Ir al contenido principal

¡Burla de Mara resta bonos a Morena y a “Gino”!


                                                                                 Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*

A pesar de la explícita instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum de que aclarara la gobernadora Verde, Mara Lezama, el sonado caso del uso de aeronaves privadas para viajar de manera sospechosa y constante a Estados Unidos, a la mandataria de Quintana Roo se le hizo más cómodo descalificar todos los señalamientos y presionar el público “apoyo” de Morena a su “gobierno” sin ninguna prueba o explicación.

En lo que, a su titular de la Coordinación General de Comunicación, Laura Aguilar Loredo, le pareció más fácil inundar de "bots" las redes sociales y, como siempre, pagar a sus incondicionales de prensa -aunque les descuente un porcentaje-, la mandataria contrarió las indicaciones presidenciales de que, ante señalamientos de esa magnitud, cualquier servidor público debe detallar si usó las aeronaves, por qué motivos, bajo qué condiciones y exactamente con qué recursos se pagaron.

Cuestionada sobre el presunto vínculo de los aviones con la empresa contratista de seguridad Seguritech, Claudia Sheinbaum señaló que “tiene que comprobarse que en efecto fue así”, aunque advirtió que no se pueden asumir conclusiones basándose sólo en notas periodísticas que pudieran carecer de fundamento.

Por su lado, el respaldo sin ninguna prueba a través de un comunicado de la dirigencia de Morena, que encabezan Johana Acosta Conrado y el diputado Jorge Arturo Sanén Cervantes, a favor de la gobernadora Mara Lezama, tras revelarse sus decenas de viajes en aeronaves privadas, tiene una serie de implicaciones en el escenario político local y nacional.

La firma del comunicado, por parte de la supuesta “plana mayor” de Morena en el Estado, a pesar de que Mara Lezama es Verde, busca enviar una señal de cuestionada “unidad interna” y amortiguar el impacto mediático del escándalo, aunque ese arropamiento contrasta con la postura de sus legisladores federales y del Partido del Trabajo, que criticaron los viajes por considerarlos opuestos al principio de “austeridad republicana” de la Cuarta Transformación.

En un adelanto de la pugna por la sucesión de 2027, el conflicto ocurre en medio de tensiones internas por la definición de candidaturas futuras en Quintana Roo, donde figuras como el senador con licencia Eugenio "Gino" Segura y Rafael Marín Mollinedo buscan posicionarse, por lo que Mara Lezama, que busca dónde “colgarse”, calificó los señalamientos como “grilla” derivada del adelanto de tiempos electorales.

Al igual que la siempre cuestionada dirigencia, la gobernadora argumentó que los vuelos fueron de índole estrictamente familiar y pagados con recursos propios, aunque la presidenta Claudia Sheinbaum sugirió esclarecer de forma pública condiciones y financiamiento de los servicios para despejar dudas.

La falta de facturas o contratos públicos que acompañen las declaraciones de Mara Lezama mantiene la presión de partidos de oposición -como el PAN- y de la opinión pública, que exigen auditorías formales para certificar que no existieron conflictos de interés o desvío de recursos estatales

Ahora bien, el impacto del escándalo de los vuelos privados en Morena opera en dos niveles muy distintos, ya que, mientras el control político y electoral del partido sigue intacto, el impacto real se concentra en una severa crisis de congruencia discursiva y fractura de los grupos internos de cara a la sucesión gubernamental.

El daño más evidente es reputacional. Las revelaciones periodísticas, que documentan traslados en jets privados -con costo estimado de hasta 6 mil dólares por hora de vuelo-, chocan directamente con el eje central del discurso de Morena, de que, supuestamente “no puede haber gobierno rico con pueblo pobre”. ¿Le valdrá gorro a su dirigencia en Quintana Roo?  

Aunque la gobernadora asegura que los viajes fueron de carácter familiar y pagados con recursos propios, opinión pública y redes sociales cuestionan abiertamente si el salario de una funcionaria pública es suficiente para costear un gasto calculado en casi 20 millones de pesos.

El escándalo, como era de esperarse, reactivó pugnas internas entre los grupos que buscan la candidatura al gobierno estatal para la sucesión de 2027:

Primero por el bloque de la gobernadora y el Verde “Ecologista”, pues Mara Lezama impulsa fuerte a “Gino” Segura, quien se dice que es propietario de alguno de los aviones involucrados y también aparece en algunos registros migratorios de los vuelos, para ser su sucesor, pero este grupo se debilitó por cuestionamientos de opacidad y sus ligas con el PVEM.

Así, el ala fundadora de Morena -el “Rafismo”- encabezada por Rafael Marín Mollinedo, se mantiene como el más beneficiado por la polémica, pues éste lidera estudios de opinión pública como el perfil más identificado con los valores puros de la 4T y la presidenta Sheinbaum, y gana terreno frente al grupo de la mandataria.

