¡Más paisanos de Fiscal General agravan problema!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Con
la sonada detención de Ulises Fernando Euán Loeza, fiscal del Ministerio
Público adscrito a la Fiscalía Especializada en Combate a Delitos de Trata de
Personas en la Zona Norte, se comprobó algo que el Departamento de Estado norteamericano
reitera: La corrupción y la complicidad oficial es generalizada en zonas
turísticas como Cancún, por actuar como escudo protector de tratantes de
personas.
Reportes
anuales de EE.UU. sobre la Trata de Personas -Trafficking in Persons Report-, subrayan
que las policías locales y agentes ministeriales suelen recibir sobornos para “congelar”
investigaciones o alertar a redes criminales antes de operativos, como es el
caso de Euán Loeza.
La
captura del ahora ex funcionario ocurrió este viernes en las propias instalaciones
de la Fiscalía por quejas y denuncias penales de colectivos
de empresarios de centros nocturnos y restaurantes, pues se le identifica como brazo
operativo, ejecutor en presunta red interna de extorsión.
Los
señalamientos son por cobrar cuotas y extorsiones de entre 250 mil y 400 mil
pesos por permitir reapertura de locales clausurados por supuestas investigaciones
de trata de personas, por órdenes de la fiscal de Distrito, Nancy Benítez
Rebollo, aunque registros judiciales muestran que Euán Loeza ya enfrentaba
recursos legales previos, como el amparo indirecto 1205/2024 en el Juzgado
Segundo de Distrito.
¿Y
sabe Usted qué es lo peor del caso? No que la intervención fuera vista como una
acción contra la corrupción al interior de la Fiscalía General en Cancún, sino
porque ¡ambos involucrados son originarios de Chiapas! y los trajo a Quintana
Roo, al igual que muchos otros, su paisano, el cuestionado Raciel López Salazar,
titular de la dependencia.
La
implicación de Nancy Benítez es por denuncias de empresarios e investigaciones
internas que la señalan como la presunta líder o jefa directa de la red de
extorsión donde operaba Euan Loeza, aunque no ha sido detenida por la
naturaleza y forma del proceso penal del sistema judicial mexicano, donde la
captura de subordinados no implica el arresto automático de sus superiores.
De
acuerdo con las denuncias de empresarios del sector nocturno de Cancún,
interpuestas ante medios, como el Diario Cambio 22, Nancy Benítez encabeza un esquema
sistemático que utiliza cateos y operativos de “rutina” simulados para
presionar comercios.
Así,
los que se negaban a pagar las “cuotas” ilegales que exigían sus subordinados -como
Euán Loeza-, sufrían redadas obligatorias o clausura definitiva de locales, con
amenaza de abrirles carpetas de investigación por delitos graves de orden
federal, como la trata de personas.
Testimonios
apuntan a que Euán Loeza actuaba por órdenes directas, y aunque recientemente Nancy
Benítez fue promovida a Fiscal de Distrito de la Zona Norte, las acusaciones
principales arrastran su historial inmediato como titular de la Fiscalía
Especializada en Combate a Delitos de Trata de Personas.
Por
si fuera poco, reportes de ciudadanos y de litigantes en Cancún también la
acusan de operar esquemas similares en áreas de tránsito vial a través de “ayudantes”
para cobrar cuotas excesivas por la liberación de vehículos.
Un
factor por el que permanece libre es el de flagrancia vs. investigación formal:
Euán Loeza fue capturado tras un operativo directo, en flagrancia, o con
elementos de prueba inmediatos, mientras las acusaciones contra ella provienen
de testimonios y señalamientos indirectos de empresarios, lo que requiere
robusta carpeta de investigación y orden de aprehensión formal ante un juez, lo
que toma tiempo.
Otro
factor es la falta de imputación penal directa, ya que, hasta la fecha
posterior a la captura de Euán Loeza, la Fiscalía General no ha presentado cargos formales ni hecho público
mandamiento judicial en su contra.
Por
último, al desempeñarse aún como Fiscal de Distrito, goza de respaldo y
consideraciones procesales propias de alto mando institucional, lo que
dificulta su detención sin pruebas técnicas contundentes e irrefutables que
demuestren que ordenó o recibió el dinero de las extorsiones.
Como
es su costumbre, hasta el momento, Raciel López mantiene una postura de hermetismo sobre la posible remoción o suspensión
de su paisana Nancy Benítez.
Internamente,
se ha defendido su permanencia con el argumento de que las acusaciones,
surgidas de la captura en flagrancia de Euán Loeza, están bajo análisis en
carpeta de investigación. La fiscalía reitera su discurso oficial de “cero
impunidad”, pero sin medidas disciplinarias inmediatas o públicas mientras no
concluyan peritajes y haya cargos formales.
Defensores
de afectados y litigantes denuncian que Nancy Benítez -ahora al frente de la
Mesa de Trámite 5 para hechos de tránsito- continúa los mismos esquemas en
retención ilegal de vehículos, donde, bajo su gestión, se exige a aseguradoras
y particulares cuotas que superan 15 mil pesos para liberar unidades, violando
el Código Nacional de Procedimientos Penales.
