¡“Lucha” de cuestionados aspirantes a diputados!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Sólo
“superado” por la alcaldesa con licencia de Felipe Carrillo Puerto, Maricarmen
Hernández Solís, el homólogo de ésta en Tulum, Diego Castañón Trejo, figura
entre los aspirantes más cuestionados para la diputación federal por el
Distrito II de Quintana Roo de 2027, lo que buscan a través del proceso interno
de Morena, donde se suman otros “fuertes” suspirantes.
En
efecto, este Distrito, con sede en Chetumal, es uno de los más disputados del
Estado por agrupar a municipios estratégicos del centro y sur de
Quintana Roo: Othón P. Blanco, Carrillo Puerto, José María Morelos, Bacalar y
Tulum.
Quienes
destacan en la contienda interna de la coalición oficialista son, además de Castañón
Trejo y Mary Hernández, Erik Noé Borges Yam -alcalde, líder político regional
de Morelos-, José María Chacón Chablé (diputado local con perfil activo en la
Zona Maya) y Wilma del Carmen Contreras Canto, empresaria chetumaleña y
presidenta del Consejo Coordinador Empresarial de Chetumal, quien formalizó su registro
a principios de mes.
Por
el momento, los partidos de oposición -como PAN, PRI y Movimiento Ciudadano-
siguen definiendo sus métodos de selección interna de cara al arranque de las
precampañas oficiales calendarizadas por el Instituto Nacional Electoral del 4 de enero al 12 de febrero próximos.
Para
el Distrito I -con cabecera en Playa del Carmen y municipios de la zona norte,
como Solidaridad, Cozumel, Lázaro Cárdenas e Isla Mujeres-, el proceso interno
de Morena también concentra gran interés frente a los procesos.
Los
perfiles más destacados que se han registrado formalmente u operan activamente
como aspirantes a la coordinación distrital federal son la alcaldesa de Isla
Mujeres, Atenea Gómez Ricalde, quien formalizó su registro en línea buscando
una diputación en el Congreso de la Unión.
Otros
dos son Fabiola Palma, militante y figura activa que aspira a la postulación
oficial de la coalición y Antón Augusto Bojórquez Mackay, cuadro político que
completó su registro formal ante la plataforma de Morena en busca de encabezar
el distrito norteño. Ambos son de Playa del Carmen.
Por
su parte, el bloque aliado del Verde “Ecologista” impulsa con fuerza a perfiles
como la diputada local María José Osorio Rosas -vinculada a Playa del Carmen- y
Renán Sánchez Tajonar (con fuerte arraigo en Cozumel). El Consejo Nacional de
Elecciones de Morena dictaminará los registros aprobados de manera definitiva a
más tardar el 31 de diciembre, previo a las precampañas oficiales
calendarizadas por el INE.
Ahora
bien, las aspiraciones de Castañón Trejo se cuestionan en opinión pública,
sector empresarial y círculos políticos de Quintana Roo, por una seria de
desventajas y señalamientos en la crisis de inseguridad en Tulum, denuncias de extorsión
y corrupción administrativa, falta de arraigo territorial en el Distrito II, y
presión económica y desgaste político
En
el primer caso, analistas y medios locales señalan que, bajo su gestión, Tulum
se ha visto afectado por recrudecimiento de violencia y delincuencia
organizada. Eventos críticos, como la ejecución previa de su secretario de
Seguridad Ciudadana, se exponen frecuentemente como muestras de debilidad
institucional en contener el crimen.
Respecto
a la percepción ciudadana, aunque el edil ha declarado en recientes entrevistas
que los índices de delincuencia han disminuido hasta 90%, lo que críticos y
opositores contrastan con las estadísticas de incidencia delictiva de Tulum.
Sobre
acoso fiscal al turismo, el sector comercial y de prestadores de servicios turísticos
denuncian públicamente una red de cobros excesivos, multas injustificadas y
extorsiones por parte de las direcciones de Fiscalización y Protección Civil.
