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Violencia contra hombres, ¡extremadamente grave!


                                                                                 Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*

 El reciente suicidio del profesor del Instituto de Educación Media Superior, Alberto Israel Jasso Cruz, a quien su alumna Estrella Jocelyn Ramírez Mayasuya lo acusaba de abuso sexual, pone de manifiesto la existencia de un delito poco conocido, pero plenamente identificado como “Violencia contra los hombres”.

Ese delito, por agresiones psicológicas, físicas, económicas y sexuales, principalmente en contextos de violencia interpersonal, familiar o comunitaria, es extremadamente grave en México en términos de letalidad en espacio público, mientras que en el doméstico se mantiene como fenómeno altamente recurrente, pero “invisible”.

Invitados a una conferencia con ese tema este lunes, a cargo de Karla Ivonne Bárez Mora, la gravedad real de ese tipo de maltrato violento al varón en el hogar no refleja su gravedad en carpetas de investigación de las Fiscalías Generales por factores arraigados, principalmente la cultural, por el peso social de demostrar “superioridad o fortaleza”, lo que provoca que el hombre prefiera callar el maltrato antes que exponerse a juicio o burla de sus círculos cercanos.

Otro factor son los obstáculos institucionales, y que el sistema penal carece de protocolos específicos para atender a hombres víctimas de violencia familiar. Al acudir a denunciar, es común que se asuma que ellos iniciaron la pelea o minimizar los funcionarios agresiones físicas o verbales de mujeres.

Además, por falta de refugios, pues prácticamente 100% de los albergues temporales y subsidios gubernamentales para víctimas de violencia intrafamiliar están destinados sólo a mujeres e hijos, dejando a los hombres sin opciones de resguardo si deciden abandonar un hogar violento.

Datos oficiales permiten analizar el problema desde dos realidades drásticamente distintas, la violencia criminal o comunitaria y la intrafamiliar, donde la primera se refiere a violencia letal y espacio público, lo que extremadamente grave, ya que, en el entorno social y criminal, los hombres son principales víctimas de violencia física y letal.

Crimen organizado y conflictos vecinales o callejeros concentran la mayor parte de causas de muerte. Según el INEGI, los homicidios se consolidan como principal causa de muerte entre hombres jóvenes, de 15 a 44 años de edad.

En la brecha de género en homicidios, cerca de 88% a 90% de todas las víctimas de homicidio doloso del país son varones. El INEGI muestra enorme disparidad: El primer semestre de 2025, registró una tasa preliminar de 20.1 homicidios por cada 100 mil hombres, contra 2.3 por cada 100 mil mujeres.

Respecto a la dinámica de agresores, en espacio público, la inmensa mayoría de los agresores de estos hombres son, a su vez, otros hombres.

Cuando el maltrato ocurre en el hogar o el noviazgo, las estadísticas oficiales disminuyen de forma drástica, pero estudios académicos demuestran que el problema es muy frecuente y está oculto por la cifra “negra”, o sea, delitos no denunciados.

Estimaciones de dependencias como el Instituto de la Juventud (IMJUVE) e investigadores judiciales señalan que, en cerca de 1 de cada 4 casos de violencia doméstica, la víctima es hombre.

Estudios enfocados en noviazgo y parejas jóvenes -como los de universidades públicas mexicanas- revelan que hasta 69% de los varones encuestados reporta haber vivido agresiones psicológicas o económicas de forma recurrente por parte de sus parejas.

Sobre modalidades digitales de agresión, la recurrencia es casi idéntica entre sexos. El Módulo sobre Ciberacoso del INEGI reporta que 19.6% de los hombres en México sufre ciberacoso -frente a 22.2% de las mujeres-, principalmente con enojo, desconfianza e inseguridad.

Estadísticamente, donde datos “duros” permiten entender la magnitud real de la violencia contra los hombres, separan el fenómeno en dos realidades: La violencia letal (criminal) y la doméstica o digital, indicadores oficiales provienen principalmente del INEGI y Secretaría de Gobernación.

En el ámbito público y criminal, cifras del Instituto muestran que los hombres sufren de manera desproporcionada violencia física y mortal, donde datos del primer semestre de 2025 registran tasa preliminar de 20.1 homicidios por cada 100 mil hombres, en contraste con 2.3 por cada 100 mil mujeres.

De 14,488 presuntos homicidios registrados oficialmente la primera mitad de 2025, aproximadamente 88% de las víctimas fueron varones, 71.9% de sus homicidios con disparos de arma de fuego, lo que vincula la mayoría de casos al crimen organizado, pandillas o riñas en vía pública.

Medir el maltrato al hombre en el hogar es complejo porque el principal instrumento del país, la ENDIREH -Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en Hogares-, sólo se aplica a mujeres, aunque existen registros transversales y judiciales que arrojan números claros.

Registros del INJUVE sobre personas denunciadas ante el Ministerio Público revelan que 23.8% de las personas acusadas por violencia doméstica son mujeres, lo que significa que casi en 1 de cada 4 casos documentados, la víctima directa del núcleo familiar es hombre.

Investigaciones del Instituto Politécnico Nacional y la UNAM destacan que el grueso de la violencia hacia varones no se denuncia. En pocos años en que las Fiscalías desglosaron datos abiertos, se calculó que más de 45 mil hombres al año logran iniciar una carpeta de investigación como víctimas de violencia familiar u ofensas directas de su pareja.

En el entorno digital, donde barreras físicas y roles de fuerza tradicional se diluyen, los datos muestran una paridad casi absoluta en vulnerabilidad de ambos sexos, pues el Módulo sobre Ciberacoso del INEGI reporta que 8.3 millones de hombres son víctimas de ciberacoso anualmente, comparado con 10.6 millones de mujeres.