Otra pugna interna es el desmarque de legisladores federales de Morena y PT -como Arturo Ávila y Óscar Cantón Zetina-, que prefirieron distanciarse públicamente exigiendo “cuidar lineamientos éticos”, con lo que evidencian que el supuesto respaldo a la gobernadora no es unánime en todo el movimiento.

Para buena fortuna de Morena, a pesar del costo político en imagen, su hegemonía electoral en Quintana Roo no corre mucho peligro, y encuestas de diversas firmas, seguramente pagadas -como Alius Polls o Rubrum-, lo sitúan con una intención de voto general de 42 a 46% para las próximas elecciones.

Así, la oposición regional -PAN, PRI y Movimiento Ciudadano- continúa muy debilitada y carece de la fuerza estructural para capitalizar el descontento de este escándalo y competir de manera real por la gubernatura.

En este sentido, el verdadero daño para Morena en el Estado no es perder votos frente a la oposición, sino el desgaste de la figura de Mara Lezama, la profundización de las sospechas de favoritismo hacia proveedores de Quintana Roo -como Seguritech- y aumento de la desconfianza ciudadana hacia la autenticidad de la austeridad que promueve el partido.

En la calle y en las redes sociales, el sentir de “Juan Pueblo” -el ciudadano común de Quintana Roo- refleja un contraste muy marcado: Existe una mezcla de profunda indignación discursiva, sospechas generalizadas de corrupción y, al mismo tiempo, una resignación política masiva que no altera las preferencias de voto.

La reacción del ciudadano de a pie se divide en varias posturas, entre ellas de burla e indignación por el "engaño" de la austeridad. En comentarios digitales, mercados y transporte público, la mayor queja es la incongruencia.

La gente recuerda perfectamente el lema de “no puede haber gobierno rico con pueblo pobre”, por lo que, ver que Mara Lezama y su familia vuelan en jets privados con costos de miles de dólares por hora, genera un sentimiento de burla amarga y decepción.

Frases como “la austeridad republicana sólo aplica para los discursos” o ironías sobre si el sueldo de poco más de 100 mil pesos mensuales alcanza para viajar a destinos de lujo como Vail u Orlando, Florida, se han vuelto la constante en el debate popular.

Para los habitantes de Cancún, Chetumal o Playa del Carmen, el escándalo se mide en comparación con sus problemas diarios, toda vez que el ciudadano común cuestiona que, mientras la clase política viaja en jets, la población padece aumento de inseguridad y delincuencia en las calles.

Además, existe molestia debido a que problemas de infraestructura básica, servicios de salud y combate a problemáticas como el sargazo, avanzan muy lento, mientras que los recursos personales y el tiempo de los gobernantes se enfocan en el “jet-set”.

En este sentido, la justificación de Mara Lezama como “madre trabajadora” no convenció a nadie tras argumentar públicamente que los vuelos eran de índole familiar y que tenía que compaginar su labor de gestión con su “rol como madre”, una defensa que generó aún más roces con “Juan Pueblo”,

Así, las verdaderas madres trabajadoras reaccionaron con indignación en redes, señalando que una jefa de familia promedio en Quintana Roo toma un transporte público saturado para ir a los hoteles a trabajar, por ejemplo, y no tiene la opción de alquilar un jet privado de 6 mil dólares por hora.

Lamentablemente, pese al enojo por el estilo de vida de sus gobernantes, el ciudadano común opera bajo una lógica de resignación. El razonamiento generalizado de gran parte de la base popular es que “todos los políticos roban o tienen lujos, pero, al menos, éstos me dan apoyos económicos”.

Ante los programas sociales federales y la falta de una oposición creíble -PRI y PAN se perciben históricamente como “lo mismo o peor”-, el llamado “Juan Pueblo” critica duramente los vuelos privados de Maya Lezama y familia en la plática diaria, pero no planea castigar a Morena en las urnas.

Por otra parte, el desenlace del escándalo de los vuelos privados de la mandataria y la situación de las empresas involucradas, perfila un camino de “control de daños” institucional, más que de consecuencias penales, basándose en la dinámica tradicional del sistema político actual.

¿Llegará Mara Lezama a probar sus dichos? Es poco probable que presente facturas o estados de cuenta detallados al público. Seguramente mantendrá una estrategia de defensa basada en declaraciones de prensa y mensajes en redes sociales por las siguientes razones:

Una estrategia de “carpetazo” discursivo, donde ya fijó su respuesta: Los vuelos fueron familiares, pagados con su dinero, y la cifra del reportaje de investigación “no es real” porque implicaría estar de vacaciones un año entero. Políticamente, los gobernantes apuestan a que el ciclo de noticias diluya el tema antes de verse obligados a transparentar cuentas bancarias personales.

