estructura logística del Cártel de Caborca.
Cuando
la Fiscalía General del Estado procesa las identidades -como
las de Bryan Kevin o José Julián-, coteja huellas, nombres, antecedentes o
registros telefónicos con detenciones previas o sábanas de llamadas de otros
operadores del grupo criminal ya capturados en la zona, como las células
desmanteladas en Limones o Chetumal.
En
este sentido, la Fiscalía no confirmó oficialmente si los detenidos
participaron directamente en el secuestro de los trabajadores de la empresa
Steel Constructora, aunque las autoridades ministeriales los mantienen en
investigación abierta por factores que vinculan ambos casos.
El
primero de ellos es la coincidencia del equipo táctico, y que a los cuatro
detenidos se les decomisaron cartuchos y equipo táctico militar, y el comando
armado que secuestró a los obreros el 3 de agosto utilizó exactamente el mismo
tipo de indumentaria y armamento para obligarlos a subir a las camionetas.
Otro
factor es la temporalidad inmediata, pues el secuestro masivo ocurrió a inicios
de la semana y los trabajadores fueron rescatados con vida la madrugada del día
5, cuando que la captura de Bryan Kevin, José Julián, Alfredo Guadalupe y
Carlos Geovanny ocurrió apenas unos días después, el día 9, en plena fase de
recolección de indicios criminales en Bacalar.
Por
último, la misma zona de operaciones, ya que tanto el lugar del secuestro -obras
en Bacalar- como el sitio del arresto flagrante -colonia Benito Juárez-
pertenecen al mismo radio geográfico donde las células del Cártel de Caborca
han concentrado sus despliegues.
De
manera extraoficial y según agencias informativas locales, el secuestro pudo
haberse tratado de una supuesta “confusión” territorial por parte del grupo
armado. Los teléfonos celulares asegurados a los cuatro detenidos están siendo
analizados por peritos tecnológicos para determinar si contienen llamadas,
mensajes o ubicaciones que los vinculen con la planeación o ejecución de esa
privación de la libertad.
Como
era de esperarse, las declaraciones exactas de los 13 trabajadores se mantienen
bajo estricta reserva por la Fiscalía para evitar entorpecer la carpeta de
investigación en curso. Sin embargo, fuentes de seguridad y reportes sobre el
caso han dejado trascender puntos clave de lo ocurrido en su cautiverio.
En
principio, fueron interceptados en la obra: Los que trabajaban para Steel
Constructora en la edificación de una bodega declararon que un comando
fuertemente armado irrumpió en su zona de labores. Los encapuchados vestían
ropa táctica, los amagaron y obligaron a subir a camionetas bajo amenazas de
muerte.
Durante
el tiempo que estuvieron retenidos, los interrogaron extenso para saber quiénes
eran, para qué empresa trabajaban y qué hacían exactamente en esa zona de
Bacalar, ya que el grupo criminal sospechaba que eran integrantes o informantes
de un cártel rival que intentaba infiltrarse en su territorio.
Al
confirmar mediante identificaciones e interrogatorios que eran simples
albañiles, ingenieros y constructores ajenos al narcotráfico, el comando detuvo
las agresiones, y de ahí que las investigaciones apunten a que los sicarios del
Cártel de Caborca tuvieron “confusión” territorial al levantar a la cuadrilla.
Los
trabajadores relataron que, debido al intenso despliegue de helicópteros,
patrullas del Ejército y Guardia Nacional, que sitiaron caminos tras hacerse viral
el caso, sus captores decidieron abandonarlos cerca del Subcentro de
Adiestramiento de Operaciones en Selva de la SEDENA para evitar un
enfrentamiento directo con las fuerzas federales.
Sospechosamente,
aunque los 13 obreros resultaron ilesos y ya fueron devueltos a sus familias, continúan
las investigaciones porque el contratista de la obra, el Ing. Alfonso Coronado,
y el mecánico ligado al proyecto, Sergio Armando Melken Constantino, supuestamente,
no han sido localizados.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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