¡Mucho ojo con Fiscalía “Anticorrupción”!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
En
lo que es una verdadera noticia y debería servir de ejemplo a Quintana Roo, el
titular de la Fiscalía Anticorrupción de Morelos, Leonel Díaz Rogel, fue
denunciado ante la Fiscalía General de la República por operar una red de
“moches” junto con su hijo, Leonel Díaz Grajales, por cobrar hasta 25% a los beneficiados
con indemnizaciones federales por reparación de daño.
Bajo
la gestión de María de la Luz Mijangos Borja, se cuestiona a la Fiscalía Federal
su baja efectividad -solo 3% de las carpetas judicializadas-, aunque, en años
recientes, la dependencia se ha negado a precisar las denuncias recibidas
contra sus propios procesos o funcionarios por presunta corrupción.
Claro
que no se trata de plantear denuncia contra la Fiscalía Especializada en
Combate a la Corrupción de Quintana Roo, que encabeza Edgar Ramírez Morales, pero
sí contra su cuestionada antecesora yucateca, Rosaura Villanueva Arzápalo,
quien se pasea libremente por Cozumel a pesar de su, sospechoso “trabajo” en el
sexenio anterior, contra el ex gobernador Roberto Borge.
Claro
que, de haber voluntad -sería el colmo que no- es posible proceder penalmente
contra ella, dado que no cuenta con la protección de fuero por haber concluido
su periodo, aunque es necesario que cualquier persona o entidad afectada
presente denuncia ante la Fiscalía General del Estado por hechos que la ley
señale como delitos durante su gestión.
Sólo
es necesario presentar datos de prueba que sustenten la acusación, aunque Ramírez
Morales recién señaló públicamente negligencias relacionadas con el rezago de
más de 300 carpetas de investigación y falta de resultados en la recuperación
de activos durante el periodo de Villanueva Arzápalo.
Tan
sólo en medios y redes sociales mencionan posibles delitos como abuso de
autoridad por negligencia en el desempeño de funciones por permitir la
prescripción o el archivo injustificado de expedientes de corrupción.
Dado
que recién dejó el cargo -inició en 2017 y concluyó en 2024-, los delitos aún
se encuentran en los plazos de prescripción que establece el Código Penal de
Quintana Roo.
Recuerde
Usted que, a fines de marzo, el nuevo Fiscal Anticorrupción declaró haber
recibido la dependencia con rezago significativo de carpetas -de 2016 a 2022-
que nunca avanzaron, lo que podría servir como base para investigaciones por
omisión o responsabilidad administrativa y penal. Además, ya se habían admitido
demandas en tribunales administrativos por temas de daño moral relacionados con
su actuación
Lo
cierto es que hoy se trata de poner las barbas a remojar para evitar futuras
críticas cuando éstas ya no tienen remedio, por lo que no sólo habrá que ser
vigilantes de la labor de Ramírez Morales, sino también, específicamente, con
la de la propia titular del Órgano Interno de Control de la Fiscalía
Especializada, Estefanía Caro Farah.
Y
no es porque en corrillos políticos se hable de supuesta relación sentimental
jefe-empleada, sino porque el papel fundamental de la funcionaria es vigilar,
auditar y sancionar acciones de los servidores públicos de la institución para
asegurar legalidad y ética.
En
efecto, sus principales funciones incluyen prevenir y vigilar, a través de
mecanismos de control interno para prevenir corrupción en la propia Fiscalía y
vigilar que su personal se apegue a principios de honradez y transparencia,
aunque también realiza auditorías y revisiones de recursos públicos asignados a
la Fiscalía para garantizar su uso eficiente y racional.
En
materia de investigación y sanción administrativa, el Órgano Interno de Control
recibe quejas y denuncias contra servidores públicos de la Fiscalía, investiga
posibles faltas y está facultada a imponer sanciones administrativas cuando se
comprueban irregularidades no graves.
Por
otro lado, emite un Código de Ética y supervisa su cumplimiento, así como el de
las reglas de integridad que deben seguir los que trabajan en procuración de
justicia, en tanto funge como órgano garante en materia de transparencia y
rendición de cuentas en la estructura institucional.