Otra razón en el “paraguas” presidencial: Al haber declarado la presidenta Claudia Sheinbaum que “tiene que comprobarse primero” si hubo delito y dar por buena provisionalmente la respuesta de Mara Lezama, la presión interna de Morena disminuye un poco.

En un escenario más formal, el Gobierno del Estado remitirá cualquier aclaración a revisiones rutinarias de la Secretaría de la Contraloría local o a las declaraciones patrimoniales -suelen tener apartados de reservados para el público por motivos de “seguridad”-, con lo que argumentarán que “ya se cumplió con la ley”, pero sin abrir los documentos al escrutinio ciudadano.

¿Qué pasará con las sospechosas empresas aéreas? El foco central del escándalo radica en PABE-TAX, empresa de taxis aéreos que operó los aviones Gulfstream (matrículas XA-PKR y XA-GLF) y que está directamente vinculada a Grupo Seguritech, uno de los contratistas de seguridad más grandes e importantes del Gobierno de Quintana Roo.

Lo que ocurrirá con ellos se resumirá en blindaje comercial y legal: Seguritech y su filial aérea PABE-TAX difícilmente perderán contratos vigentes o enfrentarán consecuencias jurídicas automáticas. Legalmente, una empresa privada de transporte tiene derecho de rentar sus servicios a particulares. Mientras los pagos aparezcan transferidos desde cuentas privadas -y no del erario-, la ley no cataloga el acto como desvío de recursos.

Aunque judicialmente sea difícil de castigar, éticamente queda la sospecha de un conflicto de interés o “pago de favores”, donde el contratista del Estado facilite vuelos a precios preferenciales o mediante esquemas opacos a la gobernante que le asigna los contratos de seguridad.

Otro anticipo: PAN y legisladores de oposición impulsarán exhortos ante la Fiscalía Anticorrupción para revisar los contratos de seguridad del Estado, pero, al estar alineadas las instituciones fiscalizadoras locales con el Congreso del Estado, de mayoría morenista, estas revisiones suelen resolverse con un dictamen de que “no se encontraron anomalías”.

Lo único que cambiaría a corto plazo es que el grupo empresarial mantendrá un perfil extremadamente bajo, y evitará que Mara Lezama o sus familiares vuelvan a figurar en bitácoras de sus aeronaves para detener el flujo de filtraciones de datos migratorios a medios nacionales.

(Permitida la copia, publicación o reproducción total o parcial de la columna con crédito para el autor)

 

*Luis Ángel Cabañas Basulto es un periodista con más de 49 años de experiencia como reportero, jefe de información, editor y jefe de redacción de varios medios de comunicación, además de haber fungido como jefe de información de dos ex gobernadores y tres ex presidentes municipales, y escribir cinco libros, uno de ellos pendiente de publicar.

Titulado como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019, 2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias. 

Información completa sobre el currículum vitae, en este link:

https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

Comentarios

Entradas populares de este blog

Opción para Mara Lezama, ¡solicitar licencia!                                                                                       Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO* Aunque la gobernadora Verde, Mara Lezama no ha manifestado su intención de solicitar licencia, sino optar por una estrategia de confrontación de datos y contención pública mediante comunicados sobre sus escandalosos, no justificados vuelos al extranjero, quien sí está bajo un esquema de licencia indefinida es su abanderado a la gubernatura, Eugenio “Gino” Segura Vázquez, señalado en las investigaciones por compartir bitácoras de vuelo. Ante el revuelo nacional que levantó el reportaje de Reforma, sería políticamente adecuado que la aún mandataria solicitara licencia, ya que, e...
¡Aparente despido en SESA y defensa de Mara!                                                                                       Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO* No, no fue Flavio Carlos Rosado, y a unque legal y administrativamente persiste la pesquisa por los medicamentos caducados de Servicios Estatales de Salud (SESA) en Subteniente López contra su director administrativo, Álvaro Arturo Cruz Mena; su encargado de almacén, Luis Enrique Velázquez, y el jefe de Departamento adscrito al área de Adquisiciones, Manlio Hoy Brito, aparentemente ya hubo un primer despedido. Se trata del director de Administración y Servicios, Guillermo Alberto Pinto Aguilar -se dice que el mismo se retiró., en tanto...
¡Nuevo, millonario escándalo de Mara y SESA!                                                                                       Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO* Con silencio cómplice del titular de SESA, Flavio Carlos Rosado, el gobierno Verde de Mara Lezama erogó sospechosamente más de mil 200 millones de pesos para arrendar unidades médicas móviles “Salud para Todos” a la empresa FMedical, propiedad de Fernando Padilla Farfán y Mario Manuel Guerra Mabarak, cercanos a hijo de AMLO, cuando resultaba más apropiado comprar, lo que generó intenso debate sobre uso de recursos públicos frente a carencias del sistema de salud. La inversión ocurrió desde 2024, aunque con contratos recientes por más de 400 millones de pesos a través de los Servi...