¡EE.UU. se niega a extraditar a 269 delincuentes!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
En una muestra de doble rasero
político, el gobierno de Estados Unidos EXIGE a
México extraditar al gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Rojas y
otros ocho ex funcionarios de esa entidad, sobre todos los cuales, incluso,
emitió una ficha roja la Interpol, de la que es de los mayores contribuyentes
financieros, ¡pero no atiende la solicitud de nuestro país para detener y
extraditar a 269 delincuentes!
Así
las cosas, en 47 estos casos, México ha pedido información adicional, como con
el ex gobernador panista de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca,
y con Ulises Bernabé, ex juez de barandilla de Iguala, Guerrero, éste investigado
por el caso Ayotzinapa. En otros casos, Washington rechazó la extradición, como
el del facturero Víctor Manuel Álvarez Puga y otro sujeto identificado como
William “N”, acusado de trata de personas.
Factureros,
ex gobernadores, acusados de delincuencia organizada o por Ayotzinapa. No
entrega a ninguno de estos presuntos delincuentes a México, criticó la presidenta
Claudia Sheinbaum: “Es decir, ¿qué pide siempre México? Reciprocidad. ¿Por qué
no han entregado a ninguno? Si son casos relevantes, si hay reciprocidad”.
México
exhibió la información cuando Washington presiona detener y extraditar a Rocha
Moya, y requiere más pruebas, pero ¿qué hace EE.UU. en casos de alto perfil que
investiga México? El Canciller Roberto Velasco Álvarez explicó que el
fundamento legal para información adicional en procesos de extradición está en
los artículos 11 y 12 del tratado bilateral, que permiten a los gobiernos pedir
pruebas y datos complementarios en cualquier fase del proceso.
Subrayó
que esta práctica es recíproca y común entre ambos países, pero los
estadounidenses piden información adicional sistemáticamente en delitos
complejos como corrupción o desaparición forzada.
Para
ilustrar, de las 269 solicitudes de extradición de México a Estados Unidos
desde 2018, en 47 de 50 peticiones de detención provisional, el gobierno
estadounidense pidió datos adicionales, como en los casos de Ayotzinapa y una
trama de corrupción en Infonavit, en los que solicitó más pruebas o peticiones.
El
caso más relevante es Cabeza de Vaca, prófugo desde 2021 por delincuencia
organizada, operaciones con recursos de procedencia ilícita y defraudación
fiscal equiparada, aunque vive hace cinco años en EE.UU., donde el PAN lo
nombró su representante ante América del Norte. El ex mandatario, incluso, ¡buscó
ser candidato presidencial en 2024!
Desde
2021, cuando era gobernador, se solicitó la Declaratoria de Procedencia de
Acción Penal, para retirarle el fuero y ponerlo a disposición de una autoridad
judicial. El proceso se completó en la Cámara de Diputados, pero el Congreso de
su Estado, de mayoría panista, se negó a homologar la medida y lo protegió.
En
2020 la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia
Organizada lo investigó después que la DEA consiguiera audios de llamadas
telefónicas que, presuntamente, lo ligan con el crimen organizado.
En
marzo de 2021, Santiago Nieto, entonces titular de la UIF, denunció que García
Cabeza de Vaca compró inmuebles a través de empresas “fantasma” que otras veces
usó el Cártel de Sinaloa para “lavar dinero” y se le detectó compra de
departamentos con recursos de posible procedencia ilícita.
También
le detectó dos ranchos más y una casa en Tamaulipas, así como 20 propiedades en
Texas a través de empresas, familiares y socios, mientras desde 2000, tuvo ingresos
en empresas privadas y cargos públicos por 35.5 millones de pesos, pero sólo
declaró 23.9 millones.
En
mayo de 2021, la FGR obtuvo otra orden de aprehensión por una red de corrupción
con familiares coludidos para triangular más de 100 millones de pesos en México,
en un esquema de corrupción en adquisiciones irregulares de departamentos de
lujo, casas y ranchos ligados a él que no coinciden con su patrimonio o
familia, que poseen más de 15 propiedades en México y EE.UU.