Empresarios
y activistas han expuesto videos de cámaras de seguridad que la muestran
ingresando a establecimientos -como el bar “Emporios”- sin estar debidamente
autorizada por mandamientos judiciales de cateo.
Adicionalmente,
extranjeras y trabajadoras de centros nocturnos donde fueron supuestamente “rescatadas”
en esos operativos se presentaron ante la propia Fiscalía a denunciar haber
sido obligadas y coaccionadas por personal de la funcionaria para firmar
declaraciones donde se autoincriminaban.
En
otro orden de ideas, la trata de personas en Cancún y en todo Quintana Roo es
sumamente grave y se encuentra en niveles críticos, a grado tal que la entidad
ocupa primer lugar nacional en número de casos y víctimas en lo que va de 2026.
Según
el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública y análisis
de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, la
combinación de flujos turísticos masivos, conectividad aérea internacional y
alta demanda de entretenimiento nocturno convirtieron Cancún en principal polo
de este delito en todo el país.
Así,
durante la primera mitad de 2026, México registró un total oficial de 447
víctimas de trata de personas, cerca de la mitad de esa incidencia concentrada
de manera alarmante en sólo tres entidades, lideradas por el Caribe.
¿Por
qué la situación en Cancún es tan crítica la trata? Informes de la Fiscalía General detallan
que en los últimos tres años han ubicado y rescatado 1,182 víctimas -922
mexicanas y 260 extranjeras-y sólo en recientes periodos previos, Quintana Roo
concentró hasta 33.5% de todas las mujeres rescatadas en el país.
Lo
cierto es que la explotación sexual comercial es la modalidad más destructiva y
visible en las zonas urbanas y de centros nocturnos de Cancún, que afecta de
forma desproporcionada a mujeres de origen nacional y a migrantes procedentes
de Colombia, Cuba, Venezuela y Argentina.
Sobre
explotación sexual infantil en línea y tradicional, organismos como ECPAT (red
mundial de organizaciones de la sociedad civil dedicada a erradicar la
explotación sexual comercial de niñas, niños y adolescentes) advierten sobre la
captación de menores locales por redes sociales, engaños con la tendencia de “sugar
daddies” o enganches forzados para servicios de “acompañantes”.
Además,
el trabajo forzado infantil es visible en la venta ambulante y esquemas de
mendicidad o explotación laboral en zonas turísticas y de construcción.
Como
modus operandi, redes criminales nacionales e internacionales se aprovechan de
mujeres en condiciones de vulnerabilidad socioeconómica, las que, con falsas
promesas de empleo con altas remuneraciones en el sector turístico o redes de “enamoramiento”,
las hacen viajar a Cancún, donde les retiran documentos de identidad y obligan
a prostituirse bajo amenazas.
El
hecho de que Quintana Roo encabece las listas nacionales refleja una doble
realidad: Por un lado, la grave penetración de las redes criminales
aprovechándose del sector turístico; y por el otro, un aumento sustancial de
operativos, cateos y visibilización de denuncias de autoridades en comparación
con Estados donde el delito permanece oculto en “cifra negra”.
A
todo esto, la colusión de autoridades locales y corrupción institucional ya
eran un secreto a voces plenamente identificado por organismos civiles e
internacionales como factores determinantes de los altos índices en Q. Roo.
En
este sentido, la detención del fiscal en Cancún no revela un problema nuevo,
sino que aporta la primera prueba flagrante y mediática de un fenómeno
sistémico, aunque diversos análisis explican cómo la participación
institucional alimenta estas cifras.
Además
de la “complicidad oficial” en reportes internacionales, como los del Departamento
de Estado norteamericano, se incluye la extorsión y cómputo del delito, donde el
alto índice de casos en Quintana Roo no se debe sólo a la operatividad de los
criminales, sino al modelo económico corrupto de corporaciones.
Entre
éstos, se incluye la simulación de operativos, donde organizaciones civiles han
documentado que los cateos de “rescate” a menudo no buscan erradicar el delito,
sino presionar a los dueños de negocios a aumentar el cobro de cuotas o
extorsiones.
Mientras
la Fiscalía promociona altas cifras de “rescatadas” como una efectividad
institucional, abogados y activistas locales acusan que muchas veces se trata
de detenciones arbitrarias de trabajadoras a las que se coacciona para firmar
declaraciones falsas, inflando números oficiales para justificar presupuestos
mientras siguen libres los verdaderos líderes de redes.
Una
de las evidencias más graves sobre la colusión institucional previa la
documentaron investigadores y activistas en Cancún, donde en años anteriores,
agentes de las fuerzas de la ley hostigaron a personal del único refugio
especializado para mujeres víctimas de trata, lo que provocó su cierre
definitivo. Al dejar a las víctimas sin protección civil independiente,
quedaron vulnerables a presiones de las propias autoridades coludidas.
La
gravedad del índice en Cancún responde, por tanto, a una fórmula mixta: Enorme
derrama económica de turismo que atrae mafias internacionales, combinada con
estructura de procuración de justicia que, en lugar de combatir el delito de
manera integral, históricamente lo utiliza como fuente ilícita de enriquecimiento
a través de la extorsión institucionalizada.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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