Si
bien el Ayuntamiento intentó mitigar el impacto separando de su cargo a decenas
de policías y fiscales por malas prácticas y presunto cohecho, la persistencia
de estos escándalos ha dañado la imagen de la administración ante opinión
pública y empresariado local.
El
tema más sonado es su desconexión con la cabecera del Distrito II, Chetumal,
que abarca municipios eminentemente rurales y del sur profundo, como Morelos,
Carrillo Puerto y Bacalar, cuando que el origen y carrera política de Castañón Trejo
están plenamente anclados en Tulum, en zona norte-centro.
Así,
líderes políticos y vecinos de la zona maya y del sur de Quintana Roo
argumentan su falta de arraigo e identidad con problemáticas locales del sur
profundo, señalando que sus intereses están volcados a dinámicas externas,
ajenas a las necesidades reales de los habitantes de una región tradicional de
ese Distrito.
Finalmente,
como efecto de la crisis turística, se le atribuye falta de capacidad para
enfrentar desafíos económicos y del sector hotelero, tales como cierre de
negocios, incertidumbre laboral y polémicas por la privatización de accesos a
playas públicas.
Lo
peor de su caso es el llamado efecto “Chapulín”, pues colectivos ciudadanos y
medios de información le cuestionan buscar saltar a la diputación del Congreso
de la Unión antes de consolidar y resolver los problemas urgentes de su actual
encargo, lo que genera desgaste político frente al electorado, que exige
rendición de cuentas e institucionalidad.
Por
su parte, las aspiraciones de “Mary” Hernández también arrastran un desgaste
político considerable, toda vez que, al frente de Carrillo Puerto desde 2021,
su gestión en el corazón de la Zona Maya es blanco de severas críticas,
cuestionamientos financieros y reclamos directos.
Los
principales señalamientos en su contra incluyen, sobre todo, cuentas públicas e
irregularidades financieras; promesas incumplidas y reclamos ciudadanos; persistencia
de la pobreza y rezago social; acusaciones de nepotismo y redes de influencia familiares;
y contraste de estilo de vida y crecimiento patrimonial.
Sobre la administración de dineros públicos, la Auditoría
Superior de la Federación detectó millonarias inconsistencias en su
administración. Se le exige aclarar más de 27 millones de pesos y señalamientos
de la cuenta pública 2024 elevan las inconsistencias de fondos federales a más
de 46 millones destinados originalmente a infraestructura social y seguridad
pública. Sus críticos afirman que busca el fuero en la diputación para blindarse
a posibles responsabilidades penales derivadas de estos desfalcos.
En
obras fantasmas o inconclusas, durante sus recorridos recientes para
posicionarse en el Distrito, los habitantes de Carrillo Puerto le recriminan
promesas de campaña sin cumplir.
Uno
de los incidentes más virales ocurrió cuando vecinos la confrontaron
airadamente por el atraso crónico del comprometido Parque Ecológico -debía
entregarlo en sus primeros 100 días de gobierno-, forzando a la alcaldesa a
evadir los cuestionamientos y retirarse del lugar.
Sobre
calles y servicios públicos deficientes, en redes sociales y comités vecinales
persisten quejas constantes por pésimo estado de pavimentación y falta de
alumbrado eficiente en colonias periféricas de la cabecera, contrastando con su
narrativa oficial de avances estructurales.
Además,
a pesar de sus dos periodos consecutivos como alcaldesa, Carrillo Puerto sigue
como uno de los municipios con mayor marginación de Quintana Roo. Críticos de
su postulación exponen datos oficiales de la Secretaría del Bienestar, que
muestran que más de 90% de la población continúa viviendo en condiciones de
pobreza o rezago social.
