En carreteras federales, ¡$1,035 millones para Q. Roo!
Lic. Luis A. CABAÑAS BASULTO*
Pese
a contar Quintana Roo con más de mil millones de pesos federales del programa de
conservación vial “Mega bachetón”, las carreteras federales de la entidad se
consideran en recuperación crítica y estabilización progresiva por ejecutarse
directamente entre Federación y Ejército.
Ante
esto, el Estado se excluyó del programa “Trenes de pavimentación” por una
estrategia de distribución geográfica de la Secretaría de Infraestructura
Comunicaciones y Transportes (SICT), por prioridades de descentralización y
porque ya cuenta con aquél financiamiento de emergencia.
Los
motivos específicos de la decisión técnica y logística de la SICT incluyen una estrategia
por bloques geográficos, por la que distribuyó los primeros 20 trenes
de maquinaria en estados piloto de entidades como Estado de México, Guerrero,
Michoacán y Veracruz, mientras en el Sureste determinó priorizar inicialmente a
Campeche para la ruta Escárcega-Champotón.
No
obstante, Quintana Roo no se quedó sin recursos, ya que recibió una inyección
federal directa de 650 millones de pesos para rehabilitar y mantener sus vías
de comunicación. Al estar cubierto con esquemas locales, el gobierno federal
asignó los trenes a los que no disponían de esos apoyos.
Los
trenes de pavimentación están diseñados para reencarpetar tramos continuos
masivos de alta velocidad, y en Quintana Roo, la necesidad urgente de asfalto
se concentra en reparaciones localizadas y profundas provocadas por el
transporte pesado del Tren Maya, lo que se ejecuta de forma más eficiente con
constructoras locales y brigadas de bacheo tradicionales.
A
pesar de no figurar en la primera etapa del programa, la SICT confirmó que la
meta del Gobierno de México es adquirir maquinaria adicional para asegurar que
todas las entidades cuenten al menos con un tren de pavimentación propio y
permanente.
Por
lo pronto, el presupuesto asignado por la Federación para el mantenimiento y
atención de las carreteras federales libres de peaje en Quintana Roo ascenderá este
año a 1,035 millones de pesos.
La
cifra corresponde a inversión etiquetada en el programa nacional de
conservación vial “Mega bachetón”, mecanismo financiero directo para subsanar
daños en la infraestructura carretera del Estado.
La
distribución y aplicación de este fondo especial incluyen cobertura, de manera
específica para intervenir, reparar y bachear 991 kilómetros de la red federal libre
de peaje; pavimentación intensiva, con rehabilitación y reencarpetamiento
completo de 394 kilómetros de tramos severamente dañados.
En
un contexto del presupuesto global, los 1,035 millones forman parte de una
bolsa de 5 mil 988 millones de pesos que destina el Gobierno de México a
Quintana Roo para obras combinadas de conectividad y macroinfraestructura, como
los remates del Puente Nichupté y educación.
Lo
crítico del caso es que este fondo se ejecuta en coordinación directa entre Federación
y fuerzas armadas, en un esquema que combina ingeniería militar, supervisión
civil y proveeduría local.
La
ejecución se divide estratégica para agilizar los trabajos, donde ingenieros
militares de la Secretaría de la Defensa Nacional se encargan de intervenir y
rehabilitar tramos. El gobierno federal delegó esta tarea de manera prioritaria
en el Sureste para reparar vialidades que camiones de carga pesada dañaron
durante el acarreo de materiales para el Tren Maya.
Por
su parte, la SICT funciona como organismo normativo y supervisor a través de su
Centro en Quintana Roo, que dictamina tramos críticos y valida técnicamente que
los materiales aplicados cumplan con la normativa federal de resistencia vial.
Aunque
el mando es militar, mano de obra secundaria, suministro de mezcla asfáltica
caliente y transporte de materiales se subcontrata a empresas y transportistas
de la región.
El
programa no consiste sólo en verter asfalto sobre hoyos; sigue una metodología
estricta dividida en mapeo y corte de caja: Brigadas de topografía identifican las
zonas afectadas. Con maquinaria ligera se realiza un corte geométrico (cuadrado
o rectangular) alrededor del bache y se retira por completo el material
fatigado o húmedo inservible.
Otro
paso es compactación y riego de liga para sellar y aplanar firme la base de
tierra compactada. Posteriormente, se aplica una emulsión asfáltica (riego de
liga) que actúa como pegamento de alta adherencia.
Asimismo,
se vierte asfalto caliente de granulometría densa y pasa un rodillo compactador
mecánico para compactar la superficie al nivel exacto del pavimento
circundante, impidiendo que el agua filtre en futuras lluvias.
Paralelo
al bacheo y reencarpetamiento, los recursos cubren conservación rutinaria, como
deshierbe de acotamientos, limpieza de cunetas para evitar inundaciones sobre
el asfalto y renovación de la pintura reflectante en líneas de circulación.
Las
inversiones de la Federación son absolutamente críticas y de máxima importancia
para Quintana Roo, como principal motor de mantenimiento, conectividad y soporte
al crecimiento económico, pero, ante el alto impacto del turismo y la logística
de carga sobre el asfalto, el gobierno estatal carece de capacidad financiera
para costear estas macro obras de forma independiente.
La
importancia estratégica de estos recursos federales se fundamenta en la inyección
de capital masiva e histórica, de ahí que la SICT ejerza cerca de 6 mil
millones de pesos hasta este año en el Estado, que impacta de manera directa en
el bienestar local y genera unos 18 mil empleos directos e indirectos.