A
todo esto, a Caro Farah la designó la XVIII Legislatura del Congreso del Estado
el 8 de abril de 2025 para un periodo de siete años que concluye el 7 de abril
de 2032, en un cargo que busca garantizar la autonomía técnica y de gestión del
órgano responsable de fiscalizar a la Fiscalía Anticorrupción de Quintana Roo.
Aunque
forma parte de la estructura de ésta, cuenta con autonomía para supervisar e
investigar faltas administrativas de sus propios servidores públicos, en tanto su
titular también funge como vocal en el Comité de Transparencia de la misma
institución.
Es
importante no confundirla con Teresita del Rocío Quivén Feria, titular del
Órgano Interno de Control de la Fiscalía General del Estado, instancia distinta
que supervisa las demás áreas de procuración de justicia en Q. Roo.
Licenciada
en Derecho, en agosto recibió la certificación “Conocer” en materia de
Investigación de Faltas Administrativas -obviamente, otorgada por Mara Lezama-,
aunque se caracteriza por haber trabajado de forma independiente en los tres
niveles de gobierno, y en su selección destacó su enfoque en
profesionalización, capacitación constante del personal y mecanismos
preventivos contra la corrupción.
Como
recién se difundió en redes sociales, el nombre de Ramírez Morales salió a
relucir tras exhibirse a Hugo Alday Nieto, Renán Sánchez Tajonar y Jorge Arturo
Sanen Cervantes como el rostro más claro del fracaso legislativo en Quintana
Roo. El primero y el segundo, por su ineficacia, y el tercero, por demostrar no
saber legislar y, aun así, aspirar a la alcaldía de Benito Juárez.
El
caso es que la Suprema Corte de Justicia asestó golpe contundente al Congreso
estatal al invalidar partes clave de la Ley Orgánica de la Fiscalía
Anticorrupción, y poner al descubierto la pobreza técnica de esos diputados denominados
“cangrejos” por retroceder en lugar de avanzar.
Esto
ocurrió tras acción de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, que
propició que la Corte anulara facultades indebidas a la Fiscalía Anticorrupción
de Quintana Roo, entre ellas intervenir comunicaciones privadas y geolocalizar
en tiempo real, sin control, por vulnerar derechos fundamentales y exceder
competencias.
Dicho
revés legislativo exhibió a toda la Comisión Anticorrupción del Congreso, incluidos
Gabriela Mora Castillo -dejó el cargo-, sustituida por Santiago Frías Canché,
junto a los señalados, además de Jennifer Rubio Tello.
El
caso es que la Corte invalidó facultades clave a la Fiscalía por invadir
competencias federales y vulnerar derechos constitucionales, publicado en marzo
en el Periódico Oficial del Estado sobre intervención de comunicaciones privadas
(Artículos 43 y 44), declarado inconstitucional para el Fiscal Especializado solicitar
directamente esa intervención, lo que la Corte dijo ser competencia exclusiva
de la Federación, según artículo 16 de la Constitución.
Asimismo,
se invalidó la capacidad de la Fiscalía para imponer multas como medio de
apremio para hacer valer sus determinaciones, en tanto anuló una disposición
que le permitía delegar la solicitud de medidas cautelares invasivas a
distintas unidades ministeriales sin control adecuado.
El
caso es que la resolución surgió de la Acción de Inconstitucionalidad 29/2025, que
promovió Derechos Humanos, pero la Corte fue clara: El Congreso legisló fuera
de ley, con una norma mal hecha, hoy ejemplo nacional de retroceso que, por si
fuera poco, exhibió la propia presidenta Claudia Sheinbaum como uno de los más
caros del país, contrastante con su deficiente desempeño.
Por
otro lado, el portal Información Sin Límite Quintana Roo recién dio a conocer
una de las próximas tareas de la Fiscalía Anticorrupción que, de no meter las
manos la alcaldesa de Playa del Carmen, Estefany Mercado, involucra
directamente a su segundo regidor Orlando Muñoz Gómez, presidente de la
Comisión de Seguridad Ciudadana, Policía Preventiva y Tránsito, Bomberos y
Protección Civil.