Sobre insinuaciones sexuales y contenido no deseado, 13.9% de hombres en línea experimentó propuestas o insinuaciones sexuales agresivas y 15.8% recibió contenido sexual explícito sin su consentimiento. Acosados en redes, 55.4% de los hombres reporta enojo severo, 33% desconfianza y 16% miedo, afectando directamente su entorno laboral y familiar.

Las estadísticas reflejan que el problema existe y es medible, pero falta de encuestas gubernamentales enfocadas exclusivamente en la victimización del varón en el hogar, nubla el panorama.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, las agresiones son una de las principales causas de mortalidad en varones jóvenes de entre 15 y 44 años, y aunque estadísticamente los hombres sufren mayoritariamente violencia en el espacio público a manos de otros varones, reportes sobre violencia de pareja o violencia doméstica contra ellos también describen dinámicas y afectaciones muy específicas.

Sobre los tipos de violencia más comunes, la psicológica o emocional es la modalidad más reportada y silenciosa. Incluye humillaciones, insultos, celotipia y descalificaciones directas a su masculinidad o su rol tradicional de proveedor, aunque también abarca el aislamiento forzado de amigos o familia y amenazas recurrentes de separación o denuncias falsas.

La violencia física consiste en usar fuerza a través de empujones, golpes, bofetadas o uso de objetos para causar lesiones. Frecuentemente, el hombre tiende a contenerse o no responder físicamente por condicionantes de género y al temor a ser etiquetado como agresor en el conflicto.

Por su parte, la violencia económica o patrimonial se presenta mediante control restrictivo de dinero, prohibición de trabajar o destrucción deliberada de sus pertenencias personales y herramientas de trabajo para mermar su autonomía.

La violencia sexual comprende hostigamiento, chantaje emocional para sostener relaciones sin consentimiento pleno e imposición de prácticas sexuales no deseadas bajo amenaza de abandono.

El abordaje de estos problemas enfrenta severos obstáculos culturales e institucionales, entre ellos estigma y vergüenza, toda vez que el mandato tradicional de masculinidad dicta que los hombres deben ser fuertes, dominantes e inmunes al maltrato. Reconocerse como víctimas suele generares temor a burla social o pérdida de su estatus.

Por si fuera poco, en los entornos ministeriales y policiales predomina el prejuicio, por lo que las denuncias de varones maltratados frecuentemente son desestimadas o minimizadas.

Gran parte del andamiaje jurídico y refugios de asistencia social están diseñados con perspectiva de género enfocada de forma exclusiva en proteger a las mujeres, lo que deja a los hombres en desamparo institucional al buscar redes de apoyo o atención psicológica especializada.

Ahora bien, sobe los Estados con mayor violencia letal -homicidios- los reportes del INEGI detallan que la concentración de homicidios dolosos contra varones se asienta principalmente en entidades con disputas activas de delincuencia organizada, entre ellos Guanajuato, Baja California, Chihuahua y Estado de México.

En efecto, Guanajuato ocupa en forma consecutiva primer lugar nacional en números absolutos de homicidios, primordialmente de hombres jóvenes, mientras Baja California se mantiene consistentemente en segundo puesto de letalidad, con altas tasas de agresiones con armas de fuego en espacios públicos.

Chihuahua y el Estado de México completan de forma habitual los primeros cuatro lugares con mayor volumen de decesos violentos masculinos, mientras que Colima y Zacatecas, con poblaciones menores y no lideran en números totales, registran las tasas más altas de homicidios de hombres por cada 100 mil habitantes.

A nivel doméstico, la medición de Estados con mayor violencia familiar depende de llamadas a servicios de emergencia y carpetas de investigación por violencia familiar. Aunque estas bases de datos recopilan de forma general las agresiones sin desglosar exhaustivamente el sexo de la víctima en el reporte público diario, los análisis transversales identifican zonas con una alta proporción de denuncias presentadas por hombres.

En este sentido, se incluyen Ciudad de México y Estado de México por volumen poblacional y cercanía a agencias especializadas, y concentran el mayor número absoluto de varones que acuden a denunciar agresiones físicas o patrimoniales dentro del hogar.

Por su parte, Jalisco -área metropolitana de Guadalajara-, estudios de organismos civiles revelan focos rojos de agresiones relacionales. Cerca de 25% de los reportes por violencia de pareja atendidos en ciertos Ministerios Públicos de la entidad involucran a hombres como las víctimas directas.

Nuevo León es un estado con alta recurrencia de llamadas a servicios de emergencia por disputas familiares. Según datos de fiscalías locales analizados por la academia, los hombres de la región norte denuncian con mayor frecuencia extorsión emocional y violencia económica (restricción o control de sueldos)

Abogados penalistas y fiscalías de Puebla, Veracruz y Jalisco documentan incremento de carpetas de investigación, donde se utiliza la estructura legal de género de manera inversa. En estos contextos, algunos hombres enfrentan procesos de violencia familiar o divorcios complejos bajo amenazas de denuncias falsas de abuso o maltrato, una modalidad de violencia psicológica de pareja que busca el aislamiento patrimonial o la pérdida de la custodia de hijos.

(Permitida la copia, publicación o reproducción total o parcial de la columna con crédito para el autor)

 

*Luis Ángel Cabañas Basulto es un periodista con más de 49 años de experiencia como reportero, jefe de información, editor y jefe de redacción de varios medios de comunicación, además de haber fungido como jefe de información de dos ex gobernadores y tres ex presidentes municipales, y escribir cinco libros, uno de ellos pendiente de publicar.

Titulado como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019, 2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias. 

Información completa sobre el currículum vitae, en este link:

https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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