El PT, ¿mejor opción para "Rafa" Marín?
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO* Pese a su aparente arrepentimiento de “divorcio” con Morena, buscar la presidencia municipal de
Benito Juárez en 2027 sería opción estratégicamente viable pero sumamente
compleja para Rafael Marín Mollinedo, por lo que su posibilidad de romper
definitivamente con la coalición guinda o encabezar una postulación externa con
el PT es altamente viable y pondría en marcha en el terreno político, la
mayor amenaza de fractura para la 4T en Quintana Roo.
En efecto, de buscar convertirse en
heredero de Ana Patricia Peralta en Cancún sólo funcionaría principalmente como “premio
de consolación” de alto peso político después de perder la posible gubernatura
ante Eugenio “Gino” Segura.
Ante la aparente “reconciliación” del
político, la pregunta obligada sería si sus seguidores adoptarán la misma
postura, ya que, como se imaginará Usted, el enojo y rencor de ellos deriva no
sólo por el resultado de las “encuestas”, sino de sus justificados
resentimientos y odio contra la impulsora de su contrincante, la viajera aérea gobernadora
Verde, Mara Lezama.
Por cierto, para mañana miércoles
estaba prevista una reunión de la masa de gente inconforme con el resultado del
supuesto “sondeo”, ¿estará enterado Rafael Marín? ¿Se suspenderá? ¿Se realizará
aun contra una eventual orden suya? Mañana lo sabremos si es que no hoy mismo.
Lo
cierto es que la falta de confiabilidad en las encuestas internas de Morena
para nombrar a sus coordinadores estatales -que posteriormente se perfilan como
candidatos oficiales- es tema de intenso debate en el panorama político
mexicano, con argumentos sólidos tanto a favor como en contra.
El
escenario de Rafael Marín se nubla por doble registro y respaldo previo, pues antes
de conocerse las encuestas, ya había operado una estrategia de prevención: En
junio formalizó su registro como coordinador estatal de afiliación del PT, avalado
y promovido directamente por la dirigencia nacional petista, lo que significa
que cuenta con plataforma e infraestructura legal e institucional propia en el Estado.
Tras
lo que se percibió como imposición de “Gino” Segura en Morena, la cúpula
nacional del PT alzó la voz este lunes, cuando su coordinador de diputados
federales, Reginaldo Sandoval Flores, declaró que las puertas de su partido
están abiertas para arropar a aspirantes desplazados por las encuestas internas
de Morena, con mención directa al respaldo total para Rafael Marín.
Lejos
de replegarse tras el resultado “de Morena”, Marín Mollinedo, por su parte,
reapareció públicamente con la dura advertencia de que “no se van a quedar con
el Estado”, aunque pidió calma y paciencia a sus bases fundadoras mientras
evalúa la ruta formal, con lo que dejó en claro que el conflicto no termina con
la designación de Gino Segura.
Como
presión sobre la alianza, el descontento del PT no se limita a Quintana Roo -hay
casos similares en Zacatecas y Michoacán-, lo que aumenta sus amagos de que podría
romper con Morena en varios estados rumbo a 2027 y competir con perfiles
propios si sienten que son opacas las encuestas de éste, mientras otros
partidos de oposición como Movimiento Ciudadano también “coquetear” con la figura de
Rafael Marín tras ver su distanciamiento.
Aunque
éste optó por prudencia institucional al momento del anuncio para evitar una
expulsión automática, su estructura en el PT está lista para activarse como vía
alterna de competencia si decide capitalizar el descontento de las bases
fundadoras de Morena frente al grupo político en el poder estatal.
Respecto
a la viabilidad de Benito Juárez, el escenario se analiza bajo varios factores,
uno de ellos el de posicionamiento y base territorial con la fortaleza en
Cancún.
