Pruebas PISA, ¡un reto para Claudia Sheinbaum!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Tema de controversia en todos los círculos, las llamadas Pruebas PISA son
evaluaciones internacionales coordinadas por la OCDE (Organización para la
Comisión y el Desarrollo Económico) para medir el rendimiento académico de
estudiantes de 15 años en lectura, matemáticas y ciencias, con objeto de evaluar
sus competencias y habilidades para aplicar conocimientos a la vida real, en
lugar de memorizar datos.
Aunque
recién se difundieron sus resultados, la prueba 2025 se aplicó en México en
abril y su evaluación se extendió 30 días, aunque, en octubre 2024, se realizó
un examen piloto inicial, pero, por ser una evaluación por muestreo
estadístico, no fue en todos los planteles ni con todos los estudiantes del
país.
Aplicada
en 2025 en México, participaron 297 planteles públicos y privados de educación secundaria
y media superior, secundarias generales, técnicas, telesecundarias,
bachilleratos, telebachilleratos y centros para trabajadores, con 7,843
estudiantes de 15 años seleccionados bajo estrictos criterios de la OCDE
para representar fielmente diversidad socioeconómica, urbana y rural del
sistema educativo nacional.
La
organización y administración técnica nacional de las pruebas la coordinó el Ceneval
(Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior)
La
calificación de México consolidó agudo rezago educativo por un penúltimo lugar en
lectura y ciencias, y antepenúltimo en matemáticas, con implicaciones prácticas
que describen el nivel de habilidades con el que los jóvenes terminan la
educación básica y enfrentando su vida adulta.
¿Qué
significan los resultados en matemáticas? 70% de los estudiantes no alcanza el
nivel mínimo de competencia, lo que se traduce en que a la gran mayoría de los
jóvenes se le dificultan cálculos cotidianos, interpretar datos en gráficos
sencillos o deducir qué fórmula matemática básica aplicar para resolver un
problema de la vida real.
En
comprensión lectora, 50% de los alumnos está debajo del estándar básico, lo que
significa que a la mitad de los evaluados se les complica entender textos
extensos, captar conceptos abstractos o distinguir claramente entre un hecho
comprobable y una opinión.
Por
último, en ciencias, aunque mostró una variación mínima, 50% tampoco domina lo
esencial, pero se le dificulta explicar fenómenos científicos comunes o aplicar
pensamiento crítico para evaluar argumentos basados en evidencia.
Así,
en torno a la brecha de excelencia, menos de 0.5% de los alumnos mexicanos
alcanzó niveles más altos de desempeño, comparado con promedios de 6% a 8% en
el resto de los países de la OCDE.
Un
análisis del Instituto Mexicano
para la Competitividad destaca que este estancamiento
limita a los jóvenes la posibilidad de seguir trayectorias académicas exitosas,
reduciendo su acceso a empleos de alta especialización y mejores ingresos, mientras
a nivel macroeconómico frena la competitividad del país ante mercados globales
que exigen cada vez más pensamiento tecnológico y analítico.
Pese
al rezago, el informe resalta que 8 de cada 10 alumnos mexicanos muestran alta
curiosidad por aprender y notable resiliencia ante tareas difíciles, superando
el promedio de la OCDE en motivación intrínseca, lo que demuestra que tienen
potencial, pero el sistema educativo requiere reformas estructurales para
encauzarlo correctamente.
¿Responsables
del resultado de PISA? No existe sólo uno, sino una combinación de factores
políticos, estructurales y sociales que los especialistas señalan como causas
del desplome educativo en México. El debate se divide entre críticas a
decisiones gubernamentales y deficiencias históricas del propio sistema.
En
este sentido, especialistas de organizaciones como Educación con Rumbo y analistas políticos atribuyen gran
parte de culpa a la Secretaría de Educación Pública (SEP) bajo el gobierno de
Morena.
Según
Nueva Escuela Mexicana, el informe PISA es primero en evaluar por completo el
desempeño bajo este modelo educativo implementado desde el ciclo 2023-2024. Sus
críticos dicen que el cambio a planes de estudio menos enfocados en el método
científico, drástica reducción de contenidos en los libros de matemáticas y
eliminación de evaluaciones diagnósticas nacionales dejaron a las escuelas sin
rumbo.
A
diferencia de otros países de la OCDE, que aplicaron programas masivos para recuperar aprendizajes perdidos por el
confinamiento del COVID, en México no existió estrategia sólida de
regularización y se arrastraron deficiencias que se reflejan en jóvenes de 15
años y se denuncia nula inversión real en capacitación pedagógica, con
presupuestos mínimos asignados al desarrollo y actualización de maestros frente
al aula.