Por
su lado, Víctor Manuel Álvarez Puga, socio de uno de los despachos de abogados
más importantes del país y esposo de la conductora Inés Gómez Mont, también era
visto en revistas sociales como destacado empresario filántropo, aunque todo
era fachada, como muchas de las empresas que lo llevaron a ser cabeza del
“grupo facturero más importante del país”.
En este sentido, México solicitó su
extradición, pero Estados Unidos lo negó “por no ser un delito violento” del
que se le acusa.
Álvarez
Puga y Gómez Mont, aún prófuga, fueron acusados en 2021 por la Fiscalía General
de la República de delincuencia organizada y operar con recursos ilícitos por
casi 3 mil millones de pesos vía empresas factureras.
Gómez
Mont, el rostro más visible de la pareja, se caracterizó por llevar una vida de
lujo. En Estados Unidos, donde se detuvo a su esposo por su estatus migratorio,
compró una mansión que perteneció a Cher y de una vecina de Donald Trump.
Víctor
y Alejandro Álvarez Puga fundaron en 2000 el despacho Álvarez Puga &
Asociados, que en 19 años reunió más de 700 clientes. En 2010, el SAT cateó sus
oficinas en siete ciudades por defraudación fiscal y lavado de dinero. Acusó al
despacho de diseñar esquemas de outsourcing para evadir impuestos, repartir
utilidades, pagar al IMSS y otras prestaciones, pero en 2016 la SEIDO desestimó
el caso.
Además
de evasión fiscal y operar con recursos ilícitos, Álvarez Puga participó en
programas gubernamentales como la Cruzada Nacional contra el Hambre con Peña
Nieto y tuvo una concesión de la Semarnat. En 2012, The New York Times publicó
que una compañía suya operaba como firmas fantasmas. Más tarde, autoridades
fiscales y Fiscalía judicializaron el caso, pero sólo tras la salida de
funcionarios que frenaban las investigaciones.
Gómez
Mont fue acusada de discrepancias fiscales y operaciones con recursos ilícitos,
aunque intentó acuerdos reparatorios con el SAT y aseguró haber pagado lo
reclamado, pero se consideraron insuficientes los montos cubiertos y se mantuvieron
las acciones penales.
En
2021, junto con Álvarez Puga, la acusaron de usar empresas fantasmas para evadir
el fisco y lavar dinero, mientras en 2022 enfrentaron en Florida una demanda
civil por un crédito hipotecario mayor a cuatro millones de dólares, y por
poseer propiedades millonarias en Miami y Palm Beach.
Por
su lado, Ulises Bernabé, ex juez de Iguala, Guerrero, es uno de los prófugos
vinculados al caso Ayotzinapa, y aparece en el Tercer Informe de la Comisión
para la Verdad y Acceso a la Justicia del caso por haber tenido contacto
directo con los desaparecidos el 27 de septiembre de 2014, pero las autoridades
de EE.UU. se niegan a devolverlo a México con el argumento de faltar
información y pruebas.
Según
investigaciones, al menos 17 normalistas habrían sido trasladados por policías
municipales a la comandancia de Iguala, donde Bernabé era juez. El ex funcionario
los habría entrevistado, pero omitió registrarlos en bitácoras oficiales, donde
pudo ocultarse información clave sobre su paradero.
La
Comisión sostiene que, minutos después, los entregó al ex subdirector de
Seguridad Pública de Iguala, Francisco “N”, para ser trasladados y entregados
al grupo criminal Guerreros Unidos. Por estos hechos, la entonces PGR obtuvo
desde 2015 una orden de aprehensión por delitos relacionados con delincuencia
organizada y secuestro.
Sin
embargo, Ulises Bernabé huyó a EE.UU. antes de ser detenido y solicitó asilo
político en 2015, argumentando ser perseguido por cuestionar la supuesta
“verdad histórica” de Peña Nieto. También dijo temer por su seguridad y aseguró
que los estudiantes nunca estuvieron en la comandancia de Iguala y los militares
tuvieran bajo custodia a los normalistas durante los ataques.
En
2020, EE.UU. le concedió el asilo por considerar creíble su testimonio sobre la
participación del Ejército. El informe del Caso Ayotzinapa critica que migración
estadounidense ignorara la orden de aprehensión en México de 2015. Hasta hoy,
las familias de los estudiantes y el gobierno mexicano mantienen la exigencia
de extraditarlo.