Sobre
éste pesa una serie de denuncias, la primera del 2 de febrero por enriquecimiento
ilícito, según tipificó la misma Fiscalía, bajo número de carpeta de
investigación FECC/QROO/DS/030/ 03/2026.
A
inicios de abril, se presentó una segunda denuncia contra Muñoz Gómez por violar
los artículos 3, 32, 33 y 46, 60 de la Ley General de Responsabilidades
Administrativas por falsear sus declaraciones patrimoniales y presunta
corrupción, bajo folio número 00197/2026.
Muñoz
Gómez sólo declaró ganancias en el Sistema de evolución patrimonial de
declaración de intereses y constancia de presentación de declaración fiscal por
más de 407 mil pesos de 2018 a 2025, pero ocultó sus ganancias como accionistas
de varias empresas.
Una
de ellas, Muñoz & Farias Bienes y Raíces, creada en Mérida, Yucatán, donde,
como socio, se benefició con contratos en la 4T en la empresa Delirio Habanero,
también creada en Mérida.
Y
la última, en Cancún, obtuvo beneficios de la empresa Ya Ab Kalan Turística de Negocios,
dedicada a explotar desarrollos turísticos, hoteleros, parques ecológicos,
parques de diversiones y actividades conexas o relacionadas, negocio que genera
utilidades por millones de pesos.
Además,
el funcionario posee diversas propiedades, la primera una casa de Playa del
Carmen, adquirida en 150 mil pesos al contado con superficie de 312 m2 y
construcción de 500 m2, y una segunda, de 300 m2, por la que pagó 400 mil
pesos.
Además,
posee una bodega que compró al contado en medio millón de pesos, así como un
terreno de alta plusvalía de 312 metros por la que pagó de contado 200 mil
pesos, y un quinto predio comprado también al contado, en 250 mil pesos,
curiosamente con la misma longitud del predio anterior.
Asimismo,
posee un sexto predio que, igual de contado, lo compró en 250 mil pesos y también
con 312 metros. Los dos últimos predios, a precio de ganga los adquirió Muñoz
Gómez durante el trienio del priista José Mauricio Góngora Escalante, quien
fuera secretario de Finanzas del ex gobernador Roberto Borge.
Cabe
señalar que la falsedad en la declaración patrimonial de un servidor público,
incluyendo a un regidor, es una falta administrativa grave y, en ciertos casos,
un delito en Quintana Roo.
Ante
de olvidarnos, según nota de Reforma, la denuncia de la titular de la Comisión
Ejecutiva de Atención y Reparación a Víctimas en Morelos, Eva Penélope Picazo,
señaló que padre e hijo se coludieron para cobrar hasta 25% del dinero
destinado a reparación del daño de personas que sufrieron delitos graves al
inicio del sexenio de Margarita González Saravia.
Según
la acusación, Díaz Grajales fue contratado en 2004 por la Comisión de Víctimas,
donde accedió a expedientes confidenciales y bases de datos sobre fondos de
reparación integral, y tras su salida del organismo, el hijo del Fiscal
Anticorrupción utilizó información privilegiada para representar legalmente a
víctimas con abusivos honorarios.
Paralelamente,
desde la Fiscalía, su padre pedía información específica sobre esos expedientes
para generar presión institucional y favorecer los pagos de sus clientes por
encima de otras víctimas, con conductas que podrían constituir peculado,
tráfico de influencias, ejercicio abusivo de funciones, actos de intimidación y
extorsión institucional, con recursos de Fondos de Aportaciones para Seguridad
Pública y Reparación Integral, ambos federales.
Lo
interesante en el caso de Quintana Roo es determinar si Ramírez Morales
procederá penalmente contra Villanueva Arzápalo, si le darán “permiso” de
hacerlo o también esperará que prescriban los delitos contra su antecesora ¡Dios
sabrá!
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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