¡Fracasa Mara con munícipe que “asfixia” a IP!
Lo que se califica como rotundo
fracaso de apoyo al Verde “Ecologista”, la gobernadora Mara Lezama, jugó el
papel político de respaldo absoluto, legitimación y blindaje fundamental para
consolidar a Diego Castañón Trejo como presidente municipal de Tulum, donde empresarios
y comerciantes lo acusan de severa ola de acoso fiscal, multas
desproporcionadas y clausuras injustificadas.
La persecución a la iniciativa
privada está a cargo de fiscales municipales y autoridades estatales, lo que califican
los afectados como extorsión institucionalizada o “cobro de piso fiscal” que
asfixia a su sector en medio de la caída en la ocupación turística y afectaciones
por el sargazo.
Según denuncian, como modus operandi,
las autoridades de Castañón Trejo aprovechan cualquier ambigüedad en
reglamentos para imponer sanciones excesivas, que incluye la exigencia de pagos
exclusivamente en efectivo.
Así, reportan cobros de hasta 540 mil
pesos por trámites ordinarios -como cambios de nombre en licencias de
funcionamiento- con la obligatoria condición de pagar en efectivo en cajas
municipales, lo que hace sospechar “lavado” de dinero y cohecho.
Como multas desproporcionadas por
letreros y publicidad, pequeños comercios y barberías del centro de Tulum
reportan cobros de hasta 60 mil pesos sólo por colocar letreros exteriores,
obligándolos a retirar su publicidad por no poder costear las licencias.
En modificación arbitraria de giros
comerciales, denuncian los negocios que la Dirección de Comercio altera sus
giros comerciales -como cobrando a un club de tenis tarifas correspondientes a
ferreterías- para inflar los derechos de recolección de basura, elevando los
costos de 27 mil a 229 mil pesos de forma injustificada.
Además, con falsos operativos
sanitarios, inspectores de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios
(DPRIS) e impostores de la Cofepris del Estado -¡otra vez SESA!- condicionan la
no clausura de restaurantes y hoteles a cambio de pagos periódicos e
irregulares de entre 20 mil y 50 mil pesos.
Como publicamos, tras reportajes de
medios nacionales como Milenio Diario y Azteca Noticias, la Secretaría de Salud
del Estado removió de su cargo a Emigdio Morales Mezquita, titular de la
ventanilla de la DPRIS, por operar una red de extorsión sanitaria.
A todo esto, una organización ciudadana
conformó el colectivo Tulum Unido -agrupa a cientos de empresarios y habitantes-
para exigir formalmente al Ayuntamiento transparencia en la emisión de
licencias y detener su abusiva burocracia.
Por su parte, organismos como la
Canaco Servytur solicitó formalmente al alcalde Diego Castañón Trejo una
prórroga y facilidades en el pago de impuestos municipales para evitar
desempleo y cierre definitivo de locales.
Ahora bien, el apoyo estratégico de
Mara Lezama se dividió en tres momentos clave de la trayectoria de Castañón
Trejo, el primero de ellos el ascenso inicial del munícipe por sustitución, en marzo
de 2023, cuando se dio una designación inmediata tras el fallecimiento del
entonces alcalde Marciano Dzul Caamal, y el entonces tesorero municipal asumió
la suplencia.
Como legitimación política, como se
recordará, desde la sesión solemne para despedir a Dzul Caamal, la gobernadora
manifestó de manera pública e inmediata su respaldo irrestricto hacia Castañón
Trejo, cerrando el paso a fracturas o disputas de poder dentro del Cabildo y de
Morena.
El segundo momento, con “blindaje”
ante la rebelión política y como freno a la disidencia en noviembre de 2023,
surgieron tensiones internas de grupos políticos locales -incluso facciones
ligadas a la vieja guardia de Tulum- que buscaban frenar la continuidad de
Castañón Trejo.
Sin embargo, en un mensaje de control,
Mara Lezama desactivó esa “rebelión” mediante la difusión de reuniones
estratégicas junto al alcalde interino, en señal clara a la militancia de que
Castañón Trejo era el candidato bendecido por el Ejecutivo estatal para las
elecciones posteriores.
Por último, en un impulso a la
candidatura oficial y ratificación de Castañón Trejo, dio a éste su respaldo en
las urnas a pesar de que la oposición y diversos sectores señalaron
irregularidades en su gestión, pues la mandataria impulsó decididamente su
postulación a través de la coalición oficialista.
Con ese cobijo político y
estructural, Castañón Trejo ganó los comicios de junio de 2024 y rindió
protesta para el periodo 2024-2027 ante la mandataria, en una alianza en la que
ésta aseguró que el Ayuntamiento de Tulum operaría bajo un modelo de alineación
directa -triángulo perfecto”- entre el gobierno estatal, el legislativo y el
municipal.
Sin
embargo, Castañón Trejo vive intenso escrutinio y cuestionamiento, con
empresarios locales y diversos reportajes de investigación que lo señalan
directamente como responsable de permitir, fomentar o no frenar la red de
extorsión institucionalizada en su administración.
Ante
la presión mediática y protestas del sector comercial, el funcionario maneja
una postura ambivalente entre la acusación directa de complicidad y acciones
tardías de contención política.
En
este sentido, con señalamientos directos de complicidad, los sectores afectados
afirman que es imposible que el alcalde ignore las irregularidades ante la
escala y centralización de cobros.
