¡Desconfianza total hacia autoridades contra Mara!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Las autoridades deberían actuar
legalmente contra la gobernadora Verde, Mara Lezama, ya que la legislación
mexicana, en materia de responsabilidades administrativas, prohíbe
estrictamente a los servidores públicos recibir “regalos, servicios, favores o
beneficios” de contratistas activos de gobierno, ya que compromete su
imparcialidad, por lo que constituye delito.
Sin embargo, aunque el estatus actual
de los sospechosos vuelos privados de la mandataria a Estados Unidos se
encuentra en fase de confrontación de versiones y revisión preliminar, la
Federación no espera que Mara Lezama “acepte su responsabilidad”, sino que,
lamentablemente, de entrada, respalda la defensa de la gobernadora y condiciona
cualquier investigación formal a que se demuestre lo contrario.
¿Por qué hablar de Federación y no de
Quintana Roo? Ante las múltiples dudas,
explicamos, la investigación del escándalo por los cuestionados vuelos, que impulsan
denuncias de legisladores, estará a cargo de tres autoridades de aquel nivel en
los ámbitos administrativo, de fiscalización y penal, encabezada por la Secretaría
Anticorrupción y Buen Gobierno, antes de la Función Pública.
La
dependencia, del nivel federal, se encargará administrativamente de decidir si
existe conflicto de interés o evolución patrimonial injustificada, ya que legisladores
de la oposición solicitaron formalmente profundizar en señalamientos de que
aeronaves utilizadas pertenecen a Grupo Seguritech, proveedor activo del Gobierno
de Quintana Roo.
Otra
instancia responsable es la Auditoría Superior de la Federación, órgano técnico
especializado encargado de revisar la Cuenta Pública, a la que se le requiere
fiscalizar si hubo desvío de recursos públicos federales directa o
indirectamente vinculados con los traslados.
Por
último, se incluyen la Fiscalía General de la República-Fiscalías
Anticorrupción, en caso de que en las auditorías administrativas se detectaran indicios
de los delitos de cohecho, peculado o uso ilícito de atribuciones y facultades,
realizarán la investigación penal pertinente.
Aunque
sólo sirven para lo mismo que “La Carabina de Ambrosio”, la Auditoría Superior
de Quintana Roo y la Secretaría “Anticorrupción” del Estado también tienen
facultades concurrentes para indagar el uso de recursos y el actuar de Mara
Lezama desde su gestión previa como alcaldesa de Cancún.
¿Y
sabe Usted porqué se supone que no intervendrían éstas, sino la Federación? Muy
sencillo: En todo Quintana Roo existe profundo escepticismo y marcada falta de
confianza en que las autoridades estatales realicen una investigación imparcial
por una serie de factores políticos e institucionales que alimentan la
desconfianza ciudadana y de la oposición.
Estos
factores de desconfianza, incluyen la total y abierta subordinación política de
la XVIII Legislatura del Congreso del Estado con Mara Lezama, tal que, con una
mayoría absoluta de Morena y aliados, sostiene una relación de total cercanía y
sintonía política con ella e, históricamente, los congresos locales con
mayorías oficialistas actúan como escudo político y evitan abrir comisiones
especiales de investigación o comparecencias incómodas para el Ejecutivo.
Otro
factor es que la otrora Secretaría de la Contraloría, ahora Secretaría
“Anticorrupción” de Quintana Roo, a cargo de Reyna Arceo Rosado, depende
directamente de la propia Mara Lezama, mientras la Fiscalía General del Estado,
con Raciel López Salazar, y la Fiscalía “Anticorrupción”, con Edgar Ramírez
Morales, se perciben como órganos alineados al grupo en el poder, lo que descarta
expectativas de una indagatoria rigurosa e imparcial.
Además,
aunque la Auditoría Superior de Quintana Roo, que encabeza Miguel Zogby Cheluja
Martínez, tiene el mandato técnico de revisar el gasto de las dependencias, pero
su titular lo designó el Congreso, por lo que se considera que carece de la
autonomía real necesaria para fiscalizar de forma objetiva posibles
triangulaciones de recursos que denuncian los reportes periodísticos.