En
efecto, Benito Juárez es motor económico y político de Quintana Roo, y zona
donde Rafael Marín concentró gran parte de su operación política y asambleas
informativas. Encuestas previas de casas, como DataPollsMx y Rubrum,
demostraron que contaba con sólido nivel de reconocimiento de marca y simpatía
en el municipio, superando en algunos careos a figuras locales.
Como
fundador histórico de Morena en Quintana Roo, conserva respaldo de las bases
duras -“los puros”- del partido guida en Cancún, inconformes con el
desplazamiento de cuadros originales en favor de perfiles cercanos a la gobernadora
excursionista Verde, Mara Lezama.
En
la ruta a través de la coalición -negociación-, sería moneda de cambio para la
unidad: Para evitar que su rebelión de no quedarse con el estado escale una
ruptura que fracture los votos de la 4T en 2027, la dirigencia nacional de
Morena y Mara Lezama podrían verse obligadas a ofrecerle la candidatura de
Benito Juárez o permitir que la encabece con el PT, donde ya se registró como
coordinador de afiliación, pero serviría para pacificar el Estado.
Sus
principales obstáculos serían el control del Verde “Ecologista” y el grupo en el
poder, ya que Cancún es bastión histórico y control del grupo gobernante y
aliados tradicionales. Ceder Benito Juárez a un cuadro crítico e independiente
como Rafael Marín significaría entregar el municipio con mayor presupuesto y
padrón electoral, lo que la cúpula estatal no cederá fácilmente.
Para
quedarse con la candidatura, Rafael Marín tendría que desplazar planes de
reelección o continuidad de figuras de la administración local -como Ana Paty
Peralta-, lo que abriría un segundo frente de guerra interna en Cancún.
La
campaña de “Rafa” por la gubernatura sufrió golpes mediáticos por
investigaciones sobre su patrimonio y presuntos vínculos de ex colaboradores,
lo que la oposición o el propio fuego amigo interno utilizarían como armas de
campaña en un entorno urbano tan competido como Cancún.
En
conclusión, Benito Juárez es opción políticamente lógica si lo que busca su
bloque es asegurar un espacio de poder real frente al avance de Gino Segura,
aunque su viabilidad depende directamente de qué tanto esté dispuesto a
presionar con el PT y de la necesidad de Morena por mantener la cohesión de su
alianza.
Ahora
bien, respecto a confiabilidad las “encuestas” de Morena para definir a su
coordinador en Quintana Roo, los argumentos en contra, de críticos y disidentes
son, entre otros, de opacidad metodológica, pues analistas e inconformes
critican que resultados detallados, bases de datos y metodologías completas no
se hacen públicos ni a prensa ni a los propios participantes.
Al
no publicarse de forma oficial los detalles técnicos de los sondeos en los
estrados de Morena, los aspirantes descontentos denunciaron dificultades para
interponer recursos legales ante tribunales electorales.
Como
sospechas de imposición, sectores críticos internos y de la oposición
argumentan que el formato de “coordinadores” funciona como una simulación para
validar designaciones directas o decisiones predeterminadas por la cúpula del
partido.
A
todo esto, a favor se incluyen argumentos del partido, entre ellos la inclusión
ciudadana, pues su dirigencia nacional sostiene que el método permite medir el
nivel de reconocimiento y aceptación social de aspirantes, asegurando que las
decisiones reflejen el respaldo de la ciudadanía.
Otro
argumento es el uso de ejercicios espejo: Para blindar y contrastar resultados
de la Comisión de Encuestas interna, Morena recurre en sus procesos a encuestas
de empresas demoscópicas privadas.
Por
último, como mecanismo de “unidad”, se defienden las encuestas como herramienta
institucional establecida en sus lineamientos para evitar divisiones cupulares
y rupturas entre los distintos liderazgos estatales.
Quintana
Roo, sin embargo, fue uno de los ejemplos recientes más claros de tensiones
generadas por este método, cuando la dirigencia nacional de Morena nombró al
senador con licencia Gino” Segura como coordinador estatal para las elecciones
gubernamentales de 2027, lo que desató fuerte conflicto interno con acusaciones
de fraude.