Las
principales críticas a su “gestión” incluyen fomento al acoso fiscal, ya que las
direcciones municipales modificaron giros comerciales para multiplicar el cobro
de derechos -como la basura- y fijaron multas de cientos de miles de pesos en
plena crisis turística.
En
uso de las arcas para cobros sólo en efectivo, se le cuestiona duramente
permitir que las cajas oficiales del Ayuntamiento exijan hasta 540 mil pesos
exclusivamente en “cash”, método que los empresarios asocian con “lavado” de
dinero y cohecho al amparo de su gobierno.
Por
todo lo anterior, diversos medios nacionales e investigaciones especiales de
Azteca Noticias lo bautizaron como “El alcalde de Tequila II”, debido a la
similitud de su gestión con otros gobiernos locales asfixiados por la
corrupción y clausuras arbitrarias a comercios.
Para
mitigar el escándalo político e indignación de colectivos, como Tulum Unido,
Castañón Trejo recurrió al cese de funcionarios de nivel medio e inspectores,
argumentando política de “cero tolerancia”, entre ellos 9 funcionarios de áreas
operativas de Fiscalización, Protección Civil y Bomberos, tras comprobarse
extorsiones y cobros no regulados.
Asimismo,
desbancó al jefe policial municipal luego de que pescadores y prestadores de
servicios denunciaran retenes agresivos y abusos de autoridad en zonas
costeras.
No
obstante, las presiones aumentaron drásticamente por situaciones críticas en su
equipo de confianza, entre ellas la detención de su Tesorero, Vicente Aldape
Moncada, pieza clave en la recaudación fiscal, a quien detuvo la Guardia
Nacional en el aeropuerto de Cancún, cuando intentaba abordar un vuelo con armas
y maletas llenas de dinero en efectivo rumbo a Monterrey.
Y
mientras el comercio local exige estímulos y prórrogas fiscales para
sobrevivir, el cabildo de Castañón aprobó un endeudamiento público por 76
millones de pesos, lo que generó la renuncia y el ausentismo de regidores que
se negaron a avalar la medida.
En
resumen, para la comunidad empresarial, el papel de su alcalde ha sido permitir
operar una red recaudadora abusiva y, posteriormente, actuar como gestor de
contención política, sacrificando a inspectores y directores de área para
limpiar la imagen de su “gobierno” ante el impacto mediático nacional.
Castañón
Trejo llegó a la alcaldía por sorpresivo golpe de azar político y posterior
reelección cobijada por Morena, pues ni es originario de Tulum ni tiene larga
trayectoria arraigada en la base social del municipio; su origen combina el
deporte profesional, el sector empresarial y el padrinazgo político.
Así,
su historia se divide en sus orígenes y los dos momentos clave que lo
convirtieron en alcalde, ya que “saltó” del fútbol a la política tras nacer en
la Ciudad de México y crecer en Chiapas con una familia de empresarios.
En
efecto, antes de ser político, fue futbolista profesional, jugó en divisiones
inferiores e intentó consolidar una carrera en la Liga MX, pero al no alcanzar
la máxima categoría, se retiró de ese deporte en 2013 para incursionar en los
negocios y la función pública.
Así,
llegó a Quintana Roo hace unos 15 años, primero en Playa del Carmen y luego en
Tulum, donde inició en el sector turismo como director de Promoción en la
Dirección General de Turismo municipal.
En
un “salto” político vía Verde “Ecologista”, en noviembre de 2016, fue
apadrinado por las élites locales y nombrado dirigente de ese partido en Tulum,
a partir de lo cual comenzó a tejer alianzas con grupos políticos dominantes de
la región, particularmente con la familia Dzul, una de las dinastías políticas
más poderosas del municipio.
Castañón
Trejo no ganó la alcaldía por voto popular la primera vez, sino por sucesión
institucional ante una tragedia y posteriormente retuvo el puesto en las urnas:
En las elecciones de 2021, el líder indígena y político local Marciano Dzul
Caamal ganó la presidencia municipal de Tulum bajo la coalición Morena-Verde.
Dzul
Caamal lo nombró su Tesorero, además, estratégicamente, fue registrado
formalmente como presidente municipal suplente en la planilla del entonces
alcalde, quien, el 4 de marzo de 2023, falleció inesperadamente a los 53 años de
edad a causa de una enfermedad.
Por
ley, ante su ausencia definitiva, Congreso del Estado y Cabildo llamaron al
suplente, y el 8 de marzo de 2023, Castañón Trejo asumió la alcaldía de forma
automática, pasando directamente de Tesorería a la silla presidencial.
En
su segunda etapa, para el proceso electoral de 2024, Castañón Trejo ya había
transitado formalmente a Morena, y aprovechando la estructura de la coalición
oficialista -Sigamos Haciendo Historia- y el fuerte respaldo de Mara Lezama,
consiguió la candidatura formal para buscar la reelección, que ganó en las
urnas, lo que le permitió asegurar el mandato 2024-2027.
Aunque
su llegada al poder la respaldaron figuras de peso de la política nacional
morenista, su administración es opacada por las severas denuncias de extorsión,
la detención de ex tesorero y acusaciones de “asfixiar” al comercio local, que
desgastan severamente su legitimidad frente a la propia ciudadanía que votó por
él en 2024.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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