Por
estas razones, legisladores de oposición y organizaciones civiles decidieron
saltarse las instancias de Quintana Roo y, apostar por completo a que Auditoría
Superior de la Federación y dependencias del Gobierno Federal atraigan e
investiguen el escándalo
Así
las cosas, a nivel federal se presentaron exigencias y denuncias formales, pero
el Ejecutivo Federal, como se sabe, adoptó postura de verificación previa antes
de que los órganos de fiscalización inicien auditorías o procedimientos
definitivos.
Por
su parte, legisladores federales del PAN, como la senadora Mayuli Martínez y el
diputado Ernesto Sánchez, solicitaron formalmente una investigación a
Anticorrupción federal, y a la Auditoría Superior de ese nivel esclarecer el
origen de los recursos financieros y determinar si hay conflicto de interés con
el Grupo Seguritech, proveedor aéreo de Quintana Roo.
En
su “Mañanera”, la presidenta Claudia Sheinbaum solicitó verificar primero los
datos de la investigación periodística antes de fincar responsabilidades
directas, pero que la gobernadora aclare las condiciones de los viajes
y comprobar de forma contundente si utilizó aeronaves ligadas a un proveedor
del gobierno.
En
respuesta, Mara Lezama emitió un posicionamiento público negando categóricamente el uso de recursos del erario y que los vuelos privados internacionales fueron
de carácter estrictamente familiar y cubiertos con recursos propios, en tanto
cuestionó las cifras publicadas -que reportan entre 43 y 97 vuelos-, las que calificó
de imposibles para su agenda laboral.
¿Qué
sigue jurídicamente? La ASF y Anticorrupción ya cuentan con los escritos de la
oposición, aunque, por los tiempos legales de fiscalización pública, la
apertura de expedientes formales de auditoría suele integrarse en las
revisiones de las Cuentas Públicas en curso, salvo que presión política u
órdenes directas obliguen a una auditoría especial inmediata.
Por
su parte, la mandataria emitió su postura, donde aceptó públicamente haber
realizado vuelos privados, pero negó tajante el número reportado por la prensa
y, principalmente, cualquier desvío de recursos o delito, ya que sostuvo que
los traslados fueron de carácter familiar y financiados estrictamente con
recursos propios acumulados con décadas en la iniciativa privada.
Claudia
Sheinbaum adoptó una postura de cautela que se califica como espaldarazo
político por replicar la versión de Mara Lezama: “Ella ya explicó que fueron
con sus recursos personales” y advirtió que los señalamientos de la
investigación de Reforma, POPLab y Connectas “tienen que comprobarse”
fehacientemente, antes de emitir postura condenatoria o iniciar sanciones.
Las
denuncias del PAN están en las oficialías de partes de la Auditoría Superior de
la Federación y de la Secretaría Anticorrupción, con estatus de análisis de
procedencia. Jurídicamente, el gobierno no detendrá sus operaciones por la
denuncia; los auditores evaluarán si las pruebas de la oposición aportan
contratos o transferencias específicas que involucren recursos federales o al
proveedor Grupo Seguritech antes de abrir una auditoría especial.
En
resumen, la Federación dio inicialmente por buena la aclaración de Mara Lezama.
El balón está ahora en cancha de denunciantes y las unidades de inteligencia
financiera o de auditoría, que tendrían que aportar pruebas documentales
contundentes -facturas, bitácoras oficiales o triangulaciones de dinero público-
para desmontar la defensa de “financiamiento propio” que sostiene la mandataria
y obligar al Gobierno Federal a actuar.
Lo
que más debiera preocuparle a la mandataria es el conflicto de interés, núcleo
central del escándalo y argumento legal más sólido de la oposición, pues se
fundamenta en que, mientras Mara Lezama realizaba sus traslados familiares, su
gobierno beneficiaba masivamente a la misma red empresarial dueña de los
aviones.
El
estatus de esta vertiente del caso se resume en el vínculo comprobado -la red empresarial-,
pues las investigaciones periodísticas revelan coincidencia directa de nombres
y empresas: Al menos 43 de los viajes internacionales se realizaron en dos
aeronaves Gulfstream G200 (matrículas XA-PKR y XA-GLF), pertenecientes a la
empresa de taxis aéreos PABE-TAX.