México
también pidió entregar a Pablo Vega Cuevas (a) “Transformer”, identificado como
operador de Guerreros Unidos en Chicago, Illinois. Según la DEA, coordinaba
trasiego de heroína y cocaína desde México a EE.UU. en autobuses y era colaborador
de los hermanos Casarrubias Salgado, líderes de Guerreros Unidos, señalados por
participar en la desaparición de Ayotzinapa.
Es
acusado principalmente de narcotráfico y lavado de dinero en EE.UU., delitos
por los que aceptó su responsabilidad en ese país, aunque su nombre cobró
relevancia internacional por chats de la DEA durante la desaparición, donde
Guerreros Unidos hablaba de “paquetes” y “deshacerse” de ellos.
Autoridades
y familiares de las víctimas consideran que Vega Cuevas podría tener
información sobre el llamado “quinto autobús”, presuntamente usado para
transportar droga a Chicago, aunque no se sabe que haya colaborado para
esclarecer el caso. Ante el pedido de México, Washington requirió una solicitud
formal de su extradición.
El
empresario Rafael Zaga Tawil e hijo Elías Zaga Hanono también figuran en la
lista de requeridos por México, pero Washington solicitó petición formal por no
ser delitos violentos de los que se les acusan ni considerarse como riesgos
para la sociedad.
La
Fiscalía General los señala por delincuencia organizada y lavar dinero bajo
esquema de fraude millonario contra el Infonavit, que derivan del llamado caso
Telra Realty, empresa vinculada a ellos, que obtuvo contratos durante el
sexenio de Peña Nieto.
En
2014 Telra Realty firmó con el Infonavit convenio para el Programa de Movilidad
Hipotecaria, que prometía facilitar a derechohabientes compra, venta, renta e
intercambio de viviendas, pero en 2017 el Instituto canceló antes los contratos
y autorizó indemnizar con 5 mil 88 millones de pesos a la empresa por daños y
perjuicios, pero la compensación fue ilegal y formó parte de una operación
fraudulenta con complicidad de funcionarios públicos.
Se
acusa a Rafael, a su hermano Teófilo Zaga y a Elías Zaga Hanono de participar
en manejo y dispersión de recursos del acuerdo. Parte del dinero habría sido
transferido a bancos extranjeros para adquirir propiedades en EE.UU., lo que
fortaleció acusaciones por operaciones con recursos ilícitos. En 2024, se
reactivaron y ampliaron las órdenes de aprehensión con nuevas pruebas
El
caso también involucra presiones y disputas entre empresarios relacionados con
Telra Realty y la devolución de parte del dinero. Los hermanos El-Mann Arazi,
socios de los Zaga Tawil, denunciaron presiones de autoridades para devolver 2
mil millones de pesos como reparación de daño. El ex Fiscal Alejandro Gertz
Manero exhibió un cheque relacionado con el caso.
Rafael
Zaga siguió prófugo de México varios años hasta ser detenido por Migración de EE.UU.
en Florida, aunque no por las acusaciones en México, por lo que sigue vigente su
orden de captura por el fraude, y su hijo continúa señalado en la misma
investigación judicial por participar en la estructura financiera vinculada al
caso.
Lo
cierto es que, derivado de este tema, se confirmó que Sara Carter, directora nacional
para el Control de Drogas en Estados Unidos, canceló su visita a México, justo
después de que la presidenta Claudia Sheinbaum la desarmó al exhibir cómo EE.UU.
no quiere extraditar al narco ex gobernador Cabeza de Vaca, al facturero
Álvarez Puga, esposo de Inés Gómez Mont, y a más de 200 criminales.
Titulado
como Licenciado en Derecho en la Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con
nueve Diplomados, cuatro de ellos en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019,
2021 y 2025) y cinco de Derechos Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los
Derechos Humanos; y Acceso a la Justicia en Materia de Derechos Humanos, así
como con más de 75 Seminarios, Talleres, Cursos y Conferencias.
Información
completa sobre el currículum vitae, en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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