En
recuperación ante el desgaste por obras magnas y turismo, el Estado enfrenta
fuerte desgaste de infraestructura vial por el tránsito pesado acumulado por
obras del Tren Maya y el movimiento continuo del turismo masivo.
La
inversión federal es vital por financiar proyectos de infraestructura que el
presupuesto local no podría costear por sí solo: La carretera Cancún-Isla
Blanca, que amplía la conectividad turística de la zona norte hacia Costa
Mujeres, así como el ramal Javier Rojo Gómez, que beneficia ejidos y
productores agrícolas del sur -La Unión de Pucté, Álvaro Obregón y Rojo Gómez-,
vinculándolos con la red carretera a Chetumal y frontera con Belice.
Con
todo, las carreteras federales de Quintana Roo se consideran en estado de
recuperación crítica y estabilización progresiva, tras severo deterioro
acumulado por el Tren Maya y el flujo de turismo masivo, por lo que la red vial
federal está en intensa rehabilitación.
El
diagnóstico general del estado de estas autopistas se divide en tramos en
franca mejoría y estabilización, como la carretera Chetumal-Cancún, columna
vertebral por conectar la Riviera Maya, que pasó de estado sumamente dañado a
estatus estable y transitable, y a través de programas de la SICT, concluyó
bacheo profundo, renivelación, deshierbe y reparación de fallas geológicas, especialmente
en el tramo hacia el sur.
La
carretera Mérida-Puerto Juárez tiene una circulación de regular a buena, como
una de las vías prioritarias para el mantenimiento federal rutinario,
facilitando el tránsito seguro a Yucatán, mientras las carreteras 184 y 295, rutas
de conectividad secundaria e interior, registran un estatus de atención
prioritaria con avances significativos superiores a 95% en sus metas de bacheo
superficial.
Respecto
al Mega bachetón y trenes de pavimentación, para mitigar por completo las
afectaciones del asfalto, el estado físico global cambia con programas de
mantenimiento de la SICT, como bacheo y limpieza, con cobertura continua en 991
kilómetros de la red federal libre de peaje para erradicar imperfecciones de
forma permanente.
Por
su lado, la SICT pavimenta con asfalto totalmente nuevo 394 kilómetros con
maquinaria especializada -trenes de pavimentación-, lo que garantiza una
superficie homogénea y de alta velocidad.
En
zonas urbanas y de obra, los accesos directos a la zona hotelera de Cancún -por
remates del Puente Nichupté- y los nodos de transferencia cercanos a estaciones
operativas de Tren Maya hay congestionamiento y tramos de terracería temporal,
lo que reduce temporalmente su nivel de servicio.
A
todo esto, el programa “Trenes de pavimentación”, que excluyó a Quintana Roo,
es una estrategia e iniciativa tecnológica federal coordinada por la SICT,
diseñada para rehabilitar y repavimentar de forma masiva la red carretera federal
libre de peaje.
En
lugar de bacheo manual tradicional, el programa opera mediante un conjunto
sincronizado de maquinaria pesada de última generación que avanza de forma
continua -como convoy o tren-, que permite retirar asfalto viejo y colocar una
nueva superficie de rodamiento de alta calidad en tiempo récord.
¿Cómo
funciona? Se compone de máquinas altamente especializadas que trabajan en fila
y de manera simultánea: Fresadora/ Recuperadora (levanta y retira capa de
pavimento viejo o dañado), Petrolizadora (aplica la emulsión asfáltica sobre la
base de la carretera), pavimentadora/Extendedora (distribuye nueva mezcla
asfáltica caliente de forma homogénea y compactadores (neumáticos y rodillos)
que sellan y aplanan asfalto para garantizar durabilidad y seguridad.
Los
beneficios del programa son reducción de costos, disminuir hasta 30% gastos de
intervención y conservación respecto a métodos convencionales; velocidad de
ejecución, al ser automatizado y continuo, los tramos se liberan más rápido al
tránsito, minimizando desvíos prolongados; y mayor durabilidad: El equipamiento
asegura que el sellado resista mejor el transporte pesado.
A
nivel nacional, la Federación tiene como meta rehabilitar 5 mil kilómetros de
carreteras con estos equipos especiales.
Si
bien la SICT distribuyó los primeros trenes de pavimentación en 16 Estados, incluyendo
Campeche con la ruta Escárcega-Champotón, Quintana Roo se excluyó en su
asignación por recibir propio esquema de financiamiento de conservación -el “Bachetón”-
para atender vialidades con maquinaria de delegaciones locales y constructoras
asignadas.
(Permitida la copia, publicación o reproducción
total o parcial de la columna con crédito para el autor)
Titulado como Licenciado en Derecho en la
Universidad Autónoma de Yucatán, cuenta con nueve Diplomados, cuatro de ellos
en materia de Juicio de Amparo (2017, 2019, 2021 y 2025) y cinco de Derechos
Humanos y Sistema Acusatorio; La Familia y los Derechos Humanos; y Acceso a la
Justicia en Materia de Derechos Humanos, así como con más de 75 Seminarios,
Talleres, Cursos y Conferencias.
Información completa sobre el currículum vitae,
en este link:
https://luisangelqroo.blogspot.com/2025/08/dividido-en-los-capitulos-de-formacion.html

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