El
apoderado legal de PABE-TAX es el mismo representante legal de Seguritech
Privada y de su subsidiaria Picorp de México, como parte del conglomerado
encabezado por el empresario Ariel Zeev Picker Schatz Ariel Picker, con cuya
empresa Seguritech ha sido objeto de numerosos cuestionamientos mediáticos,
investigaciones periodísticas y revisiones de organismos civiles en México en torno a opacidad de sus contratos
gubernamentales, sobreprecios y fallas en su infraestructura
tecnológica.
Para
oposición y analistas, la defensa de Mara Lezama -“yo pagué los vuelos con mi
dinero”- no elimina el conflicto de interés, ya que su gobierno entregó por
adjudicación directa contratos históricos a esa misma firma:
Contrato
C4 y C5 (febrero de 2023), otorgado a Seguritech Privada por 2,211 millones de
pesos para el sistema integral de seguridad e integración tecnológica, vigente
hasta 2027; de mantenimiento (agosto de 2023), esquema multianual de soporte a
la infraestructura de videovigilancia por 580.5 millones de pesos; y estudios
para penal (noviembre de 2023), asignado a Picorp de México por 77.5 millones
de pesos para preinversión de una cárcel en Cancún.
En
total, el gobierno de Mara Lezama destinó más de 2,869 millones de pesos en
adjudicaciones directas a este grupo.
Ante
la sospecha de cohecho o tráfico de influencias, los denunciantes señalan que,
incluso, si la gobernadora pagó, es necesario auditar si recibió tarifas
preferenciales, horas de vuelo gratuitas o prebendas como contraprestación
oculta por los contratos multimillonarios.
Como
doble moral, críticos de gobierno señalan la contradicción de adquirir
helicópteros para seguridad pública con dinero del erario a través de
Seguritech, mientras, de forma paralela, la mandataria utiliza los jets
privados de la misma organización.
¿Qué
ha pasado con la investigación de este punto? De momento, el conflicto de
interés está congelado en la cancha política: La gobernadora califica los
señalamientos de nexos indebidos como “falsos”, pero evade transparentar
públicamente facturas de pago, bitácoras o método de contratación de las
aeronaves.
La
Secretaría Anticorrupción federal recibió denuncia específica por conflicto de
interés, pero, dado el respaldo político inicial de la presidenta hacia Mara Lezama,
el estatus se mantiene únicamente en “revisión de elementos” sin haberse
suspendido a ningún funcionario ni congelado licitaciones.
A
todo esto, el argumento matemático de oposición y prensa de investigación
(Reforma) para sostener que las cuentas de la gobernadora no cuadran bajo su
lógica de “financiamiento propio”, es una comparación de ingresos y gastos,
debido a una disparidad en el desglose comparativo de las cifras del escándalo.
Así,
según la Plataforma Nacional de Transparencia, las percepciones de Mara Lezama
como sueldo mensual neto son 102,598 pesos, y el sueldo bruto, 143,463 pesos,
con un aguinaldo anual neto de 200,855 pesos, para un ingreso total anual neto estimados
de 1.4 millones de pesos oficiales al año.
En
tanto, sobre el costo de los vuelos privados, la investigación periodística
analizó de forma conservadora un paquete de 69 vuelos hacia destinos de Estados
Unidos -como Vail, Orlando, Houston, Washington y Denver- desde 2019 a la fecha.
El costo total estimado es de 1 millón de dólares -unos 20 millones de pesos.
Vuelo
Cancún a Vail, Colorado (marzo de 2024), 30,000 dólares, cerca de 540,000 pesos-
por un sólo trayecto, y vuelo Cancún a Washington D.C. (marzo de 2023), valorado
en 24,000 dólares, unos 430,000 pesos.
La
estimación de 20 millones de pesos no incluye las tarifas por noches de
pernocta de las aeronaves ni los “vuelos ferry” -traslados logísticos vacíos
del avión-, factores que podrían duplicar el costo real total.
Ante
esta brecha, Mara Lezama argumenta que su patrimonio familiar no se limita a su
salario público actual y sostiene que cuenta con
recursos privados legítimos acumulados 30 años en el sector privado y medios de
comunicación, antes de ingresar a la política como alcaldesa de Cancún en 2018.
Para
su mala fortuna, la oposición insiste en que, para cerrar esta brecha de dudas,
la gobernadora debe presentar públicamente las transferencias bancarias y las
facturas a emitidas a su nombre por PABE-TAX o Seguritech, demostrando que pagó
tarifas comerciales reales y no simbólicas a cambio de favores políticos.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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