En
torno al nepotismo, se le señala constantemente haber convertido la estructura
municipal en patrimonio familiar. Su hermano, David Hernández Solís, funge como
alto operador en el Comité Estatal de Morena, y medios de comunicación locales
lo acusan de actuar como intermediario para favorecer redes de asignación de
contratos públicos y tráfico de influencias aprovechando los cargos de su
familia en el sur del Estado ¡y quiere ser alcalde!
Sobre
incongruencia con la austeridad, opositores políticos y portales de opinión
pública cuestionan frecuentemente el incremento desproporcionado del patrimonio
personal de Mary Hernández y su familia desde que asumió el poder,
caracterizado por fiestas ostentosas y vehículos de alta gama, lo que choca
directamente con la bandera de “austeridad republicana” que promueven Morena y
aliados.
A
diferencia de los alcaldes Diego Castañón o Mary Hernández, quienes cargan con
el desgaste directo de administrar recursos públicos y gobernar municipios con
altos índices de violencia o marginación, la postulación de la empresaria Wilma
del Carmen Contreras presenta desventajas y señalamientos de distinta
naturaleza, principalmente vinculados a su falta de trayectoria en la
izquierda, perfil eminentemente empresarial y reciente inserción en política.
Entre
los principales cuestionamientos y debilidades que enfrenta de cara al proceso
interno de Morena son ausencia de trayectoria política y militancia base; choque
ideológico con los principios de la 4T; percepción pública de sumisión y “palera”
del poder; y falta de presencia y conocimiento en la zona rural del Distrito.
Sobre
el estigma de “oportunismo”, sectores de la militancia fundadora y las bases
más radicales de Morena en el Sur ven con recelo su inscripción. Al no tener un
historial de lucha social, militancia de izquierda o participación previa en la
estructura del partido, se le señala en círculos internos de querer aprovechar
las siglas de la coalición oficialista sólo como plataforma de ascenso personal
y de grupo.
Mientras
sus contrincantes dominan estructuras territoriales masivas y operan con el
aparato de los gobiernos municipales, Contreras Canto carece de una red de
operadores políticos propia en las secciones electorales de las comunidades
rurales de la Zona Maya y el sur profundo del Distrito.
Como
presidenta del Consejo Coordinador Empresarial y ex presidenta de la Asociación
Mexicana de Mujeres Empresarias, su perfil contrasta drásticamente con la
narrativa tradicional de Morena, que prioriza clases populares bajo la máxima
de “por el bien de todos, primero los pobres”. Sus detractores en el partido
argumentan que su agenda legislativa respondería más a intereses
macroeconómicos de las cámaras patronales que a las necesidades de comunidades
vulnerables.
En
su papel como lideresa del CCE, ha defendido fuertes inversiones
multimillonarias, como el Perfect Day de Royal Caribbean en Mahahual, llegando
a criticar a grupos ecologistas y opositores locales, lo que generó fricciones
con sectores sociales que priorizan activismo ambiental sobre desarrollo
comercial a gran escala.
Sobre
su alineación absoluta con el Gobierno del Estado, plataformas digitales y
redes sociales, portales y ciudadanos independientes critican su excesiva
cercanía y constantes elogios al gobierno de la viajera Mara Lezama. Se le
tacha informalmente en foros de opinión actuar como “palera” o satélite de
gobierno, sugiriendo que su incursión electoral está pactada desde la cúpula
estatal para dividir el voto en la lucha del sur o desplazar a los liderazgos
genuinamente locales de Morena.
Finalmente,
si bien es conocida y respetada en círculos económicos, comerciales y de clase
media-alta de Chetumal, su figura es prácticamente desconocida en las zonas
rurales e indígenas de municipios del Distrito II, como Morelos, Carrillo
Puerto y Bacalar.
Sus
críticos aseguran que carece de la sensibilidad necesaria para conectar con el
electorado del campo y que su visión del desarrollo está excesivamente
centralizada en el área urbana de Othón P. Blanco.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:

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