Por
otro lado, la propia OCDE y algunos defensores del modelo actual sugieren que
los bajos puntajes también reflejan desafíos estructurales que trascienden a un
sólo gobierno.
Destaca
que el descenso en puntajes se vincula, en parte, al éxito en la cobertura
educativa. Es decir, México logró incorporar a secundarias millones de jóvenes de
comunidades rurales y altamente marginadas que antes quedaban fuera del
sistema. Al evaluar a una población escolar mucho mayor vulnerable, los
promedios tienden a reflejar esas profundas desigualdades de origen.
Las
deficiencias en matemáticas y lectura se asemejan a las puntuaciones de 2003 y
2006, lo que demuestra que el sistema arrastra un problema crónico de métodos deficientes
de enseñanza desde hace más de 20 años, sin importar el partido en el poder.
El
director de Educación de la OCDE, Andreas Schleicher, apunta a una
corresponsabilidad de la era digital que afecta no sólo a México, sino al
mundo. Abuso y distracción con teléfonos celulares en horas de clase, más el
uso de Inteligencia Artificial que “hace la tarea en lugar de poner a pensar”,
reducen niveles de atención y comprensión profunda en esta generación.
En
resumen, la responsabilidad es de un sistema educativo que prioriza cambios de
planes políticos sobre continuidad pedagógica, falta de herramientas reales
para maestros, y entorno social y tecnológico que dificulta concentración y pensamiento
crítico en aulas.
Para
el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, el resultado es un reto de
legitimidad política y fuerte tema de debate público. Al ser la primera
evaluación que mide el impacto completo de las reformas de la autodenominada
"Cuarta Transformación", sitúa a su gobierno en posición donde debe
defender el rumbo educativo frente a duras críticas de oposición y organismos
civiles.
En
conferencias matutinas, su postura oficial e implicaciones políticas de este
escenario son, primero, rechazo de que una prueba estandarizada global defina
la calidad educativa de México con una estrategia discursiva frente a las
críticas que se basa en variados argumentos.
Uno de ellos las limitaciones metodológicas,
con lo que afirmó que el examen PISA tiene sesgos y limitaciones por no
considerar contextos locales, composición social ni realidades de cada nación y
defendió la Nueva Escuela Mexicana en atribuir el único saldo positivo de
México -ligero aumento en Ciencias- al nuevo modelo pedagógico que impulsa su
movimiento.
Por
último, argumentó que el retroceso en matemáticas y comprensión lectora no es
exclusivo de México, sino tendencia global de la que casi ningún país de la OCDE
se salvó. Además, ligó la baja en lectoescritura a la distracción por abuso de
pantallas y celulares en las escuelas.
Para
su gobierno, el resultado es un flanco de vulnerabilidad frente a sus
detractores. Oposición y agrupaciones, como Unión Nacional de Padres de Familia
y Educación con Rumbo,
utilizan estos datos para señalar un “fracaso rotundo” del modelo educativo
oficial, y exigen frenar la carga ideológica en aulas, revisar planes de
estudio de la Nueva Escuela Mexicana y volver a las evaluaciones diagnósticas
nacionales.
Lo
cierto es que este rezago ejerce presión directa sobre los compromisos
educativos que Claudia Sheinbaum anunció al tomar la presidencia, entre ellos
crear el Bachillerato Nacional unificado y nuevas universidades públicas.
El
informe PISA demuestra que los jóvenes llegan a educación media superior y
superior con severas deficiencias para resolver problemas lógicos o entender
textos complejos, lo que obliga a su gobierno a reestructurar estrategias si
desea éxito real en los planteles.
Para
matizar críticas, presentó el mensaje de Andreas Schleicher, donde elogió la
resiliencia del sistema mexicano por mantener números estables frente a caídas
drásticas de otros países y que sus escuelas sean menos segregadas socialmente
que muchas en Europa.
Esto
permite a la mandataria sostener que, pese a los bajos promedios, los pilares
de inclusión de su proyecto van por camino correcto, aunque la maestra
normalista Ana María Prieto Hernández, licenciada en Antropología Social y
especialista en entornos virtuales de aprendizaje, aprovechó el tema para cobrar
notoriedad al participar activamente en el diseño y la defensa de los polémicos
nuevos libros de texto gratuitos de la SEP.
https://x.com/jorgegogdl/status/2097339294637502511/video/1
Por cierto, las pruebas PISA, que analizan los sistemas
educativos de países, no de forma individual al estudiante, se aplican cada
tres años desde 2000, y su último informe muestra uno de los niveles de
rendimiento más bajos registrados, con retrocesos generales en países
evaluados.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

Comentarios
Publicar un comentario