En
efecto, durante el anuncio oficial de los resultados, simpatizantes de Rafael
Marín, fundador del movimiento en Quintana Roo, irrumpieron con gritos y
consignas de “¡fraude, fraude!”.
A
pesar de las protestas de sus seguidores, el propio Rafael Marín reconoció
públicamente haber quedado en tercer lugar y acató el resultado, aunque rechazó
explícitamente integrarse al equipo de campaña de Gino Segura. Los otros
aspirantes derrotados -como la alcaldesa Ana Paty Peralta, y Marybel Villegas-
inicialmente mantuvieron silencio.
Analistas
y sectores críticos señalaron el rápido ascenso de Gino Segura como una
designación que impulsó directamente el grupo de Mara Lezama, lo que alimentó
la narrativa de que la encuesta fue una simulación para legitimar una decisión
predeterminada de la cúpula estatal.
Este
episodio ejemplifica perfectamente la paradoja del método de Morena: Mientras
la dirigencia valida el proceso argumentando que encuestas espejo y números
daban el triunfo a Gino Segura, en la práctica expone fracturas internas por
falta de transparencia metodológica que percibieron las bases.
Por
otro lado, el supuesto tercer lugar de Rafael Marín, por debajo de Ana Patricia
Peralta y de Gino Segura, se calificó con dos narrativas opuestas en la opinión
pública y al interior de la Cuarta Transformación.
En
una explicación técnica y desplome demoscópico, para las dirigencias de Morena
y algunas casas encuestadoras independientes, ese tercer lugar fue reflejo de
desgaste real y pérdida de tracción en semanas previas a la definición.
Verá
Usted. Durante agosto, investigaciones periodísticas afectaron la campaña de Rafael
Marín al vincular a uno de sus excolaboradores en Aduanas con presuntas redes
financieras ilícitas. Casas encuestadoras como CE Research y Arias Consultores
reflejaron fuertes caídas en sus mediciones, ubicándolo con menos de 10% de las
preferencias.
Como
fuerza de los aparatos locales, mientras Gino Segura contaba con el impulso del
Gobierno del Estado y Ana Paty Peralta controlaba la estructura del municipio
más poblado -Benito Juárez-), la campaña de Rafael Marín se percibió como esfuerzo
que “empezó tarde”, razón que el propio ex funcionario admitió públicamente. Agregadores
como Polls.mx ya lo colocaban tercero a mediados de agosto, con 19.7% de
simpatías, detrás de 21.8% de Peralta.
Para
simpatizantes fundadores del partido, el resultado se califica como maniobra
estadística para marginar al morenismo histórico y justificar el dominio del
grupo político en el poder, vinculado en sus orígenes al Verde “Ecologista”.
Sectores
afines a “Rafa” Marín cuestionaron la veracidad de datos que presentó la
Comisión de Encuestas de Morena, contrastándolos con sondeos de firmas como
Alius Polls o MetaMetrics, que todavía a inicios de septiembre lo ponían liderando
con más de 35% de las preferencias sobre perfiles oficiales.
Como
paradoja de la identidad partidista, críticos acusan que el ejercicio midió “reconocimiento
de nombre” -donde Peralta y Segura se beneficiaron por la constante exposición
de sus cargos públicos- y no la verdadera lealtad o preferencia de las bases
militantes, lo que terminó relegando al principal fundador de Morena detrás de
una figura ligada externamente al Verde.
¿Cómo
lo calificó el propio Rafael Marín? Aunque en sus redes sociales manifestó
posturas de resistencia, en declaraciones formales ante medios optó por la
institucionalidad, y calificó el resultado con resignación: “En las encuestas
saqué tercer lugar... lo que pasa es que lo empecé tarde”, con lo que descartó interponer
impugnaciones de fraude, pero rechazó categórico sumarse al proyecto de Gino
Segura… ¿O de Mara Lezama?
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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